Ebrard: ahora macho ¿omega?

Carlos Ramírez / Indicador Político

Podría prestarse a miles de interpretaciones

El gesto de la broma de mal gusto de Marcelo Ebrard al levantar una caja con una docena de huevos y retar “para que los vea el cardenal”, no sólo fue un acto machista -no alfa, sino omega- sino un reconocimiento de que su demanda contra el cardenal Juan Sandoval Iñiguez fue una chacota.

Y a partir del axioma del recientemente fallecido Armando Jiménez del libro de cabecera “Picardía Mexicana” de que cada quien presume de lo que carece, el gesto de Ebrard es una falta de respeto a las leyes y al proceso de demanda. Y deja, eso sí, algunos indicios del estilo personal de gobernar del aspirante a la Presidencia de la República.

Más cerca de Polo Polo -con todo respeto al maestro del chiste sin censuras- que de un político de “izquierda”, el Jefe de Gobierno del DF podría prestarse a miles de interpretaciones que tienen que ver con el papel de los huevos en la cultura mexicana, pero algunos de ellos inclusive con tintes de discriminación muy parecidos a los expresados por la directora del Instituto de las Mujeres del GDF. Lo bueno para Ebrard es que la estridencia es práctica común del neopopulismo perredista.

Eso sí, ahora la demanda de Ebrard adquiere un color de machismo. Y el machismo es una de las expresiones tradicionales de la discriminación, el racismo y el predominio sexual como conducta de dominación política. De ahí que su referencia tenga que ver, vía el machismo, con la homofilia o el machismo por la hegemonía o adoración de una parte del órgano sexual masculino pero asociado a la represión femenina. Y si se busca a fondo, Ebrard mandó un mensaje nada subliminal de tipo machista por la sotana que usan por religión los sacerdotes.

De ahí que Ebrard esté obligado a regresar a la seriedad política o mejor retirar su demanda contra el cardenal Sandoval Iñiguez y desafiarlo a un torneo de albures. Y de paso, cobrar la entrada.

Aunque importante por su significado político-electoral, el dictamen final del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación sobre la violación legal del presidente Felipe Calderón con sus spots en tiempos electorales entró en un callejón sin salidas. Existe un principio importante del derecho que señala que “sin pena no hay delito”. Por tanto, la acusación del Trife quedará en mero señalamiento pero lejos de cualquier referencia ilegal.

De acuerdo con el artículo 108 de la Constitución, “el Presidente de la República, durante el tiempo de su encargo, sólo podrá ser acusado por traición a la patria y delitos graves del orden común”. En todo caso, los legisladores tienen en este tema uno de los debates necesarios para reordenar las facultades y limitaciones del presidente de la república. Ya había ocurrido con Vicente Fox el sexenio pasado con sus spots de promoción de la obra federal, pero con frases construidas para apoyar al PAN.

Libertad de prensa, vigilancia y propiedad

Iroel Sanchez / La Pupila insomne

Por su su masa crítica demográfica y sus industrias culturales, México y Argentina son -en lengua castellana- referentes modélicos para cualquier estudio serio sobre la información y los medios.

Sobre México, la OEA y la ONU acaban de denunciar que es “el país más peligroso de América para el ejercicio periodístico, lo que es responsabilidad del gobierno”. Según las mismas fuentes se reporta allí el asesinato de 64 periodistas y 11 desapariciones en los útimos cuatro años. “La autocensura ha alcanzado niveles tan dramáticos que la prensa, sobre todo local, se ha silenciado a sí misma”, agregan. El referido informe también afirma que “hay casos extremos en los que el narcotráfico ha intentado activamente influenciar los contenidos de los medios, lo que impacta tanto en prensa regional como en la nacional” y que “la concentración en la propiedad y el control de los medios de comunicación limita seriamente el vigor, la diversidad y el pluralismo”.

Sobre el papel del gobierno se agrega que “el derecho a la libre opinión también se ve coartado por la ausencia de un marco jurídico claro y equitativo en la asignación de frecuencias de radio y televisión, por la inexistencia de mecanismos de acceso a medios alternativos y por la falta de regulación de la publicidad oficial”.

En Argentina, parece que están tratando de cambiar las cosas en la relación entre gobierno y medios. Allí se ha denunciado ante los tribunales que los directores de los periódicos Clarín y La Nación llegaron a acuerdos con la junta militar que asesinó y torturó en ese país. Ha sido suficiente para que los verdaderos guardianes de la libertad de expresión en América Latina, lejos de indignarse con la noticia, emprendan una campaña contra la presidenta Cristina Fernández, mientras guardan silencio sobre las responsabilidades del gobierno mexicano.

Noam Chomsky lo ha dicho, tres filtros condicionan la información en los medios: propiedad, anunciantes y fuentes. Esos filtros no son manejados por las víctimas de la dictadura argentina o por los periodistas mexicanos asesinados, sino por los poderosos intereses tras los consorcios mediáticos. El diario español El País y Clarín son aliados a través del Grupo PRISA. Ellos, como los guardias que arribaron a Nueva Orleans después del huracán Katrina, sólo acuden a proteger la propiedad.

La oda papal a la "buena" economía

Crítica de la encíclica Caritas in Veritate

Serge Latouche / Le Monde diplomatique

Traducción de Mariana Saúl


A pesar de ser santo patrón de los banqueros y los contadores, el apóstol Mateo condenaba el dinero: “Nadie puede servir a dos señores; porque aborrecerá a uno y amará al otro. No se puede servir a Dios y a Mammón al mismo tiempo” (Mateo 6, 24). Hoy, Benedicto XVI proclama el alineamiento de la Iglesia católica a la economía de mercado.
El uso de la “política del oxímoron” por parte de los gobiernos de los países occidentales se ha vuelto sistemático (1). El oxímoron, figura retórica que consiste en yuxtaponer dos nociones contrarias, permite a los poetas hacer sentir lo indecible y expresar lo inexpresable; en boca de los tecnócratas, sirve más que nada para hacer pasar gato por liebre. La burocracia vaticana no escapa a la regla; incluso puede decirse que es ella quien la inauguró. En efecto, la Iglesia tiene una larga práctica en antinomias, desde los herejes quemados vivos por amor hasta las cruzadas y demás “guerras santas”. Benedicto XVI, con la encíclica Caritas in veritate (“El amor en la verdad”) firmada el 29 de junio de 2009, nos ofrece un nuevo ejemplo a propósito de la economía (2).

Para algunos religiosos (Alex Zanotelli, Achille Rossi, Luigi Ciotti, Raimon Panikkar, sin olvidar a los defensores la sulfúrea Teología de la Liberación), tanto como para Iván Illich o Jacques Ellul, la sociedad de crecimiento resulta condenable por su perversidad intrínseca, y no debido a eventuales desviaciones. Sin embargo, la doctrina del Vaticano no toma ese camino. Ni el capitalismo, ni la ganancia, ni la globalización, ni la explotación de la naturaleza, ni las exportaciones de capitales, ni las finanzas, ni por supuesto el crecimiento o el desarrollo son condenados en sí mismos; sus “desbordes” son los únicos culpables.

Lo que impresiona es la predominancia de la doxa económica por sobre la doxa evangélica. La economía, invento moderno por excelencia, es planteada como una esencia que no puede cuestionarse. “La esfera económica no es éticamente neutra, ni por naturaleza inhumana o antisocial” (p. 57). De allí se desprende que puede ser buena, al igual que todo lo que implica. Así, la mercantilización del trabajo no es denunciada ni condenada. Se nos recuerda que Pablo VI enseñaba que “todo trabajador es un creador” (p. 65). ¿Eso se cumple para la cajera del supermercado? La afirmación suena (¿por casualidad?) como el humor involuntario y siniestro de Stalin, que decía: “Con el socialismo, hasta el trabajo se hace más liviano”.

La encíclica da cuenta de un asombroso desarrollismo. La palabra “desarrollo” aparece 258 veces en 127 pequeñas páginas; un promedio de dos veces por página. Es cierto que se trata de un desarrollismo humanista: desarrollo “de cada persona”, “personal”, “humano” y “humano integral”, “verdaderamente humano”, “auténtico”, “de todo hombre y de todos los hombres” e incluso “un auténtico desarrollo humano integral” (p. 110). Se lo asimila al bienestar social, a “la solución adecuada para los graves problemas socioeconómicos que afligen a la humanidad” (p. 7).

Este entusiasmo no ha escapado a los partidarios del Papa, que extraen de él un argumento a su favor. “El ‘desarrollo humano integral’ es el concepto fundamental de toda encíclica, utilizado al menos 22 veces para ampliar el concepto tradicional de ‘dignidad humana’”, señala la académica británica Margaret Archer, miembro de la Academia Pontificia de Ciencias Sociales (3).

La vanagloriada deslocalización

Se observa incluso la fetichización/sacralización de esa noción: “Si el hombre […] no tuviera una naturaleza destinada a trascender, […] podría hablarse de aumento o evolución, y no de desarrollo”. El desarrollo de los pueblos es considerado una “vocación”. “El Evangelio –se nos dice– constituye un elemento fundamental del desarrollo”, porque revela al hombre en sí mismo. Por supuesto, con la precaución de Pablo VI, de quien se recuerda su encíclica Populorum progressio de 1967: “Los pueblos del hambre hoy interpelan dramáticamente a los pueblos de la opulencia” (p. 24), un guiño del Papa a la famosa fórmula de su predecesor: “El desarrollo es el nuevo nombre de la paz”.

Contrariamente a la desafortunada expresión de Pablo VI, sin embargo, el desarrollo no es el nuevo nombre de la paz, sino el de la guerra: guerra por el petróleo o por los recursos naturales en vías de desaparición. Desde el principio, el crecimiento y el desarrollo fueron emprendimientos agresivos: guerra contra la naturaleza, guerra contra la economía de subsistencia y contra lo que Iván Illich llama “lo vernáculo”. Mucho antes de que el presidente Eisenhower denunciara el complejo militar-industrial, la industria de la guerra se había convertido en industria del desarrollo forzado, y viceversa: los tractores reemplazaban a los tanques, los pesticidas a los gases de combate y los fertilizantes químicos a los explosivos. En el sentido inverso, el camino del decrecimiento volvía a ubicar la paz y la justicia en el centro de la sociedad. Pero ello implica una des-creencia: abolir la fe en la economía, renunciar al ritual del consumo y al culto del dinero. No para caer otra vez en la ilusión de una sociedad cuyo mal ha sido definitivamente erradicado, sino para construir una sociedad en tensión, que enfrente sus imperfecciones y sus contradicciones procurándose al mismo tiempo un horizonte de bien común en lugar de alentar el desencadenamiento de la avidez.

Pero no sólo el Papa no eligió este camino, sino que además una pequeña frase parece apuntar directamente a los “objetores de crecimiento”: “La idea de un mundo sin desarrollo expresa una falta de fe en el hombre y en Dios” (p. 20). Se dan por ciertos todos los tópicos del desarrollismo: “El desarrollo ha sido y sigue siendo un factor positivo que sacó de la miseria a miles de millones de personas y que, finalmente, dio a numerosos países la posibilidad de convertirse en actores eficaces de la política internacional” (p. 30). Una afirmación superficial que posiblemente tomó de su “experto”, el economista Stefano Zamagni. Este último declaró en una entrevista a la revista Un Mondo possibile: “Aún teniendo en cuenta el crecimiento de la población, puede decirse que el porcentaje de pobres absolutos pasó del 62% en 1978 al 29% en 1998” (4). No queda claro de dónde sacó esas cifras. Si bien es cierto que, efectivamente, los informes del Banco Mundial hablan de una baja en el porcentaje estadístico de la pobreza absoluta (lo cual, de todas maneras, no quiere decir gran cosa) debido al efecto mecánico del crecimiento chino, se trata de una diferencia muy modesta, y no de ese descenso tan espectacular, ideal para alimentar las fantasías de los desarrollistas impenitentes. Zamagni debería recordar el “teorema” de Trilussa: cuando se pasa de una producción de dos pollos para dos habitantes, donde cada uno de los cuales produce uno, a cuatro producidos por uno solo, el promedio pasa de uno a dos, pero la mitad de la población se ve empobrecida.

Con caridad cristiana, habría sido más interesante recordar que en septiembre de 2008 el director general de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Jacques Diouf, anunció que el número de personas hambrientas crónicas había pasado de 848 millones para el período 2003-2005 a 923 millones a fines de 2007. O incluso evocar las paradojas despertadas por la New Economics Foundation: desde hace algunos años, esta organización no gubernamental (ONG) británica establece un “índice de la felicidad” (“Happy Planet Index”) que invierte tanto el orden clásico del Producto Nacional Bruto per cápita como el del Índice de Desarrollo Humano (IDH).

Para Benedicto XVI la globalización aparece como algo bueno, así como el librecambio. Se acerca a posiciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC), del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional (FMI), cuyo ex director, Michel Camdessus, fue asesor de Juan Pablo II. En un libro intitulado Nuestra fe en este siglo, firmado en coautoría con Michel Albert y Jean Boissonnat, Camdessus ve en la globalización “el advenimiento de un mundo unificado y más fraternal”. Nuestros expertos cristianos incluso afirman: “La globalización es una forma laica de cristianización del mundo” (5).

Para ellos, la globalización sería “el motor principal para salir del subdesarrollo” (p. 50). Por eso “no hay razón para negar que cierto capital puede hacer el bien, si se lo invierte en el exterior antes que en la economía nacional” (p. 64). ¡La vanagloriada deslocalización! “Tampoco hay motivo para negar que las deslocalizaciones, cuando incluyen inversiones y formación, pueden ayudar a las poblaciones del país receptor” (p. 64).

Conforme a la doctrina de la OMC, se condena el proteccionismo de los ricos, que hasta sería el culpable de impedir que los países pobres exporten sus productos y accedan a las bondades del desarrollo; en pocas palabras, sería la causa de su pobreza. “La ayuda principal que necesitan los países en vías de desarrollo es que se permita y se favorezca la progresiva inserción de sus productos en los mercados internacionales, para posibilitar su plena participación en la vida económica internacional” (p. 98).

Ni una palabra sobre la injusticia o la inmoralidad del librecambio impuesto a los países pobres; alcanza con ayudarlos a adaptarse: “Por supuesto, es necesario ayudar a estos países a mejorar sus productos y a adaptarlos a la demanda” (p. 98). Incluso el turismo “puede constituir un notable factor de desarrollo económico y de crecimiento cultural” (p. 102). ¿Hay que interpretar que –siempre que no sea sexual– el turismo organizado es la prolongación de las peregrinaciones de San Pablo y los apóstoles?

“Ética” en todos los niveles

Gracias a la confusión generada por la ideología dominante entre “mercados” y “mercado”, es decir entre el intercambio tradicional y la lógica de la omni-mercantilización, la economía del mismo nombre tampoco es condenada: “La sociedad no debe protegerse del mercado como si el desarrollo de este último implicara ipso facto la muerte de las relaciones auténticamente humanas”.

En cuanto a la destrucción del medio ambiente, el problema es en efecto mencionado, pero se lo evacúa con rapidez. Se apela in fine a una “gobernanza responsable respecto de la naturaleza para conservarla, aprovecharla y cultivarla también de formas nuevas y con tecnologías avanzadas, de tal suerte que pueda albergar dignamente y alimentar a la población que la habita” (p. 84). A la gracia de Dios y de la técnica: es un poco fácil.

Los desastres de la economía capitalista no justifican condena alguna para sus agentes. Responsables, sin duda; pero no culpables si es que el beneficio fue extraído “por un buen motivo”. Como con la tortura inquisitorial, la solución de la cuadratura del círculo entre la lógica económica y la ética cristiana radica sin duda en el “¡Que se haga sin odio!” de los manuales de los grandes inquisidores; sin odio e incluso con amor. La economización del mundo puede llevarse a cabo, pues, bajo el signo de la caridad: es la gran reconciliación entre Dios y Mammón.

La fábula de los intereses bien entendidos que favorece la maniobra aparece, por supuesto, minuciosamente detallada. “Hay una convergencia entre la ciencia económica y los valores morales. Los costos humanos también son siempre costos económicos” (p. 48). ¡Salvados! Se puede servir a dos amos. Y después todo debe bañarse en el agua bendita de los buenos sentimientos; el buonismo que Italia, influenciada por el poder temporal de la papidad, convirtió en especialidad propia. “La economía, en la práctica, necesita de la ética para funcionar correctamente” (p. 75). ¡Qué felicidad! Se lanza entonces un vigoroso llamado a la “responsabilidad social” de la empresa.

Y como ello puede no alcanzar, se introduce como refuerzo la cálida lógica del don y el perdón en las heladas aguas del cálculo económico (p. 5): “El principio de la gratuidad y la lógica del don como expresión de la fraternidad pueden y deben hallar lugar en el propio interior de la actividad económica normal” (p. 58). El sector sin fines de lucro, el tercer sector, la economía civil, se mencionan y se exaltan. “Es esta misma pluralidad de las formas institucionales de empresa la que engendrará un mercado a la vez civil y competitivo” (p. 78): siempre el mito de la buena acción/buen negocio. Como si la competencia promovida por Bruselas no hubiera ya logrado, al contrario, desmantelar lo que quedaba de la economía social y mutualista, así como una gran parte del sector público.

Al final, la condena de las injusticias y la inmoralidad de la economía mundial actual es más escasa que la del G20 de Londres o la del presidente francés, Nicolas Sarkozy, que denunció los “excesos” de las finanzas y del neoliberalismo y apeló a una moralización del capitalismo… O incluso la del presidente estadounidense Barack Obama, que fustigó la obscenidad de los bonos y las superganancias de los bancos. Habrá que creer que tenía razón el gran inquisidor de Dostoievski, en Los hermanos Karamazov, cuando le decía a Cristo: “Vete y no vuelvas…”

1 Bertrand Méheust, La Politique de l’oxymore, La Découverte, París, 2009.

2 Todas las citas de la encíclica se refieren a la edición italiana: Benedicto XVI, Caritas in Veritate, Librería Editora Vaticana, Roma, 2009. La traducción es nuestra.

3 Margaret Archer, “L’enciclica di Benedetto provoca la teoria sociale”, Vita e Pensiero, N° 5, Milán, septiembre-octubre de 2009.

4 “Caritas in veritate e nuovo ordine economico”, Un Mondo possibile, Treviso, N° 22, septiembre de 2009, pág. 6.

5 Michel Albert, Jean Boissonnat y Michel Camdessus, Nuestra fe en este siglo , Desafío, Santiago, 2004.

Profesor emérito de Economía en la Universidad de Orsay (París), objetor de crecimiento. Autor, entre otros, del libro Le Temps de la décroissance (con Didier Harpagès), Thierry Magnier, París, 2010.

Blanchet, la UV y el Clero Político

Fausto Fernández / Asimetrías

El clero, si no quiere perder su influencia, debe abandonar el campo de la política.

Francisco Zarco.


I

En el contexto de la fase virulenta, de guerra de baja intensidad que el clero político de la iglesia católica libra con encono y terquedad digna de mejor causa contra el proyecto laico histórico de México, regístrase el episodio siguiente:

Un personaje pionero de la difusión por Internet, Julio Ricardo Blanchet Cruz, fundador de Diario Libertad y Radio Libertad, ha obtenido días ha el reconocimiento de la ley a su derecho a expresarse libremente como ciudadano y como difusor social.

Ese derecho le fue reprimido perentoria y unilateralmente hace más de un año, sin cortesías incluso, por la mismísima Universidad Veracruzana (UV), cuya rectoría y su titular, Raúl Arias Lovillo, partecen dominadas por el clero político de Veracruz.

Véase: el señor Blanchet, muy reconocido como difusor por su su adhesión al librepensamiento y a su independencia, era crítico en su programa diario en Radio UV, Opiniones y Comentarios, de las injerencias clericales veracruzano en la política local.

II

Irritados, los jerarcas mayores de la clerecía política en Veracruz resolvieron eliminar las críticas del difusor Blanchet y, para ello le exigieron al rector Arias Lovillo que suspendiera el programa sacarlo del aire definitivamente. El rector obedeció.

Y obedeció sin chistar; es decir, sin oponer argumentos a favor ya no del señor Blanchet, sino en contra de la intromisión tan directa de la clerecía política en Veracruz en la universidad y, por inferencia válida, en la educación superior.

Señálese que el clero político veracruzano no sólo ejerce esa potestad oscurantista de hecho sobre la rectoría de la UV, sino también en el Poder Legislativo, influyendo decisivamente en la aprobación de leyes antisociales (aborto, matrimonios gays, etc.).

Y consígnese, asimismo, que al cese del señor Blanchet ocurrió el mismo día en que la rectoría de la UV le rendía homenaje por la defensa de la libertad de expresión a Helio Flores, reconociénmdole además su trayectoria como caricaturista.

III

La paradoja, empero, no fue coincidencia. Así, de esa guisa, el rector Arias Lovillo cubría sus huellas represoras y su subordinación al clero político en Veracruz. Más esa coartada no fue óbice para que un tribunal laboral fallara a favor del señor Blanchet.

Y ordenara como ha sido la pronta reinstalación del difucor, mandato judicial que el rector Arias Lovillo ha desoido e incluso, al enterarse de que el laudo sería emitido a favor del demandante, intentó influir ilegalmente para alterar los términos del mismo.

Con el laudo correspondiente en sus manos, el difusor Blanchet considera que el fallo es un triunfo del precepto constitucional que es mandatorio que garantiza la libertad de expresión, pues sus alegatos legales ante el juzgador laboral sustentaban esa tesis.

Ello sentaría, al parecer, un precedente en todos sentidos; exhibe amén la intromisión del clero político en una universidad laica, su hegemonía sobre la rectoría, la indiferencia del gobierno laico, y el arrogante desacato del rector Arias Lovillo a la ley.

“Que Poca Madre”

Francisco Garfias

Dejaron de ser patadas debajo de la mesa. Ahora son descalificaciones públicas las que lanzó el coronel, Jorge Carrillo Olea, al almirante Mariano Francisco Saynez Mendoza, en el articulo sobre “La guerra entre Ejercito y Marina por el Poder”, publicado el pasado jueves en el diario La Jornada.

En la Marina acusaron recibo del singular texto. La indignación de los altos mandos es mayúscula. No se había visto que un coronel que le faltara al respeto públicamente a un almirante. Así andan las cosas en las fuerzas armadas, en los momentos en que el país libra la más violenta lucha contra el crimen organizado de que se tenga memoria.

El propio Coronel utiliza en su artículo tres palabras para describir lo inconveniente que resulta la confrontación en estos difíciles momentos: Que poca madre.

Carrillo Oleas no sólo acusó a Saynez de “actuaciones invasivas” sobre espacios reservados a las fuerzas de tierra, sino que le endilgó una cascada de calificativos al oficial de mayor rango de la Marina. Le dijo “protagónico”, “soberbio”, “irresponsable”.

El revire fue duro. Fuentes allegadas a la Secretaría de Marina nos aseguran que la incursión de la Marina en la guerra al narco le ha permitido allegarse información que compromete a oficiales del Ejército. Nos invitaron a revisar el curriculum de Carrillo Olea que aparece en Wilkipedia, para revertir la aseveración de que el secretario de Marina invade espacios reservados a las fuerzas de tierra.

Entre 1976 y 1982, el Coronel Carrillo Olea fue director de Astilleros Unidos de Veracruz . También fue consejero del Banco Nacional Pesquero y Portuario en 1977, así como secretario técnico de la Comisión Nacional Coordinadora de la Industria Naval en 1978. ¿Cómo puede entonces hablar de “actuaciones invasivas”? se preguntan.

* * *

“Bienvenido al Infierno del Secuestro” se llama el libro editado a instancias de la CNDH, cuando José Luis Soberanes era el ombudsman nacional. Contiene desgarradores testimonios sobre las vejaciones que sufren migrantes extranjeros que utilizan nuestro territorio como puente hacia el sueño americano.

La publicación del libro siguió al Informe que sobre el tema presentó en ese entonces Mauricio Farah, Quinto Visitador la CNDH El citado documento incluía datos alarmantes, contundentes. En 6 meses habían sido secuestrados 9,758 migrantes en 198 eventos. Eran secuestros masivos. Un promedio de 58 personas cotidianamente .El trato era brutal. Mataban a unos para amedrentar a los otros y obtener así los rescates exigidos. “El problema era tan grave que no podíamos quedarnos en la presentación del Informe. Teníamos que darle voz a los migrantes. Por eso promovimos la publicación del libro, dirigido a sensibilizar los integrantes del Sistema Nacional de Seguridad.”, explica Farrah.

El entonces Quinto Visitador, encargado de los asuntos relacionado con los migrantes, empujó también, en el Senado, una iniciativa de reformas a la Ley General de Población. Promovía, concretamente, la eliminación del artículo 67 del citado ordenamiento. Este artículo permite a cualquier autoridad detener a un migrante indocumentado que le solicite un servicio. Algo no muy distante de la versión original de la Ley SB 1070, aprobada en Arizona, que tanta indignación nos causó.

Las alertas y los alarmantes datos contenidos en el informe y en los testimonios de los migrantes de poco sirvieron. Nadie investigó, nadie se preocupó, nadie hizo caso. Los derechos humanos abajo del Río Suchiate no interesan. “Ni siquiera el famoso artículo 67 pudo ser derogado”, se quejó Farah. Los migrantes y la imagen del país pagaron caro esa indiferencia.

* * *

En el PRD mexiquense son puro jarabe de pico. Tacharon de “regresiva” la Agenda Legislativa del Bicentenario que envió al Congreso local el gobernador Peña Nieto. Su líder estatal, Luís Sánchez, había asegurado que ninguna de las 30 iniciativas de esa agenda seria aprobada. Los amarillos ¡aprobaron 25! Mas pronto cae un hablador.

¡Eureka! Calderón voltea hacia lavado de dinero

Omar Sánchez

En la recta final de su sexenio, el presidente Felipe Calderón ha decidido una nueva estrategia para combatir al crimen organizado: atacar sus finanzas.

Ayer, en una reunión con senadores panistas, el Secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora, informó de esta decisión del Gobierno Federal y dijo que en breve serán enviadas las iniciativas al Congreso para combatir el lavado de dinero y establecer un mando policiaco único en los estados.

Esta estrategia ya había sido planteada desde hace tiempo por expertos en seguridad, pues a decir de ellos la violencia generaría más violencia y mientras las finanzas estuvieran intactas el crimen organizado no se vería afectado en ningún sentido.

Además pidió a los senadores cabildear en la Cámara de Diputados para que se discuta y apruebe la Ley de Seguridad Nacional en el próximo periodo de sesiones que comenzará 1de septiembre.

De aprobarse esta ley, permitirá dar certeza a la participación de las Fuerzas Armadas en el combate en contra del crimen organizado.

Los legisladores, mencionaron que el funcionario federal criticó a los gobiernos estatales que no han cumplido con su función de resguardar la seguridad pública y les exigió mayor voluntad política en contra de esta lucha.

Los estados que más fueron criticados por Blake Mora, fueron Nuevo León, Chihuahua y Tamaulipas, expresaron los senadores.

Además el secretario reiteró que el ejército no se retirará de las calles hasta que las policías estatales sean reestructuradas y estén perfectamente capacitadas.

Nuevo formato

http://www.monerohernandez.com.mx

Sistemáticos, los excesos del Ejército

Jesús Cantú

El análisis de las recomendaciones 36 y 45, emitidas este año por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) en referencia a la muerte de los dos menores Almanza Salazar y de los dos estudiantes del Tecnológico de Monterrey, deja claro que en ambos casos los efectivos del Ejército que participaron cometieron los mismos agravios: alterar la escena del crimen –todo indica que para encubrir su responsabilidad en los acontecimientos–; sembrar evidencias para pretender involucrar a las víctimas como miembros de las organizaciones criminales o, al menos, modificar el rumbo de las investigaciones; y entorpecer las investigaciones del ómbudsman nacional.

La existencia de conductas similares en dos hechos distintos, no muy separados en el tiempo, pero sí realizados por efectivos pertenecientes a dos zonas militares diferentes, siembra la sospecha de que se trate de una política general y no de un comportamiento personal anómalo de los involucrados.

Particularmente la recomendación 45, relativa al asesinato de los dos estudiantes, es demoledora respecto a la siembra de evidencias por parte del Ejército, pues utilizando los mismos documentos de la Sedena demuestra que los militares colocaron a los estudiantes las armas que previamente habían recogido a los delincuentes.

Al respecto, la recomendación señala: “en el correo electrónico de imágenes anexo al informe de la autoridad responsable, AR13, comandante de la VII Zona Militar en Nuevo León, refirió que una vez terminado el enfrentamiento contra miembros de la delincuencia organizada se llevó a cabo la inspección del vehículo marca Yukón color gris, dentro del cual se encontró lo siguiente: (…) un fusil automático, calibre .308, de la marca Century Arms, modelo Cetme Sporter, matrícula borrada; así como una carabina, calibre .223-5-56 mm, marca Bushmaster, modelo XM15-E2S, matrícula L262834”.

Y más adelante indica: “…en el acta de fe ministerial e inspección cadavérica realizada por el Servicio Médico Forense de la Procuraduría General de Justicia del estado de Nuevo León, consta que Javier Francisco Arredondo Verdugo tenía sobre su miembro superior derecho un arma de fuego tipo fusil, en color negro con verde y correa negra, contando con cargador metálico, sin presencia de cartuchos, no observándose el número de serie o marca de la misma. Por su parte, Jorge Antonio Mercado Alonso tenía en su miembro superior izquierdo …un arma de fuego metálica en color negro, calibre 223, modelo XM15-E2S, de la marca Bushmaster y con matrícula L262834”.

La recomendación concluye: “…del informe rendido por el comandante de la VII Zona Militar se desprende que las dos armas encontradas dentro de la camioneta, cuando se realizó su revisión por los elementos militares, son las mismas que aparecieron en los brazos de ambos estudiantes al momento de la fe ministerial de inspección cadavérica, aun cuando con el mencionado video ha quedado demostrado que no viajaban en la camioneta, iban saliendo del campus y no portaban armas, lo que permite advertir que estas fueron colocadas con el propósito de alterar la escena de los hechos”.

En el caso de la familia Almanza Salazar las evidencias surgen de declaraciones contradictorias. Los dos elementos más relevantes son la ubicación de la camioneta Tahoe en que viajaban los dos menores fallecidos, Martín y Bryan Almanza Salazar –se halló entre dos camionetas ocupadas por integrantes del crimen organizado–, y los impactos de bala que le propinaron en la parte delantera para simular que la misma se encontraba en medio del fuego cruzado.

Respecto a la ubicación de la camioneta, el documento de la CNDH señala: “…en el correo electrónico de imágenes número 13018, del 5 mayo de 2010, emitido por AR3, que aparece como anexo al informe de la Secretaría de la Defensa Nacional rendido mediante oficio DH-V-5030 ante esta Comisión Nacional, se manifestó lo siguiente:

“…5. Al término de la agresión se efectuó la revisión del lugar de los hechos, ubicándose tres vehículos, en el orden que se citan, localizando en su interior:

“a) Un agresor muerto (sin identificar) de sexo masculino, con vestimenta tipo militar, en una camioneta color azul; b) Una persona del sexo masculino con heridas en las piernas, en una camioneta tipo Tahoe color negro, quien se identificó como V6, indicando que venía procedente de Nuevo Laredo, con destino a Matamoros, Tamaulipas, y que lo acompañaba su familia; localizándose también en el interior del vehículo, en la parte posterior, el cuerpo sin vida del menor Martín Almanza Salazar, quien falleció en estos hechos, y c) Un agresor muerto (sin identificar) de sexo masculino, con vestimenta tipo militar, en un vehículo color rojo.”

Sobre el particular, la recomendación asienta: “…esta Comisión Nacional observó que se realizaron maniobras para alterar el sentido de las investigaciones, lo cual se puede advertir de los testimonios de T2 y T3 (identificación de los testigos, para proteger su identidad), del 9 de mayo de 2010, quienes manifestaron que una vez que recibieron el llamado por radio de V1 (identificación de Martín Almanza Rodríguez, padre de los menores, quien conducía el vehículo), de que la camioneta en que viajaban había sido baleada por efectivos militares, se trasladaron al lugar de los hechos, arribando aproximadamente a las 21:30 horas del 3 de abril de 2010, observando en dicho lugar sólo la camioneta Tahoe, color negro, con las luces intermitentes prendidas, a la que identificaron plenamente como la unidad propiedad de V1, y al cuestionar a los militares sobre los pasajeros, éstos les indicaron que los lesionados ya habían sido trasladados para su atención médica a Miguel Alemán, por lo que se dirigieron a los nosocomios de esa localidad (…) al regresar a Nuevo Laredo y cruzar por el puente el mismo lugar, aproximadamente a las 23:30 horas del 3 de abril de 2010, advirtieron (…) que la camioneta de V1 estaba en medio de una camioneta pick up azul y un vehículo rojo”.

(En otros documentos del Ejército referentes al aseguramiento de camionetas se observa que se ha procedido exactamente igual que en el caso anterior: los bienes que decomisan a los criminales los utilizan para alterar la escena del crimen y modificar el sentido de las investigaciones.)

También, para simular que la familia fue víctima del fuego cruzado, una vez que los heridos y los cuerpos habían sido retirados los soldados dispararon contra el parabrisas y el cofre de la camioneta, por lo que la recomendación de la CNDH señala: “…en relación con los impactos que presenta en el frente la camioneta, cabe agregar que los mismos no coinciden con la narrativa de las víctimas y, además, en el dictamen pericial de la Comisión Nacional se indica que, en relación con los orificios de arma de fuego descritos en el asiento delantero derecho, es posible establecer que el disparador o victimario se encontraba por afuera y al frente del vehículo en estudio; asimismo, que este lugar no se encontraba ocupado por persona alguna, con base en la ausencia de maculaciones de fluidos biológicos (manchas hemáticas o de tejidos blandos), por lo que muy probablemente fueron realizados una vez que la camioneta estaba desocupada”.

En ambos casos, al inicio de las recomendaciones, la CNDH hace una observación casi idéntica, y en el de los estudiantes señala: “Ahora bien, este organismo protector de derechos humanos considera necesario hacer evidente que durante la investigación del caso materia de esta recomendación existieron obstáculos y falta de colaboración por parte de la Secretaría de la Defensa Nacional, quien negó parcialmente la información solicitada para el esclarecimiento de la verdad histórica de los hechos”.

Así, de acuerdo con las recomendaciones de la CNDH, los comportamientos y los encubrimientos son muy similares, pese a que se trata de casos, elementos y zonas militares distintos, e inclusive de instancias diversas (la Procuraduría General de Justicia Militar y la Sedena), con lo cual es más difícil atribuir las violaciones de derechos humanos a errores o excesos humanos…

La disputa por la Cámara y el cobro de facturas

Jesusa Cervantes

La disputa entre el PRI y el PRD por la presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados parece ser hoy parte de las consecuencias de la alianza electoral que establecieron PRD y PAN en las pasadas elecciones del 4 de julio, donde le arrebataron al PRI las gubernaturas de Oaxaca, Sinaloa y Puebla.

La factura seguramente fue calculada por quien se considera fue uno de los operadores de dicha alianza, el expriista Manuel Camacho Solís; pero del otro lado, la corriente del PRD, encabezada por Nueva Izquierda y la cual tiene hoy la presidencia de ese partido, se resiste a pagarla, seguramente porque del lado del PRD está la ley.

De acuerdo con la Ley Orgánica del Congreso general, modificada el 13 de septiembre de 2006, el segundo y tercer año de la presidencia de la Mesa Directiva debe recaer, “en orden decreciente”, en uno de los integrantes de los dos grupos parlamentarios con mayor número de diputados que no la hayan ejercido; es decir, en el PAN o en el PRD.

Además del citado articulo, el 17 en su numeral séptimo, está el número ocho, que establece claramente que “en ningún caso la presidencia de la Mesa Directiva recaerá en el mismo año legislativo en un diputado que pertenezca al grupo parlamentario que presida la Junta de Coordinación Política”.

Como dicha presidencia de la Jucopo esta aún en el PRI, entonces éste partido no puede continuar ahí, pero tampoco el PAN, a menos que le corresponda la mesa al PRI en este segundo año. De ser así, el tercer año, al PRD le tendría que corresponder tanto la presidencia de la Junta como de la Mesa, pues hasta ese momento no habría contado con ninguna de las dos. Sin embargo, como la ley, modificada el 13 de septiembre de 2006, impide que ambos órganos sean presididos por un mismo partido, pues sólo queda una forma de solucionar este vericueto legal: que el PRD tenga hoy la presidencia de la Mesa Directiva.

Pero el PRI se resiste a ello, la razón es simple: le está cobrando el “pecado” de haberse aliado con el PAN en las pasadas elecciones y, con ello, el haberle arrebatado las tres gubernaturas antes mencionadas.

Y aunque legalmente la Mesa le corresponde al PRD, parece que hoy al PRI no le interesa respetar la ley, sino más bien cobrarles la pifia a los llamados “chuchos”.

El pleito entre el PRI y el PRD no parará en la designación de la presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados. Será un asunto que se extenderá seguramente a la discusión del paquete económico para el próximo año y que empezará a discutirse a partir del próximo 9 de septiembre, un día después de que el Ejecutivo federal lo entregue a la Cámara.

Me explico: el PRI cuenta con 237 legisladores más los 21 del Partido Verde Ecologista de México, lo que suma 258 diputados, suficientes para condicionar la entrega de los recursos que el próximo año utilizarán las 32 entidades federativas.

Esto significa que el endurecimiento del PRI influirá notablemente a la hora de autorizar el presupuesto para Oaxaca, Sinaloa y Puebla, entidades que el PRD y el PAN tratarán de impulsar con un buen número de recursos. a la vez que pretenderán una disminución para el estado de México.

La razón de esto último es porque el PRI se cobrará con ello la audacia del PRD de haber hecho alianza con su enemigo político histórico: el PAN. A la vez que los “chuchos” y los 143 diputados del partido del Ejecutivo federal intentarán frenar los millonarios recursos para el Edomex, entidad que tendrá comicios para renovar la gubernatura.

En el ámbito político siempre se ha considerado la gubernatura del Edomex como “la corona” de todas las elecciones, debido a que es la entidad con el mayor número de votantes.

En 2011 quien gane el Edomex podrá llegar mejor posicionado a la elección presidencial. El PRI desea mantener dicha entidad, en tanto que el PRD ya anunció que probablemente se alié nuevamente con el PAN para quitársela al PRI.

Como sea, los frutos de la alianza PRD-PAN en las pasadas elecciones y la futura en el Edomex, serán sin duda lo que haga al partido tricolor imponérsele al PRD.

Quizá entregue a los “chuchos” la presidencia de la Mesa Directiva, pero lo que de ninguna manera hará será darles todos los recursos que pidan para los tres estados antes mencionados y, por supuesto, para el Distrito Federal, entidad que, por cierto, hoy más que nunca, el PRI considera que puede recuperar en 2012 ante el desprestigio político en que se ha sumido el PRD desde la llegada de “los chuchos” a la presidencia, según opinan hasta los propios perredistas.

Pero regresando a la presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, en caso de no haber acuerdo entre el PRI y el PRD para el 31 de agosto, deberá ser la Mesa de Decanos la que dirija los trabajos los cinco primeros días de septiembre y, por ende, ser ellos quien reciban el cuarto informe del Ejecutivo federal.

El secretario de Gobernación, Francisco Blake, ya anunció que Felipe Calderón no irá al Congreso, por lo que puede ser que el propio secretario únicamente entregue a la Oficialía de Partes el documento y no sea ni el PRD ni la Mesa de Decanos quien lo reciba.

El resultado del endurecimiento del PRI lo veremos el 31 de agosto, pero serán sin duda los siguientes meses, octubre y noviembre momentos de la verdadera disputa, porque no sólo estarán en juego los millonarios recursos presupuestales para los estados y la federación; también se habrá de discutir la Ley Nacional de Seguridad que al Ejecutivo federal tanto interesa para seguir “su” guerra contra el narcotráfico, sino que también están en puerta las modificaciones en materia de derechos humanos.

Puede ser que el PRI evite seguir dándole más herramientas al Ejecutivo federal para atacar al crimen organizado pues, hasta la fecha, a pesar de todas las leyes que le ha aprobado, no ha habido avance en ello, sino que, por el contrario, la violencia y el aumento de pérdida de vidas no ha parado.

Pero también puede ser que el PRI haga uso de toda su fuerza para aplastar no sólo al PAN, sino también al PRD, ya sea de los “chuchos” o al PRD simpatizante de Andrés Manuel López Obrador, porque el premio que buscan en todo esto es solo uno: la presidencia de la República en 2012.

El capitalismo es una comedia para el opresor

Iván Lira

Estado laico en México

Fernando Belaunzarán

Era de esperarse y a nadie sorprende la molestia de la Iglesia Católica respecto a los recientes fallos de la Suprema Corte reconociendo la constitucionalidad de los matrimonios entre personas del mismo sexo y el derecho de tales parejas a adoptar.

Sin embargo, algunos de sus jerarcas han ido demasiado lejos, difamando, haciendo proselitismo, violando reiteradamente la ley e incluso llamando de manera abierta a la rebelión. Los ministros de culto gozan de libertad de expresión dentro de un marco normativo que establece ciertas restricciones que buscan salvaguardar al Estado laico. Pueden promover su moral particular, pero no imponerla al resto de la sociedad ni tampoco enfrentarse a las instituciones para lograr ese objetivo.

Mucho más grave que acusar sin pruebas a los miembros de la Suprema Corte de haber sido “maiceados” por Marcelo Ebrad o haber proferido el prosaico exabrupto discriminador –“¿quién de ustedes quiere ser adoptado por maricones?”- es el reto que Sandoval Íñiguez le está lanzando al Estado laico. Él y otros prelados están llamado a la grey católica a manifestarse públicamente contra la ley y la corte, contraviniendo con ello de manera flagrante lo establecido en el artículo 130 constitucional, inciso e): “ (los ministros)…Tampoco podrán en reunión pública, en actos del culto o de propaganda religiosa, ni en publicaciones de carácter religioso, oponerse a las leyes del país o a sus instituciones…”; lo cual también se consigna en el artículo 29 de la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público.

El problema fundamental no son los excesos verbales de curas pintorescos que pierden la ecuanimidad al calor de una derrota jurídica, aunque tales dichos violen la ley y sea deseable que no prevalezca la impunidad y quede de manifiesto que la mitra no otorga canonjía alguna frente a los tribunales civiles. Lo que la polémica ha evidenciado es la no aceptación por parte de algunos prominentes miembros de la jerarquía católica de la separación entre el Estado y la Iglesia. La ofensiva que han emprendido, incluso desde el púlpito, tiene como objetivo explícito imponer su visión religiosa a las instituciones y leyes del país. Es decir, lo que buscan es contrariar al Estado laico.

Contra que algunos piensan, el Estado laico no es propiamente ateo, pues aunque no responde a ninguna religión es el soporte y la garantía de la libertad religiosa. Si en México se puede creer y rendirle culto a cualquier divinidad o no creer en ninguna es precisamente por esa característica. Al no haber religión oficial, todas tienen los mismos derechos y eso contribuye a que no haya discriminación sobre cualquiera de ellas. La moral se manda a donde corresponde, que es a la conciencia de los individuos para que en uso de su libertad decidan sin coacción sobre muchas cosas de su vida que el Estado no tiene por que resolver.

Los jerarcas rebeldes justifican su actitud en nombre de una supuesta “ley natural” y culpan a las “pasiones humanas” –que presumen no naturales- como las responsables de lo que interpretan como depravación de la sociedad. Ese discurso nos regresa siglos en la historia y es absolutamente miope ante una realidad incontrovertible: aceptada o perseguida, la homosexualidad siempre ha existido. Además, si la Iglesia nunca ha podido controlar a las demonizadas “pasiones humanas” en su interior, ¿cómo espera hacerlo en la sociedad? ¿O se contenta con mantener la doble moral, con sus placeres ocultos y la decencia aparente, pensando que lo peor de Maciel no es lo que hizo sino que se supiera?

La Suprema Corte de Justicia de la Nación cumplió con su papel de manera notable. Los Ministros no legislan ni tienen por qué manifestar su gusto o disgusto con las leyes en litigio. En este caso, resolvieron sobre la constitucionalidad del matrimonio entre personas del mismo sexo, sobre el derecho que tales parejas tienen de adoptar y el velar porque los derechos adquiridos por esa unión se salvaguarden en todo el territorio nacional. Con ello se asumió que las familias mexicanas son diversas, que no está establecida constitucionalmente un modelo de ésta y que debe predominar la garantía de la no discriminación que se encuentra en el artículo 1º de la Constitución –el trascendental logro de agregar esa parte en la Carta Magna pasó en su momento desapercibido, pues fue parte de las reformas que se hicieron en 2001 para atender los reclamos de los pueblos indígenas y que no satisficieron a los zapatistas.

Es importante señalar que se ha hecho un gran ruido por el tema de las adopciones, pero que ese aspecto de la legislación no fue modificado y las mismas personas tienen las mismas posibilidades para adoptar un niño ahora que antes de la reforma. La iglesia tomó como bandera algo que se puso a discusión por un error de algunos diputados de la ALDF que agregaron un candado en comisiones prohibiendo la adopción y que al quitarlo, por ser evidentemente inconstitucional, centro la polémica en el lugar inadecuado. No es fácil adoptar en DF y un juez determinará caso por caso la pertinencia de otorgarla en función de los derechos del niño. Sin embargo, me parece absurdo y un tanto desalmado que se prefiera que niñas o niños permanezcan huérfanos en lugar de ser adoptados por una pareja homosexual que les garantice educación, respeto y amor. Las no tan veladas insinuaciones de que tales adopciones pueden propiciar actos de pederastia, llaman a recordar que esa posibilidad también existe con parejas heterosexuales e incluso en internados religiosos.

Si bien es cierto que las reformas libertarias del DF tuvieron su origen en buena medida en la ALDF con legisladores como Enoé Uranga, Victor Hugo Círigo o Jorge Carlos Díaz Cuervo –lo mismo que en los colectivos de activistas de mujeres y de la diversidad sexual-, es indudable que Marcelo Ebrard las respaldó y asumió los costos de hacerlo, lo cual debe reconocerse, máxime cuando legislaciones mucho más descafeinadas fueron congeladas por su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, quien no quería pelearse con su entonces amigo, Norberto Rivera. Por cierto, el cambio de amistades no ha llevado a AMLO a manifestarse sobre tales temas o sobre el Estado laico, no obstante los virulentos ataques que la izquierda ha recibido y la flagrante violación a la Constitución por parte de algunos jerarcas de la Iglesia.

Defender con inteligencia el Estado laico requiere cuidar el lenguaje y los ánimos. La tolerancia que se exige a algunos miembros prominentes de la jerarquía católica que se han extralimitado hasta el grado de decir que tales leyes son más nocivas del narco, también debe expresarse hacia la Iglesia y sus miembros. En ese sentido, resulta contraproducente revivir expresiones del jacobinismo trasnochado. México pagó su cuota de sangre para separar la Iglesia del Estado y sería torpe regresar al siglo XIX. La mejor forma de fortalecer al Estado laico es aislar a los extremistas y sumar a lo que estoy seguro es una gran mayoría de gente, creyente o no, que está de acuerdo en mantener el pacto que dejar claramente establecidos los ámbitos de Dios y del Cesar.

De paso…

Nuevo León. En la zona económica más importante del norte del país, el gobierno ha sido rebasado y a todas luces se ve que no tiene ningún control sobre la situación. Los narcos bloquean la los accesos a la capital, ajustan cuentan y se dan el lujo de escupirle en la cara al Estado. El asesinato del alcalde de Santiago, Edelmiro Cantú, no se debe a que haya decidido no “alinearse” con el crimen. Antes que eso lo mataron porque pueden, porque tienen la fuerza, la logística, la influencia y la impunidad para hacerlo y seguir tan campantes. Mientras tanto, Rodrigo Medina es un gobernador de aparador… Barack Obama cumple su promesa de retirarse de Irak. Los Estados Unidos dejan un país en mucho peores condiciones que como lo encontraron no obstante la corrupta tiranía de Sadam Hussein. La región es ahora más inestable y le abrió las puertas al terrorismo fundamentalista. Me alegra la retirada de tropas norteamericanas y me alegraría más si, al menos, aprendieran la lección…

Mucha gente está esperando con ansia que el ex rector Juan Ramón de la Fuente por fin se decida a construir una opción ciudadana que vuelva a entusiasmar a la sociedad con la idea del cambio…

Felicidades a la muy guapa tapatía, Jimena Navarrete, por su triunfo en Miss Universo…

La pobreza: ¿causa o consecuencia del narco?

Gregorio Ortega Molina / La Costumbre Del Poder

Sólo conocí a una familia que padeciera hambre: la de mi padre, que recién terminada la lucha armada llegó a instalarse a la colonia Guerrero, del Distrito Federal, desde San Francisco, Estado de México. Primero en las vecindades aledañas a las vías y bajo el puente de Nonoalco, luego a la calle de Mosqueta; de ahí, a conquistar una moderada independencia económica.

Fue más tarde cuando me enteré de la verdadera hambre de mi padre, a través de las cartas que él dirigió al doctor Mariano Azuela y que su hijo Antonio me facilitó hace cuatro años y a instancias de su sobrino Mariano Azuela Güitrón.

Cuenta mi padre, quien se fue a España con una mano adelante y otra atrás, que sus primeros meses en Madrid fueron malos, pésimos, y que en sus acostumbrados paseos por las calles de esa ciudad solía pararse en los aparadores de las pastelerías para soñar despierto que saciaba su hambre y hasta pasteles comía.

Triunfó y nos educó a siete hermanos, lo que a mi me ha permitido ser testigo de las necesidades primarias de otros, de los estragos causados en el cuerpo humano y en la sociedad por el hambre, y de la urgencia de saciar ese vacío en el estómago causado por la pobreza alimentaria.

He visto cómo niños muy pequeños pelean con los zopilotes por la comida podrida que encuentran en los tiraderos de basura; en Ciudad Altamirano, Guerrero, hube de caminar entre inmundicias para atestiguar que los desayunos escolares eran echados a la basura sin siquiera haber sido abiertos; nunca pude saber si se debía a que no eran entregados a los niños, o porque llegaban caducados a su destino.

Hoy, Lilia Alcántara, de El Universal, da cuenta de que cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) registran 14 millones 900 mil jóvenes pobres en todo el país, la mitad de la población juvenil total que hay en México. Abunda la reportera y nos informa: “Organismos nacionales, internacionales y expertos advierten que los jóvenes que viven en situaciones de marginalidad y de falta de recursos, en su vida adulta reproducen la misma situación de pobreza, generando un círculo del cual es difícil salir”.

En medio del combate a la delincuencia organizada en que hoy se encuentra la nación, también asediada por el desempleo y ante la imposibilidad de huir a Estados Unidos para buscar un salario decoroso en trabajos a veces humillantes, debido a las políticas antimexicanas promovidas por un racismo fomentado por razones electorales, los jóvenes de este lado no se sentarán a esperar bendiciones ni el resultado de las políticas públicas de empleo, porque el mundo en el que viven, el ámbito en el que se mueven les meten por los ojos y los oídos el sinnúmero de satisfactores que los hedonistas de la publicidad ponen al alcance de todo ensueño juvenil.

Motiva la lectura de su nota la reportera Alcántara, quien nos cuenta que “en un informe sobre la situación de los jóvenes en México, el Consejo Nacional de la Población (Conapo) señala que uno de cada cinco jóvenes tiene problemas para satisfacer sus necesidades de salud y educación. Alerta que esta situación de marginación tiende a reproducirse en las siguientes generaciones, ya que al llegar a la edad productiva la persona carece de vínculos con el mercado de trabajo, lo cual dificulta la generación de recursos para sobrevivir”.

Nos informa también que un reporte de la Comisión Económica para América Latina (Cepal) menciona que la vulnerabilidad social se agrava por la atracción que representa ingresar a la delincuencia, y que Marisa Delgado, investigadora de la UNAM, se queja de que la falta de una política de Estado propicie un elevado nivel de desencanto y desorientación entre los jóvenes.

De allí que sea tan fácil encontrar sicarios, o pushers, u observadores, pájaros en los alambres, para avisar de los movimientos de la policía. Mientras el hambre presione las decisiones de los jóvenes, éstos tomarán el camino equivocado y, en su ansia de tenerlo todo aunque sea por unos días, semanas o meses, se sumarán a los cárteles que puedan saciar las más elementales de sus necesidades; lo harán con la complicidad de todos sus familiares, pues a sus miembros llegará el beneficio de ese dinero negro.

Una larga, extensa cita de Roberto Saviano, para facilitarnos la comprensión de la conducta de nuestros propios adolescentes y la de las consecuencias de esta política económica: “Ser el centro de toda acción, el centro del poder. Usarlo todo como medio y a sí mismos como fin. Los que dicen que es amoral, que no puede haber vida sin ética, que la economía posee límites y reglas que hay que seguir, son solo los que no han conseguido mandar, los que han sido derrotados por el mercado. La ética es el límite del perdedor, la protección del derrotado, la justificación moral para aquellos que no han conseguido jugárselo todo y ganarlo todo. La ley tiene sus códigos establecidos, pero la justicia es harina de otro costal. La justicia es un principio abstracto que afecta a todos, que permite, según cómo se interprete, absolver o condenar a todo ser humano: culpables los ministros, culpables los papas, culpables los santos y los herejes… Culpables todos ante el tribunal universal de la moral histórica y absueltos por el de la necesidad… El resto no es más que religión y confesionario. El imperativo económico está modelado por esta lógica. No son los camorristas (léase delincuencia organizada) los que persiguen los negocios, son los negocios los que persiguen a los camorristas. La lógica del empresariado criminal, el pensamiento de los ‘boss’ coincide con el neoliberalismo más radical…

“… Esta conciencia de samuráis liberales, los cuales saben que tener el poder, el absoluto, exige un pago, la encontré sintetizada en una carta de un chaval encerrado en un correccional de menores, una carta que entregó a un sacerdote y que fue leída durante un simposio. Todavía me acuerdo de lo que decía. De memoria:

'Todos los que conozco o han muerto o están en la cárcel. Yo quiero ser un “boss”. Quiero tener supermercados, tiendas, fábricas, quiero tener mujeres. Quiero tres coches, quiero que cuando entro en una tienda se me respete, quiero tener almacenes en todo el mundo. Y después quiero morir. Pero como muere un “boss” auténtico, uno que manda de verdad. Quiero que me maten'.

Creo que está claro. El modelo de desarrollo económico echa en brazos de los barones de la droga lo mejor de nuestra juventud; este saldo no se debe cargar a la cuenta de la guerra contra la delincuencia organizada, sino a la ineficacia de nuestros gobiernos y sus políticas públicas.

Narcos asisten a obra de teatro

Martha Anaya / Crónica de Política

La historia procede de Michoacán. Fue allá, en uno de sus pueblos, que un nutrido grupo de narcotraficantes se presentó –con todo y pasamontañas y sus AK 47—a ver la puesta en escena de Bodas de Sangre.

Ocuparon espacios principales –si así puede llamárseles, ya que era en una zona pobre y alejada de las grandes ciudades—previamente apartados por uno de sus integrantes. A la tercera llamada para el inicio de la obra, ingresaron los encapuchados al lugar y tomaron sus lugares.

Ninguno de los presentes chistó. Era gente del pueblo. Acostumbrados, por lo visto, a la presencia de aquellos hombres.

En cambio, los jóvenes actores del teatro ambulante Rocinante –grupo que hace trabajo con las comunidades y realizaba su décimo quinta gira por 15 municipios del Estado—se quedaron sorprendidos, sin aliento. Cruzaron miradas. No hallaron espacio a ninguna otra decisión. Harían su trabajo y punto.

La obra de Federico García Lorca saltó pues al improvisado escenario. Los encapuchados, entre los que se distinguía perfectamente el “Jefe” por la manera en que lo custodiaban, siguieron en silencio Bodas de Sangre –, mientras gente del pueblo derramaba lágrimas ante la tragedia que escenificaban los actores.

Cuando terminó la obra, los narcos retomaron en brazos sus armas que habían acomodado sobre sus piernas y un grupo de ellos salió inmediatamente del lugar, sin tomar tiempo para aplaudir siquiera. Sólo el “Jefe” y sus más cercanos aguardaron unos momentos más. Se acercaron a los actores y les dijeron: “Muy bien, gracias…” Y se fueron.

Esta historia nos llega de uno de los actores de la obra, testigo directo de lo acontecido. Su nombre lo omitimos por razones obvias; pero aún hoy –a meses de distancia de aquel suceso— la sorpresa, el miedo y la angustia que les causó el suceso no se diluye del todo.

Ésta es una de las tantas historias que se viven en poblados del país relacionados con el mundo de los narcotraficantes y la subcultura que se ha creado en torno a ellos. Se sabe de ellas no por los medios de comunicación, ni siquiera han llegado a los corridos, pasan de voz en voz o se quedan en el pequeño ámbito donde acontecieron.

Otra historia relacionada con ese andar de los narcos entre los ciudadanos nos fue narrada por un norteño. Él trabajaba para el programa Oportunidades pero decidió dejarlo dada la situación que están viviendo al ser interceptados por los delincuentes cuando llevan el dinero a las comunidades.

Regresó a su tierra y al negocio familiar: un circo ambulante. Un día, cuando uno de sus chamacos recibía el dinero de las entradas a la función, se le acercó un hombre y le arrebató el dinero. Al momento, otro hombre que estaba ahí cerca se le plantó al tipo y le dijo: Soy Zeta X, regrésale el dinero.

El ladrón se disculpó de inmediato y devolvió al chiquillo el dinero que le había quitado.

Cuando inició la función, el chamaco en cuestión le dijo a su padre que el hombre que lo había ayudado estaba ahí, sentado en la primera fila.

Al término del espectáculo circense, el padre se acercó a aquel hombre para agradecerle el apoyo a su hijo. El Zeta en cuestión le manifestó: “No se preocupe, sabemos quiénes son ustedes, los hemos seguido, son gente de bien…”

Estas desconcertantes historias se viven y se escuchan en medio de la infame y terrible violencia que asola al país. Historias populares que se entremezclan con decapitados, torturados, secuestrados, pozoleados, ejecutados, narcofosas, narcominas, narcomensajes y demás.

Y no, no se trata de hacer una apología del crimen o de hablar bien de ellos. Es sólo parte de la realidad que también se está viviendo en algunos de los pueblos del país y en sus caminos rurales. Es parte de lo que explica el desconcierto y el no saber qué hacer entre la gente de los pueblos, en esos lugares tan alejados de nosotros y de nuestra realidad.

La tirria de Calderón

José Gil Olmos

Para Pedro Matías, por el reconocimiento a su oficio de reportero


Después de constatar las condiciones de peligro en que trabajan los periodistas en México, los enviados de la ONU no pudieron conversar con Felipe Calderón quien, de esta manera, mostró nuevamente el poco interés y hasta la aversión que siente por los reporteros desde que era diputado y dirigente nacional de su partido, el PAN.

A Calderón no le gusta la prensa y si la soporta es por mera conveniencia. Su menosprecio no es de ahora, sino desde que paseaba por los pasillos del Congreso legislativo y las oficinas de su partido. Pero se le acentuó más conforme fue saltando a puestos de gobierno y, sobre todo, cuando llegó a Los Pinos.

Calderón ve a la prensa como un mal necesario, como un elemento que le incomoda y le molesta, y prefiere evitar cualquier contacto.

La intemperancia a la prensa muestra la inclinación autoritaria que Calderón ha expuesto en varios momentos de su gobierno, desde la implementación de la estrategia militar en el combate al crimen organizado hasta la criminalización de la protesta social, pasando por la falta de acuerdos con los partidos de oposición para sacar adelante las reformas laboral y electoral, entre otras.

Sin tener un sólo dato de las razones por las que el jefe del Ejecutivo no quiso reunirse con ellos, los relatores de las Naciones Unidas para la Libertad de Opinión y Expresión, Frank La Rue y Catalina Botero, representante de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), se mostraron preocupados por el desinterés de Calderón, sobre todo por la grave situación por la que atraviesa el ejercicio periodístico, debido al creciente poder del crimen organizado.

“Creo que es una oportunidad perdida”, dijo en tono lacónico La Rue al precisar que Calderón hubiera aprovechado la oportunidad para mandar un mensaje a la prensa y decir que se solidarizaba con los periodistas mexicanos.

Sin embargo, todo parece indicar que a Calderón no le quita el sueño el asunto de los riesgos que atraviesa la libertad de expresión en algunas regiones del país, donde han optado por la autocensura frente a las amenazas de los diferentes grupos del crimen organizado.

De hecho, eso fue lo que dijo a través de twitter cuando hace unas semanas secuestraron a cuatro reporteros y un usuario le preguntó si le preocupaba esa situación. “Eso no me quita el sueño”, espetó sin preocupación alguna.

Pero si el gobierno hizo poco caso a los relatores de la ONU, tampoco se sabe si tuvieron contacto con los dueños de las televisoras, de las estaciones de radio y de los principales periódicos y revistas para conocer las condiciones laborales de los periodistas mexicanos.

Porque son los dueños y directivos de los medios los primeros responsables en dar garantías de seguridad a los reporteros, a quienes algunas veces los envían a cubrir eventos en las zonas de mayor riesgo sin tener siquiera Seguro Social, menos seguro de vida o de gastos médicos mayores.

Ni el gobierno ni los dueños de los medios se han preocupado por reconocer legalmente el trabajo de los periodistas; tampoco por ofrecer las garantías mínimas de seguridad social. Hay empresas que prefieren dar contratos de meses y pagar como colaboradores a sus reporteros para no contratarlos y evitar darles los derechos que por ley tienen.

Mientras tanto, el ejercicio del periodismo en México se hace cada vez más difícil por la impunidad con que ejercen su poder no sólo los grupos del crimen organizado, sino los caciques, ediles, gobernadores y representantes de grupos políticos y económicos que presionan para incidir en el ejercicio de la libertad de expresión.

El desdén de Calderón preocupa también por otra razón quizá más de fondo. Al final lo que le importa es que haya una prensa a modo para que no cuestione ninguna de sus decisiones, una prensa apacible a sus cambios de temperamento, una prensa silenciosa a sus errores.

Y si esa prensa es secuestrada por el crimen organizado, a Calderón le conviene tenerla igualmente amordazada en víspera de las elecciones de 2012.

Bienvenidos al infierno

Julio Scherer García *

En nuestra frontera sur y camino a los Estados Unidos, un aire envenenado traslada la memoria a escenarios propios de los campos de concentración. Testimonios inapelables de los migrantes centroamericanos y aun sudamericanos dan cuenta de la tragedia.

De septiembre del 2008 a febrero del 2009, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos registró ciento noventa y ocho casos que incluyen nueve mil setecientos cincuenta y ocho secuestros. La cifra podría llegar a veinte mil al año. A los migrantes los explotan las bandas de los Zetas, los Maras, los polleros. Cierran el cerco los policías municipales, los estatales, los patrulleros y un avispero de malhechores protegidos por placas y disfrazados con las ropas y los modos del poder.

Las casas de seguridad son tugurios, y la comida, tortillas frijoles y arroz una vez al día, si acaso, es pestilente. Nadie podría decir cuántas mujeres son lanzadas a la sodomía, vendidas a quien pague por ellas.

Mauricio Farah Gebara, quinto visitador general de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, y Alejandro Hernández García, su colaborador, me facilitaron el acceso a los testimonios videograbados que dan cuenta de este inmenso horror:

Dos hermanos hondureños arribaron a la terminal de camiones en Tapachula. El sujeto que los conducía los recomendó con dos, a los que les dijo que había que darles una tarifa especial.

A golpes, junto con veinte personas más, los hermanos fueron trasladados a Arriaga. Ahí los subieron a un vagón de tren, y cuando éste se puso en marcha, tres tipos con apariencia de migrantes sacaron sus armas.

Llegando a San Luis condujeron al grupo a bordo de camionetas, por una brecha hasta un rancho, en el que había cincuenta migrantes más y muchos hombres armados. Éstos les dijeron que sólo mediante el pago de 2 mil 500 dólares saldrían de ahí.

“Me pusieron una pistola en la sien y me obligaron a hablar con mis familiares”, dijo uno de los hermanos. “Después de la llamada, todo se puso muy feo. Nos golpeaban y nos hacían arrodillarnos por horas, nos desnudaban por las noches, dormíamos en el piso. Un día nos dijeron que habían matado al Morado, un compañero que no pagaba. Ya no lo volvimos a ver”.

* * * * *

Un salvadoreño relata que para abordar el tren carguero había que pagar 300 pesos al maquinista. “El vagón iba lleno, casi no se podía respirar. Íbamos de pie y a veces nos pisábamos, pero nadie peleaba. Cuando el tren se detuvo, fuimos obligados a bajar. Hombres armados y encapuchados vigilaban un descenso ordenado. Preguntaban si teníamos parientes en los Estados Unidos. La mayoría contestó que sí. A ellos los volvieron a subir al vagón. Los demás fueron abandonados en campo abierto.

“Nos llevaron a un galpón. Fui elegido al azar, me recibieron a palos, como advertencia para los demás. Ahí me comunicaron con mis tíos de San Antonio. Al hacer las llamadas me golpeaban para que ellos escucharan. Les pedían 3 mil dólares. En tanto los mandaban yo tenía que limpiar un patio inmundo. Era el lugar para que hiciéramos nuestras necesidades. Me daban una cubeta y una escoba, pero la suciedad no se iba. Nada más la amontonaba en la alcantarilla”.

Levantado en Tierra Blanca con doce migrantes más, un colombiano fue vendado de los ojos, atado, amordazado y arrojado a punta de pistola en una camioneta roja.

“Sentí mucho miedo, pues oía las golpizas que propinaban a mis compañeros que se quejaban. Llegó mi turno. Sangrábamos mientras escuchábamos que nada éramos, jodidos, quién se preocuparía por nosotros.

“En el piso inundado de una casa, jalaron hacia el frente a un niño de doce años. Golpearon su cuerpo frágil con una tabla hasta que el niño perdió el conocimiento.

Así los vamos a madrear a todos. Así que convenzan a sus carnales para que nos depositen los 2 mil 500 verdes en chinga”.

Un grupo formado por una joven, su hermano, su primo y un amigo de los tres, fue levantado junto a las vías de tren de Ixtepec, Oaxaca. Los condujeron a una bodega en un pueblo que no pudieron identificar.

“Hacía mucho calor. Pasamos dos días sin pan o agua. Al tercero nos ofrecieron un caldo. Éramos muchos”. Se llevaban a algunos y luego los cambiaban por otros hasta que se llevaron a la muchacha:

“Llamaron a mi papá. Yo lloraba porque me apretaban los brazos con fuerza y me pisaban para que mi papá se percatara. Le pidieron un depósito bancario de mil 500 dólares y le dieron un número de cuenta.

“Después llegó el Caimán. Me aseguró que sería su mujer. Por la noche me llevó a un cuarto arrastrándome de los cabellos. Me violó mientras me decía: Yo voy a ser tu papi mientras el cabrón de tu padre me manda el dinero”.

Un niño guatemalteco de trece años relató su secuestro y el de su tío. Sucedió en Balancán, Tabasco. Dormían al aire libre en una zona despoblada, cuando aparecieron los delincuentes con sus promesas de traslado ahora, pago después. Los subieron en un camión de redilas, repleto de migrantes. Viajaron cuatro días hasta llegar a un almacén en Monterrey. Desde ahí se hacían las llamadas.

“A mi tío y otras personas los golpeaban con bates de béisbol en las nalgas por pura diversión. Lo harían a diario hasta que recibieran su pago. A mi tío le pegaron un día en la cabeza. Sangró muchísimo y para su curación sólo me dieron unos trapos sucios. Había unas señoras a las que golpeaban también. Todo el tiempo hablaban de escapar. Las dejaban desnudas. A una la golpearon enfrente de todos porque cerraba las piernas y mordía”.

Un hondureño relató, sin dar detalles, que en Coatzacoalcos, Veracruz, fue detenido pro agentes de migración que lo vendieron a los Zetas.

Los Zetas lo llevaron a un cobertizo, desde donde lo comunicaron con su hermano en Illionis. En tanto llegaba el dinero, le ponían una pistola en la sien y jalaban el gatillo. Ignoraba si el arma estaba cargada.

Lo dejaron en libertad, garantizado el pago, tras practicar sexo oral al secuestrador.

Una menor, nacional de Honduras, fue secuestrada en compañía de ciento treinta personas. Esposados, eran golpeados con gruesas cadenas y amenazados con armas de fuego. Su papá vomitaba sangre y se desmayaba después de las golpizas.

El rescate solicitado para este grupo de personas fue de 900 dólares. Como muchos de sus familiares no pudieron cubrirlos, los mantenían en cautiverio durante tres meses. Luego, a los que permanecieran vivos, los dejaban en libertad.

Otro hondureño narró su secuestro junto con ochenta migrantes. Se los llevó un grupo de siete sujetos armados que se hicieron pasar por coyotes. Los condujeron hasta Reynosa en un camión de redilas escoltado por una patrulla. Querían 3 mil 500 dólares de rescate por cada uno. De lo contrario, les extraerían sus órganos para completar el dinero. Sus familiares pagaron, mas no lo soltaron. Tuvo que escaparse después de treinta y tres días de cautiverio en una bodega donde permanecían en condiciones insalubres. Asimismo, presenció la muerte por golpes de varias personas, con una tabla y con armas de fuego. Agregó que en la bodega había hombres, mujeres, niños, ancianos, mujeres embarazadas y enfermos.

Un hondureño más fue secuestrado junto con doscientos migrantes, centroamericanos y brasileños. Estuvo preso cincuenta y dos días, al cabo de los cuales fue puesto en libertad cerca de la Casa del Migrante en Reynosa, Tamaulipas.

Una mujer originaria de Honduras fue trasladada a un granero en donde había cuatrocientas personas secuestradas, en espera de que sus familias enviaran los 3 mil 500 dólares exigidos por el comando armado que los privó de su libertad.

Los ciento treinta migrantes guatemaltecos que fueron levantados por doce personas que usaban máscaras y uniforme militares en Tenosique, Tabasco, no tuvieron suerte. Sus plagiarios exigieron 7 mil dólares por persona. Fueron pocos los que pudieron pagar. Eran amenazados continuamente con una sierra, taladros y cuchillos.

“Allí nos tuvieron encerrados en la casa. Casi un mes. No nos daban comunicación ni con los familiares ni con nadie. Después de un mes nos dicen: Les vamos a dar las llamadas para que ustedes llamen a sus familiares y les digan cuánto les cobramos. A nosotros nos dijeron: “si no pagan 7 mil dólares, se les llama a los familiares para que los escuchen hablar por última vez”.

“Cuando llegamos a Coatzacoalcos, nos dijeron: Bienvenidos al infierno”.

Si tú no le decías a tu familiar que te maltrataban, ahí te rompían la cabeza”.

-¿Qué le hicieron cuando usted estaba hablando por teléfono?

-Me golpeaban, me daban cachetadas. Ahí matan gente, delante de todos matan. Ahí, en esa casa, el otro día mataron como a cinco.

-¿Usted vio que mataron a cinco?

-Sí.

-¿Cómo los mataron?

-Los mataron a puro golpe.

-¿Cuánto vale un rescate? –le pregunté a Mauricio Farah Gebara.

-En promedio, 2 mil 500 dólares. Pero a veces basta con 100 –repuso.

Lo escucho:

“Algunos agentes del Instituto Nacional de Migración, junto con policías municipales, estatales y federales, más el ministerio público, administran el delito y la impunidad.

“Los números de las víctimas crecen, más allá de las denuncias categóricas que hemos formulado públicamente y de las instancias elevadas a las máximas autoridades del país. Nuestra frontera sur está teñida de rojo”.

-¿Qué es administrar el delito? –pregunto al quinto visitador de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

-Inmovilizar la ley. Que el delito corra.

* Tomado del libro Secuestrados, de Julio Scherer García, editado en agosto de 2009 por Grijalbo.

Masacre de inmigrantes en México

Alberto Nájar

Los secuestros de inmigrantes suceden con frecuencia en Tamaulipas, según han documentado las autoridades. Pero nunca había ocurrido una masacre como la que se presentó en un rancho de San Fernando, al sur del estado, donde aparecieron los cadáveres de 72 personas.

Las autoridades confirmaron que entre las víctimas había indocumentados de El Salvador, Honduras, Brasil y Ecuador, aunque se investiga si hay ciudadanos de otros países.

De acuerdo con la versión de un sobreviviente, de origen ecuatoriano, las víctimas fueron secuestradas por un grupo armado que les exigió trabajar para ellos. Al negarse, los secuestradores los asesinaron a todos.

El incidente ocurre en medio de una lucha "encarnizada y sumamente violenta" entre los carteles de El Golfo y Los Zetas por el control del tráfico de drogas en la región, dijo el secretario técnico del Gabinete de Seguridad Nacional, Alejandro Poiré.

"Este es un suceso sumamente grave, absolutamente indignante y que exige la condena unánime de toda la sociedad y de todas las autoridades", afirmó.

Es la primera vez que ocurre una masacre de esta naturaleza en México, y que según analistas involucra a dos de los mayores problemas de este país: narcotráfico y migración indocumentada.

Según Poiré, no es la primera vez que los carteles de la droga intentan reclutar indocumentados.

"El hecho de que la delincuencia organizada recurra al secuestro y extorsión sugiere que algunas organizaciones enfrentan una situación adversa para conseguir recursos", dijo.

Los Zetas, involucrados

Los cuerpos de las víctimas -58 hombres y 14 mujeres- fueron localizados el martes por elementos de la Marina, quienes acudieron al rancho después que el sobreviviente solicitó ayuda pues estaba herido.

Al llegar al rancho los marinos se enfrentaron con los secuestradores. Tres presuntos plagiarios y un militar murieron en el sitio, además que un menor de edad fue detenido.

El sobreviviente, de quien no se informó su identidad, dijo que los secuestradores eran miembros de Los Zetas.

La cancillería mexicana se comunicó con las embajadas de Brasil, Honduras, El Salvador y Ecuador para solicitar su ayuda en la identificación de los indocumentados, dijo el subsecretario para América Latina y El Caribe, Salvador Beltrán.

BBC Mundo consultó a las embajadas de esos países, pero dijeron que esperaban información oficial antes de emitir algún comentario.

Miles de secuestros

De acuerdo con la Comisión Nacional de Derechos Humanos, las bandas del narcotráfico como Los Zetas han realizado secuestros masivos de indocumentados.

Incluso el Ministerio de Seguridad ha dicho que algunas rutas que siguen los migrantes para cruzar a Estados Unidos, son las mismas que utilizan los carteles para enviar droga a ese país.

La CNDH documentó que sólo en octubre de 2008 y septiembre de 2009 ocurrieron 10.000 secuestros de inmigrantes en México, aunque el número real podría ser el doble.

Con frecuencia los migrantes son encerrados en casas de seguridad en poblaciones de Tamaulipas, donde los mantienen durante varios días o semanas mientras exigen un rescate a sus familiares.

Testimonios recabados por la Comisión, así como de otras organizaciones civiles, revelan que los migrantes son torturados durante su cautiverio.

A algunos les obligan a transportar droga, mientras que otros enganchan a nuevas víctimas en albergues de indocumentados.

Los abusos sexuales también son frecuentes, señala la CNDH, e incluso algunas víctimas afirmaron que los plagiarios grabaron las agresiones en video.

Política de huevos

Astillero / Julio Hernández López

Marcelo trivializa
Espots y juramentos
Barbarie trasnacional


No será en el terreno de la picardía, el doble sentido o la fanfarronería donde un jefe de Gobierno capitalino, que hasta ayer había sido totalmente firme y serio en la mayor apuesta ideológica de su vida, le pueda ganar a un escurridizo y taimado cardenal tapatío. Se ha equivocado Marcelo Ebrard al rebajar el profundo debate hasta hoy sostenido en materia de relaciones Iglesia-Estado y llevarlo a escenarios ovoides, de machismo de palenque y provocación torpe. Justamente lo que menos necesitan hoy los personajes identificados genéricamente con la izquierda es la trivialización de sus litigios, pues sus adversarios están naturalmente prestos a ridiculizar esos declives y sustituir la esencia de la discusión pública por el detalle chusco o el desliz vergonzoso. No es cuestión de huevos, sino de ideas, lo que hoy está en el centro del debate nacional. Y no se trata de enaltecer o publicitar la presunta abundancia de valor avícola de determinado protagonista, sino de sostener posiciones ideológicas con decoro y firmeza, sin ocurrencias en busca de la foto periodística del día.

A sus puros espots, Felipe Calderón ha violado la Constitución General de la República, según lo ha resuelto el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. No habrá castigo, pues la legislación vigente no contempla la posibilidad de encausar al ocupante del Poder Ejecutivo más que por acusaciones extremas y no por debilidades de corte electoral. Lo mismo sucedió con Vicente Fox, quien abiertamente intervino en la sucesión presidencial de 2006, violentando preceptos legales pero sin consecuencias punitivas, pues los magistrados electorales que fungían en ese momento tampoco encontraron manera de sancionar al grave infractor público. Lo sucedido ahora con Calderón es un adelanto de lo que espera en 2012: la desesperación felipista lo llevó en meses pasados a hacer propaganda a su gobierno en temporada de veda electoral, con la fallida esperanza de aportar elementos de optimismo nacional pro panista antes de que los ciudadanos de varias entidades del país fueran a las urnas, y todo apunta a que esa desesperación creciente producirá una espiral de activismo ilegal cuando el actual huésped de Los Pinos sienta llegado el término de su impugnado periodo de ejercicio y el PRI vengativo se apreste a cerrar el par de sexenios trágicos del panismo en el poder (el columnista Salvador García Soto ha escrito en El Universal, en su columna Serpientes y Escaleras, que un gobernador tricolor dijo en reciente cónclave peñanietista en Mc Allen, Texas, que sabía “de un juramento que había hecho Felipe Calderón sobre la tumba de su padre, Luis Calderón Vega, hace unos meses: ‘que por ningún motivo él le iba a entregar el poder al PRI’”).

El duelo calderonista tiene enfrente al pistolero llamado PRI. Ayer se lanzó Felipe contra los priístas que lo mantienen en jaque, acusándolos de ser grandísimos corresponsables del agravamiento de la guerra contra el narcotráfico pues, según parece haber descubierto hasta ahora el panista michoacano, el problema es que la mayoría de los estados son gobernados por el PRI. Así anda Felipe, en busca de asignarse supremacías testiculares, sin darse cuenta de que su figura, a pesar de su origen electoral ilegítimo, requiere sobriedad política y prudencia frente a las resistencias y obstrucciones de los adversarios, y no el disparo de golpes entre tendajones oscuros: allí está Felipe, el peleador callejero, dejándose ir contra el priísmo experto en marrullerías: “Es más fácil para muchos partidos decir ‘esta es la guerra del Presidente’, como insistentemente dicen los legisladores del PRI: ‘yo me lavo las manos y ojalá fracase este señor para que me dé rendimientos políticos’”. Presidente Calderón (obviamente, presidente del comité nacional electoral del PAN): que con su PRI se lo coma (lástima que los malestares estomacales, a causa de la ingestión de esos huevos revueltos mal guisados, le peguen brutalmente a millones de mexicanos).

Casi nada le duró al oficialismo el sentirse en los huevos de la luna... perdón, en los cuernos, a causa del oportuno triunfo de una mexicana en un torneo mundial de belleza. La ayuda de imagen que Los Pinos deseaba conseguir a causa de esa adquisición cosmética se disipó ante el arribo del escándalo nuestro de cada día, esta vez con el descubrimiento de 72 cadáveres en un rancho tamaulipeco. Inmigrantes, según las primeras indagaciones. Sometidos, indican las autoridades, por miembros del bando de los Zetas que los habrían ejecutado. En Estados Unidos se difunde la noticia por su propio peso evidente, pero también porque la crueldad mexicana con migrantes indocumentados favorece las posiciones discriminatorias que despuntaron legalmente en Arizona y ahora se esparcen por otros estados. Episodios de brutalidad como el del rancho de San Fernando sirven para confirmar a la opinión pública estadunidense la condición de Estado fallido de México, la incapacidad del ocupante de Los Pinos y los riesgos de violencia desbordada que están al otro lado de la frontera. Pero el daño va mucho más allá de lo bilateral: gobiernos de cuando menos cuatro países latinoamericanos activan sus mecanismos diplomáticos y policiales para saber la suerte de paisanos suyos que suponen fueron asesinados. Es una vergüenza para México, que ahora exporta imágenes de masacres de hermanos en tránsito hacia la fuente imperial de empleo. La barbarie trasciende las fronteras, las cifras macabras de la guerra felipista toman tintes internacionales. Uf. El horror.

Y, mientras los diputados priístas creen que con iPads con cargo al erario podrían dejar de ser analfabetas funcionales, y el PRD decide impedir que en Guerrero siga en el gobierno (formalmente) el PRD, lanzando a un todavía priísta para que le cierre el paso al PRI, ¡hasta mañana, con la Permanente redondeando el día de política de huevos al exigir que se restrinjan importaciones gringas con riesgo de salmonela!

Pueblo pobre, gobierno caro: En México diputados estrenan iPads de última generación

Mariano Garza-Cantú / Política Digital

El Partido Revolucionario Institucional (PRI) levantó polémica esta semana, primero cuando presentó una iniciativa para instituir en la Cámara de Diputados un Congreso Virtual, y después porque en la reunión que sostienen sus diputados en Ixtapan de la Sal, Estado de México, entregó a cada uno de los 237 legisladores una iPad con conectividad 3G, que costaría alrededor de 7 mil pesos por unidad.

La propuesta del Congreso Virtual ha recibido críticas en diversos medios de información, porque se ha centrado en el tema de las iPads como una herramienta que ayudará a que los diputados se mantengan conectados. Sin embargo, la plataforma incluye tres sistemas:

El primero consiste en una red legislativa, por medio de la cual los diputados interactuarán entre sí, con las comisiones que integran la Cámara, con los centros de estudios de la Cámara y con los ciudadanos. La idea es que los legisladores seguimiento a las propuestas, comentarlas, calificarlas y presentar las propias, las cuales podrían convertirse en iniciativas; el segundo sistema concentraría en un solo canal los medios de contacto de los ciudadanos con los diputados; y el tercero consiste en dos bases de datos, una de iniciativas y otra de estadística legislativa para que cualquiera pueda realizar una minería de datos de los proyectos presentados en la Cámara baja.

Roberto Albores, uno de los diputados que presentó la iniciativa, explicó que la intención es facilitar al máximo el trabajo de los legisladores, para que debatan sin importar dónde estén. Sin embargo en los medios informativos se expresa preocupación porque esta herramienta fomentaría el ausentismo, que ya es un problema. Tan sólo en el periodo ordinario que terminó el pasado 30 de abril, el promedio de votación fue de 347 sufragios, equivalentes al 70% de los 500 diputados que integran la Cámara baja.

En respuesta, Albores argumentó que hay personas que son más productivas en la noche y que con esta herramienta se tendría un debate permanente.

Otro componente del proyecto es cambiar el tablero electrónico que se utiliza para las votaciones, porque el actual tiene demasiadas fallas técnicas. Al respecto, la Junta de Coordinación Política ya autorizó la inversión de 120 millones de pesos para comprar dos pantallas gigantes de 200 pulgadas para la presentación de videos y documentos en el Pleno, así como equipos de proyección de datos, audio y video en el salón de sesiones y en salas más pequeñas, y 500 dispositivos de pantalla táctil que servirían para que los diputados registren sus datos biométricos y voten.

Además, se contempla un gasto de 5 millones 180 mil pesos para adquirir 500 iPads, aunque no queda claro si incluye los 237 dispositivos que compró la bancada priísta con sus recursos.

Vestido le juega mala pasada a Larissa Riquelme en México


La guapa modelo Larissa Riquelme dejó al descubierto parte de su busto. Esto sucedió durante el programa ‘Fútbol para todos’ de la cadena Fox Sports México.

Jean y Faisy, conductores del espacio, la recibieron con los brazos abiertos. Pero fue el segundo en mención quien se ofreció a ser el primer mexicano en darle un ósculo, pedido que Larissa aceptó. “Beso de paraguaya no soltás más”, señaló la guaraní.

El acercamiento que se dio entre Larissa y Faysi a la hora de darle el ósculo provocó que su vestido, de color blanco, muy ceñido al cuerpo, se le bajara justo en la parte del busto.

TATUAJES

Vale indicar, que Jean por su parte le ayudó a la paraguaya a contar sus tatuajes de los tobillos.

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