viernes, marzo 26, 2010

Fuego amigou

David Aponte

La creciente violencia en el México de 2010, la peor que se ha vivido en la presente década, vino del brazo de una fuerte campaña del gobierno de Estados Unidos y autoridades estatales para evitar que los ciudadanos estadounidenses visitaran algunos destinos turísticos mexicanos. Desde Washington y algunos gobiernos del sur estadounidense se disparó fuego amigo contra el socio al que se supuestamente le tienden las manos en la guerra contra el narcotráfico. ¿Cuál es el hecho, el evento que detonó la artillería mediática y las advertencias para los turistas, principalmente los jóvenes universitarios? La creciente situación de violencia en Ciudad Juárez, Chihuahua, que mostró su peor cara con la masacre de 15 estudiantes en Villas de Salvárcar, acontecimiento que cimbró al país en los últimos días de enero.

Las masacres de jóvenes y, el posterior, asesinato de tres personas relacionadas con el consulado estadounidense en Juárez elevaron el nivel de la alarma, los contenidos en el gobierno de Washington y la refriega en los medios de comunicación estadounidenses. En unos cuantos días, la alerta emitida en febrero por el Departamento de Estado se convirtió en advertencia, con la clara intención de persuadir a los turistas para que tomarán precauciones en algunos destinos del violento y acosado territorio mexicano.

En unos cuantos días, la alerta permeó en distintos sectores de la sociedad estadounidense. El pánico y la alerta máxima, por las confrontaciones del crimen organizado y los muertos civiles en las calles mexicanas, comenzaron a apoderarse de las autoridades federales, universidades, colegios y gobiernos locales, que pronto lanzaron campañas para convencer a los estudiantes, a los spring breakers, de buscar sitios más amables y seguros para pasar sus vacaciones: México es peligroso. De manera muy clara, señalaron el puerto de Acapulco como un sitio inseguro. No les faltó razón; en el segundo fin de semana de marzo fueron asesinadas 17 personas.

Reporteros de medios de comunicación estadounidenses tomaron como agenda informativa la situación de violencia en México y la visita de los spring breakers. Desde Estados Unidos se difundieron imágenes de padres angustiados, cuyos hijos se encontraban en los destinos turísticos mexicanos. Las crónicas de algunos enviados de medios estadounidenses contrastaban el goce de los jóvenes en las playas de Acapulco, con las cifras de muertos relacionados con el tráfico de drogas.

De acuerdo con datos del Departamento de Estado de Estados Unidos, más de 100 mil jóvenes estadounidenses visitan México en las vacaciones de primavera. Ni las alertas convertidas en advertencias, ni las prohibiciones de padres y profesores frenaron la llegada de los spring breakers, principalmente a los estados de Guerrero y Quintana Roo. El hecho que marcó este año es que hubo más vigilancia en los centros turísticos.

El Departamento de Estado colocó, como todos los años, advertencias para algunos destinos turísticos de México, con datos para prevenir accidentes o ataques de la delincuencia común. Sin embargo, dedicó una alerta de alto nivel a Acapulco para los vacacionistas de primavera: La violencia relacionada con las drogas se ha incrementado en el puerto. A pesar de que los ataques no están dirigidos a residentes extranjeros o turistas, los ciudadanos deben estar vigilantes de su propia seguridad.

Durante 2009, la temporada de vacaciones de los estudiantes también estuvo marcada por las advertencias. En aquella ocasión, la noticia de un afligido y preocupado padre de familia, que no quería ver a su hijo en el puerto de Acapulco, cruzó la frontera. El ex director de la CIA, George Trenet, suplicó a su hijo John Michael que cancelara su viaje al estado de Guerrero. El joven obedeció y la noticia estalló en los medios de comunicación. Hoy, quizá como nunca antes, el fuego amigo atacó con más severidad a México y todavía no se conocen los resultados económicos de las campañas.

¿¡What!?

Ricardo Rocha

Me temo que fueron muchas las veces que esta expresión salió de las bocas o se reflejó en los rostros azorados de los ilustres visitantes del gabinete de guerra: tal vez cuando les respondieron sobre los miles de muertos inocentes, a veces familias enteras víctimas del fuego cruzado; o cuando les tuvieron que informar sobre la cantidad de funcionarios, agentes, soldados y policías metidos en el ajo de las nóminas del narco; o cuando los de aquí les rindieron cuentas sobre los escobazos al panal que el propio gobierno ha calificado de guerra; o a lo mejor, cuando nadie les pudo decir nada ni sobre los jóvenes de Salvárcar, ni acerca de los muertos del consulado, ni de los estudiantes del Tec de los que merolicamente —atrás de la raya que estoy trabajando— el todavía secretario Gómez Mont dijo que cayeron del lado de los soldados; frente a la sospecha de la madre de uno de ellos, Jorge Antonio Mercado, de que su hijo fue torturado y luego maquillado y no muerto por una bala perdida; más aun, de la síntesis del caos de los tres gobiernos en Monterrey en donde los presuntos sicarios son detenidos y entregados y luego desaparecidos o torturados y muertos en terrenos baldíos. En suma, el margayate brutal e irracional de una violencia creciente en la que ha habido de todo, menos el elemento sustancial que muchos hemos demandado: la inteligencia. Para seguir las rutas del dinero; para desenmascarar a los corruptos; para llegar a los capos de a de veras y para desenmascarar financieramente a los grandes cárteles.

El caso es que, de la visita fast track ha salido un esperado, obligado y diplomático comunicado en el que se anuncia una nueva era de cooperación entre México y Estados Unidos, lo que implícitamente significa un “volver a empezar” y por ende la muerte del prestamito llamado Iniciativa Mérida y la defunción de la pseudoestrategia del gobierno calderonista en su guerra contra el narco. A saber, un compromiso sustentado en cuatro ejes fundamentales: la desarticulación de las organizaciones delictivas; el apoyo mutuo para fortalecer las instituciones de seguridad; el desarrollo de una frontera competitiva y el fortalecimiento de la cohesión social.

De la visita emanan también conclusiones contrastantes: por un lado, un nuevo trato de allá pa’ acá, en el que el Big Brother vino a advertirnos que —ahora más que nunca— nos estará observando; el reconocimiento de que allá se origina gran parte de nuestro gigantesco problema de violencia; el acuerdo de un combate bilateral al consumo, al lavado y al tráfico de armas de norte a sur; y por primera vez la inclusión del tema social en esta problemática que incluso —en voz de la mismísima señora Clinton— incide en el desarrollo económico. Vamos a ver qué tanto duran estas señales intermitentes.

Por lo pronto, ambos gobiernos siguen instalados en esta gran tragicomedia de hipocresía que continúa evadiendo el asunto fundamental: la legalización de las drogas, en un compromiso verdaderamente valiente e inteligente, que reconozca de entrada que es en el truco de la clandestinidad donde está el dinero, la sangre y los muertos.

Esa “ridícula minoría”

Martha Anaya / Crónica de Política

-¿No cree que las declaraciones de Felipe Calderón exhiben al Ejército?

-Si los narcos son una “ridícula minoría” cómo es que el Ejército Mexicano no puede con ellos?

-¿Se pasó de bravucón el Presidente?

Las preguntas se sucedían aquí y allá, incomodaban, levantaban ámpula; y todo porque –refiriéndose a los narcotraficantes– Calderón declaró que no nos íbamos a dejar dominar por esa “ridícula minoría”, montada sobre el miedo de muchos.

El primero en saltar ante esas declaraciones fue el diputado Ardelio Vargas, presidente de la Comisión de Defensa Nacional, con un “no sé si son mayorías o minorías, pero la violencia la está resintiendo toda la población y es obvio que las organizaciones criminales están perfectamente articuladas”.

Más aún, el priista –quien trabajó en el Cisen y en la Policía Federal Preventiva– advirtió que las fuerzas armadas no sólo estaban a la espera de un incremento en la violencia sino que preveían escenarios “de alto impacto”: atentados más graves, de mayor nivel, con “agresiones a funcionarios”.

Esa fue su respuesta al desplante presidencial.

En el Senado, Francisco Labastida Ochoa también se hizo oír: “Lamentablemente no son una minoría; y más que ridícula, son peligrosos…”

Esa minoría –dibujó el priista– asesina a 25 o más personas al día. Ha habido días en los cuales ha asesinado a 40 o 50 gentes. Esa minoría tiene una capacidad de corrupción enorme. Su capacidad de reponer a los hombres que pierde en hechos de violencia es muy grande porque la capacidad de recursos financieros es enorme.

Esa minoría, abundó Labastida, ha puesto en jaque a Monterrey, esa minoría tiene en jaque a una parte del estado de Sinaloa, esa minoría puso en jaque al estado de Guerrero y particularmente a Acapulco; esa minoría tiene en Chihuahua y en Ciudad Juárez en vilo a la población, con el “Jesús en la boca”, entonces subestimar el poder de destrucción y el poder de crear pánico de esta minoría, me parece que no responde a la realidad.

Le siguió el coordinador de la bancada perredista, Silvano Aureoles en este tono:

“No es cierto que es una ridícula minoría. Los hechos lo demuestran cuando tiene el gobierno infiltrado, la mayor parte del aparato de seguridad; cuando tiene infiltrado el crimen organizado la mayor parte de las policías municipales, de las policías estatales, de las procuradurías, de la Policía Federal, cuando se encontró que un número muy importante de funcionarios de primer nivel están corrompidos por el crimen organizado y están vinculados al crimen organizado.

“Cuando diversos países en el mundo han establecido que el principal reto y peligro para México es el crimen organizado, cuando se ha dicho hasta el cansancio por los expertos que la principal amenaza para al Estado mexicano y la amenaza a la democracia mexicana, a los poderes constituidos, es el crimen organizado, pues no puede entonces el Presidente de la República minimizar el problema de la inseguridad y el crimen a una ridícula minoría”.

Las críticas de la oposición caían en cascada. Los panistas guardaban silencio en público pero igualmente lamentaban en corto las palabras de Calderón. Si ese es su diagnóstico, indicaban, por eso estamos como estamos. Y seguían declarando: “No señor Presidente…, no son una ridícula minoría.”

¿Limpiar México?

Gregorio Ortega Molina

Por un momento pensé que el agobio de los acontecimientos, lo difícil de su gobierno, el impasse de la transición, la ausencia de apoyos para la reforma del Estado, el desempleo, la inflación, el rechazo a la reforma laboral, la realidad pues, había reconducido al presidente constitucional, Felipe Calderón, por el camino de la sensatez, pero ya está como Carlos Salinas de Gortari al salir de su último informe: no ve, no escucha.

Nadie, ningún líder de opinión, mucho menos representantes políticos o sociales con al menos dos dedos de frente ha propuesto que se deje a la delincuencia organizada, a los barones de la droga en concreto, que transiten por México “como Pedro por su casa”, que no se les combata, acote, reduzca; lo que se cuestiona de las políticas públicas de seguridad nacional y de seguridad a secas, es la manera, el estilo, los instrumentos y los resultados de la lucha contra el narcotráfico, convertida por Felipe Calderón en una cruzada personal que en nada beneficia a la sociedad mexicana, pero cede todas las ganancias legales e ilícitas a los delincuentes de uno y otro lado de la frontera norte, y todos los beneficios del lavado del dinero negro a quienes en Estados Unidos han sido lo suficientemente astutos y faltos de ética, pero realistas, como para reciclarlo en la economía de esa nación y paliar las consecuencias de la crisis económica que ellos mismos crearon.

Es tan personal su lucha contra la delincuencia organizada, su empecinamiento por destruir a los promotores de un delito que no se va a acabar, pero que sí se puede reducir a una mínima expresión, que habla ya de las características de su sucesor -como en los peores tiempos del PRI-, a quien ve como una prolongación de él mismo, porque ha de dar color en el combate a la inseguridad, porque su intención es evitar que México siga en manos de una “bola de maleantes” que son una “ridícula minoría”.

Enardecido el presidente constitucional Felipe Calderón, apuntó que los delincuentes “aquí se toparon, porque estamos decididos a limpiar México”. Entusiasmado por el resultado del encuentro bilateral de los gabinetes de seguridad de México y Estados Unidos, rechazó poner fin al combate al crimen organizado por considerarlo absurdo e ingenuo. “Hay quien dicen que hay que cambiar esta estrategia, que fue un error combatir a los criminales. ¿Y qué proponen? ¿Echarnos para atrás? ¿Qué los dejemos hacer lo que se les dé la gana? Es totalmente absurdo, es ingenuo. ¿Por qué razón? Porque el problema es haberlos dejado hacer lo que se les da la gana”.

Es cierto que los auténticos, los verdaderos barones de la droga son una minoría, pero de ninguna manera es ridícula, por la manera en que ha armado a sus genizaros, por la fuerza con la que incide en las economías de los países donde opera, porque cuando se enfrenta a los gobiernos los pone en jaque, como impone su voluntad en amplias zonas de Italia -leer Gomorra de Roberto Saviano-, de Colombia, de Perú, de los países que integran al triángulo de oro en el extremo oriente, porque la presencia de los marines en Afganistán obedece más al control del tráfico de heroína, opio y sus derivados, que a cualquier contención geopolítica de tipo ideológico o económico.

Los mexicanos, al menos la mayoría, no quiere que se deje en absoluta libertad de hacer y deshacer a los narcotraficantes, a los secuestradores, a los polleros, a los asesinos, a los delincuentes de cuello blanco; de lo que está urgida la sociedad es de que se acabe la inseguridad pública, también prohijada por la fiesta de las balas con la que se combate a la delincuencia organizada, o por el número de muertos que están ya en el saldo del actual gobierno, mientras que Estados Unidos sólo pone a los consumidores y es el único beneficiario del reciclado económico del lavado de dinero.

Debe quedar claro que México no era un país de consumo sino de tránsito de estupefacientes, y que en la medida en que aquí se ha combatido ese tránsito, aquí aumentó -pausadamente primero, después rápidamente- el número de consumidores.

Don Felipe Calderón Hinojosa debiera escuchar voces diferentes, alternativas novedosas para combatir el consumo de estupefacientes entre mexicanos, para que las autoridades de Estados Unidos se responsabilicen de lo que a ellos interesa que llegue a sus centros de consumo de estupefacientes, porque para los puritanos es necesario, útil, urgente controlar la energía sobrante de ciertos sectores de su sociedad, como lo explica Herbert Marcuse en Eros y civilización, en Razón y revolución y en El hombre unidimensional.

La ventolera inicial por los ejecutados relacionados con el consulado de Estados Unidos en Ciudad Juárez, amainó en cuanto se apagaron los últimos mormullos del encuentro bilateral. Vinieron a medirle el agua a los camotes, por lo pronto la nación está a salvo, pero sustituyan ya las ideas por las balas, lo que no quiere decir echarse para atrás.

En Juárez, corrupción centenaria

Jorge Carrasco Araizaga

El hartazgo de los habitantes de Ciudad Juárez por el tráfico de drogas, la complicidad gubernamental y la impunidad no son nada nuevo. Desde hace décadas, la presidencia municipal, las policías municipales y estatales y oficiales del Ejército eran identificados como parte del entramado delictivo en la ciudad.

Reportes del Departamento Confidencial, el antecedente más remoto del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), revelan que desde la década de los veinte las actividades de lo que ahora se conoce como delincuencia organizada tenían la protección e incluso eran dirigidas por autoridades civiles y militares.

La confabulación de los gobernantes con los delincuentes generó, como ahora, el enojo y temor de la ciudadanía, que no sólo era testigo de las actividades ilegales que se cometían en la frontera, sino también de cómo el gobierno federal permitía y fomentaba la impunidad.

Reportes del Departamento Confidencial, que forman parte del acervo del Fondo Gobernación del Archivo General de la Nación (AGN), dan cuenta de la manera en que operaban los delincuentes dedicados al tráfico de enervantes hacia Estados Unidos, la falsificación de dólares, la trata de blancas y al regenteo de la prostitución en Ciudad Juárez, con la participación de mexicanos y extranjeros.

El caso más documentado es el del presidente municipal Agustín Gallo. Aunque era de nacionalidad estadunidense, fue “impuesto por la fuerza de las armas” como autoridad de esa ciudad, después de una asonada militar encabezada por el general Marcelo Caraveo, quien derrocó al gobernador Jesús Antonio Almeida en abril de 1927.

Entre los golpistas destaca José Borja Ramos, un conocido narcotraficante nacido también en Estados Unidos que después de la asonada fue nombrado coronel. Apodado El Chato, Borja Ramos fue designado por Gallo como recaudador e inspector del rastro de la ciudad, cargo que le permitió realizar abiertamente sus actividades delictivas.

La información acerca de la delincuencia en Ciudad Juárez durante los años veinte fue localizada por la investigadora María de los Ángeles Magdaleno –quien fue directora de Análisis Histórico de la desaparecida Femospp– en el fondo documental de la sección de Investigaciones Políticas y Sociales de la Secretaría de Gobernación, localizado en el AGN.

En uno de los reportes, elaborado por el “agente confidencial número 10” y fechado el 25 de mayo de 1928, se identifica a Samuel Sambli, de nacionalidad china, como la persona que, al amparo de las autoridades, controlaba el negocio de las drogas en Ciudad Juárez. En pago por la protección que recibía, financiaba campañas políticas.

El chino viajaba con frecuencia entre Chihuahua y las ciudades de Tijuana y Mexicali, en Baja California. En Ciudad Juárez regenteaba El Casino, que funcionaba como centro de lavado de dinero mediante apuestas y especulación financiera. Dice el informe: Sambli “ha procurado atraerse a las autoridades por medio de gajes para que le puedan dejar en libertad sus negocios”.

En sus informes el agente identificaba a los militares que dieron cobertura y fomentaron la ilegalidad: se trataba del propio general Caraveo, jefe político y de operaciones militares en el estado de Chihuahua; el coronel José Borja Ramos, funcionario municipal, y el general Francisco A. Martínez, jefe de la guarnición de la plaza en Ciudad Juárez.

Abuelos del narco

El caso del coronel Borja Ramos es ilustrativo. Un oficio del Departamento Confidencial fechado el 15 de julio de 1929 confirma que el militar estaba identificado como un “conocido traficante de drogas heroicas” (derivadas de la heroína) y delincuente.

El documento consigna: “Nuestro consulado general en El Paso, Texas, en oficio 4142 del 5 del actual informa a esta Secretaría que… se ha permitido la entrada a nuestro país a José Borja Ramos (a) El Chato… individuo que, según antecedentes y pruebas en su contra, es un conocido traficante de drogas heroicas y responsable de varios delitos”.

Peor todavía, El Chato no sólo intervino en el asalto a la casa y derrocamiento del gobernador Almeida, sino que “hizo explotar una bomba junto al consulado de México en El Paso”. En la administración del general Caraveo se le permitió “en forma descarada y pública el tráfico de las drogas enervantes”.

Un poco antes, en su informe de mayo de 1928, el agente número 10 destacado en Ciudad Juárez se refirió a otro estadunidense que ejercía como autoridad y fomentaba la delincuencia: el presidente municipal Agustín Gallo.

Escribió el informante: “La actuación de las autoridades locales es motivo de censura por comerciantes y particulares honorables, quienes me han informado que desde hace tiempo esperaban que al tener conocimiento esa secretaría (de Gobernación) de los antecedentes del señor don Agustín Gallo, presidente municipal, y de la comprobación de su ciudadanía americana y comportamiento, fuera depuesto”.

El presidente municipal –que, en efecto, había nacido en Estados Unidos– contaba con el respaldo de los jefes políticos y militares tanto en Chihuahua como en Juárez, por lo que desestimó cualquier intervención de Gobernación. Sabía que las comunicaciones de esa dependencia en torno a la situación en Juárez y los señalamientos en su contra eran firmados por el oficial mayor, no por funcionarios de mayor jerarquía.

Una vez que las acusaciones contra el presidente municipal fueron desactivadas por sus protectores políticos, él y sus socios se dedicaron abiertamente a regentear negocios ilegales, entre ellos cantinas donde se consumían drogas y se ejercía la prostitución.

Era dueño de la cantina El Castillo, ubicada en la avenida 16 de Septiembre y conocida popularmente como “el castillo eléctrico”, porque él, como autoridad, había prometido instalar ahí una planta de luz.

Entre sus socios estaban el jefe de la policía municipal, J. Jesús Sosa, así como el jefe de la Policía Judicial, Edmundo Herrera, quienes abrieron el Gambrinus Bar en la avenida Vicente Guerrero. El encargado de la cantina era Julio Manzano, protegido de Gallo.

El establecimiento contaba con un hotel anexo y, según el reporte, tenía “entradas privadas y escondites”; no pagaba impuestos al municipio y estaba vigilado por la policía “para que los parroquianos puedan disponer de facilidades que otros centros no tienen, por estar un poco retirado del centro de la población”.

En realidad, El Gambrinus era la alternativa que Gallo ofrecía a su clientela, pues aunque El Castillo tenía instalaciones lujosas, por encontrarse cerca del Puente Internacional “los parroquianos no fácilmente pueden gozar de impunidad en sus actos”, sobre todo al consumir drogas.

Como El Gambrinus permanecía abierto las 24 horas, el presidente municipal decía a sus clientes que cuando estuvieran alcoholizados o quisieran tomar drogas, podían acudir a este antro “donde serán despachados con seguridades, pudiendo tener alojamiento en caso de que el puente Internacional quede cerrado o se encuentren imposibilitados para regresar a territorio americano”.

Hoyo en la pared fronteriza

El alcalde Gallo contaba con poderosos protectores. Uno de ellos fue el general Francisco A. Martínez, jefe de la guarnición de la plaza. Juntos abrieron la cantina El Agujero en la Pared, ubicada en plena línea divisoria. Varios reportes resguardados en el AGN hacen constar que la operación de este negocio generó rechazo no sólo en Ciudad Juárez, sino en El Paso, Texas.

El agente de los servicios secretos, dependientes desde entonces de la Secretaría de Gobernación, recibió una orden desde la Ciudad de México para que investigara ese establecimiento. La razón: el diario El Continental, de El Paso, publicó en su edición del 23 de mayo de 1928 quejas de un empresario texano, quien demandaba la intervención del gobierno de Estados Unidos.

La nota periodística consignó: “El señor A. P. Coles, conocido hombre de negocios y agente de bienes raíces, declaró ayer que el gobierno federal (de Estados Unidos) debería tomar medidas inmediatas para impedir el tráfico en la línea internacional, al pie de la calle Eucalyptus, sitio frecuentado por los concurrentes a El Agujero en la Pared, establecimiento que el señor Coles considera como una ‘vil amenaza’ para la moral pública”.

El Agujero en la Pared también permanecía abierto día y noche. El inmueble que ocupaba se extendía, en efecto, hasta esa calle de El Paso. En su reporte el agente número 10 precisó: “Estando en Ciudad Juárez, sólo hay que atravesar el vado denominado El Cordobeño, y al encontrarse en la cantina a la siguiente calle ya está uno en territorio de Estados Unidos”.

El bar operaba con un prestanombres de Gallo, Manuel Munguía, y allí ocurrían “toda clase de actos inmorales y si es llegado el caso, hasta crímenes que pueden quedar impunes”.

Los hermanos Antonio y Enrique Fernández también fueron socios del presidente municipal. Además de que eran propietarios del Mint Bar, ubicado sobre la avenida 16 de Septiembre, se dedicaron a la falsificación de dólares y fueron los principales negociantes de drogas heroicas en ese tiempo.

En este caso, el informe revela otra forma de impunidad, similar a la que hoy gozan miembros de la delincuencia organizada que son detenidos, pero dejados en libertad de inmediato.

En abril de 1928, consigna el reporte, la policía detuvo a Antonio Fernández y a otras personas que eran sus cómplices en la circulación de los dólares falsos. Además, comercializaba drogas y tenía un fumadero de opio.

“Fueron –se lee en el informe– conducidos a la Ciudad de México y… han regresado con absoluta libertad. La presidencia municipal sabe perfectamente que los Fernández han reanudado sus negocios de drogas, pero como por la cantina y demás concesiones recibe cantidades considerables, los Fernández no son molestados, conservando su buen entendimiento con la principal autoridad del lugar.”

En los documentos elaborados por el agente secreto se expresa el enojo –presente desde ese tiempo– de la población en general y de los empleados del municipio: “Si la vida comercial y moral de Ciudad Juárez ha sido en otros tiempos atacada por sus lacras administrativas, en la actualidad es más sensible por el control y el nepotismo del presidente municipal”.

Algunos empleados del ayuntamiento le confiaron al investigador que soportaban al presidente municipal “por la presión que ejerce y el apoyo que le presta el general Caraveo. Pero prácticamente, el señor Gallo es la autoridad municipal unitaria. Los habitantes se encuentran disgustados en alto grado por ser una personalidad impuesta por la fuerza de las armas”.

Agustín Gallo también controlaba a los elementos de la Policía Judicial Federal, antecedente de la Agencia Federal de Investigación (AFI), hoy llamada Policía Federal Ministerial, dependiente de la Procuraduría General de la República (PGR).

Desde aquella época –al igual que ahora–, las quejas de la ciudadanía no se limitaban a los ámbitos municipal y estatal, sino que incluso alcanzaban al federal. En el expediente del AGN se documentan las denuncias en contra del doctor Antonio Dávalos, delegado sanitario federal, quien cobraba a las dueñas de las casas de citas a cambio de no hacer “los exámenes de rigor a las mujeres de la zona de tolerancia”. El pago también era para el presidente municipal.

Ante el alud de denuncias, la PGR abrió la averiguación previa 9/1928 contra Dávalos. Según la querella presentada por Antonio Martino, un comerciante que había invertido en la zona de tolerancia, la corrupción del empleado federal dio lugar al surgimiento de prostíbulos más allá de esa área.

Esos lugares surgieron “con tanta o más profusión que lo estaban cuando se tomó la medida radical de crear la referida zona, de manera que el mal que trató de remediarse sigue subsistiendo quizás en mayores proporciones”, sostuvo Martino. En el legajo no hay información acerca de los resultados de la instrucción judicial.

Reportaje publicado en la edición 1742 de la revista Proceso, actualmente en circulación.

Nuevo León: Mueren seis en enfrentamiento entre sicarios y marinos

Luciano Campos Garza

MONTERREY, NL, 25 de marzo (apro).-
Un enfrentamiento entre efectivos de la Marina y presuntos sicarios en el municipio de Cerralvo, al oriente de Monterrey, dejó un saldo de seis delincuentes muertos.

Según los primeros reportes, a las once de la mañana las fuerzas federales sorprendieron a integrantes de una célula del crimen organizado que estaban ocultos en el rastro municipal.

Dos de ellos intentaron huir en una camioneta y fueron abatidos. Sus cuerpos quedaron en el interior. Y otros dos fueron baleados cuando intentaban cruzar un arroyo, ubicado al final de la calle Mina Sur.

En tanto los dos restantes perecieron en otros puntos cercanos al rastro.

Luego de los primeros disparos llegó un helicóptero con efectivos de la Armada, el cual aterrizó en un terreno baldío para apoyar los trabajos de infantería.

La balacera se prolongó durante unos 40 minutos, según testigos.

Luego del enfrentamiento, en la colonia Los Álamos hubo una búsqueda de más pistoleros que pudieron haber escapado, aunque al final no hubo capturas.

En el rastro, el Ejército decomisó 6 camionetas, 15 armas largas, 10 armas cortas, decenas de cargadores, varias granadas de fragmentación, chalecos antibalas, cascos militares y equipo de radiocomunicación.

Más tarde, la Marina confirmó en un comunicado el enfrentamiento y el saldo de presuntos delincuentes abatidos:

“Los hechos se suscitaron alrededor de las 11:30 horas en el municipio de Cerralvo, aproximadamente a 82 kilómetros al noreste de Monterrey, donde el personal naval marcó el alto a los presuntos delincuentes, a lo cual el grupo transgresor respondió con disparos, lo que desató el enfrentamiento”.

La dependencia federal agregó “que en este operativo se contó con apoyo periférico, en todo momento, en colaboración con elementos del Ejército en el lugar. Asimismo, en el área circundante se realizan más patrullajes para descartar presencia delictiva”.

La Armada no reportó bajas ni heridos en su personal.

Luego del enfrentamiento, los elementos de la Secretaría de Marina asumieron momentáneamente la seguridad pública del municipio.

Barrales, la impuntual

Adrián Rueda

Como dijera Joaquín Sabines, y les dieron las diez y las once… las doce y la una… y de la presidenta de la Comisión de Gobierno ni sus luces; una vez no llegó y se suspendió la reunión de coordinadores parlamentarios.

La impuntualidad de Alejandra Barrales es ya legendaria no solamente en la Asamblea Legislativa; su fama trasciende las fronteras de Donceles y ya nadie le cree cuando cita a una reunión.

Al principio de la actual legislatura sus compañeros de curul pensaron que sus retrasos se debían a que apenas se estaba acomodando y había muchas cosas que aterrizar.

Pero al paso del tiempo su costumbre de llegar tarde a todos lados se ha ido arraigando, al grado de molestar a los coordinadores de las demás fracciones, que siempre tienen que estar esperando a que aparezca Barrales.

Lo malo es que no son uno ni diez minutos, pueden ser horas las que los diputados tienen que estar esperando a que llegue la presidenta de la Comisión de Gobierno para que pueda iniciar la sesión.

Una de las primeras que se quejaron de esa impuntualidad fue la coordinadora panista Mariana Gómez del Campo, pero en la actualidad los mismo el priísta Israel Betanzos que el verde ecologista Raúl Nava hacen corajes.

Ayer fueron citados a las 10:00 horas en el Palacio de Donceles para la acostumbrada reunión que tienen los coordinadores antes de cada sesión plenaria; la esperaron hasta las 11:10 y se fueron.

O sea, no hubo reunión y nadie dijo nada; en esta ocasión ni la panista Gómez del Campo llegó, aunque en su representación mandó a Rafael Calderón.

Las críticas a Barrales no son solamente en la ALDF; en la jefatura de Gobierno también están hartos de su impuntualidad, y las quejas ya llegaron hasta Marcelo Ebrard.

Muchos dicen que invierte mucho tiempo en el gimnasio y en el SPA, aunque otros que apuestan a que se pasa horas eligiendo sus zapatos y el maquillaje más adecuado para la sesión.

Y será el Sereno, pero no hay reunión que inicie a tiempo cuando la preside la diputada perredista.

Ni siquiera cuando es en el Bussines Center del Hotel Hilton de la Alameda, donde mucho aseguran que constantemente pernocta y muy temprano se ejercita en el penthouse, donde está el Sport City.

La cosa no para ahí; no conforme con llegar tarde, se va temprano o se pirde por horas y nadie sabe dónde encontrarla, lo cual indudablemente afectan los trabajos legislativos del Distrito Federal.

Qué bueno que ya no es azafata, dicen, porque la dejaría el avión.

CENTAVITOS… Puras balas de salva resultaron las bravatas de un grupo de priístas que exigían la expulsión de su compañero dipuhooligan que calificó a los gays como potenciales violadores de niños. Algunos tricolores, encabezados por Rosario Guerra, enviaron una carta a Beatriz Paredes para que corriera del partido a Cristián, pero una respuesta del coordinador del PRI en la ALDF, Israel Betanzos, la hizo entrar en razón. ¿Y dónde están las cuentas de los dineros del partido que manejó y que se ha negado a entregar?, le preguntó Betanzos; suficiente para que se calmaran las aguas. Lo que pasa es que Guerra está dolida porque perdió con el grupo de Cuauhtémoc Gutiérrez la Delegación Coyoacán en las internas, y como Cristian es de ese grupo.

Sosa nostra, la costumbre de amedrentar

Raúl Trejo Delarbre

Anteanoche, mientras hacía una brillante crítica a la indolencia de los senadores durante la presentación del libro La Ley Televisa y la lucha por el poder en México, el periodista Miguel Ángel Granados Chapa acababa de recibir una noticia buena y otra mala. El Tribunal Colegiado de Circuito que revisó una demanda cuyo desahogo se ha prolongado durante ya más de cinco años, exoneró de manera definitiva al autor de la columna política más leída en el país. Pero, al mismo tiempo, fue ratificada la condena por presunto daño moral en contra de Alfredo Rivera Flores, autor del libro La Sosa Nostra. Porrismo y gobierno coludidos en Hidalgo.

Ese libro, publicado en mayo de 2004, desató la cólera de Gerardo Sosa Castelán, el político priista que creó en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo un cacicazgo que todavía ejerce en esa institución educativa y que lo ha llevado a posiciones legislativas. El título de esa investigación, que alude a las prácticas mafiosas que en numerosos sitios se le han atribuido a Sosa Castelán, no es exageración. Dirigente de la Federación de Estudiantes Universitarios a fines de los años 70, Sosa ha sido rector de la UAEH, titular de su patronato, factor de poder e influencia en esa entidad, así como diputado federal.

Los orígenes de esa influencia son descritos con crudeza por Rivera Flores: “Estudiante sin brillo, líder por la fuerza de su carácter y la certeza de sus puños, hábil para crear alianzas, bronco comandante de sus subordinados, enemigo temible, se hizo dirigente estudiantil y desde el cargo inventó una nueva FEUH. Utilizó a los estudiantes, protegió a los vándalos, amedrentó a los profesores, propició enfrentamientos y terror, cimentó su fuero sobre la fuerza de los golpes y de las armas. Todo con un fin: tener el poder”.

A describir esa trayectoria, así como el contexto de una Universidad sometida al clientelismo y los caprichos políticos, está dedicado el libro de Rivera Flores. Apenas apareció, Sosa Castelán se querelló judicialmente alegando que esa publicación le causaba daño moral. Pero no demandó únicamente al autor. También acusó a Miguel Ángel Granados Chapa por haber escrito el prólogo, un preciso texto de 5 páginas en donde se esboza más el perfil tenaz de Rivera Flores que la personalidad oscura de Sosa Castelán. Granados Chapa ha escrito, pero no en ese libro sino en su columna política, juicios severísimos y apuntalados en hechos comprobables acerca del desempeño público de Sosa Castelán.

La demanda judicial incluyó al editor del libro Miguel Ángel Porrúa, al diseñador Enrique Garnica Ortega, a la empresa Libraria S.A. en donde se hizo la tipografía e incluso al fotógrafo Héctor Rubio que tomó la gráfica de Sosa Castelán que aparece en la portada. Tan desusada demanda ha transitado de una instancia judicial a otra. Los acusados han podido enfrentar ese largo recorrido, salpicado de episodios tortuosos e incluso vejatorios, gracias a la inteligente defensa de la abogada Perla Gómez Gallardo del grupo Libertad de Información – México, A.C., LIMAC.

Esa abogada ha explicado que la resolución que tomó el miércoles el Sexto Tribunal Colegiado de Circuito al ratificar la sentencia del Juez 29 de lo Civil en el DF será recurrida, incluso en tribunales internacionales. La decisión judicial que confirma la inocencia de Granados Chapa, Porrúa, Garnica y Rubio, es importante. Pero lo será más evitar que al autor de un libro se le condene por hacer una crítica abierta, sin duda severa pero documentada, a un personaje público que, por añadidura, finca parte de su poder en la intimidación.

La sentencia del juez 29 padeció notorias irregularidades como la transcripción errónea de los nombres de los codemandados y de los párrafos del libro que supuestamente dañan moralmente a Sosa Castelán. Lo que ha dañado, o definido la fama pública de ese personaje, es su propio comportamiento público. Las que se encuentran en el libro de Rivera Flores no son las únicas denuncias documentadas contra él.

Basta buscar el nombre Sosa Castelán junto a la palabra “corrupción” para encontrar más de un millar de referencias en Internet. Ese descrédito no le ha impedido mantener el control sobre la Universidad Autónoma de Hidalgo, cuya secretaría general Sosa Castelán volvió a ocupar el 17 de marzo pasado solamente para manejar desde allí la designación de un nuevo rector. El miércoles 24 fue designado para ese cargo el médico Humberto Veras, ex secretario general, en un proceso con abundantes irregularidades. Ese mismo día, Sosa Castelán pasó a encabezar el Patronato de la Universidad.

Desde esas posiciones de mando universitario, no solamente se ha promovido la carrera política de Sosa Castelán. Además se han dispuesto represalias contra profesores y trabajadores que la burocracia universitaria considera afines a los adversarios políticos de ese personaje. Entre los afectados por esa persecución política se encuentran varios amigos y al menos un familiar de Miguel Ángel Granados Chapa.

La desfachatez y las revanchas del grupo que controla a la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo y cuyos dirigentes brincan de uno a otro cargo, se deben al temor que acalla casi cualquier expresión disidente y que es propiciado con acciones como la demanda judicial contra Rivera Flores y sus coacusados. Pero esa mezcla de arbitrariedad e impunidad también se origina en el respaldo que Gerardo Sosa y su grupo siguen encontrando en los gobernantes de dicha entidad.

Contra las costumbres del amedrentamiento y las coerciones en Hidalgo, el testimonio publicado por Alfredo Rivera Flores es un documento cuya circulación no debiera ser atajada. Una sanción judicial contra ese autor sería un agravio a la libertad de expresión en nuestro país.

Incremento en energéticos en México hasta el año 2024


http://www.youtube.com/watch?v=mNeloNnMows


http://www.youtube.com/watch?v=V_LqaFMEVFg

Incrementos De Energeticos Al Pueblo De Mexico Hasta EL 2024 Gracias Al PRI y PAN.



El Paro Nacional, la UNAM y los Intocables

(Cuando la Realidad Supera a la Fantasía)

Alfredo Velarde


Cuando algunas oposiciones verdaderas que merecen todo el respeto acordaron, en lo formal, impulsar un día de lucha que realizaría una jornada que sólo excepcionalmente se tradujo en algunas partes en “paro nacional de 24 horas”, anunciado grandilocuentemente como Huelga Política Nacional y que, si se compara con las auténticas huelgas generales que hoy se alientan por ejemplo en la trepidante Grecia actual del insurgente y re-surgente movimiento obrero, así como del renacer contestatario anarquista-libertario juvenil y estudiantil de allá, pareció más broma de mal gusto que compromiso contra-sistémico auténtico.

Algo tan serio –y además necesario- como lo declarado desde las reales motivaciones de fondo que, se supone, tendrían que nutrirlas todos en este México nuestro, donde la realidad capitalista ha terminado por superar a la fantasía de quienes sostienen “combatir al neoliberalismo” para no confesar que se sienten cómodos con el capitalismo que los madrea en medio del baño de sangre calderonista (¿síndrome de la servidumbre voluntaria que los/nos corroe?), mientras piden con nostalgia keynesiana el regreso del “estado benefactor” al ritmo vodevilero y electoralista del obradorismo-zen, ya del todo inofensivo cuando la candidatura hidalguense del PT dizque andresmanuelista optó por Xóchitl Gálvez.

Y es que -¡claro!- mi mirador y radio inmediato de acción es la actualmente anestesiada UNAM, donde el mal llamado “paro” fue algo más cosmético que otra cosa. Dicho sin ánimo de llevar la contra a lo opositores de verdad, pues no conozco a nadie que abrigue tanto como quien aquí escribe, que tales esfuerzos en los que hay que insistir casi como si de un apostolado se tratara, se traduzcan en éxitos rotundos de extendida movilización e insumisión social por doquier. Más parece que nos vale, dije para mis adentros, pues, si no nos organizamos y luchamos, ¿cómo chingados vamos a cambiar el caos des-integrador del cual la evidente debacle calderonista con su guerra impuesta entre delincuencia desorganizada (ellos) y la organizada (el narco no chapista que Calderón no toca no con una averiguación previa), no sólo es parte del problema, sino que es el problema mismo potenciado exponencialmente?

Simular un paro, es una mala idea que en nada concurre a la necesaria acumulación de fuerzas, ¿no? ¡Y ése fue el caso de la UNAM, donde la cada vez más descarada vocación charril de un sindicato de plastilina como el STUNAM, ni siquiera fue capaz de tomar simbólicamente las instalaciones, justo cuando quienes detentan la titularidad del contrato colectivo de los administrativos habían declarado su “voluntad” por “apoyarlo”! Otra iniciativa charra de los agustines y sus guetos corporativizados como ésa, y el movimiento social que alega “combatir al neoliberalismo” -al menos en la UNAM- descansará en paz, por los siglos de los siglos.

Fueron, en todo caso, los esforzados estudiantes de algunas escuelas quienes, con vergüenza militante (como en Economía, Ciencias, Políticas y un par de CCH’s), los que alentaron algunas pequeñas iniciativas sin mucho eco, para que el mentado paro no pareciera día común y corriente, mientras profesores sedicentes de izquierda daban clases como en un día de tantos más. ¿Las autoridades? ¡Felices con su desvergonzada y sardónica sonrisa! No quedaron sino algunos semáforos informativos, volanteo y alguna marchita corta, mientras los compañeros del SME eran gaseados con impunidad –junto a los niños de una guardería- y mientras los profesionales de la mentira, como Televisa y Televisión Azteca, daban el estado del tiempo. ¡Así están las cosas! ¿Quién hará el ejercicio de autocrítica y quiénes la escucharan para cambiar el rumbo y lanzarse a la lucha real sin contemplaciones y otras prácticas?
Llego cansado a casa de mi jornada universitaria y, mientras pienso esta colaboración, pongo mi copia pirata de Los Intocables en la magistral versión de Brian De Palma, la película re-hecha con fundamento en la célebre y vieja serie policíaca norteamericana de los 50, pero con Kevin Costner (en el papel de Eliot Ness) y un magnífico Robert De Niro como en sus mejores tiempos y personajes (representando al mafioso Al Capone) y Sean Connery (como el memorable Malone). El recreo que De Palma emprende de la era de prohibición del alcohol en los Estados Unidos, resulta incomparable desde la perspectiva de un más que improbable policía incorruptible que simbólicamente representa “el bien”, frente a “un mal” indisolublemente vinculado a la lógica del poder capitalista estadounidense, donde los traficantes de alcohol, incluso han comprado a los magistrados y jueces en medio de una impunidad enmarcada en un baño de sangre. Puse la película para entretenerme… ¡y me encontré con el México de la debacle calderonista y su “guerra vs el narco” en que nadie cree y que está a punto de ascender a 20 mil muertos desde que se robara la presidencia! Solamente que trocando la ilegalidad del alcohol por otras sustancias y cambiando a los EUA de los 40, por el México del presente.

Pero la corrupción es la misma e igual las complicidades entre el hampa (delincuencia organizada en que Capone anticipa al Chapo Guzmán) y las autoridades (delincuencia desorganizada cómplice). Nada más que en la fantasía de la trama, con fundamento en la realidad histórica, aparece un hombre impoluto a la gringa, Ness, y cambia el desenlace de las cosas para derrotar a la mafia y encarcelar a Capone, sólo para que en la escena final, un reportero le pregunte a Ness (Costner): “¿qué hará cuando el Congreso revoque la prohibición del alcohol?”. Y responde Ness: “Tomaré un trago”. Indudablemente, si se trasladaran los hechos cinematográficos a nuestro soundtrack presente, es indudable que nuestra realidad supera a la fantasía del cine, pues en la realidad nunca triunfa el bien… si no hay revolución. ¿Hasta cuándo México?

Militares de EU, ya aquí

Francisco Rodríguez

JANET NAPOLITANO, SECRETARIA
de seguridad interna de los Estados Unidos está convencida de que Felipe Calderón abrirá las fronteras del país a una intervención militar de nuestros vecinos del norte. La señora Napolitano es todo, menos evasiva. Habla claro y sin ambages. De ninguna manera podría ocupar el lugar de la escurridiza y muy diplomática secretaria de Estado Hillary Clinton. Habla directo Napolitano, y por eso es la encargada de la seguridad interna de EU.

Hace poco ha dicho que la presencia del Ejército Nacional mexicano en Ciudad Juárez ha servido para lo mismo que se le unta al queso.

Y escandalizó a los integrantes de la fallida Administración.

Pero a Calderón y a sus colaboradores en áreas de seguridad nacional y seguridad pública se les ha de haber puesto la piel de gallina, cuando hace dos días, ante la audiencia de la radio pública estadounidense, la señora Napolitano respondió a preguntas de Robert Siegel.

De acuerdo a la crónica de la entrevista –que también se puede escuchar ahí--, en la página electrónica de la cadena National Public Radio, la secretaria de Seguridad Interna del gabinete de Barack Obama, informó que las fuerzas armadas estadounidenses "con ciertas limitaciones, han estado trabajando con el ejército mexicano en sus esfuerzos contra los cárteles de la droga" dentro de territorio de México. La propia crónica, escrita por Mark Memmott señala que los comentarios de Napolitano “fueron de los más extenso hasta la fecha, de parte de un funcionario de EU sobre el papel de sus militares en la guerra contra las drogas que arde en la frontera”.

Mario Quijano, el popular don Pomponio del Himen Blindado de María dio a conocer a través de Facebook la parte medular de la entrevista de apenas 2 minutos con 44 segundos:

“Comentarista: Are you saying that president Calderon expressed openness towards the presence of uniformed US military personnel in Mexico? (¿Quiere usted decir que Calderón vería con buenos ojos una presencia militar estadounidense en México?)

Napolitano: YES. Let me be very very clear because this is a delicate subject. Our military has been working with the Mexican military at the request of the Mexican government in their efforts against the drug cartels but this is only one part of our overall efforts in Mexico. (SI. Déjenme ser muy clara porque este es un tema delicado. Nuestros militares han estado trabajando en conjunto con los militares mexicanos a petición del gobierno mexicano y esta ha sido solamente una sola parte de nuestros esfuerzos contra las drogas en México.)

Comentarista: But, are you talking about advisers or about people who engage in operations? (¿Pero, usted está hablando de consejeros o de personal operativo?)

Napolitano: Let me not go further than that. If you want to talk about the actual military role, I suggest that you talk to secretary Gates. All I am saying in this interview is that you can deduce that from the fact secretary Gates and the joint chiefs were at this meeting the US and its military have been offering assistance to Mexico. (No diré nada más. Si quiere hablar del papel de los militares pregúntele al secretario Gates. Todo lo que diré en esta entrevista es que se puede deducir por la presencia del secretario Gates y de los jefes del estado mayor conjunto en la reunión: el ejército norteamericano está ofreciendo asistencia a México.)

Clara y concisa, reitero, la señora Napolitano. Calderón está dispuesto a abrir las fronteras para que vengan a ayudarle militares estadounidenses.

Para eso han venido trabajando desde la fallida Administración. Enviando a sus jilgueros a demandar el ingreso de México a la OTAN, para que esta fuerza multinacional venga a apoyar al Ejército y, ahora, a la Marina Armada. Ahí está también la declaración de un alto funcionario de la Secretaría de la Defensa Nacional, clamando porque, dice, “el Ejército no puede sólo”.

Lo peor, empero, lo ha dicho la canciller Espinosa: “Calderón hace lo que puede”.
Y no puede mucho… excepto pedir que los militares gringos vengan a rescatarlo a él y a su “guerra” fallida.

Índice Flamígero: Preguntó el ex procurador general de la República el martes anterior. “¿También está El Chapo en la reunión de la Cancillería?” Y quienes le escuchaban soltaron la carcajada, ante lo serio de la cuestión. Porque, ahora que el Tesoro estadounidense ha puesto el dedo sobre 54 lugartenientes y líderes de las organizaciones mexicanas del cártel del Golfo y de los Zetas, se observa con claridad que, igual Los Pinos que la Casa Blanca, tienen a su narco favorito, ¿o no?

México-USA. Señales ominosas

Gerardo Fernández Casanova

“Que el fraude electoral jamás se olvide”


En México nos llueve sobre mojado. A la debacle gubernamental panista se agrega un peligroso aumento cualitativo y cuantitativo de la injerencia yanqui en los asuntos nacionales, amparado en el consabido argumento de la seguridad y el combate al terrorismo y al crimen organizado. Detrás de las anodinas informaciones dadas a la prensa, se ocultan los pormenores del contenido de las conversaciones y los verdaderos compromisos asumidos por las partes, por lo que se necesita averiguarlos e inferirlos mediante el análisis de los hechos concurrentes.

El presidente Obama generó una expectativa positiva de nuevo trato con las naciones de la América Latina, la que llevó a que, en la cumbre de Trinidad y Tobago, se le recibiera con un buen trato igualitario. Ello fue suficiente para que al flamante presidente le apretaran las tuercas los archiconocidos dueños del poder del imperio, los que no sólo pararon en seco el discurso fresco del afroamericano, sino que recrudecieron su actitud imperial mediante su ariete incrustado: la señora Clinton. Fue debut y despedida. Vino el golpe de Honduras, respecto del que Obama sólo alcanzó a balbucear una especie de rechazo, claramente desmentido por el juego diplomático que consolidó el atraco diseñado desde el pentágono y el departamento de estado yanquis. En paralelo se urdió el avance del control militar con las siete bases en suelo colombiano, con el consiguiente efecto disuasivo para el esfuerzo emancipador latinoamericano, enfocado a la desestabilización del gobierno venezolano. En todo el continente se vieron multiplicados los recursos destinados a oxigenar a los sectores de la oligarquía criolla, entre los que destaca la que en Argentina pretende derrocar a la presidenta. Especial mención reclama la virulenta reanimación de la escuálida oposición cubana; entre huelgas de hambre y marchas de una veintena de mujeres vestidas de blanco, con los reflectores de la prensa internacional a su servicio, pretenden escalar la belicosidad contra el régimen de la revolución. Van a poner toda la carne en el asador para impedir la continuación del proyecto libertario brasileño. El hilo conductor de la política norteamericana en el continente pasa por el intento de recuperar el terreno perdido ante los movimientos populares de emancipación. Es tal la arremetida que muchos comienzan a añorar al majadero Bush.

El caso de México sólo es diferente en la forma. Aquí cuentan con un régimen totalmente plegado a sus intereses, a cuya fraudulenta toma del poder contribuyeron; la movilización popular no se distingue por un discurso antiyanqui o antiimperialista como los de la izquierda de antaño. El propio López Obrador se cuida de no ofender al poderoso vecino y se limita a pedirle que no abuse de la debilidad de Calderón; reclama cooperación y rechaza la injerencia. Lo que realmente les preocupa a los gringos es la tremenda incapacidad de Calderón para gobernar, lo que constituye una seria amenaza de que el pueblo organizado decida el cambio de régimen y, en consecuencia, se vean en peligro los intereses que impusieron al actualmente vigente. Vienen a apuntalar al inútil presidente espurio y a fortalecer el esquema de control militar de la disidencia. Hay algo que me dice que no se trata de un simple apoyo a Calderón: el asesinato de dos elementos cercanos al consulado yanqui en Ciudad Juárez detonó la arremetida de la señora Clinton; me recuerda la metodología de sus intervenciones agresivas: la detención de unos marines escandalosamente borrachos en una cantina de Tampico fue pretexto para el bloqueo de los puertos mexicanos del golfo; el hundimiento de dos barcos petroleros mexicanos, falsamente imputado a submarinos alemanes, forzó el rompimiento de la neutralidad en la segunda guerra mundial; así mismo el incendio de un barco gringo en La Habana sirvió de pretexto para la intervención yanqui en la guerra contra España y la imposición del dominio imperial en la isla; el siniestro de las Torres Gemelas del 11-S, “justificó” las guerras de invasión a Afganistán e Irak, y muchos otros ejemplos de la manera de actuar de los vecinos que ya ni se preocupan por dar verosimilitud a sus argumentos injerencistas.

Con tales antecedentes en mente, no puedo más que manifestar una gran preocupación y molestia por el rumbo que toman los acontecimientos. Nadie debe ignorar que la violencia que aquí padecemos se origina en Washington, no sólo por ser allá donde se consume la droga cuyo comercio la provoca, sino por las imposiciones de carácter económico que han provocado la descomposición del entramado social y la miseria. La historia ha comprobado que los intereses del imperio son diametralmente opuestos a los intereses de los mexicanos; sus recetas han sido veneno para nuestros afanes de progreso con justicia y bienestar. No se trata de nacionalismo trasnochado, como lo califica Castañeda, sino de una convicción vigente: sólo compete a los mexicanos la solución de los problemas de México; lo demás es pura demagogia.

El gobernador pelele

Raymundo Riva Palacio / Estrictamente Personal

No hay duda alguna. Los políticos demuestran su talla en momentos de crisis. Por eso, tras la muerte de dos estudiantes de posgrado del Tecnológico de Monterrey el fin de semana pasado en la capital de Nuevo León, el gobernador Rodrigo Medina mostró lo enorme que le queda el cargo. La joven promesa que a tantos sorprendió -incluido a quien esto escribe- cuando asumió el poder hace casi seis meses, se desvaneció como agua entre las manos en unos cuantos días, escondido como avestruz, desconcertado en medio de la crisis, en contradicción con sus subalternos sobre los detalles de la tragedia y sin poder articular mejor iniciativa que encabezar una manifestación contra la inseguridad pública; es decir, protestar contra él mismo.

Medina no está pudiendo con el paquete de gobernador. Está totalmente desencajado y su equipo sumido en la crisis. Está a la deriva en el tema de la seguridad, y prisionero del pasado. Heredó el problema del gobierno de Natividad González Parás, quien dejó que le creciera el fenómeno del narcotráfico en la entidad y, como colofón, también tuvo que nombrar en su gabinete de seguridad a quienes administraron el desastre en la administración anterior. Es decir, González Parás, no Medina, sigue gobernando en Nuevo León en la parte más crítica de la administración, a través de sus ex colaboradores, y manipulando el destino de Medina, quien aparece frágil y vulnerable.

El gobernador no es dueño de su equipo. Su procurador, Arturo Garza y Garza, con quien no se pone de acuerdo para saber quién informó incorrectamente dentro del gobierno federal de que no había estudiantes muertos durante la operación militar del fin de semana, era el subprocurador de González Parás. El titular de esa dependencia en la anterior administración, Luis Carlos Treviño Berchelman, acaba de ser nombrado secretario de Seguridad Pública, porque la apuesta original de Medina, resultó un fiasco. Los brazos operativos de Medina en el campo de seguridad le son ajenos; le pertenecen a González Parás.

El joven mandatario está en una trampa, y tiene que someterse a las decisiones de un gabinete que formó parte del equipo que desde 2006 le abrió la puerta, por omisión o comisión, a los cárteles de la droga, construyendo un campo de batalla entre narcotraficantes del cual hoy en día se están viendo algunas de sus secuelas. Desde aquél año, altos funcionarios de la PGR le advirtieron al gobernador González Parás que no negociara con ningún cártel de las drogas, pero que si llegaba a hacerlo, lo hiciera con uno sólo, para no vender la plaza a varios y detonar la violencia. Sin embargo, lo alertaron que si lo descubrían, irían con toda la fuerza del gobierno en su contra.

Esto era retórico, pues no iban a perseguirlo porque el presidente Felipe Calderón le debía un favor: durante la elección presidencial, González Parás, en coordinación con la maestra Elba Esther Gordillo, operó a favor del candidato del PAN a la Presidencia. El blindaje político que quedó de manifiesto en diversas ocasiones, debe haber emitido todo tipo de señales hacia los agentes de poder en el estado, y en particular hacia el interior de las áreas de seguridad estatales, que comenzaron a trabajar para dos diferentes cárteles: el del Golfo y el de Sinaloa.

Por eso, cuando irrumpió la lucha de cárteles en Nuevo León, fue de manera estruendosa. En 2006, al salir de un restaurante en el municipio de San Pedro -años después afamado por ser ahí donde sentaron sus reales los hermanos Beltrán Leyva, y es el que hoy gobierna el controvertido alcalde Mauricio Fernández-, fue asesinado a sangre fría el comandante de la Agencia Federal de Investigaciones, Marcelo Garza y Garza, hermano del actual procurador, con lo que se comenzó a mostrar la descomposición sociopolítica en el estado que vivía en paz.

Al año siguiente, en el centro de Monterrey, fue ejecutado el diputado local Mario Ríos, a quien en 2003 habían detenido en posesión de drogas. Ríos era muy cercano a Carlos González, ligado a personas sobre las cuales las autoridades tenían sospecha de pertenecer al Cártel del Golfo. El hermano de González, Pablo César, era el secretario particular del gobernador. Los dos tenían vínculos estrechos con el hermano del gobernador Luis González Parás, a través de quien habían impulsado a Ríos como diputado local, y a Pablo César como senador suplente de Eloy Cantú.

Los indicios sobre cómo los cárteles de la droga se encontraban demasiado cerca del gobierno de González Parás, abarcaban diversos frentes. Los nombres de Rogelio Cerda, quien era el número dos en su gobierno, y de su hijo, comenzaron a aparecer en narcomensajes dejados sobre los cuerpos de ejecutados, con acusaciones de haber traicionado a los cárteles. Cerda siempre negó cualquier vinculación con la delincuencia organizada, pero la presión fue tanta que González Parás tuvo que relevarlo. Sin embargo, en la parte final de su gobierno lo rescató, negoció que fuera candidato a diputado, y hoy goza de fuero en San Lázaro.

Durante la gestión de González Parás la zona metropolitana de Monterrey se dividió en territorios. La parte aledaña al aeropuerto, que conecta con las carreteras hacia Tamaulipas, estuvo controlada mayoritariamente por el Cártel del Golfo. En las zonas más prósperas, como San Pedro Garza García y la Colonia del Valle, permitieron que convivieran las familias de los líderes de la banda criminal junto con las familias del Cártel de Sinaloa, en particular de los hermanos Beltrán Leyva.

Un cuerpo político y policial infectado fue el que recibió Medina al asumir la gubernatura. Pero en lugar de comenzar el proceso de sanación, permitió que aquellos que lejos de resolver el problema lo alentaron o dejaron crecer por sus omisiones, le fueran impuestos para mantener el status quo. Medina es prisionero de su sombra y rehén de una política de seguridad que le endilgó su antecesor sin que protestara. La administración del conflicto, como se venía haciendo desde la administración anterior, entró en crisis en la semana donde la guerra de los cárteles regresó a la zona metropolitana de Monterrey. Pero en esta ocasión, González Parás no será quien pague las consecuencias políticas. Será Medina, quien al no romper el cordón umbilical con su antecesor, se está ahorcando con él.

Compromisos

Teodoro Rentería Arróyave

Si partimos del hecho indudable de que el trasiego de las armas y el consumo de drogas son causa y efecto del desarrollo del narcotráfico y por ende de la violencia, agravada por la falta de inteligencia en la llamada guerra contra el crimen organizado, que atormenta a México y que sobre todo, haya sido aceptado por la delegación de alto nivel de Estados Unidos, se puede decir que es un buen principio y máxime cuando los gobiernos de ambos países han hechos compromisos que esperamos cumplan a cabalidad.

Un programa piloto conjunto que incluye fundamentalmente el combate bilateral al consumo, “lavado” y tráfico de armamento; anunciaron en un nuevo enfoque para confrontar y revertir la violencia en la frontera común, particularmente en Ciudad Juárez, la secretaria de relaciones exteriores Patricia Espinosa y la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hilllary Clinton al aceptar esta última la responsabilidad estadounidense en la violencia en la frontera común.

Partamos del hecho mismo de que el vecino país del norte consume la mitad de la droga que se produce en el mundo, misma que se vende con toda facilidad; lo mismo acontece con la venta libre de armas cuyo trasiego a México necesariamente tiene que ser como la droga: a través de canales de corrupción.

De ahí que cobre importancia, la reunión que más tarde sostuvieron en forma privada el presidente Felipe Calderón Hinojosa con la secretaria Hillary Clinton, ya que un comunicado, dieron a conocer el compromiso de la responsabilidad compartida que ambos países deben tener en el combate al crimen organizado.

Muy importante que México y Estados Unidos acordaron en primer lugar trabajar de manera conjunta para “desarticular a los cárteles de las drogas que están llevando la guerra a la sociedad civil” y con ello amenazando el desarrollo económico.

En esto fue puntual Hillary Clinton, puesto que reconoció, una vez más, la responsabilidad que corresponde a su país en el flagelo del narcotráfico. “Sabemos -dijo-, que la demanda de la droga motiva a una gran parte de este comercio ilícito y que las armas que se compran en Estados Unidos se utilizan para facilitar la violencia aquí en México”.

Por lo pronto Estados Unidos anuncia que congelara activos de 54 líderes de cárteles al través del Departamento del Tesoro.

De acuerdo con el coordinador del Partido Revolucionario Institucional, PRI, en el Senado de la República, Manlio Fabio Beltrones, cuando espera que de la reunión entre las delegaciones mexicana y estadounidense no sólo surjan “ideas de un día”, sino estrategias de largo plazo.

Los mexicanos, por la experiencia misma de la historia, siempre hemos desconfiando de los gobiernos más que del pueblo de Estados Unidos. Hoy podría ser diferente, cuando aceptan su mea culpa en el fenómeno y suscriben compromisos. Desde luego falta lo más importante, el cumplimiento de los mismos.

Busca la iniciativa panista de reforma laboral acabar con los sindicatos

Guadalupe Cruz Jaimes (Cortesía CIMAC)

La iniciativa de reforma laboral, que recién presentó el Partido Acción Nacional (PAN) en la Cámara de Diputados, es “totalmente” patronal. Tiene la intención de acabar con los sindicatos representativos y viola los derechos laborales de 44.5 millones de trabajadoras y trabajadores, de los cuales, las mujeres representan un 37.9 por ciento.

Así lo señalaron representantes sindicales y especialistas en el tema, quienes coincidieron en que las modificaciones a la Ley Federal del Trabajo (LFT), que propuso la bancada panista en San Lázaro, imposibilitan la existencia de organizaciones que representen los intereses de las y los trabajadores mexicanos.

A decir de Rosario Ortiz Magallón, ex legisladora e integrante del Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana, la iniciativa del PAN “rompe” la relación tripartita del Estado, patrones y sindicatos, mediante la cual se definen las condiciones laborales de cada gremio en el país.

Esta ruptura coloca las relaciones de trabajo en un marco normativo contrario a las garantías establecidas en el artículo 123 constitucional, pues con esta reforma para que un sindicato se registre necesita que la empresa le proporcione la información actualizada de las y los trabajadores, es decir necesitan “el aval” del patrón.

“Si la patronal quiere darte el padrón de la base trabajadora, lo hará y si no, no pasa nada, el derecho a la libertad sindical dependerá de lo que los empresarios decidan”, aseveró Ortiz Magallón.

Al respecto, el abogado laboralista, Carlos de Buen, aseguró que con dicha modificación, se evidencia la intención de “acabar” con los sindicatos representativos del país.

Además, indicó, otra de las reformas a la LFT que perjudicaría a los sindicatos representativos es la prohibición del descuento de las cuentas sindicales de la nómina, ya que estas organizaciones subsisten con las cuotas ordinarias, las cuales serían depositadas de las y los trabajadores.

Para el experto en justicia laboral, esta medida no funcionaría pues con los bajos salarios que percibe la mayoría de las y los empleados mexicanos, “es probable que no depositen las cuotas”.

Esta modificación no perjudica a los sindicatos “blancos o patronales”, porque éstos viven “de lo que les da la empresa” a cambio de que dichas organizaciones les vendan el contrato colectivo de trabajo, y con ello, la posibilidad de definir de manera unilateral las condiciones laborales de su personal.

En este sentido, la reforma también establece que los distintos gremios de una misma empresa no se podrán separar para tener un contrato diferente. Es decir, ejemplificó, si en empresas de aviación los pilotos desean tener un contrato distinto al de sobrecargos, la ley les prohibirá separarse a pesar de que por la naturaleza de sus labores, sus necesidades sean diferentes.

Asimismo, las modificaciones que afectan en particular a las y los trabajadores también afectarán a las organizaciones sindicales. Muestra de ello, es la disposición que señala que los patrones estarán obligados a pagar hasta seis meses de salarios caídos cuando algún sindicato esté en huelga, pues con ello el patrón está en la libertad de prolongar este proceso porque su pérdida será mínima.

Mientras que para las organizaciones sindicales sería más difícil mantener su movimiento.

De acuerdo con Carlos de Buen esta reforma es “totalmente patronal”, concretamente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), en ella el Estado no asume su responsabilidad, y lo que hace es seguir abaratando la mano de obra”.

Sobre este tema, Mónica Jiménez, lideresa de Mujeres Electricistas en Resistencia opinó que esta reforma obedece a la política antisindicalista de Felipe Calderón Hinojosa, titular del Ejecutivo, ya que coarta la capacidad de acción de los sindicatos para poder defender los derechos de las y los trabajadores.

El gobierno federal, dijo, “va con todo en contra de las organizaciones sindicales democráticas, en contra de las y los trabajadores del país porque viola sus derechos a la libertad sindical, a un trabajo digno, con un salario remunerador y prestaciones sociales”.

Frente a este panorama, Mónica Jiménez indicó que el Sindicato Mexicano de Electricistas se manifestará en contra de esta reforma, y espera que la sociedad junto con las demás organizaciones sindicales se unan para que el Legislativo frene esta iniciativa.

FMI aprueba Línea de Crédito Flexible por 48,000 md a México

La SHCP reitera que la decisión de solicitar la renovación de la LCF, que tomó la propia Comisión de Cambios en su sesión del 18 de febrero pasado

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y el Banco de México informaron que hoy el Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó formalmente la solicitud de México para renovar, con vigencia de un año, la Línea de Crédito Flexible (LCF) que el país tiene con ese organismo financiero.

En comunicado, la SHCP reitera que la decisión de solicitar la renovación de la LCF, que tomó la propia Comisión de Cambios en su sesión del 18 de febrero pasado, se fundó en dos razones:

- La contratación en 2009 de la LCF se hizo de manera preventiva. Aun cuando México no tuvo necesidad de usar los recursos disponibles, la LCF cumplió exitosamente su objetivo al contribuir, junto con las acciones llevadas a cabo por las autoridades financieras de nuestro país, a generar confianza en los mercados financieros y en los agentes económicos respecto de los fundamentos de la economía mexicana. La Comisión considera que la LCF seguirá contribuyendo a dicho objetivo.

- Si bien son claros los indicadores de una recuperación de la actividad económica mundial y de una mayor estabilidad de los mercados, el vigor y la rapidez que tendrá dicha recuperación todavía son inciertos; incluso, el retiro eventual del apoyo monetario y fiscal en los países industrializados podría conducir a una corrección de los precios de algunos activos.

"Es oportuno recordar que la LCF es por un monto de 31,528 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG) que equivalen aproximadamente a 48 mil millones de dólares", señala la dependencia en el comunicado de prensa. (El Semanario Agencia, ESA)

Senado mexicano se adelanta "santo-puente" tras simulacro

La tarde de este jueves, a las 14:30 horas, Arturo Núñez, presidente en turno de la Mesa Directiva, dio por concluida la sesión que tuvo una duración de poco más de dos horas

Antes de lo previsto, y luego de un simulacro de sismo, el Senado de la República se adelantó unas horas al puente vacacional, con motivo de Semana Santa, de 11 días.

Los senadores habrán de regresar hasta el próximo martes 6 de abril a las 11:00 horas, fecha para la próxima asamblea a realizarse.

La tarde de este jueves, a las 14:30 horas, Arturo Núñez, presidente en turno de la Mesa Directiva, dio por concluida la sesión que tuvo una duración de poco más de dos horas.

Mientras que el resto del personal abandonó el recinto en tres minutos, los legisladores lo hicieron en un minuto 48 segundos, para congregarse, como parte del simulacro, en la calle de Xicoténcatl 9, de donde la mayoría se retiró a sus entidades respectivas.

El inmueble fue desalojado, una vez que las 320 personas que laboran en la cede legislativa, incluidos empleados, representantes de los medios de comunicación y senadores salieron, bajo la supervisión de personal de Protección Civil.

Carlos Navarrete, presidente del Senado, aseguró que ante la eventual incidencia de un sismo, el simulacro, al cual califico de un éxito, busca evitar la pérdida de vidas. (El Semanario Agencia, ESA)

Banco Mundial aprueba préstamo para México por 1,250 md

Con este préstamo se espera que cerca de 10 millones de mexicanos más obtengan los beneficios del Programa Oportunidades

Como apoyo para el Programa de Seguro Popular, el Banco Mundial aprobó un préstamo para México por un monto de 1,250 millones de dólares (md).

Con este préstamo se espera que cerca de 10 millones de mexicanos más obtengan los beneficios del Programa Oportunidades.

Este crédito financiará las contribuciones federales del Proyecto del Sistema de Protección Social en Salud, el cual tendrá un costo total de 26,861 millones de dólares.

Gloria Grandolini, directora del Banco Mundial para Colombia y México, aseguró que se aplaude el esfuerzo que el gobierno de México ha realizado para otorgar cobertura de seguro médico a millones de mexicanos.

Es por ello que este préstamo respalda el derecho constitucional de acceso a los servicios de salud y protección financiera para todos lo mexicanos.

De igual forma, la iniciativa será dirigida para mejorar los recursos de la gestión y administración de beneficios por parte del Seguro Popular.

El monto total del proyecto será de 26,861 millones de dólares, de este total 1,250 md serán financiados por el BM y los restantes 25,611 md por el gobierno mexicano.

El reembolso del préstamo tiene un plazo de 18 años, informo la entidad financiera. (El Semanario Agencia, ESA)

Telcel & Movistar ask to extend registration period at Renaut

The companies warned that cancelling the non-registered lines at Renaut would be strong for economy and for operators

Telcel, subsidiary of America Movil and Movistar, subsidiary of Spanish Telefonica, requested that the period for users to register their number at the National Registry of Mobile Phone Users (RENAUT) extend one more year, in order to allow the 50% remaing user to incorporate to the system.

The directors of both companies mentioned that this law specifies that non-registered lines will be cancelled without any responsibility for the operator; however, they did not specified if they will continue charging the service for post-paid numbers.

Therefore, they explained there’s no specific regulation for Renaut, despite the Federal Telecommunications Commission (Cofetel) was the one that will issue it.

Miguel Calderon, director of Strategy at Telefonica Mexico, mentioned that the impact of cancelling the non-registered lines would be severe for economy and operators.

As far as he is concerned, Luis Wertman, president of Citizen Board for Public Safety, highlighted the importance of looking after the veracity and effectiveness of this system in order to guarantee the safety of society concerning data management.

Finally, Wertman also join to the petition so as to extend the registration due date. (El Semanario Agencia, ESA)

Las guerras de Obama, India y por qué la democracia es “el mayor engaño del mundo"

Entrevista a la escritora y activista india Arundhati Roy

Amy Goodman / Democracy Now

Traducido del inglés por Germán Leyens (Cortesía Rebelión)


Hablamos con la aclamada escritora y activista india Arundhati Roy sobre el presidente Obama, las guerras en Iraq y Afganistán, India y Cachemira y mucho más. Roy también habla sobre su viaje a lo profundo de las selvas de India central para informar sobre la insurgencia maoísta.

TRANSCRIPCIÓN NO EDITADA

ANJALI KAMAT: Pasaremos el resto de la hora con la aclamada escritora y activista india Arundhati Roy sobre el oscuro punto débil de India, un país que se enorgullece de se le conozca como la mayor democracia del mundo.

Durante este mes, cuando Forbes publicó su lista anual de multimillonarios del mundo, la prensa india informó con un cierto deleite de que dos de sus compatriotas habían llegado a la envidiada lista de los diez individuos más ricos del mundo.

Mientras tanto, miles de paramilitares y policías indios libran una guerra contra algunos de sus habitantes más pobres que viven lejos, en el llamado cordón tribal del país. Funcionarios indios dicen que más de un tercio del país, sobre todo tierra selvática rica en minerales, está parcial o totalmente bajo el control de rebeldes maoístas, también conocidos como naxalitas. El primer ministro de India ha calificado a los maoístas de la “amenaza más grave para la seguridad interna.” Según cifras oficiales, cerca de 6.000 personas han muerto en los últimos siete años de combates, más de la mitad de ellos civiles. La nueva ofensiva paramilitar del gobierno contra los maoístas se ha apodado Operación Caza Verde.

Bueno, anteriormente durante este mes el líder de la insurgencia maoísta, Koteswar Rao, o Kishenji, invitó a la novelista ganadora del Premio Booker, Arundhati Roy, para que mediara en conversaciones de paz con el gobierno. Poco después, el Secretario del Interior de India, G.K. Pillai, criticó a Roy y a otros que han llamado, cito, “genocida” la violencia estatal contra los maoístas.

G.K. PILLAI: “Si los maoístas son asesinos, por favor llámenlos asesinos. ¿Por qué sucede que si los maoístas asesinan en Midnapore Occidental durante el año pasado de junio a diciembre a 159 civiles inocentes, no se ve ninguna crítica de eso?, si el gobierno lo hubiera hecho, mucha gente lo habría llamado genocidio. ¿Por qué no es genocidio por los maoístas?

AMY GOODMAN: Bueno, Arundhati Roy tuvo recientemente un excepcional encuentro con las guerrillas armadas en las selvas de India central. Pasó unas semanas viajando con la insurgencia en lo profundo del corazón del territorio maoísta de India y escribió sobre su lucha un ensayo de 20.000 palabras publicado este fin de semana en la revista india Outlook. Se titula “Walking with the Comrades.” (Caminando con los camaradas).

Ahora se nos une en Nueva York la autora y activista por la justicia global de renombre mundial. Ganó el Premio por la Libertad Cultural de la Fundación Lannan en 2002, y es autora de una serie de libros, incluyendo la novela ganadora del Premio Booker The God of Small Things [1]. Su última colección de ensayos, publicada por Haymarket, es Field Notes on Democracy: Listening to Grasshoppers.

Arundhati Roy, bienvenida a Democracy Now!

ARUNDHATI ROY: Gracias, Amy.

AMY GOODMAN: Antes de hablar del interesantísimo viaje que hizo, usted llega en el séptimo aniversario de la invasión de Iraq por EE.UU. Usted fue extremadamente franca sobre la guerra y lo ha seguido siendo. Recuerdo haberla visto en la Iglesia Riverside con el gran Howard Zinn, haciendo un discurso contra la guerra. ¿Qué piensa ahora, siete años después? ¿Y cómo ha afectado a su continente, cómo afecta a India?

ARUNDHATI ROY: Bueno, pienso que, ya sabe, lo más triste es que cuando tuvieron lugar las elecciones en EE.UU. y todo lo que había era la retórica del cambio en el que se puede creer, e incluso los más cínicos entre nosotros vimos a Obama ganar las elecciones y nos sentimos emocionados viendo lo feliz que estaba la gente, especialmente gente que había vivido el movimiento por los derechos civiles, etc. En realidad lo que ha sucedido es que llegó y expandió la guerra. Ganó el Premio Nobel de la Paz y aprovechó la oportunidad para justificar la guerra. Fue como si esas lágrimas de la gente negra que lo veía, un hombre negro llegó al poder, fueran cortadas y pegadas a los ojos de la elite mundial que lo veía justificar la guerra.

Y de donde yo vengo, es casi como –uno piensa que ni siquiera comprenden lo que está haciendo el gobierno estadounidense. No comprenden el tipo de terreno en el que se mueven. Cuando uno dice cosas como “Tenemos que eliminar a los talibanes,” ¿qué quiere decir eso? Los talibanes no son una cantidad determinada de personas. Los talibanes son una ideología que ha surgido de una historia que en todo caso fue creada por EE.UU.

Iraq, la guerra continúa. Afganistán, obviamente, se alza en revuelta. Se ha extendido a Pakistán, y de Pakistán a Cachemira y a India. De modo que vemos a esta superpotencia, en cierto modo, atrapada en la arena movediza con una incapacidad conceptual de comprender lo que está haciendo, cómo salir o cómo quedarse. Va a arrastrar consigo a este país y pienso que es una verdadera lástima que, en cierto modo, por lo menos George Bush era casi obsceno en su estupidez al respecto, mientras que ahora todo es humo y espejos, y la gente halla que es más difícil descifrar lo que está sucediendo. Pero, de hecho, la guerra se ha expandido.

ANJALI KAMAT: Y Arundhati, ¿cómo explicaría el papel de India en la guerra en expansión de Afganistán y Pakistán? Es un clima de muy buenas relaciones entre India y EE.UU.

ARUNDHATI ROY: Bueno, el papel de India – el papel de India es uno en el que por el momento trata de posicionarse, como dice todo el tiempo, como aliado natural de Israel y de EE.UU. E India se esfuerza por acercarse a una posición de influencia en Afganistán. Y personalmente creo que al gobierno estadounidense le encantaría ver tropas indias en Afganistán. No se puede hacer abiertamente porque simplemente estallaría, de modo que hay toda clase de maneras por las cuales tratan de crear una esfera de influencia en ese país. De modo que el gobierno indio está profundamente involucrado en el gran juego y por cierto el resultado son los ataques en Cachemira y en Mumbai, no directamente relacionados con Afganistán, pero por cierto hay toda una historia de este tipo de maniobras.

AMY GOODMAN: Para un público estadounidense, y tal vez para un público que está fuera de la región, podría hablarnos de un área en la que usted se ha estado concentrando mucho, por cierto, y es Cachemira. La mayoría de la gente la conoce como un suéter. Es lo que piensan cuando oyen “Cachemira.”

ARUNDHATI ROY: Bien, mm-hmm.

AMY GOODMAN: De modo que, comenzando por eso, si puede decirnos lo que está sucediendo allí – incluso ubicarla geográficamente para nosotros.

ARUNDHATI ROY: Bueno, Cachemira, como dicen en India, es la parte inacabada en la partición de India y Pakistán. De modo que, como es usual, fue un regalo del colonialismo británico. Nos lo arrojaron cuando se fueron – quiero decir, cuando se retiraron. Cachemira solía ser un reino independiente con una mayoría musulmana gobernada por un rey hindú. Y cuando ocurrió la partición en 1947, casi un millón de personas perdieron sus vidas, porque esa línea que se trazó entre India y Pakistán pasaba por aldeas y pasaba por comunidades, y mientras los hindúes huían de Pakistán y los musulmanes huían de India, hubo masacres de ambos lados.

Y en esos días, sorprendentemente, Cachemira era pacífica. Pero entonces se solicitó a todos los principados independientes en India y Pakistán que se unieran realmente a India o Pakistán, pero en Cachemira el rey no se decidía, y esa decisión resultó en el ingreso de soldados y combatientes no oficiales paquistaníes. Y el rey huyó a Jamu, y luego se unió a India. Pero ya había un movimiento por la democracia en Cachemira. En todo caso, ésa es la historia.

Pero subsiguientemente, siempre ha habido una lucha por la independencia o la autodeterminación, que en 1989 se convirtió en una insurrección armada que India reprimió mediante los militares. Y hoy, la manera más simple de explicar la escala de lo que está sucediendo es que EE.UU. tiene 165.000 soldados en Iraq, pero el gobierno indio tiene 700.000 soldados en el valle de Cachemira – quiero decir, en Cachemira, aferrándose a un sitio con la fuerza militar. Y por lo tanto, es una ocupación militar.

ANJALI KAMAT: Arundhati Roy, su último artículo en Outlook, “Walking with the Comrades.” Comience por hablarnos sobre lo que está sucediendo en las selvas de India. ¿Qué es esta guerra que India está librando contra algunos de los más pobres, gente conocida como tribales, gente indígena, adivasis? ¿Quiénes son los maoístas? ¿Qué está sucediendo allí? ¿Y cómo llegó usted al lugar?

ARUNDHATI ROY: Bueno, ha estado sucediendo durante bastante tiempo, pero básicamente hay una conexión. Si uno considera Afganistán, Waziristán, ya sabe, los Estados del noreste de India y todo el cordón minero que va de Bengala Occidental a través de Jharkhand a través de Orissa a Chhattisgarh, lo que se llama el Corredor Rojo en India, es interesante que todo el asunto es una insurrección tribal. En Afganistán, obviamente, ha tomado la forma de una insurrección islamista radical. Y aquí es una insurrección radical de izquierda. Pero el ataque es el mismo. Es un ataque corporativo, contra esa gente. La resistencia ha tomado diferentes formas.

Pero en India, eso se conoce como el Corredor Rojo, si se mira un mapa de India, la gente tribal, las selvas, los minerales y los maoístas están todos apilados los unos sobre los otros. De modo que, en los últimos cinco años, los gobiernos de esos diversos Estados han firmado MOU (MDA – memorandos de acuerdo) con corporaciones mineras por un valor de miles de millones de dólares.

ANJALI KAMAT: MOU, Memorando de acuerdo.

ARUNDHATI ROY: Memorandos de acuerdo. De modo que como decimos es realmente un corredor MOUista, tal como es un corredor maoísta, ¿sabe? Y es interesante que muchos de esos MDA se firmaron en 2005. Y en esos días, fue justo cuando este gobierno del Congreso había llegado al poder, y el primer ministro, Manmohan Singh, anunció que los maoístas constituyen en India “la mayor amenaza para la seguridad interior.” Y fue muy extraño que dijera eso entonces, porque en realidad los maoístas habían sido diezmados en el Estado de Andhra Pradesh. Pienso que habían matado a unos 1.600. Pero en cuanto lo dijo las acciones de las compañías mineras subieron de precio, porque fue obviamente una señal de que el gobierno estaba dispuesto a hacer algo al respecto, y entonces comenzó este ataque contra ellos, que terminó siendo la Operación Caza Verde que ahora lleva a que decenas de miles de tropas paramilitares se envíen a esas áreas tribales.

Pero antes de la Operación Caza Verde, trataron otra cosa, que consistió en armar a una especie de milicia tribal respaldada por la policía en un Estado como Chhattisgarh, al que viajé recientemente, y simplemente entraron a la selva. Esa milicia quemó una aldea tras la otra, unas 640 aldeas fueron, más o menos, vaciadas. Y fue – el plan fue lo que se conoce como creación de aldeas estratégicas, lo que los estadounidenses probaron en Vietnam, que primero lo imaginaron los británicos en Malaya, en la que se trató de obligar a la gente de ingresar a campos policiales al borde del camino para poder controlarla, y las aldeas se vacían para que las selvas queden abiertas para el ingreso de las corporaciones.

Y lo que sucedió realmente en esa área, en Chhattisgarh, de alrededor de 350.000 personas, es que unas 50.000 fueron a los campos. Algunas fueron obligadas, otras voluntariamente. Y el resto simplemente desapareció del radar gubernamental. Muchas se fueron a otros Estados a trabajar como trabajadores migrantes, pero muchas otras siguieron ocultándose en las selvas, incapaces de volver a sus hogares, pero sin estar dispuestas a partir. Pero el hecho es que los maoístas han estado en toda esa área durante treinta años, trabajando con la gente, etc. De modo que no es una resistencia que se ha alzado contra la minería. Precedió a eso por mucho, mucho tiempo. De modo que está muy establecida. Y la Operación Caza Verde se ha anunciado porque esa milicia, llamada Salwa Judum, fracasó, así que ahora están aumentando las apuestas, porque esos MDA están a la espera. Y las corporaciones mineras no están acostumbradas a que se las haga esperar. Ya sabe, así que hay mucho dinero a la espera.

Y lo que quiero decir es que no estamos utilizando esa palabra “guerra genocida” a la ligera o retóricamente. Pero yo viajé en esa área, y lo que se ve es la gente más pobre de este país, que ha estado fuera del alcance del Estado. No hay hospitales. No hay clínicas. No hay educación. No hay nada ¿sabe? Y ahora hay una especie de sitio por el cual la gente no puede salir de sus aldeas hacia el mercado para comprar algo, porque los mercados están llenos de denunciantes que informan de que cierta persona está con la resistencia, etc. No hay doctores. No hay ayuda médica. La gente sufre de extrema hambre, desnutrición. De modo que no es sólo matar. No es sólo que se vaya allá y se queme y se mate, sino también es que se sitia a una población muy vulnerable, se la aísla de sus recursos y se la expone a una penosa amenaza. Y hablamos de una democracia, de modo que qué se hace – ¿cómo se despeja la tierra para las corporaciones en una democracia? No se puede ir realmente y asesinar a la gente, pero se puede crear una situación en la que o se va o se muere de hambre.

ANJALI KAMAT: En su artículo, describe a la gente con la que viajó, a los guerrilleros armados, como gandhianos con armas. ¿Puede hablarnos de lo que quiere decir con eso y cómo, lo que piensa de la violencia perpetrada por los maoístas?

ARUNDHATI ROY: Bueno, ya sabe, hay un debate muy intenso en India al respecto, incluso la izquierda dominante y los intelectuales liberales sienten muchas, muchas sospechas de los maoístas. Y todos deben sentir sospechas de los maoístas porque tienen –han tenido– un pasado muy difícil y hay muchas cosas que dicen sus ideólogos que te producen escalofríos.

Pero cuando fui allí, tengo que decir que me impresionó lo que vi, porque pienso que en los últimos treinta años hay algo que ha cambiado radicalmente entre ellos. Y lo importante es que en India la gente trata de hacer la diferencia. Dicen que existen los maoístas, y luego que existen los tribales. En realidad, los maoístas son tribales, y los mismos tribales tienen una historia de resistencia y rebelión que precede a Mao por siglos. Y por eso, pienso que es sólo un nombre, en cierto modo. Es sólo un nombre. Y sin embargo, sin esa organización la gente tribal no habría podido presentar esta resistencia. De modo que es complicado.

Pero cuando fui, viví con ellos y caminé con ellos mucho tiempo, y es un ejército que es más gandhiano que cualquier gandhiano y deja una huella más ligera que cualquier evangelista del cambio climático. Y como dije, incluso sus técnicas de sabotaje son gandhianas. Ya sabe, no desperdician nada. Viven de nada. Y para el mundo exterior – sobre todo los medios han estado mintiendo sobre ellos desde hace tiempo. Muchos de los incidentes de violencia no sucedieron, lo que me imaginaba. Y muchos de ellos tuvieron lugar, y hubo un motivo para que sucedieran.

Y lo que realmente quería preguntar a la gente era, cuando se habla de resistencia no violenta – yo misma he hablado de eso. Yo misma he dicho que las mujeres serán las víctimas de una lucha armada. Y cuando fui, descubrí que la verdad era lo contrario. Descubrí que un 50% de los cuadros armados son mujeres. Y gran parte de la razón por la que se sumaron fue porque durante treinta años los maoístas han estado trabajando con mujeres. La organización de mujeres tiene 90.000 miembros, por lo que es probablemente la mayor organización feminista en India, y todas esas 90.000 mujeres son seguramente maoístas, y el gobierno se ha otorgado el derecho a disparar a primera vista. De modo que, ¿van a disparar contra esas 90.000 mujeres?

AMY GOODMAN: Arundhati Roy, el líder de los maoístas le ha pedido que sea la negociadora, la mediadora entre ellos y el gobierno indio. ¿Cuál es su respuesta?

ARUNDHATI ROY: Yo no sería una buena mediadora. No forma parte de mis capacidades. Pienso que alguien debería hacerlo, pero no pienso que deba ser yo, porque no tengo la menor idea de cómo mediar, ¿sabe? Y no pienso que debamos meternos en cosas de las que no sabemos mucho. Y yo ciertamente – yo dije eso. No sé por qué mencionaron mi nombre, pero pienso que hay gente en India que tiene esas capacidades y que podría hacerlo, porque es muy, muy urgente, que sea cancelada esa Operación Caza Verde. Muy, muy urgente, y sería una tontería que alguien como yo se metiera en eso, porque pienso que soy demasiado impaciente. Soy demasiado independiente.

AMY GOODMAN: Recuerdo, volviendo a Cachemira, que cuando Obama era candidato a presidente, el senador Obama, en una entrevista, habló sobre Cachemira, y habló al respecto como si fuera una especie de punto álgido, dijo que tenemos que resolver la situación entre India y Pakistán por Cachemira para que Pakistán pueda concentrarse en los combatientes. ¿Puede calificarlo de punto álgido y qué piensa que debe hacerse?

ARUNDHATI ROY: Bueno, pienso que desgraciadamente, el asunto sobre Cachemira es que India y Pakistán actúan como si Cachemira fuera un problema. Pero en realidad, para ambos gobiernos, Cachemira es una solución. Cachemira es el sitio en el que hacen sus juegos sucios. Y no quieren resolverlo porque cada vez que tienen problemas internos, siempre pueden sacar el conejo del sombrero. De modo que realmente pienso que esos dos países no van a resolverlo.

Y lo que sucede es que allí hay una población que ha estado sufriendo indecibles miserias durante tantos años, y una vez más se han difundido tantas mentiras al respecto. Los medios indios son simplemente – la falsificación que tiene que ver con Cachemira es increíble. Como hace dos años - ¿o fue el año pasado? Hace dos años hubo una masiva insurrección en Cachemira. Por casualidad yo estaba allí. Nunca he visto nada semejante. Había millones de personas en la calle todo el tiempo. Y…

AMY GOODMAN: ¿Y con qué objetivo se rebelaban?

ARUNDHATI ROY: Se rebelaban por la independencia. Sabe, se rebelaban por la independencia. Y entonces, esa insurrección fue – ya sabe, cuando se rebelaron con armas, fue un error. Cuando se rebelaron sin armas, también fue un error.

Y la manera en que se neutralizó fue a través de una elección. Se llamó a una elección. Y entonces, todos se impresionaron, porque hubo una participación inmensa en la elección. Y todos los – tenemos muchos expertos en elecciones en India que pasan su tiempo en los estudios de televisión analizando las tendencias y esto y aquello, pero nadie dijo que todos los dirigentes de la resistencia fueron arrestados. Nadie preguntó: ¿qué significa tener elecciones cuando hay 700.000 soldados supervisando cada cinco metros, todo el tiempo, todo el año? No tienen que empujar a la gente a las urnas con la punta de una bayoneta, ¿sabe? Nadie habló de que hubo un encierro en cada circunscripción. Nadie se preguntó lo que significa para gente que está bajo ese tipo de ocupación. El hecho de que necesitan a alguien a quien recurrir, sabe, cuando alguien desaparece – o, necesitan algún representante.

De modo que ahora, una vez más, la violencia ha comenzado. Es una especie permanente de ciclo en el que falta todo sentido de moralidad, obviamente en función de los intereses del embauque geopolítico. Y, claro que está muy a la moda decir que no hay ninguna moralidad en la diplomacia internacional, pero repentinamente, cuando tiene que ver con asesinatos de los maoístas, lo que se les ocurre es simplemente la moralidad. Ya sabe, la gente la usa cuando quiere.

ANJALI KAMAT: Y Arundhati, tanto en India como en EE.UU., a medida que expanden esas guerras, a medida que las ocupaciones militares, como usted dijo, en Cachemira, en Iraq, en Afganistán, se expanden, ¿cuál es su mensaje a los activistas contra la guerra, a los activistas por la paz en todo el mundo, aquí y en India? ¿Qué piensa que debería hacer la gente?

ARUNDHATI ROY: Vea, pienso que sólo quiero agregar una cosa: que en Cachemira hay, como dije, 700.000 soldados que han sido convertidos en una fuerza de policía administrativa. En India, donde no quieren declarar abiertamente la guerra contra los adivasis, hay una policía paramilitar a la que se entrena para que sea un ejército. De modo que la policía se convierte en ejército. El ejército se convierte en policía. Pero para imponer esa tasa de crecimiento, todo el país se está convirtiendo básicamente en un Estado policial.

Y sólo quiero decir una cosa sobre la democracia. Usted sabrá, en India, las elecciones cuestan más que las elecciones en EE.UU. Mucho más. En ese pobre país cuestan mucho más. Los más entusiastas fueron las corporaciones. Los miembros del parlamento una mayoría son millonarios. Si se miran las estadísticas, en realidad esa gran mayoría tiene un 10% de los votos. La BBC realizó una campaña en la que tenían afiches de un billete de 500 dólares que se convertía en un billete indio de 500 rupias con Ben Franklin a un lado y Gandhi al otro. Y decía: “Kya India ka vote bachayega duniya ka note?” lo que quiere decir “¿Salvará el voto indio al mercado?” ¿Sabe? De modo que los votos se convierten en consumidores. Lo que sucede es una especie de estafa.

Así que el primer mensaje que yo tendría para los activistas por la paz es – en todo caso, no sé lo que eso significa. ¿Qué significa “paz”? Usted sabe, puede que no necesitemos paz en esta sociedad injusta, porque es una manera de aceptar la injusticia. De modo que lo que se necesita es gente que esté dispuesta a resistir, no sólo durante un fin de semana, no paz pero tampoco durante el fin de semana. En países como India, decir ahora solamente: “Bueno, marcharemos el sábado y tal vez detendrán la guerra en Iraq.” Pero en países como India, la gente está realmente pagando con sus vidas, con su libertad, con todo. Quiero decir, ahora es resistencia con consecuencias. No puede ser –no puede ser algo que no tenga consecuencias. Puede que no las tenga, pero hay que comprender que para cambiar algo hay que tomar algunos riesgos ahora. Hay que salir y arriesgar esos sueños, porque las cosas han llegado a un sitio muy, muy malo.

AMY GOODMAN: Arundhati Roy, queremos agradecerle mucho que haya estado con nosotros. Espero estar con usted y con Noam Chomsky en Cambridge en una semana.

[1] Traducción de Txaro Santoro y Cecilia Ceriani, El dios de las pequeñas cosas, Barcelona, Anagrama, 2009.

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