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domingo, febrero 22, 2009

50 píldoras para entender la crisis

Juan Torres López (Cortesía Rebelión)

El origen y el desarrollo de la crisis


1. La crisis se origina en Estados Unidos.

2. Para evitar que después del 11-S la economía se viniera abajo se bajaron mucho los tipos de interés.

3. Como al bajar los tipos de interés los bancos ganarían menos, buscaron la manera de no dejar de ganar.

4. Para ello se lanzaron a la búsqueda desesperada de clientes para sus préstamos y los daban cada vez más a familias con pocos recursos.

5. Los préstamos que daban (sobre todo los hipotecarios) eran muy arriesgados pero gracias a eso los podían dar a tipos de interés más altos.

6. Los bancos (y en general los inversores en los mercados financieros) no se guardan en un cajón los contratos de los préstamos que dan sino que los venden. Esa es una actividad llamada "titulización" que les permite cambiar papel por dinero líquido. Y a partir de ella nacen los "productos derivados", llamados así porque van naciendo, derivándose, unos de otros. Forman el corazón de las finanzas internacionales, como una gran pirámide invertida (porque de uno inicial surgen muchísimos más) que mueve billones de euros solo a partir del papel, sin riqueza productiva alguna detrás.

7. Los bancos hipotecarios estadounidenses vendían sus contratos hipotecarios a unos fondos de inversión que ellos mismos habían creado para tal fin. En realidad se los vendían a ellos mismos pero formalmente aparecían como si fueran otras empresas y eso les permitía que en sus balances el papel se sustituyera por dinero y así podían dar más créditos, que es lo que les proporciona rentabilidad.

8. Esos fondos de inversión vendían a su vez esos contratos a otros fondos, y estos a otros, y así esos contratos se fueron difundiendo por el sistema bancario internacional.

9. La inversión en esos contratos era muy rentable porque como respondían a hipotecas con tipos de interés más alto que el del mercado también podían dar más rentabilidad que la del mercado.

10. Para colmo, los bancos que originalmente vendían esas hipotecas trataron de disimular que eran muy arriesgadas. Para ello hacían "paquetes" en donde había unas buenas y otras malas. Y, además, contrataban a unas empresas especializadas (llamadas agencias de "rating") para que "evaluaran" si esos paquetes eran buenos o malos. Les pagaban por ello, así que esas empresas decían que, por supuesto, era de la mejor calidad financiera.

11. Pero era mentira.

12. Las familias empezaron a no pagar sus hipotecas y así, lo que antes era muy rentable para el banco ahora dejaba de tener valor.

13. Quienes habían comprado esas hipotecas o los paquetes que las contenían empiezan a tener que registrar las pérdidas patrimoniales correspondientes.

14. Fueron quebrando unos bancos detrás de otros.

15. El sistema bancario de USA y el de Reino Unido llegaron a la bancarrota y los demás le siguieron o están a punto de llegar a la misma situación.

16. Al ver los bancos que los demás estaban en tantos apuros y que ellos mismos tenían pérdidas muy grandes dejan de darse créditos unos a otros.

17. Cuando los bancos dejan de tener confianza y liquidez para prestar, el dinero empieza a no llegar a la economía real, a los empresarios y los consumidores.

18. La economía real no puede funcionar sin crédito (¿quién puede comprar un coche o una casa o casi cualquier cosa hoy día sin financiación?).

19. Las empresas empezaron a cerrar y a despedir trabajadores.

20. En mitad de ese proceso se produce otro fenómeno: los inversores que ven que las finanzas se han puesto feas para especular allí (que es lo que saben hacer) apuestan por invertir en otros mercados.

21. ¿En dónde? En los que tienen tendencia a subir los precios, como antes había pasado con el inmobiliario. Ahora lo harán en el del petróleo y en el alimentario.

22. La especulación en el mercado del petróleo subió estrepitosamente sus precios y la de los mercados alimentario también, provocando mucha más hambre y sufrimiento en los países más pobres.

23. Los efectos de la crisis financiera, de la subida del petróleo y del precio de los alimentos desató la descomunal crisis económica que estamos viviendo.

España

24. La situación española tiene algo de particular.

25. Los bancos y cajas españolas no habían adquirido grandes cantidades de hipotecas basura y de paquetes contaminados (aunque algunos sí).

26. Pero tenían otra basura: se dedicaron a financiar al sector inmobiliario y crearon una burbuja que ha explotado.

27. Solo de 2002 a 2008 pasaron de dar créditos por 700.000 millones de euros a 1,8 billones. Es imposible que ese aumento no haya ido acompañado de un incremento inmenso del riesgo, de la insolvencia y de la morosidad. Ahora empiezan a pagarlo y a tener los mismos efectos que los que acabo de mencionar a escala global.

Los Estados frente a la crisis

28. ¿Qué han hecho las autoridades?

29. En primer lugar, establecer las normas contables y financieras que permitieron que los bancos pudieran hacer todas las inversiones super arriesgadas que han hecho y que han provocado la debacle. Y, por supuesto, hacer la vista gorda cuando los peligros y los problemas empezaban a manifestarse sin remedio.

30. Cuando estos ya no se podían disimular dijeron que solo se trataba de una crisis limitada a las hipotecas y a Estados Unidos. Mintieron a la gente.

31. Luego empezaron a darle dinero a mansalva a los bancos (las multimillonarias "inyecciones de liquidez" de los bancos centrales) para que taparan el agujero y se siguieren prestando entre ellos y prestaran a la economía real.

32. Pero el agujero era tan grande que no arreglaron nada. Los bancos quebraban uno detrás de otro,

33. Propusieron que los bancos les vendieran los "activos tóxicos" (las hipotecas basura que habían ido difundiendo por la economía) pero no consiguieron nada porque estaban difuminados por todo el mundo y porque son de un valor gigantesco, prácticamente imposible de compensar.

34. La realidad es que toda la ayuda que han venido recibiendo los bancos la destinaban a compensar sus pérdida o a lavar la cara de sus balances. Algunos, incluso la dedicaron a repartir beneficios entre sus accionistas y directivos.

35. Los dirigentes de los países más poderosos se reunieron en Washington y en unas pocas horas aprobaron un documento vago y de generalizaciones en el que se daban algunos golpes de pecho y en el que fundamentalmente acordaron dos cosas: que iban a tomar medidas en los mercados financieros y que los gobiernos tenían barra libre para gastar lo que fuese necesario porque la crisis de la economía real se hacía ya muy grave.

36. De las medidas financieras nada se sabe pero sí han aprobado planes de gasto para tratar de que el paro y las quiebras de empresas no sigan aumentando.

El futuro

37. ¿Servirán de algo esas medidas?

38. Una cosa está clara: mientras no se curen las causas del cáncer éste seguirá avanzando. Ahora ya han caído muchos bancos. Seguirán cayendo los demás y después vendrá la caída de los fondos de inversión y de pensiones...

39. Los planes de gasto compensarán la pérdida de empleos pero su coste (que recaerá sobre los más débiles y sobre las generaciones futuras) será inmenso si no se cierra pronto la sangría.

40. Y, mientras tanto, los bancos siguen sin abrir el grifo de la financiación. Los gobiernos hacen como que se molestan con ellos pero aquí paz y después gloria. Es más, para dorarle la píldora le hacen rebajas fiscales vergonzosas e inmorales a los banqueros y grandes propietarios, como acaba de suceder en España.

Alternativas de progreso frente a la crisis

41. ¿Qué se debería hacer entonces?

42. Hay que tomar medidas urgentes como las siguientes: Evitar la sangría financiera interviniendo los bancos. Abrir inmediatamente el grifo de la financiación. Aumentar la cuantía de los planes de gasto (en particular poniendo capital fondos de financiación a disposición de las empresas que creen empleo) y procurar que no sea inversión despilfarrada (como la que están proponiendo en España algunos ayuntamientos en el plan del gobierno). Establecer impuestos extraordinarios en todos los países sobre las grandes fortunas, sobre los movimientos especulativos y los beneficios extraordinarios.

43.Y por supuesto también son imprescindibles otras medidas con carácter estructural y global: Nuevas normas que regulen y disciplinen las actividades financieras y garanticen la financiación para la actividad productiva. Entre ellas, control de los movimientos de capital, eliminación total de los paraísos fiscales, establecimiento de Impuestos internacionales, y creación de instituciones internacionales democráticas....

Más allá de la debacle financiera

44. Lo que hay detrás de la crisis es la especulación financiera que ha llegado a ser gigantesca y peligrosísima. Pero los capitales se han ido yendo a la esfera financiera especulativa porque allí tienen más rentabilidad relativa.

45. Hay que evitar que la especulación sea más rentable que la actividad que crea riqueza.

46. Para eso hay que penalizar la especulación y sus beneficios, extraordinarios pero letales para el resto de la economía, y hacer que los mercados reales sean más dinámicos y rentables. Y para que esto último sea posible es necesario que haya mucha más demanda y mucha mayor capacidad de compra: hay que subir los salarios reales. De hecho, fue su caída en los últimos años lo que disminuyó la demanda, y con ella las ventas, la producción y la rentabilidad.

Lo que hace falta para cambiar las cosas

47. Las medidas y políticas alternativas que acabo de señalar son perfectamente posibles y por supuesto necesarias pero no se podrán adoptar mientas que el poder esté en manos de los banqueros, de los grandes financieros y de los grandes propietarios.

48. Para que haya una economía diferente es necesario que los ciudadanos tengan el suficiente poder para asegurar que sus preferencias democráticamente expresadas se conviertan en decisiones. Lo que hoy día sucede es lo contrario: las preferencias de los ricos son las únicas que lo consiguen.

49. La crisis está mostrando el lado inmoral y criminal de muchas actividades financieras y económicas. Por la ganancia se permite todo. Hay billones euros para ayudar a los bancos y no unos pocos miles para evitar que cada día mueran 25.000 personas de hambre.

50. Las crisis seguirán produciéndose y con ellas el sufrimiento innecesario de millones de seres humanos si no logramos que lo inmoral sea inaceptable, si la ética del respeto a la vida y de la cooperación no se impone sobre la del beneficio. No sufrimos solo una crisis económica. No nos engañemos, es la crisis de un sistema social y económico, de nuestra civilización, de una humanidad que se ha pervertido a sí misma solo para una minoría se harte de disfrutar y de ganar dinero.

La verdad de las mentiras

Cristina Matondo

La de contador de historias es una de las ocupaciones más respetadas en el continente africano. Son ellos quienes transmiten, generación tras generación, la historia y la cultura oral a sus pueblos. Son el hilo conductor del porqué de las cosas, de por qué el negro es negro y el blanco, blanco. Son el hilo conductor de la verdad, para que nunca se pierda.

No se me ocurre manera mejor de contarles una verdad (que muchos quieren que se extinga) que a través de una historia.

Siéntense y escuchen:

"Imaginense un país exagerado:

-Un país cuya superficie fuera tal que abarcara la extensión de Portugal, España, Francia, Alemania, Suiza, Polonia y parte de Rumanía juntas. O, en su caso, como 2 veces México.

-Donde su subsuelo escondiera tesoros tales como:

1)COLTÁN (que sirve para fabricar baterías de aparatos electrónicos como móviles, videoconsolas, ordenadores, fibra óptica).

2)DIAMANTES (75% de la producción mundial).

3)ORO en cantidades ingentes.

4)PIROCLORO (materia prima para construir reactores y cohetes).

5)CASITERITA (Utilizada en soldadura por su gran % de estaño).

6)PETRÓLEO (aún virgen).

7)GAS NATURAL

8)URANIO

9)COBRE

10)COBALTO

11)MINERALES RAROS: GERMANIO, EURIPIO, NIOBIO, THORIO.

12)PIEDRAS PRECIOSAS
-Un país donde no escasearan ni el agua ni la electricidad; y que tuvieran tal excedente que además pudieran abastecer a todo su continente: 40 - 50% del agua y una presa hidroeléctrica que pudieran abastecer de la luz a todo el continente.

-Un país donde cupieran y pudieran compartir sus riquezas nada menos que 61,2 millones de almas.

Seguro que estamos imaginando algo parecido al paraíso ¿verdad?.

Ahora imagínense que un país como éste fuera uno de los más pobres del mundo; donde:

-La violación de los derechos humanos se produjera de manera sistemática por parte de unas autoridades corruptas, una justicia inexistente y unos cuerpos de seguridad que no respetaran ni las leyes nacionales ni el derecho internacional.

-La luz fuera un bien escaso.

-Muchos niños fueran separados de sus familias y reclutados como soldados cuando deberían de estar disfrutando de su infancia.

-1,4 millones de personas tuvieran que abandonar a la fuerza sus hogares; convirtiéndose así en desplazados en su propio país.

-322.000 personas tuvieran que refugiarse en los países vecinos para evitar la violencia brutal del suyo.

-La esperanza de vida no sobrepasase los 45 años.

-La tasa de mortalidad en menores de 5 años fuera de 208 de cada 1000.

-Hubiera algo más de 5 millones de muertos entan solo 5 años de conflicto.

¿Se lo imaginan?.

Pues se llama REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DE CONGOy ésta es su historia:

La verdad de este país del África central está casi tan escondida como sus recursos minerales. Pero, como ellos, está ahí y una vez asoma a la superficie hace encajar a cada una de sus piezas como las de un puzzle.

R.D. Congo tuvo muchos nombres hasta llegar a éste. Cada nombre le dio una historia diferente pero todas ellas fueron desgraciadas y sangrientas y costaron demasiadas vidas.

El 1º de ellos fue CONGO BELGA.

Cuando el continente africano fue descubierto (o "encubierto", según se mire) por los europeos se repartió, escuadra y cartabón en mano, en un mapa de papel. No se tuvieron para nada en cuenta las fronteras naturales y milenarias que dividían los países repartidos.

Bélgica, con su Rey Leopoldo a la cabeza, se pidió para él Congo (territorio llamado así por el gran río que lo atraviesa de norte a sur). La intención del "bueno" de Leopoldo era la de civilizar a aquellas pobres gentes que no sabían cómo vivir, cómo vestir, cómo hablar ni cómo comportarse.

Pero los "buenos propósitos" se le olvidaron pronto y convirtió al país, a todo el país, 2345 millones de km2 en su coto privado de caza. En él no sólo cazaba animales autóctonos sino que, en esas incursiones, empezó a cazar también oro, diamantes y otros recursos naturales.

Fue él (y lo acuso descortésmente con el dedo) quien abrió la veda del expolio en este país de ensueño.

Abrió las puertas a todo aquel extranjero blanco que quisiese enriquecerse fácilmente . Porque para ello era su dueño.

Después llegó una época de confusión y la colonización empezó a ser vista con malos ojos por los "civilizados" países europeos.

Bélgica, tomando nota de esto, decidió dejar de prestar su "ayuda" al país africano. Después de todo, ya les habían enseñado (no había ni un solo licenciado superior congoleño) todo lo que tenían que saber de la (des) civilización. Así que, tras asegurarse de que su pequeño vástago Congo se quedaba bien manejado por sus marionetas, empezó la "descolonización" oficial (que no oficiosa), que desencadenó (¡cómo no!) en una Independencia Dependiente.

Hubo una sola oportunidad (una sola) de liberarse de la lacra belga. Se llamaba Lumumba y, en su primer discurso como Primer Ministro elegido democráticamente, ya se había ganado el odio eterno de Bélgica y sus marionetas al señalar con el dedo y públicamente los desmanes cometidos en el tiempo de Colonias.

"Dios!! - pensaron los europeos - una cosa es que se crean libres y otra que lo sean de verdad".

Se les había ido un poco la mano descolonizadora y en seguida quisieron reparar el error. Con ayuda de otros gobiernos como EE.UU., Gran Bretaña y Francia (ejemplos todos de un saber hacer civilizado ¿?) y apoyados por la o­nU eliminaron al elemento eliminable. Fin del problema.

Aquí se acaba la historia de CONGO BELGA.

Después de un golpe de estado (promovido por estos gobiernos del buen saber hacer), subieron al poder al traidor, al eterno: Sese - Seko Mobutu.

Llegaron aires africanizantes. Todo tenía que ser nombrado como en el origen.

Empieza así la historia de ZAIRE y los zaireños.

Mobutu abrió puertas donde ni siquiera los belgas habían tenido ocurrencia de abrirlas. De par en par. Todo cabía. Las multinacionales extranjeras empezaron a entrar al país como a unos grandes almacenes en rebajas. Todo saldos. Gratis! Gratis!. Camparon a sus anchas con sus propias leyes: dominaban sin dominar, robaban sin robar, estaban sin estar como fantasmas. Cogían lo que les interesaba y se iban sin más.

Los congoleños - ahora zaireños - no notaron gran diferencia. Todo venía a ser lo mismo: ¿Qué más daba que robara un blanco o que un negro vendiera el país como saldos si ellos seguían sin beneficiarse en nada , seguían sin poder ser libres en un país donde era inconcebible no serlo?.

Empezó el tiempo de la resignación del pueblo pobre más rico del mundo: 30 años de costumbre al Régimen.

2ª oportunidades de salvación nunca fueron buenas pero ésta empezó trayendo un poco de esperanza: una rebelión, con posterior golpe de estado, sacó a patadas a un Mobutu que poco a poco dejaba de ser Sese - Seko (eterno) y se iba a morir a Marruecos.

Aquí se acaba la historia de Zaire.

Laurent - Desire Kabila decidió convertir en República, y encima, Democrática a este inmenso país.

Zaire necesitaba aires progresistas y pasó a llamarse: REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DE CONGO (Desde ahora R.D.C)

El rebelde Kabila no tenía fuerzas suficientes para llevar a cabo un proyecto tan exagerado como el propio país, así que no tuvo más remedio que echar mano de los "vecinos" Ruanda y Uganda. Utilizó y se dejó utilizar. Compró su ayuda firmando un tratado en el que se dividía en 3 partes el dominio económico de la zona oriental (la más rica en recursos minerales) de Congo.

Esa fue, sin saberlo, una firma que sentenció a muerte y a la agonía que llevaría a R.D. Congo hasta donde hoy está pero esa es otra historia.

Volvamos a L.D. Kabila: Cuando él quiso recuperar su influencia económica y militar en esa zona ya era tarde. Ni Ruanda ni Uganda estaban dispuestos a soltar lo que habían obtenido tan fácilmente años atrás y que los había convertido en 2 avanzadillas de relativa prosperidad y calma en medio del caos de los Grandes Lagos.

No sólo a ellos no les interesaba romper este tratado tan beneficioso con su vecino sino que tampoco a Gran Bretaña ni a EE.UU. Estos 2 actores desconocidos hasta ahora en esta historia se habían convertido (¿casualmente?) en los socios occidentales de Uganda y Ruanda, respectivamente.

La Uganda de Museveni se había convertido en este tiempo en el 4º receptor de ayuda (tanto humanitaria como militar) de Gran Bretaña, mientras que la Ruanda de Kagame (discípulo militar de EE.UU, donde se había formado) se había convertido en una de las bases más importantes de los americanos en el continente negro.

A cambio, ellos saqueaban y expoliaban a R.D.C. para que los "contratistas privados extranjeros" pudieran sacar "limpiamente" los recursos robados a través de sus países sin mancharse las manos ni el prestigio.

Si no ¿cómo se explica que Uganda - un país que prácticamente carece de oro propio y declara una producción de 1.4T - exporte 7.3T? ¿acaso el oro se reproduce solo?. ¿Cómo es posible que Ruanda conste como uno de los mayores exportadores de coltán cuando no existe ninguna localización de este mineral en su subsuelo?.

La explicación es simple: EE.UU. y U.K. les dan cobertura económica y militar a sus socios africanos precisamente para que expolien a R.D.C. En resumen, son los más interesados en sembrar la violencia brutal (llegando a hacer que los individuos pierdan hasta su humanidad) y el desconcierto a través un"conflicto" tribal, que no es tal.

L.D. Kabila, al intentar romper este (bi) monopolio y abrir las puertas del negocio a China y otros vecinos como Angola, abrió la caja de Pandora.

El atrevimiento le costó la vida. También a 3 millones de congoleños. Es la cifra más alta de muertos en conflicto desde que en 1945 se desencadenase la II Guerra Mundial.

Los que sobrevivieron tuvieron que huir. Se desconoce la cifra exacta de desplazados internos y refugiados a otros países de los alrededores; además de la diáspora a Europa de los más intrépidos y afortunados.

En este punto de la historia podemos plantearnos la pregunta de:

"¿Dónde están los organismos internacionales, las fuerzas de paz (extraña combinación de palabras) en un conflicto de estas dimensiones?".

Ahí. Estaban y están ahí. Sobre el mismo terreno. Incluso fueron tan afortunados que se creó un organismo propio para este caso en concreto: MONUC (Misión de Observación de Naciones Unidas en Congo), la mayor fuerza de paz (repito, extraña combinación de palabras) desplegada por la ONU en toda su historia: 17.000 soldados de todas las nacionalidades.

Pero ¿por qué no son capaces de cumplir su objetivo de proteger y velar por la seguridad de este país y de su gente?. Cuentan con todo lo necesario: recursos humanos, materiales, militares, económicos...

¿Para qué entonces seguir gastando tal cantidad de dinero en una misión infructuosa, que no vale la pena?. ¿La estancia allí es como unas vacaciones pagadas a sus militares?.

Hasta la población congoleña, cansada ya de esta situación de incapacidad y pasividad, les llegó a tirar piedras a los cascos azules.

No sé si tendrá algo que ver o no pero EE.UU. y Gran Bretaña (miembros ambos del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas) tienen poder de veto sobre las decisiones del Consejo y pueden (si quieren y seguro que es así) impedir acciones más agresivas que frenen la debacle y el caos en este país.

Tras la muerte de L.D.Kabila ( a manos no se sabe muy de quién aunque las malas lenguas apuntan alto a su hijo), cogió el poder Joseph Kabila.

Hombre misterioso, del que no se sabía mucho en R.D. Congo - excepto que recibió formación militar en China y que tenía más contactos y origen en Ruanda que en la propia R.D.Congo- se hizo cargo de un gobierno de transición que englobaba todos los partidos políticos y reunía también a los rebeldes dispersos por el territorio.

Kabila hijo no vio mal el nombre de REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DE CONGO y decidió dejarlo como estaba. Sólo eliminó a todos los cargos que había dispuesto su padre en su gabinete, quitando así el aire renovador que Kabila padre había tratado de conseguir.

Poco o nada cambió para el país: cada vez menos trabajo, cada vez menos luz, cada vez menos sueldos, cada vez menos infraestructuras...

Y de repente un día se aviva el conflicto en la parte oriental del país (recuerdo: la más rica en recursos minerales y disputada por sus vecinos Ruanda y Uganda).

Los medios de comunicación occidentales despliegan a sus reporteros y empiezan a darle en unas semanas la cobertura que no le han dado en años.

Todos los ojos miran hacia R.D.C. Lo descubren. Muchos no saben siquiera situarlo en un punto del mapa. "Pobres negritos".

Pero Congo no sabe dónde mirar.

"Crisis humanitaria, Crisis Humanitaria" - gritan en las portadas.

EE.UU. y Gran Bretaña tienen miedo. Demasiada atención. Demasiados negocios sucios y demasiadas manos tintadas de rojo.

Surge una idea. Y se le da cobertura.

"El General Nkunda - tutsi congoleño, según él aunque muchos lo dudan - declara una guerra para proteger a la minoría tutsi. Todo está relacionado con el genocidio ruandés del 94 (las poblaciones tutsi y hutu se enfrentaron en el 94 en Ruanda, ante la atenta mirada de los medios de comunicación y de los países occidentales, en una lucha descarnada por el poder: minoría contra mayoría. El uso del machete fue tan común en este conflicto que a parte de las víctimas mortales, la cifra de amputados y disminuidos es incontable. Muchos supervivientes pasaron a R.D.C. como refugiados y siguen allí hasta hoy). Según Nkunda, los genocidas ruandeses, que se esconden entre la población civil refugiada en R.D.C., deben ser expulsados (concretamente de la zona oriental aunque casualmente - en esta historia llena de fatales casualidades- no se concentran allí sino en zonas más cercanas a la frontera) tanto (y esto sí que es un acto de buena fe por parte de Nkunda) para proteger a los tutsis congoleños y a su gobierno como a la propia Ruanda".

El mundo se conmueve. No quieren tener rondando al fantasma de la vergüenza del 94 en Ruanda. No quieren tener que comer viendo otro conflicto tribal africano. Porque no es más que eso. Lucha de tribus. Los medios y los gobiernos y los rebeldes se encargan de que sólo sea eso. Empieza la campaña de desinformación.

Pero hay alguien que tiene informes donde se demuestra con detalle que la guerra y las muertes masivas de civiles que se vienen dando en R.D.C. desde 1996 poco tienen que ver con las tribus, con las etnias o con el genocidio ruandés. Y sí tienen mucho que ver con el expolio y con los gobiernos occidentales que lo financian.

Existen 3 informes distintos - S/2001/1446 , S/2002/1446(12 de Oct) y S/2003/1446(20 Oct) SOBRE LA EXPLOTACIÓN ILEGAL DE LOS RECURSOS NATURALES Y OTRAS RIQUEZAS DE R.D.C-del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, publicados entre 2001 y 2003, en los que un grupo de expertos documenta que Ruanda y Uganda se han convertido en los centros más importantes de comercio de diamantes, metales preciosos y otros recursos minerales que no se extraen en ninguno de estos dos países...pero que existen en grandes cantidades en su vecino Congo. Donde se documenta que Uganda y Ruanda son 2 de los mayores receptores de ayuda económica y militar en África. Donde se documenta que la lucha no está en las áreas limitadas cerca de la frontera con Ruanda (donde en la actualidad se encuentran los refugiados ruandeses (tanto hutus como tutsis) antigubernamentales). Donde se documenta que el conflicto abarca a varias generaciones en países empobrecidos hasta el infinito que ya no tienen ni recursos económicos suficientes para sostenerse a sí mismos (¿cómo pueden financiar entonces una guerra de años?). Donde se documenta que, aunque España y Francia, han emitido órdenes de búsqueda y captura a la INTERPOL contra Kagame presidente de Ruanda, éste entra y sale a dar conferencias en prestigiosos centros de EE.UU y Gran Bretaña alegremente.

Y van 5 millones de muertos.

Ningún ojo mira a R.D.C. con ojos limpios, ninguna oreja sabe apreciar las mentiras que se esconden en las verdades disfrazadas que nos cuentan, ninguna mano se mueve de verdad a ayudar, ni ninguna boca sabe darles consuelo.

"África llora"- dicen algunos.

¿Por qué no nos dejan oírla?

¿Por qué no queremos ver a los que llegan, a los que huyen (¡quién querría quedarse en ese infierno en el que hemos convertido África!)?. ¿Por qué son ellos los inmigrantes en nuestros países occidentales si los colonizadores nunca lo fueron en los suyos? ¿Por qué son ellos los ilegales?.

Ésta es su causa. Éste es su origen.

Ésta es la historia que yo sé de R.C. Congo, de Zaire, del país de los mil nombres y de las pocas esperanzas y la que quiero contar.

Quisiera poder poner un final feliz pero no veo ni el fin ni la felicidad en esta tierra.

Tal vez sea una mala contadora de historias.

Sóloespero que cada pieza haya encajado en el puzzle que empezamos a montar con la ayuda de un montón de contadores de historias: Amnistía Internacional, Umoya, Rebelión. org (Peter Erlinder, Mar Rodríguez, Manuel talens, Carmen LLovares, Nicolás Dorronsoro...), el libro "Asesinato de Lumumba" (de Ludo de Witte)... de los que he utilizado cifras, datos, fuentes, ilustraciones donde las palabras no alcanzaban (Nano - Humor Gráfico) pero sobre todo verdades que le dan vida a esta historia tristemente real.

Sólo queda una ultima pieza:

5 millones de negros... ¿a cuántos blancos equivalen?.

En Estados Unidos se nos cayó lo "Licenciados"


Debo confesar que, al llegar a Estados Unidos, “se me cayó algo.”

Sí, emigrar a otro país tiene sus costos. Cuesta esfuerzo, cuesta dinero (y a veces mucho, aunque le cuenten otra cosa). Cuesta traumas personales al alejarse de la familia, de los amigos, de todo lo que uno conocía.

Implica ir a lo desconocido, a sufrir. A batallar. Todo en busca de algo mejor.
Lo que nunca me dijeron es que, dentro de ese precio, iba también mi título profesional.

Porque cuando uno llega aquí, lo primero que se nos cae son nuestros apreciados títulos de “Doctor,” “Ingeniero,” “Arquitecto” o el supertaquillero “Licenciado.”
Yo estudié la carrera de Ciencias de la Comunicación. Generación 1985-1989, Universidad Autónoma de Tamaulipas, Campus Tampico (pa’que se den un “quemón”). Me titulé en 1990. De inmediato, el título fue enmarcado y puesto en lugar visible de mi casa. Cual debe ser.

Cuando llegué a Estados Unidos, lo primero que hice fue sacar ese pergamino (por cierto, hecho de piel de cochino, con texto escrito a mano y mi foto) y usarlo de escudo ante cualquiera que se me pusiera delante. O sea: “Yo soy LICENCIADO. Mi trabajo me costó. Respete, no somos iguales.”

¿La primera reacción? Simplemente lo pusieron a un lado y me dijeron: “Enséñame qué es lo que sabes hacer, no lo que estudiaste”.

Oh, decepción...

Luego me di cuenta de que no era el único. Aquí no vale que uno sea Don Cacahuate Tercero, Conde de Tal o Cual, Maestro Honoris Causa por la Universidad de Conchinchina. A los gringos los títulos les vienen muy “wilson”. Acá no hay “Licenciados.” Nadie lo es. Tampoco “ingeniero” “o arquitecto.” Es decir, esas palabras las consideran profesiones, oficios. Nunca títulos nobiliarios. (La única excepción son los médicos, quienes son siempre Doctores).

Así que el “Licenciado” Zapata se convirtió en... Mr. Zapata (Mister Zapata). Un título compartido por otros 150 millones de personas que viven en Estados Unidos. (Y a quienes, seguramente, su trabajo NO “les costó”.)

Debo admitir que la metamorfosis me tuvo sin cuidado. Mientras viví en México, nunca usé el título (aunque mi trabajo SÍ me costó). O bueno, sí lo usé una vez, para salir de un problema que tuve con un “tamarindo” que me quería infraccionar sin motivo. Sólo mis alegatos y mi insistencia en ser LICENCIADO me salvaron de la consabida mordida.

Pero en Estados Unidos esto les vale sorbete. Uno es SEÑOR o SEÑORA, punto. No Licenciados o Ingenieros, aunque se hayan titulado con honores.

Vaya, si hasta las muchachas valoran más el título de MISS (Señorita) aun cuando sean Doctoras en Física Nuclear. Quizá porque lo de doctoras siempre lo van a ser y lo de señoritas... bueno. El caso es que es más apreciable.

(Tanto, que muchas mantienen el título de MISS muuuuuuucho después de que verdaderamente lo merezcan. Pero esa es otra historia).

Peor aún: uno descubre que al llegar, nuestros apreciados títulos universitarios no son considerados “avanzados” en este país. Uno, de licenciado (con estudios de cuatro años en una universidad) apenas si alcanza el grado de BACHILLER (Bachelor’s) en Estados Unidos. De hecho, cualquier universitario con 4 ó 5 años de estudio apenas se considera un UNDERGRADUATE (Sub-Graduado).

¿Abogados? Esos tienen que estudiar cuatro años la universidad, sacar la licenciatura (Bachelor’s), y DESPUÉS estudiar otros tres o cuatro años en un Colegio de Leyes antes de salir con el título de abogados y presentar un examen que John Kennedy Jr tronó tres veces antes de pasar.

Para los médicos la cosa es peor: Requiere además de los cuatro años de Bachelor’s, el postgrado e internado. O sea, hasta 10 ó 12 años de estudios universitarios.
(Los tiempos varían por escuela y depende de cada estudiante—si tiene el tiempo y el dinero para terminar todo de golpe o por partes—, pero más o menos así va la cosa).
O sea, para ser abogado o médico en EU, uno debe tener estudios de postgrado, antes de ser aceptado en este selecto grupo de profesionistas. Cuatro años de universidad no son nada.

Pero a pesar de que una persona concluya todos sus estudios universitarios, y se gradúe de cualquier carrera, estas eminencias seguirán siendo llamados Mr. (Señor) o Mrs. (Señora). Así son de parcos y directos los anglosajones.

Los mexicanos (y latinos en general) sufrimos un shock al lidiar con esta costumbre. Tenemos una fijación cultural o histórica con los títulos, quizá por la tradición española de los hidalgos. No importa cómo, pero toda familia que se precie debe tener un Licenciado, un Ingeniero o un Doctor entre sus filas.

Y vemos que cada año egresan miles y miles de profesionistas sin chamba. No sólo en México, sino en toda Latinoamérica.

Algunos se meten a trabajar de lo que haya: Taxistas, taqueros, empleados... Pero eso sí, el título no se lo bajan ni a patadas. “Mi trabajo me costó”.

En otros países la cosa es peor: Un uruguayo me contó historias patéticas de universitarios argentinos que se negaban rotundamente a limpiar pisos o cortar hierbas. Acababan de llegar a Estados Unidos, sin hablar inglés, sin conocer a nadie, sin tener trabajo ni dinero. Ah, pero eso sí, ellos DEBÍAN encontrar un empleo “acorde con su título”.

“Imagínate vos, muchos preferían regresarse a Argentina, antes que limpiar baños. Y en aquél entonces la gente en Argentina se estaba casi muriendo de hambre”, me contaba el uruguayo entre carcajadas.

El título era algo importante para estas personas. El prestigio, la dignidad. Antes que nada.

“¿Y usted a qué se dedicaba antes de venir aquí?”, le pregunté al uruguayo.

“Yo fui militar, estoy jubilado”, respondió. “Y cuando llegué aquí vine a hacer de todo. No importa que allá fuera coronel o general, aquí no puedo esperar que me hagan caravanas por eso”.

Pero la obsesión latinoamericana por los títulos está más firme que nunca, al parecer.

Han habido casos que, de no resultar patéticos, serían graciosos: padres que privan a toda la familia por graduar a su hijo con un título universitario. Aunque el muchacho acabe chambeando de algo totalmente distinto.

Algunos tendrán suerte y ejercerán sus carreras, aunque con bajos salarios. Otros ni eso.

A veces checo la sección de empleos en los periódicos locales de Dallas, en inglés.

¿Qué se ofrece? ¿Qué trabajos están disponibles en Estados Unidos, el país más rico del planeta?

Muchos, claro. Hay bastantes empresas a las que les urgen empleados a pesar de la recesión.

Pero casi ninguna busca licenciados ni médicos.

No, la mayoría de las empresas buscan técnicos. Científicos, ingenieros, quizá. Pero no porque sus títulos suenen bonito, sino porque son las carreras más necesitadas por la industria. No solo en Estados-Unidos, sino en el mundo.

Sobre todo los técnicos: Donde quiera se necesitan personas que sepan manejar maquinaria, equipo especializado. O que los compongan. Gente que maneje computadoras, que las programe, que las arregle.

Les urgen personas que sepan hacer programas, software. Que sepan matemáticas, física, química. No necesariamente al nivel de licenciado.

Aclaremos: No estamos diciendo que es mejor ser técnico que profesional. Entre uno estudie más, se prepare más, mejor. Aumentarán sus posibilidades de sobrevivir en un mundo más competido.

Pero tampoco hay que hacer el feo a las carreras técnicas. Son una herramienta que puede sacar de pobres a muchas familias, aunque sus egresados no tengan títulos tan rimbombantes con los “Lics”, “Cepes” o “LAEs.”

Muchos empleados han alcanzado niveles de vida decentes y estables gracias a estos “trabajitos” de obreros o técnicos. Quizá nunca tengan el “caché” (real o inventado) que implica ser universitario. Pero vivirán tranquilos, tendrán dinero en su bolsa para el gasto y no pasarán desempleo.

En el futuro, seguramente, estos empleos van a aumentar en demanda, no sólo en México y Estados Unidos, sino en países como China. La gente que sepa de matemáticas, de física, de computadoras, de maquinaria, será muy apreciada.

Lo contrario para nosotros, los “humanistas”: Desdichadamente para los que estudiamos “licenciaturas”, nuestros conocimientos son muy ofertados y poco demandados.

Pero lo más triste es que no todas las familias reconocen el valor de un técnico. Y se aferran en tener un licenciado a como dé lugar.

“Yo llegué aquí con mi título de dentista de México”, contaba una destacada odontóloga mexicana viviendo en Dallas. “Me dolió ver que aquí no me lo valían, tuve que comenzar a estudiar la misma carrera de nuevo en Estados Unidos. Y me sorprendí de lo diferente que es la manera de trabajar, de la manera de enseñar y practicar. Me benefició”.

No todos pueden lograr estudiar dos carreras, claro. Sobre todo con los precios de las colegiaturas en Estados Unidos, por las nubes. Pero como esta persona, cada vez más inmigrantes nos damos cuenta de que primero necesitamos aprender, mostrar lo que podemos hacer. Y hasta después, podemos exigir que nos respeten. A nadie le cae bien una persona que exija ser respetada basado únicamente en un pomposo título.

A los gringos, no. Muchísimo menos a los “paisanos” que se han partido la espalda trabajando años acá para lograr lo que tienen hoy.

Como dice Marcos, cuando le endilgo el título de “Jefe”: “A mí bájame el cargo y súbeme el sueldo”.

© La Crónica | CÉSAR FERNANDO ZAPATA |

Nacos contra criollos


José Agustín Ortiz Pinchetti

Racismo. De vez en cuando vuelvo sobre este tema. Las castas en México no han desaparecido. “La criollada”, pequeña minoría, controla la economía, la política y la cultura. Cada vez que frecuento el tema se despierta inquietud entre mis lectores, felicitaciones y críticas.

En un espacio tan reducido, la necesidad de ser sencillo y un tanto provocador me impide matizar. Con base en lo que me han dicho mis lectores haré algunas precisiones: yo creo que la hegemonía criolla ha crecido en lugar de estabilizarse o disminuir. Es cierto, hace muchos años se logró el triunfo ideológico de que no existieran oficialmente barreras raciales entre los mexicanos. Pero un racismo eficaz e hipócrita permea la sociedad mexicana. En el fondo sabemos que la desigualdad brutal que vive el país tiene un fondo racial. Hoy los monopolios privados, políticos y mediáticos que controlan la vida de México están controlados a su vez por criollos.

Los mestizos son más progresistas que los criollos. Se ven obligados a competir. Muchas de las pequeñas y medianas empresas manejadas por mestizos deben soportar una competencia feroz y desleal de los monopolios y oligopolios. No pueden sobrevivir sin ingenio y laboriosidad formidables. Los monopolios controlados por la hegemonía criolla imponen precios y condiciones y están asfixiando la posibilidad de crecimiento y desarrollo. Los mestizos son también el motor de los cambios políticos. Se encuentran en una situación de injusta inferioridad, bloqueados en sus vidas profesionales y en su prosperidad. Ellos son quienes están desarrollando mayor inconformidad y aprendiendo a organizarse. El movimiento de AMLO tiene como base fundamental las capas medias y medias bajas de la población predominantemente mestiza.

Esto no quiere decir que todos los criollos sean malos o que todos los mestizos sean buenos. Una visión maniquea debe desecharse. Los mecanismos de opresión y de explotación son utilizados por unos y otros. No son una invención criolla.
Muchos criollos están colaborando intensamente por el cambio en todos los campos. Sus aportaciones no son insignificantes. También es cierto, como señala mi corresponsal Federico Anaya Gallardo, que es muy criollo el estilo cortesano, que los mitos criollos han hecho más daño que bien. Pero hay que recordar que muchos criollos han promovido cambios radicales y han denunciado el racismo. Falta por hacer un estudio profundo de las diferencias y conexiones entre los estratos porosos de las castas mexicanas, residuos duros de las viejas castas coloniales, cuya supervivencia es negada olímpicamente por quienes la padecemos.