Sobre Monopolio Televisa: Más alimento para el monstruo

Purificación Carpinteyro

De manera comparable a las reacciones que hace cuatro años suscitó la aprobación de la llamada Ley Televisa, el clamor de indignación de buena parte de académicos, consultores, asociaciones y periodistas especializados en el sector de las comunicaciones se hizo escuchar ahora, a raíz de la licitación de frecuencias que favorece al Grupo Televisa. Muchas fueron las voces que demandaron que la Comisión Federal de Telecomunicaciones declarara desierto ese proceso, que desde su diseño generó críticas por ser ostensiblemente favorable a la televisora.

Dada la crisis económica mundial y las condiciones de incertidumbre regulatoria en México, nadie con un mínimo de honestidad intelectual puede argumentar que el resultado de la licitación de la banda de 1.7 gigahertz podía haber sido diferente. Nadie, ni el Congreso de la Unión, puede alegar desconocimiento, menos aún cuando los legisladores fueron alertados al respecto antes de que aprobaran el incentivo fiscal que exentaría al ganador, es decir a Televisa, de la obligación de pagar derechos por los primeros dos años de la concesión.

Para cuando se inició la licitación la suerte estaba echada. Sin sorpresa para nadie, el recién conformado consorcio Nextel-Televisa fue el único postor por los bloques de frecuencias de 30 megahertz. ¡Cómo no, si ni Telcel ni Telefónica o Iusacell tenían derecho a competir por esas concesiones! El consorcio sólo tuvo que ofrecer el precio mínimo de referencia para garantizarse el botín.

Fue entonces cuando las críticas se encendieron. Plumas y micrófonos alzaron su voz o abrieron espacios para defender o atacar, según su filiación, el resultado de tan viciado proceso. Las presiones no se hicieron esperar y llegaron hasta la cúpula de los poderes del Estado. Por Los Pinos y el Senado de la República circularon defensores y detractores presentando argumentos, que también fueron abiertamente discutidos.

Otros inexplicablemente callaron ante la ola de críticas contra la medida, como Eduardo Pérez Motta, presidente de la Comisión Federal de Competencia (Cofeco), o como Telefónica, a pesar de haberse comprometido a pagar siete veces más que el precio ofrecido por el consorcio para ganar poco más de un tercio de las frecuencias.

Las posiciones encontradas pusieron en evidencia la red de conexiones que, como mínimo, abren la puerta a cuestionar la imparcialidad de los responsables de la decisión.

Por el voto de dos de los cinco comisionados fue aprobado el controversial proceso y el consorcio consiguió su ambicionada concesión. Aunque la responsabilidad no recae únicamente en aquellos que votaron: también son responsables aquellos que, con su ausencia o su abstención, garantizaron el resultado.

Otro gallo hubiera cantado si, como es su obligación, José Luis Peralta se hubiera presentado en la sesión plenaria de Cofetel para confirmar su tan publicitada objeción, y si Roberto Gil Elorduy, otro de los cinco comisionados, no se hubiera abstenido de votar. Pero la ausencia de Peralta y la omisión de Gil Elorduy a nadie debe engañar. Con una y otra convalidaron la votación que de otra manera habría puesto en serios aprietos al consorcio Nextel-Televisa y al presidente del organismo, que en el mejor de los casos habría tenido que hacer uso del voto de calidad que la ley le confiere para definir la licitación.

Pero en lo que respecta a quienes sí votaron debe decirse, en primer lugar, que ningún comisionado puede escudarse en el supuesto desconocimiento de las bases, como alega Rafael del Villar. Aunque es más cuestionable el voto favorable de Gonzalo Martínez Pous, quien abiertamente hizo y continúa haciendo campaña en defensa de la decisión que privilegia al consorcio.

Esta exhibición de defensa del abogado-comisionado de la Cofetel abre la puerta a suspicacias. Antes de desempeñarse como director general jurídico de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, Martínez Pous trabajó en la Secretaría de Hacienda, cuando esta dependencia era comandada por Francisco Gil Díaz, actual presidente de Telefónica y quien tiene fuertes vínculos con Televisa.

No en vano Gil Díaz ha conseguido colocar en posiciones relevantes del poderoso grupo mediático a por lo menos dos miembros de su equipo cercano en la secretaría: Porfirio Sánchez, responsable del desarrollo del proyecto Boletazo en Hacienda, cuando estuvo bajo las órdenes de Gil Díaz, y recientemente a su abogado y entonces procurador fiscal, Luis Mancera. Casualmente, Martínez Pous trabajó para Mancera en Hacienda, y fue apoyado e impulsado por este último y por Gil Díaz para su accidentada designación como comisionado en el sexenio de Vicente Fox. También esto explicaría el silencio guardado por Telefónica ante una decisión que favorece a quien será su competidor directo.

Pero el voto más controversial y digno de análisis es el del recién nombrado presidente de la Cofetel, Mony de Swaan. El hecho de favorecer al consorcio Nextel-Televisa en una decisión tan dividida no lo fortalece, especialmente si se considera el entorno de cuestionamiento a su designación como comisionado por parte del Congreso, dispuesto a empujar una controversia constitucional a fin de destituirlo.

Públicamente De Swaan ha argumentado que la consecuencia inmediata de declarar desierta la licitación postergaría la asignación de las frecuencias por más de 20 meses, cancelando las inversiones del consorcio, retrasando el lanzamiento de nuevos servicios, como televisión por celular, y postergando los beneficios de una mayor competencia en el sector.

Suponiendo que aquello que lo llevó a inclinar la balanza a favor de Nextel-Televisa es su convicción en cuanto a la necesidad de que exista competencia en un sector altamente concentrado, sólo resta esperar la decisión de licitar concesiones para la aparición de nuevos canales de televisión abierta que compitan con Televisa, con la finalidad de evitar que ésta aproveche su absoluto dominio en televisión y pretenda que su consorcio sea el único capaz de ofrecer sus canales por celular.

Y es que cuando la Cofeco aprobó la participación de Televisa en la licitación, una vez más dejó de considerar que se trata de un mercado convergente, en el que el operador que esté en condiciones de ofrecer más servicios tendrá ventajas competitivas insuperables. En un mercado en el que convivirán los paquetes de telefonía e Internet móvil con los de telefonía fija e Internet fijos y la televisión fija y móvil, Televisa tiene todas las de ganar. Si bien es cierto que esta empresa no es dominante en todos los servicios, su control absoluto sobre la televisión abierta y su posición avasalladora en la televisión de paga la colocan en una posición única.

Por lo demás, nada indica que Televisa esté dispuesta a permitir que sus señales de televisión abierta sean transmitidas por sus nuevos competidores. Basta analizar la experiencia de quienes intentan competir con este grupo para darse cuenta de que la única manera de retransmitir las señales abiertas de sus canales de televisión es comprando un paquete de canales que no les sirven, pero que justifican el costo que han preferido no pagar.

Ahora sólo nos falta esperar las medidas que deberá impulsar la Cofetel de Mony de Swaan para impedir que Televisa se apodere de un nuevo conducto mediático sin que ningún operador pueda competir por el mercado. Si es cierto que sus decisiones se justifican por los beneficios que traerá la competencia, De Swaan y los demás comisionados tendrán que demostrarlo, aunque ello implique ser víctimas de todas las plumas, micrófonos y pantallas, y de las temibles consecuencias de enfrentarse al más peligroso de los obstáculos: Televisa.

Jornada de narcofosas, acribillados, calcinadas y mutilado

Ezequiel Flores C. y Miguel Cabildo S.

La jornada de violencia arrancó este fin de semana con 17 ejecutados, en que destacan el hallazgo de al menos diez cuerpos arrojados a dos narcofosas en Hidalgo y Baja California, así como un par de mujeres calcinadas en Sinaloa, cuatro acribillados en Michoacán y un hombre mutilado en Guerrero.

En esta última entidad, esta mañana fue localizado el cadáver de un hombre, torturado y mutilado de los genitales, quien fue colgado de un árbol en el municipio de Quechultenango, región centro de Guerrero, donde también dejaron mensajes contra soldados, policías y presuntos delincuentes.

Un reporte oficial indica que el hallazgo ocurrió a las ocho de la mañana en la entrada principal de la cabecera de este municipio, ubicado a una hora de Chilpancingo. La víctima, que tenía atados al cuello sus genitales, fue identificada como Filiberto Balbuena Sebastián, de 23 años y presuntamente elemento del Ejército Mexicano.

En el lugar, los sicarios dejaron dos mensajes escritos en mantas en que se advierte: “Militares, escuela de bandidos y corruptos que maltratan, roban, secuestran, extorcionan (sic) a la gente de trabajo ejemplo Olegario Minuves Benegas, exmilitar jefe de la banda de los Pinoliyos y sus complices, sus hermanos: Antonio Minuves Benegas, Santiago Minuves Benegas, Angel Minuves Benegas, Senaido Minuves Benegas, Santiago Minuves Benegas, Los Güeros, Belen Diaz, La Birria o La Chapulina, y si tienen muchos huevos bengan por su puta basura bola de pendejos perros muertos de hambre pinches sanganos. atte: la pura verga”.

El segundo texto indica: “Esto es un ejemplo para todos los putos extorsionadores, secuestradores, rateros de Quechultenango y Mochitlan y toda la region y para los policias estatales y ministeriales del estado. Soldados que anden cagando la verga y tambien para todos los chivas. atte. la pura verga. putos soldados corruptos”.

El cuerpo de Balbuena Sebastián pendía del cuello de una soga que fue atada a una parota, ubicada en las inmediaciones de un potrero, señala el reporte oficial.

Según declaraciones del secretario de Seguridad Pública de Guerrero, Heriberto Salinas Altés, en esta zona opera “un cartelito” que tiene su sede en la comunidad de Tlanicuilulco, municipio de Quechultenango, donde se han registrado varios enfrentamientos armados.

Entre ello el registrado en agosto de 2007, cuando dos agentes federales que realizaban una operación encubierta fueron levantados y posteriormente aparecieron ejecutados.

Mientras tanto, en Pachuca, Hidalgo, la Procuraduría local confirmó que hasta el momento se han encontrado siete cuerpos en dos tiros (o respiraderos) de mina ubicados en Pachuca y Mineral del Chico.

La subprocuradora general, María del Carmen Archundia Escutia, precisó que los restos hallados se encuentran en un avanzado estado de descomposición, y estimó que fueron tirados en este lugar desde hace año y medio.

“Los cadáveres se encuentran en avanzado estado de descomposición; podemos decir que están ahí desde hace año o año y medio, y se observa cinta canela en rostro y manos. Las muestras biológicas arrojarán más datos al respecto. Al parecer estas personas se dedicaban al narcomenudeo”, señaló.

La funcionaria hidalguense dijo en conferencia de prensa que en el tiro de mina ubicado en la colonia El Castillo fueron recuperados tres cuerpos, mientras que en la mina ubicada en Mineral del Chico se encontraron cuatros cadáveres más.

La funcionaria sostuvo que el hallazgo se derivó de la detención de 13 personas, de las cuales dos son policías municipales y uno es un menor de edad.

Todos los detenidos, reveló, ya fueron puestos a disposición de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO).

Durante las detenciones, también fueron aseguradas dos camionetas con placas del Distrito Federal y Estado de México, así como una subametralladora calibre 45 milímetros y al menos 20 paquetes con mariguana.

La Procuraduría local aseguró que continuará con la búsqueda de más cuerpos en otros tiros de mina de la zona metropolitana de Pachuca.

Por otra parte, en Tijuana, Baja California, elementos de la Procuraduría estatal localizaron al menos tres cadáveres en un predio de la colonia 3 de Octubre.

Según los primeros informes, hasta el momento hay cuatro detenidos.

Recientemente, integrantes de la asociación Ciudadanos contra la Impunidad revelaron que la SIEDO localizó al menos cuatro predios donde se presume hay varias fosas clandestinas.

Sin embargo, no se ha reportado si el hallazgo tiene relación con el reporte realizado por la organización civil.

En tanto en Culiacán, Sinaloa, autoridades policiales localizaron los cuerpos de dos mujeres calcinadas en la caja de una camioneta Nissan, abandonada sobre la carretera que conduce al poblado de Estación Obispo, como a 50 kilómetros al sur de esa capital.

Con estos dos nuevos casos suman 74 el número de mujeres que han sido privadas de la vida en forma violenta en este año por diversos motivos y en distintos puntos de la entidad.

La Policía Ministerial de Sinaloa dio a conocer que vecinos del lugar reportaron que una camioneta Nissan, placas de circulación TZ 47533, se encontraba en llamas, por lo que al acudir los cuerpos de auxilio se percataron que los cuerpos de dos mujeres estaban totalmente calcinados.

Mientras tanto, en Michoacán, la Procuraduría local dio a conocer que este lunes, en distintos puntos de la entidad, fueron ejecutadas a balazos dos personas, una en la comunidad de Rancho Nuevo Morelos, del municipio de Churitzio, y la otra en el municipio de Buenavista Tomatlán, en la región de la Tierra Caliente.

Se indicó que cerca de la carretera La Piedad-Carapan, en el predio conocido como Rancho Nuevo Morelos, se encontró el cadáver de un hombre en avanzado estado de descomposición, por lo que se estima que por lo menos tenía unos diez días de haber sido asesinado a balazos.

En tanto, en la ranchería de Pinzándaro, municipio de Buenavista Tomatlán, fue ejecutado un hombre identificado como Pedro Chávez Rentería, de 37 años. Su cuerpo presentaba dos disparos de arma de grueso calibre (con información de Ezequiel Flores Contreras, corresponsal).

Comando secuestra a compadre de César Duarte

Apro

Un comando secuestró el domingo pasado al empresario Olegario Guzmán, quien es compadre del gobernador electo César Duarte, cuando el primero se encontraba en el Club Campestre de Parral, Chihuahua, de donde fue sacado con lujo de violencia.

Según los primeros reportes, el grupo de gatilleros llegó hasta el Club Campestre de Parral, en donde amagaron al guardia de seguridad en la entrada y se llevaron al empresario.

Más tarde, el diputado local Humberto Olivas Caraveo confirmó el hecho y también destacó su amistad con Guzmán Orquiz, a quien consideró “una persona honesta y trabajadora”.

Olegario Guzmán es empresario del sector de la construcción, forestal y bienes raíces, además, compadre de César Duarte y uno de sus cercanos amigos.

Hasta el momento se desconoce si los secuestradores ya han realizado el primer contacto con la familia de Olegario Guzmán, solicitando algún tipo de rescate.