domingo, noviembre 08, 2009

El rector de la UNAM denunció que la pobreza y la desigualdad ancestral se agudizan

Pedro Echeverría V.

1. Todos los rectores de la UNAM han sido figuras muy importantes de la clase política en los momentos en que ejercen el poder e incluso antes de ser seleccionados como tales. Bajo la autoridad del rector están alrededor de 500 mil miembros de esa alta institución académica (estudiantes, profesores, investigadores, empleados) y sus discursos y declaraciones tienen un enorme peso en la universidad y en al país. Las ideas que externan suelen ser muy críticas e inteligentes comparadas con el muy bajo nivel de los integrantes del equipo de gobierno, pero al mantener las autoridades dentro de la institución universitaria fuerte poder jerárquico -que se manifiesta en que la mayoría de las veces “no escuchan ni ven” o, de plano, se niegan a solucionar problemas básicos y urgentes- sus discursos no suenan entre estudiantes.

2. Hace unos días el rector de la UNAM, José Narro Robles, afirmó que el modelo económico que sigue México ya dio lo que podía dar y si ya no sirve ni para vernos hacia afuera, mucho menos para resolver los problemas que tenemos hacia adentro; fue entonces cuando convocó a todos los sectores de la sociedad a hacer una reforma integral que lleve a la refundación de la República. Propuso construir un modelo nacional en donde el desarrollo no sólo sea la parte de las finanzas públicas o del capital privado, sino que ponga al mexicano en el centro del interés y combata los males de la pobreza y la desigualdad. Enfatizó que México no puede seguir siendo un país tan desigual, en donde la pobreza ancestral se va agudizando cada vez más por una desigualdad mucho más lacerante.

3. De cien rectores de universidades del país, que se pasan sus cuatro u ocho años en la rectoría hablando de cuestiones administrativas de sus universidades –ni siquiera de los problemas académicos que deben enfrentar- dos o tres (en primer lugar el de la UNAM) llegan a declarar asuntos interesantes sobre la vida del país acudiendo a algunas reflexiones críticas. Los otros 98 se pliegan incondicionalmente al gobierno en turno, a los intereses del sector privado y del clero o, de plano, son extremadamente ignorantes de lo que significa ser rector de una universidad. El colmo de los colmos un rector de la Universidad o del tecnológico de Monterrey llegó a ser secretario de Educación Pública y en los seis años no pudo hilar algún discurso, prefirió dedicarse a cargarle las bolsas a la esposa del presidente de la República que lo nombró.

4. Las universidades públicas, sobre todo las de los estados de la República, son las instituciones más importantes de la entidad. El rector, sus directores, investigadores y profesores deberían estar a la vanguardia de los análisis y las discusiones en cada uno de los campos del conocimiento; con planes y programas en los que la comunidad sea el centro fundamental, los universitarios serían los cuadros más importantes de la población trabajadora. Pero las universidades han nacido y crecido al margen de los intereses de la población –que es la que con su trabajo hace posible esos centros de educación superior- porque la educación mexicana –sobre todo la superior- sólo ha servido a un pequeño sector de la población de las clases alta y media. En México de cada 100 niños que ingresan a la primaria solo 30 terminan la segunda enseñanza.

5. ¿Cómo es posible que los rectores tengan miedo y sean deshonestos al silenciar que sus instituciones rechazan entre el 50 y el 150 por ciento de los estudiantes solicitantes mediante un examen tramposo, preparado precisamente para rechazar por falta de cupo y de presupuesto? ¿Por qué silencian que sus instituciones no crecen en estudiantes, profesores, investigadores al mismo ritmo en que crece la población? ¿No les dará vergüenza que nuestro país esté ocupando los últimos lugares del mundo en calidad educativa en casi todos los campos? Aunque los rectores dependen de la SEP, del presupuesto público y de las políticas educativas, mantienen un poder que por ignorancia, cobardía y oportunismo no han querido usar. Por ese motivo los estudiantes son la fuerza independiente que debe mover esas universidades.

6. Las declaraciones del rector de la UNAM son indiscutiblemente importantes, pero se vuelven demagógicas cuando no se instrumentan métodos para luchar por lo que se plantea. Pareciera un discurso más que se lleva el viento porque el gobierno de México ni lo ve ni lo oye. Sin embargo son los estudiantes quienes deben empatar los discursos con las luchas, con las batallas para lograr que el gobierno atienda la educación. Los estudiantes son una fuerza importante, aunque como se sabe nada es sin organización. Los grandes movimientos políticos son coyunturas importantes para que los estudiantes se organicen. Las batallas de la UNAM de 1986 empataron con el cardenismo dos años después; el levantamiento zapatista de 1994 permitió unificar a grupos estudiantiles; las grandes batallas de Oaxaca, las del lópezobradorismo y la de los electricistas han creado importantes coyunturas.

7. Han pasado ya 10 años de aquel gran movimiento estudiantil que sacudió con una gran huelga de 10 meses a la UNAM. En este largo periodo la situación económica y política del país ha empeorado y los trabajadores viven en la miseria y la desesperación. Hay una coyuntura nacional e internacional importante para el despertar estudiantil y es necesario pensar profundo para encontrar los caminos. Las declaraciones del rector pueden ser aprovechadas en la coyuntura nacional, pero también pueden usarse para demostrar su inconsecuencia. En fin, son los estudiantes quienes saben de movilizaciones y batallas, sobre todo ahora que el movimiento electricista del SME ha decido llevar su lucha hasta obligar al gobierno a dar pasos atrás con su decreto. Los estudiantes deben participar en esta gran batalla mientras se organizan mejor.

pedroe@cablered.net.mx

Al grito de SME

Guillermo Almeyra

México pende, como un ahorcado, de la cuerda trenzada por el PRI y el PAN que lo ata a Estados Unidos. Ningún otro país latinoamericano está en la situación de deber importar todo del norte y de exportar allá el petróleo y sus habitantes "sobrantes" a causa de las políticas antinacionales de sus gobiernos. Ahora bien, la crisis de Estados Unidos, en particular, y de todo el sistema capitalista mundial, se prolongará por años y el precio del combustible no basta ni bastará para impedir la caída de la economía mexicana. Por su parte, las remesas de los emigrantes disminuirán, debido a la situación laboral en Estados Unidos, y el turismo caerá, debido al aumento de la inseguridad y de los desastres ambientales resultantes de la crisis económica y del recalentamiento global, que son consecuencia directa del capitalismo.

Para salir de su crisis actual, que se prolongará cerca de dos lustros, el capitalismo necesita utilizar urgente y ferozmente la crisis para que la paguen sus víctimas. O sea, destruir conquistas de civilización prolongando la edad para las jubilaciones, robando el dinero de los jubilados y pensionados, reduciendo los gastos sociales (educación, sanidad, vivienda). Pero no le basta con reducir cada vez más los salarios indirectos, recurriendo incluso a impuestos infames y regresivos, como el IVA sobre los alimentos o aquellos sobre los salarios: también debe aumentar el despojo de los salarios de las generaciones anteriores que sirvieron para construir las empresas públicas fundamentales para el desarrollo nacional y robar al país y a sus generaciones futuras las palancas para otro tipo posible de economía. Debe aumentar la tasa de plusvalía relativa y, al mismo tiempo, acabar con la seguridad en el empleo, aumentar los horarios de trabajo, empeorar las condiciones laborales, desvalorizar la mano de obra, o sea, extorsionar plusvalía absoluta aumentando la miseria y la explotación para que un puñado de grandes monopolios extranjeros con sus socios mexicanos recomponga la tasa de ganancia a costa de la destrucción de la sociedad, acompañada por la depredación y destrucción del ambiente (aguas, bosques, mares).

Por supuesto, el capitalismo y sus agentes gubernamentales prevén que habrá resistencia. De ahí la militarización de México con el pretexto de la lucha contra el narcotráfico, que es una parte esencial del capital y podría ser controlado si se controlasen los bancos (o las bases yanquis en Panamá y Colombia dirigidas contra el creciente antimperialismo en la región y contra los movimientos sociales). De ahí también la ferocidad, la ilegalidad y el ensañamiento contra quienes resisten (Atenco, APPO). De ahí igualmente la inconstitucionalidad y la brutalidad de la embestida contra Luz y Fuerza del Centro, a la que sabotearon durante años, y contra el Sindicato Mexicano de Electricistas, el más democrático, combativo y consecuente de todo el sindicalismo mexicano tan marcado por la corrupción y sobre cuyos dirigentes más infames (como La Güera Rodríguez Alcaine o Elba Esther Gordillo) se ha apoyado el gobierno PRI-PAN del gran capital y de los monopolios y financieros imperialistas. En esta tarea antinacional los grandes medios de desinformación, al servicio de gobernantes y fuerzas antinacionales, se encargan de preparar el terreno de las operaciones represivas mediante su "artillería", ocultando y callando las protestas y resistencias, mintiendo, calumniando a las víctimas del capitalismo.

El ataque contra el SME, parado ahora por una juez valiente, pero que no cesará, no está dirigido sólo contra un contingente obrero: busca destruir todas las organizaciones obreras y populares independientes, acabar con las solidaridades, impedir la resistencia a la ofensiva en todos los frentes contra lo conseguido desde la Revolución Mexicana en este siglo de luchas en México y en el mundo.

Alienta por eso que así lo hayan considerado los campesinos de Zacatecas, de Jalisco, de Michoacán, que hicieron llegar toneladas de frijol, maíz y arroz, respectivamente, a sus hermanos del SME. También el sostén estudiantil a la lucha de un sindicato que apoyó siempre todas las causas justas (desde la rebelión zapatista en Chiapas hasta la APPO) y la decisión de un grupo de organizaciones y militantes de la otra campaña de participar en la lucha de los electricistas. Porque este combate impone dos reflexiones. La primera es que permite crear la base, en la acción conjunta en defensa del SME y de LFC, para un frente amplio de resistencia nacional que agrupe sindicatos democráticos, agrupaciones obreras anticharras, movimientos y grupos campesinos, organizaciones indígenas, grupos estudiantiles y de ciudadanos, organizaciones civiles y defensoras de los derechos humanos y democráticos, movimientos de ciudadanos y de jubilados para pelear juntos por la defensa del SME y de LFC, de Pemex amenazada, de los derechos democráticos laborales y constitucionales, por la defensa de los campesinos, del maíz y del ambiente, amenazados por los transgénicos de la Monsanto, por la libertad de los presos de Atenco y de todos los presos políticos, por un plan nacional anticrisis y de desarrollo. La segunda es que es obviamente utópico pensar que este régimen, tras los fraudes descarados de 1988 y de 2006, reconocerá en 2012 la eventual victoria electoral de una candidatura popular. Por eso, si se quiere llegar a votar libremente, hay que imponer con las movilizaciones y las luchas (huelgas, paros, manifestaciones, cortes, ocupaciones) el derecho a la ocupación del suelo público en defensa de los derechos constitucionales, para desembocar en la convocatoria por esas luchas de una asamblea nacional constituyente para decidir quién gobierna y a favor de quién se debe gobernar este país. Mexicanos, nos han declarado la guerra. Respondamos al grito de SME.

Pega frente frío a capitalinos


Pega frente frío a capitalinos

Anticonstitucionalidad e inconstitucionalidad

Arnaldo Córdova

Anticonstitucionalidad e inconstitucionalidad son acepciones tan antiguas como el mismo derecho constitucional. La primera quiere indicar una resolución (ley, decreto o decisión de autoridad) que va en contra de la letra, el espíritu y el sentido de la Constitución. La segunda, que no hay conformidad o apego de tal resolución a lo estipulado en la propia Carta Magna. Siempre dan lugar, cuando afectan intereses jurídicos, a un concepto que también es muy antiguo, el de controversia. Quiere decir la aparición de un interés legítimo afectado por la contravención de los principios constitucionales. Cuando se trata de la violación de garantías individuales, la controversia da lugar a un procedimiento que es, asimismo, muy antiguo entre nosotros y que es el juicio de amparo.

Desde hace mucho también, por lo menos desde la Constitución de 1857, se reconoce la controversia que puede darse entre una autoridad federal y una estatal o local que pueda producirse por actos que vulneren la soberanía de ambas o su esfera de competencia con sus actos o resoluciones. Hasta hace unos años aparecen lo que ya llamamos controversias constitucionales o acciones de inconstitucionalidad, que son acciones procesales constitucionales que se siguen en aquellos casos. Antes, todo tipo de controversias se resolvían por la vía del amparo; ahora ha querido hacerse una diferenciación para dejar al primero sólo como modo de resolver los conflictos en que sean violadas garantías individuales.

Si tuviéramos una institución de amparo completa y omnicomprensiva, no habría necesidad de hacer tales distingos. Pero sucede que nuestro amparo sólo sirve para proteger a la persona física o moral que lo reclama y no tiene efectos generales. Si a uno lo ampara la justicia federal contra leyes o actos de autoridad, esto no hace que esas leyes o actos sean anulados, sino que persisten. A eso le llamamos "Fórmula Otero", porque así lo propuso don Mariano Otero desde mediados del siglo XIX. Hay necesidad de reformar la institución del amparo de modo que cualquier juez pueda pronunciarse automáticamente sobre la constitucionalidad de una ley, por lo menos, y declararla inválida por anticonstitucional o ajena a la constitucionalidad.

Examinemos ahora los dos casos mencionados. En sus fracciones I y II, el artículo 105 de la Carta Magna establece las particularidades de lo que son la controversia constitucional y la acción de inconstitucionalidad. A la segunda se la define, muy vagamente, como la no conformidad de las leyes con la Constitución. A la primera no se la define para nada. Sólo se establece en su respecto quiénes pueden ejercerla y en qué casos. Fue una reforma malhecha (por impericia o mala fe o por ambas), de manera que resultara extremadamente difícil plantearla y ejercerla. Es una acción que se da sólo entre autoridades federales y locales o entre poderes de las unas y las otras y nadie más. Sobre qué materia, no se dice.

El término anticonstitucional, sin embargo, no tiene problema: se trata de actos que van en contra de la Constitución. La inconstitucionalidad se define por el prefijo latino in, equivalente al alfa privativa griega y que equivale a "ausencia de". También en su caso sólo la pueden ejercer entes públicos. Los privados, se supone, tienen para sí el juicio de amparo, pero éste no resulta más que en la protección de la persona física o moral. Por eso, cuando la ciudadanía desea servirse de la controversia constitucional o de la iniciativa de inconstitucionalidad, debe hacer un planteamiento que logre involucrar a las entidades públicas, haciéndolas corresponsables de la defensa efectiva de la Carta Magna por esas vías.

Todo ello tiene que ver con la defensa del Sindicato Mexicano de Electricistas. Desde luego, se podría plantear la vía de la anticonstitucionalidad si de ella se hiciera cargo una de las cámaras del Congreso, como tal y no sólo una parte, cosa impensable, vista su correlación de fuerzas. Se puede, empero, de acuerdo con el inciso a) de la fracción I del 105 (controversia entre la Federación, un estado o el Distrito Federal). Y aunque, mañosamente, el penúltimo párrafo de la fracción habla sólo de las impugnaciones de la Federación contra los estados o el DF, la primera fracción no nos dice quién inicia, si la Federación o la entidad federativa. En ese caso, por lo tanto, el Distrito Federal está perfectamente habilitado para plantear la controversia y se deduce que puede ser su gobierno o su Asamblea Legislativa.

En ese caso habría (y más que fundado) el argumento legítimo de la lesión al interés de la población del DF por el acto arbitrario del gobierno federal panista que, anticonstitucionalmente, "extinguió" una empresa pública, Luz y Fuerza del Centro, que daba servicio de energía eléctrica a dicha población, violando abiertamente la Constitución y sus leyes.

En cambio, la acción de inconstitucionalidad sólo podría plantearse si se hiciera hincapié en el párrafo que encabeza la fracción II, que la define como el planteamiento de una contradicción entre una norma de carácter general (leyes o decretos) y la Constitución; pero sería difícil sustentarla, porque sus siete incisos sólo se refieren a leyes expedidas por los poderes legislativos federal o locales. La acción de inconstitucionalidad está mal definida, por supuesto. Estar "en contradicción" es ser "anticonstitucional" y no "inconstitucional". Esa fracción no tiene asidero teórico ni jurídico y, además, sólo la puede plantear una tercera parte de los órganos legislativos y la Procuraduría General de la República y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (aparte los partidos sobre materia electoral). De manera que no vale la pena perderse en ella.

Las reformas al 105 deben haberlas hecho los juristas chafas del Tec de Monterrey o de la Libre de Derecho. En el "diccionario" de los primeros se define la anticonstitucionalidad como "norma o acto contrarios a algún precepto o principio contenidos en la Constitución", y la inconstitucionalidad como "acto o norma cuyo contenido está en contradicción con la Constitución". Para un filósofo del derecho riguroso, en un caso habría "contrariedad" (una coexistencia de contrarios) y, en el otro, "contradicción" (una incompatibilidad de los contrarios y el reclamo de su disolución mutua), cuando es exactamente lo contrario: contrariedad en la inconstitucionalidad e incompatibilidad en la controversia constitucional.

La defensa del artículo 123 y de su ley reglamentaria es materia del juicio de amparo, como muy bien lo han entendido los abogados del SME. La jueza Guillermina Coutiño Mata, primera de distrito del centro auxiliar de la primera región, concedió el amparo al SME en contra del despido arbitrario de sus trabajadores con motivo de la extinción de su empresa.

El niño con la pijama de rayas

Álvaro Cepeda Neri

Confieso (Confieso que he vivido, título de las memorias de Pablo Neruda, alias de Neftalí Reyes Basoalto) que primero asistí al cine, para ver el filme estadounidense (¡Hollywood, Hollywood... rá, rá, rá!) que lleva como título: El niño con el pijama de rayas. En éste, dos actores que no han de rebasar los doce años, son los protagonistas que, desempeñan con tal naturalidad sus papeles, que logran conmover a los espectadores.

El guión se desprendió de una sencilla historia, que lo mismo da que sea fantasía o realidad, del escritor irlandés John Boyne. Éste, ya ha publicado otras novelas. Uno, antes o después de mirar el filme, puede y debe darse a su lectura, traducida al español por Gemma Rovira Ortega, en 200 páginas, con letra de buen tamaño que facilita más su lectura.

Para su venta desde hace tres años en la sección libros para niños, la novela se centra en el sorpresivo encuentro de un niño judío, recluido en un campo de concentración en Polonia, conocido como Auschwitz, y un niño alemán, enmarcados en la clásica inocencia de aquellos niños (sin televisión, sin computadoras, sin periódicos... sin la información actual).

Entre ellos se levanta una alambrada, ya que el alemán es hijo de un alto militar que está al cuidado de los judíos que han de ir a “bañarse” a unas regaderas donde en lugar de agua sale un gas altamente tóxico, para morir asfixiados, en el más alto grado de maldad hitleriana. Hitler aparece en la novela con el nombre de Furias.

El niño judío viste el uniforme de rayas blancas y azules, en estado de suciedad suficiente como para matizar sus colores que se vuelven grises. Lleva una gorra con la misma tela y dibujo. Como en España se dice pijama (y nosotros le llamamos piyama) es que así se traduce y la novelita se llama: El niño con el pijama de rayas. El niño alemán cree que es la ropa para dormir y no el uniforme de un preso con su familia.

Entablan, a través del alambrado, una efímera amistad, suficiente como para que el niño alemán, para buscar el papá del judío, con una piyama prestada por su amigo pase al campo de concentración. Precisamente cuando un grupo de judíos son llevados a “bañarse”. Y los dos camaradas infantiles corren la misma suerte del suicidio obligado.

La novela y el filme se complementan. Ambas deben mirarse y leerse indistintamente. A la mejor resulta más estremecedor el filme, ya que su realismo sacude al espectador conforme la película va de un principio rosa y feliz a un desenlace que deja entrever la perversidad del nazismo (no de todos los alemanes) en lo que fue la “banalidad de la maldad” a la que tanto se refiere y explica la inteligentísima y culta Hannah Arendt en sus libros de análisis de esos hechos de depravación hitleriana.

Es, pues, una novela que merece la atención de los lectores. Se trata de otro aspecto de la naturaleza humana, y que sigue presente en aquello que Kant llamó el árbol torcido de la humanidad.

Ficha bibliográfica:
Autor: John Boyne
Título: El niño con el pijama de rayas
Editorial: Salamandra

El hiperrealismo de un fracasado sistema de medios corporativos

Andrew Hobbs - Peter Phillips

Traducción: Ernesto Carmona

Texto correspondiente al capítulo 9 del libro Censored 2010.


El hiper realismo es la incapacidad de distinguir entre lo real y lo que no lo es. Los medios corporativos –particularmente la cadena de Noticias Fox-- ofrecen noticias que crean una hiper realidad frente a problemas y cuestiones del mundo real. Inducen a un estado de delirio, conmoción e ignorancia en los consumidores de noticias de televisión, en particular sobre quienes poseen un entendimiento primario enmarcado por la frecuente influencia de un solo medio.

Durante varias décadas, el sistema de medios corporativos actuó como un “cuarto poder” cohesionado y protector, entregando versiones amañadas sobre la guerra de Iraq, la tortura y el verdadero grado de devastación del huracán Katrina. Las noticias corporativas contemporáneas se analizan mejor en el contexto postmoderno del hiperrealismo. Las noticias de las redes de EEUU se basan en la presentación de historias efectivas parcializadas, enmarcadas en argumentos socio-emocionales que yuxtaponen “mal” con patriotismo y fervor cristiano. Hay ejemplos múltiples de esto, pero examinaremos sólo dos casos.

El prejuicio conduce a un hiperrealismo inherente que resulta desenfrenado en los medios modernos, donde los consumidores sólo necesitan girar la TV para tenerlo de vuelta. Aquí serán examinadas dos notorias y controversiales figuras modernas para explicar qué significamos por hiperrealismo ignorante. El seguimiento informativo al presidente venezolano Hugo Chávez y el personaje radial de derecha Rush Limbaugh son ejemplos únicos, sobre todo debido a la percepción de sus opiniones opuestas y sus semejanzas no aparentes. Pero que ambos sean similares en ese aspecto debería tener poca importancia práctica para la política estadounidense, por lo menos nacionalmente, pues Limbaugh es actor y Chávez es el líder de otro país. Ambas personalidades también son mediáticas: Limbaugh proclama una audiencia de 20 millones a la semana (1), mientras Chávez recibe cada domingo la atención de millones de venezolanos a quienes les habla. Además, ambos están fuertemente ideologizados en el fortalecimiento de sus creencias, que para cada uno lucen diametralmente opuestas. Desafortunadamente, ambas personas tienen una importancia, irónicamente, prefabricada y parcializada, por lo menos recogida de la cantidad masiva de atención que les prestan sus adversarios de la gran prensa. Esto permite una oportunidad para el análisis: ¿cuál es la consecuencia pública de que tal atención sea positiva o negativa?

La maldad de Hugo Chávez

Sería absurdo ignorar el gran peso de la amenaza que plantea el paradigma ofrecido en Venezuela, puesto que un alcance más largos de la influencia de Chávez bien podría extenderse a países de economías mucho más ricas. Si la revolución popular en Venezuela incrementa sus adherentes en otras partes, será más difícil argumentar contra ese mismo modelo económico dentro de EEUU. Si un país con los recursos de Venezuela puede ofrecer al pueblo programas y servicios de cierta calidad, ¿por qué no puede hacerlo EEUU, dada su mayor capacidad de recursos, y repetir el éxito aquí? Puesto que el desarrollo de los avances sociales de Chávez en favor del pueblo de Venezuela son tan drásticamente contrarios a lo que confiesan los capitanes del capitalismo estadounidense, cualquier acción que adopte el líder venezolano será sistemáticamente vilipendiada por los medios corporativos de EEUU.

Noticias Fox es el epicentro de la demonización de Chávez. Fox News es uno de los conglomerados de medios más grandes de EEUU. La estación ofrece luminarias como Glenn Beck, que una vez llamó a Cindy Sheehan [activista pacifista] “mujerzuela de la tragedia” y en su programa propuso asesinar a Michael Moore [documentalista] (2). Los diferentes ataques de Fox a Chávez están uniformados sistemáticamente, al extremo de la redundancia. En un examen de las transcripciones de noticias de Fox respecto a Chávez, encontramos el uso continuo de expresiones descriptivas que son emocionalmente negativas, como que gusta del autoritarismo, y adjetivos como hombre fuerte, socialista, cruel, siniestro, radical, militante y dictador. Durante la última década, una gran mayoría del pueblo de Venezuela lo ha elegido democráticamente en varias ocasiones, sin embargo, la predisposición corporativo-mediática de EEUU en su contra es siempre la misma predecible oposición negativa plagada de difamaciones emocionales.

Después que Chávez utilizara la legislación radio eléctrica para negar la renovación de la licencia de RCTV, posiblemente porque sus directivos estuvieron pesadamente implicados en la conspiración para derrocarlo durante el golpe de 2002, Fox cubrió el incidente como si la motivación hubiera sido la censura, por ejemplo utilizando títulos como “Protestas en Venezuela se ponen feas” (3). Las primeras secciones de la cobertura del Fox estuvieron llenas de balas de goma y gas lacrimógeno. Cuando disminuyó el peso de la noticia, Fox continuó divulgando estimaciones insustanciales de manifestaciones de masas e incremento del autoritarismo. Ésta es la estructura esencial de la mayoría de cualquier noticia sobre Chávez encontrada en los medios corporativos de EEUU.

Por desgracia, la cobertura de Fox realmente nunca examina los orígenes de las protestas, menos ¿qué gente participa? ¿Son los mismos individuos que se opusieron tan violentamente a Chávez en algunos años anteriores? Una encuesta realizada en Venezuela después del cierre de RCTV indicaba realmente una amplia ambivalencia hacia la decisión gubernamental, con cerca del 70% de los encuestados contrarios al cierre de la estación. Sin embargo, la mayoría de la gente indicó que era porque transmitía sus telenovelas preferidas y otros programas cancelados (4).

Fox News y Glenn Beck se muestran firmes en relacionar la administración Obama con el socialismo. Chávez proporciona una suerte de espantapájaros muy conveniente para golpear con dureza al progresismo, socialismo y también al presidente Obama. En febrero de 2009, en un espacio de TV titulado “¿Ustedes votarían por Hugo Chávez?” (5), Beck afirmó que EEUU rodaba por “una autopista al socialismo” como resultado de las medidas de “nacionalización de nuestros bancos”. Entonces propuso que, con un mayor apoyo urgente a los bancos, EEUU de América podría estar listo para una presidencia de Chávez.

Noticias Fox ha hecho de Chávez un símbolo del mal. La ignorancia emocional resultante se utiliza para minar la presidencia de Obama. Fox ignora totalmente los hechos del enorme paquete de ayuda aprobado por la anterior administración Bush, como los financiamientos para Bear Stearns y AIG. Utiliza la difamación hiperreal para describir a Chávez, ligando estas sensaciones con Obama de una manera puramente emocional, sin usar la lógica ni los hechos.

Conducido por el presidente Hugo Chávez, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) obtuvo una mayoría de más de un millón y medio de votantes en las recientes elecciones del 23 de noviembre de 2008. Antes de la elección de Hugo Chávez como presidente en 1998, la educación universitaria estuvo dirigida sobre todo a los ricos de Venezuela. Hoy asisten a la universidad más de 1.800.000 estudiantes, tres veces más que hace diez años.

Para los dos tercios de más bajo ingreso del pueblo de Venezuela, Hugo Chávez significa atención de salud, trabajo, alimentación y seguridad en muchas vecindades donde hace diez años sólo existía pobreza absoluta. Con el desempleo por debajo del nivel de EEUU, la distribución de la riqueza en Venezuela ha tomado un significado real. A pesar de un aumento del 50% en los precios de la alimentación el año pasado, las tiendas Mercal del gobierno ofrecen precios subsidiados para el aceite de cocina, harina de maíz, carne y leche, con descuentos del 30 al 50%. Además, ahora hay 3.500 bancos comunales locales con 1.600 millones de dólares de presupuesto para financiar micro préstamos destinados a mejoras del hogar en los barrios, pequeñas empresas y emergencias personales.

En Venezuela, los grandes medios corporativos todavía pertenecen a las elites. Las mayores 5 redes de televisión y 9 de los 10 grandes diarios del país mantienen su esfuerzo por minar a Chávez y a la revolución socialista. A pesar de la tendencia sesgada de los medios corporativos y la continua ayuda financiera en apoyo a las organizaciones de oposición anti Chávez proporcionada por la USAID y el Fondo Nacional para la Democracia -NED, por su sigla en inglés- (que asciende a 20 millones de dólares anuales, pagados por los contribuyentes de EEUU), dos tercios de la población de Venezuela continúa apoyando al presidente Hugo Chávez y al Partido Socialista Unido de Venezuela.

Fox no tiene ningún límites en su obsesión con Chávez. Ha echado a correr historias álgidas sobre su divorcio y la lucha por la custodia de los hijos, así como su contribución vocal a un álbum de artistas “enganchados con la revolución bolivariana”. El saludo de Chávez a Barack Obama en la cumbre de la Organización de Estados Americanos y sus potenciales consecuencias diplomáticas, garantizaron en Fox comentarios de Karl Rove, John Bolton, ex embajadores de EEUU en la ONU y Beck (6).

También existe una fuente abundante de noticias negativas sobre Chávez revisando los cables de Associated Press (AP), cuyas historias repiten a menudo la aserción de Fox que Venezuela es un petro-feudo socialista. Chávez conserva su apoyo político, mientras cualquier líder democráticamente elegido múltiples veces tendría cierto grado de severo deterioro. Desafortunadamente, en EEUU sólo se cuenta la mitad de la historia. Una vez más el mejor ejemplo de información parcial es cómo se informa que Chávez no renovó la licencia de radio difusión de RCTV en 2006, ejerciendo la Ley sobre Responsabilidad Social de la Radio y la Televisión. La información sobre este asunto en EEUU es de naturaleza completamente miope (7). Si productores y ejecutivos de un medio de comunicación norteamericano conspiraran contra el gobierno de EEUU lo más probable es que hubieran recibido un trato mucho más estricto que el aplicado a RCTV, que [no fue clausurada, sino] se le permitió continuar operando durante el resto del lapso de su concesión.

Después de las reformas constitucionales de 2007, los medios de comunicación corporativos de EEUU comenzaron a alegar que Chávez había insertado un lenguaje en la Constitución que podría convertirlo en “presidente de por vida”. Una vez más, éste fue un caso en que la verdad fue distorsionada. Los cambios solamente incluían una reforma que habría permitido la posibilidad de un tercer período para Chávez. Otras naciones no tienen absolutamente ninguna restricción para los mandatos, como Alemania, Reino Unido y Australia, pero los medios de EEUU a ninguno de esos gobiernos le han puesto la etiqueta de “dictaduras”. Irónicamente, la reforma de 2007 fue derrotada, pero en febrero de 2009 se aprobó una nueva propuesta que sólo tuvo cambios semánticos.

Los medios corporativos de EEUU probablemente no plantean mucha dificultad a Chávez, cuya agenda ha estado ganando democráticamente las elecciones desde 1998. Por otra parte, lo que haga Chávez en Venezuela tiene muy poco impacto en las políticas y circunstancias de EEUU. Pero la demonización en desarrollo contra Chávez permite perpetuar un hiperrealismo emocional profundamente entronizado en el interior de la conciencia pública estadounidense. Un Chávez hiperreal está continuamente disponible para su comparación con otros problemas contemporáneos.

Los medios corporativos de EEUU ignoran a muchos dictadores del mundo de hoy. El rey Abdullah de Arabia Saudita, que ocupa el trono de una dictadura autocrática donde las mujeres no tienen esencialmente ningún derecho, posee un lugar perenne en la lista del desfile de los peores dictadores del mundo (8), al igual que Hu Jintao, el presidente de China. Las búsquedas de estos dos líderes en la base de datos del sitio web de Fox devuelven un total de 806 y 888 resultados, respectivamente. La misma búsqueda con Chávez -elegido democráticamente como líder de un país con apenas tres millones más de personas que Arabia Saudita, pero con una fracción mínima de la población de China- arroja 2.743 páginas. Arabia Saudita es presentada como aliada de EEUU, siendo el hogar de Osama Bin Laden y de 15 de los 19 sindicados como secuestradores del 11/9.

La gloria de Rush Limbaugh

Rush Limbaugh se encuentra en una posición de tanta influencia que nunca nadie podría creer, excepto él mismo. Como “amo” allegado a la prensa y a los legisladores de derecha que lo apologizan después de contradecir su ideología, Limbaugh ha cultivado un permanente renombre, cuya fuerza continua empuja las asignaciones de su agenda. Desde la elección de 2008 afiló sus ataques, según se vio en una entrevista con Sean Hannity [locutor de radio y TV conservador] el 4 de junio de 2009 (9).

Hannity trató a Limbaugh como una suerte de autoridad moral y constitucional, permitiéndole que se condujera de manera casi pastoral, predicando sermones dogmáticos sobre norteamericanismo. Limbaugh siguió sosteniendo que los esfuerzos de Barack Obama para restaurar la contusa economía equivalen al socialismo y al fascismo y bromeó: “Fidel Castro y él (Hugo Chávez), si no tenemos cuidado, capaz que terminen a la derecha de Obama”, refiriéndose (fuera de contexto) a la supuesta conversión de General Motors en “Government Motors” [“Motores del Gobierno”]. Un Limbaugh encendido dijo: “Ustedes pueden tomar nota de quién nacionalizará más, si Obama o Chávez… y probablemente estén cabeza a cabeza”.

Rush Limbaugh estuvo en medio de una tormenta de intercambios entre los liderazgos demócrata y republicano a comienzos de la primavera [boreal] de 2009. El jefe de personal de la Casa Blanca Rahm Emmanuel (10) proclamó que el anfitrión de radio es “la voz, la fuerza y la energía intelectual detrás del Partido Republicano”. El Presidente del Comité Nacional Republicano

Michael Steele dijo que no tuvo la intención de ofender a Rush Limbaugh cuando describió al popular anfitrión de radio conservador como “actor” cuya demostración podría ser “incendiaria”. “Mi intención no fue enojar a Rush, por quien tengo enorme respecto”, dijo Steele.

“Quizás fui un poco inarticulado. …. No hubo en mí ninguna tentativa de disminuir su voz o su liderazgo”.

El cantante melódico Pat Boone (11) le tributó una encendida pieza poética: “Rush Limbaugh es un patriota. Puro y simple, patriota. Lo veo en la compañía selecta de otros patriotas como Paul Revere, Thomas Paine y Ben Franklin. Agradecido, proclamó como Nathan Hale: “Lamento que solamente tenga una vida para dársela al país”.

El activista conservador Phyllis Schlafly (12) describe como Rush llegó a ser un ciudadano modelo: “Un secreto del éxito de Limbaugh es su tranquilidad, pues no se deja intimidar por los grupos de presión organizados que asustan tanto a muchos otros con el ruido de fondo de sus lugares comunes. Él toma en cuenta a todos: a las radicales feministas, los ecologistas raros, la muchedumbre de fronteras abiertas e incluso la desviación del conservadurismo del presidente George W. Bush”. Rush Limbaugh es un hombre de valores cristianos -aunque sigue vigente la pregunta ¿a qué congregación pertenece?- y cree que EEUU es una nación fundada sobre principios cristianos.

Nacido en 1951, en una familia prominente de Missouri, el joven Rush Limbaugh fue boy scout [muchacho explorador] pero nunca ganó una sola insignia de mérito. Quizás para aplacar a sus padres, pasó apenas dos semestres y un verano en la Universidad Southern Missouri State. Su madre le dijo a su biógrafo Paul Colford que “aprobó todo” (13), menos las clases de bailes modernos. Su carrera en los años 70 comenzó primitivamente en una radioemisora de música DJ, moviéndose de estación a estación antes de tomar el puesto de director de promoción de Kansas City Royals en 1979. Regresó a las ondas en 1984 y subió al estrellato cuando la administración Reagan abrogó la doctrina de la imparcialidad.

¿Cómo y cuándo se ganó su pretendida facilidad de despliegue y exhibición? En un comentario del 14 de mayo de 2008, en un programa de radio sobre la Gran Depresión, eligió la opción de difamar adversarios (14) como “espantapájaros”, su táctica favorita. Buscó en el Google algunos temas para descubrir como explicar a nivel popular la Gran Depresión y en su búsqueda encontró un papel académico titulado “Causas principales de la Gran Depresión”, publicado en 1996.

Rush desmontó sistemáticamente el documento como un profesor enojado, no tanto refutándolo como poniéndolo en ridículo y finalmente concluyó que debía comprobarse si hubo plagio de los trabajos de Karl Marx. Encendido, atacó al autor, un supuesto Paul Gusmorino, y afirmó que no pudo terminar su universidad porque [éste académico] hizo que “mi mente fuera contaminada y me lavó el cerebro un atado de profesores marxistas”. Desafortunadamente para Rush, ninguna pieza tenía como autor a Gusmorino, quien hoy se desempeña como gerente de programas de Microsoft y estaba apenas en décimo grado cuando el supuesto profesor marxista de economía política escribió tal pieza en 1996. Dentro de los medios corporativos, Rush Limbaugh es una caricatura de patriotismo y valores cristianos. Para el hiperreal sistema corporativo de medios no importa carecer de entendimiento efectivo de las circunstancias sociopolíticas. Y el hecho es ¿quién gana? cuando los dos partidos políticos principales discuten abiertamente en una parodia emocional basada en problemas específicos, pero creando un delirio emocional de profunda ignorancia.

Michael Savage se encontró prohibido en el Reino Unido (15) por alegatos de “fomento del extremismo u odio” tras su afirmación de que El Corán es “un libro del odio”. Pero en el sistema de medios corporativos de EEUU no existen tales desafíos para los locutores del odio como Limbaugh. Como sociedad, EEUU ha visto un incremento innegable del extremismo nacional desde el cambio de administración. Individuos asociados a grupos de derecha o que siguen causas tradicionalmente inclinadas a la derecha, tales como el uso de armas o contra el aborto, emergen en los modelos de delirios emocionales basados en el odio.

En la noche de la inauguración de Obama, el “autoproclamado supremacista blanco” Keith Lucas fue arrestado después de probarse un asesinato múltiple con violación, donde todas las víctimas eran negras, que dejó dos muertos y un tercera persona seriamente herida y violada. Lucas estuvo planeando terminar la diversión con una masacre durante la “noche de bingo” de una sinagoga local. Tres oficiales de policía de Pittsburgh pagaron con sus vidas por el miedo paranoico de Richard Poplawski, quien temía que la administración de Obama le quitaría sus armas.

Apenas diez días más tarde, el viejo partidario de la supremacía blanca de 88 años James von Brunn segó la vida de un guardia de seguridad e hirió a otros después de abrir fuego en el Museo del Holocausto de Washington. Estos afloramientos reflejan una tendencia que perturba y ya algunos cuestionan el papel que pueden jugar los medios (16). Quizás no sea justo culpar a los medios corporativos por el extremismo de derecha, pero indudablemente la expansión de la ignorancia absoluta es un factor que contribuye.

Sin un contexto de hechos comprensibles, Glenn Beck llegó a afirmar en las noticias nacionales de Fox Televisión que el tiroteo en el Museo del Holocausto fue apoyado de verdad por gente del 11 de septiembre. Beck proclamó (17) que los autores del 11/9 verdaderamente ven a James von Brunn como “héroe”. La afirmación de Beck carece totalmente de fundamento efectivo y representa un golpe emocional hiperreal a un grupo difamado preclasificado por los medios corporativos como teorizadores de la conspiración. Beck llevó su diatriba más lejos, equiparando a quienes reclaman la verdad del 11/9 con la supremacía blanca y Al-Qaeda, alegando que todos quieren “destruir al país” (para actualizar estos temas del 11/9 véase el capítulo 10).

Nuestra declinación cultural continuará largamente por efecto de la incitación existente. Los consumidores de noticias eventualmente decidirán por sí mismos cuáles de esos mensajes carecen de sentido. La continua disminución de la confianza en los medios corporativos de EEUU evidencia la revocación de su credibilidad. Esto resulta evidente cuando las noticias de los medios de entretenimiento siguen el mismo paradigma que cualquier medio, que por su naturaleza es altamente cíclico y repetitivo: pierde atractivo y el portador eventualmente falla.

Mientras tanto, muchos estadounidenses están profundamente embebidos en un estado de delirio emocional de suprema ignorancia. La reversión de esta tendencia forma parte vital de la arquitectura de la democratización de los medios. Nuestra crisis de hiperrealismo solamente puede ser aliviada por noticias vibrantes, independientes de los medios, basadas en hechos efectivos e investigación racional.

*) Andrew Hobbs es académico de filosofía en la Universidad Sonoma State (USS). En la investigación para este capítulo participaron los estudiantes de la USS Ian Marlowe y Kevin González.
**) Peter Phillips es profesor de sociología de la USS y director de la Fundación Libertad Mediática y del Proyecto Censurado.

Notas:
1. “Limbaugh’s Audience Size? It’s Largely Up in the Air,” Washington Post, March 7,
2009.
2. The Glenn Beck Program, August 15, 2005 and May 17, 2005, respectively.
3. See http://www.foxnews.com/story/0,2933,275912,00.html.
4. “Venezuela replaces opposition TV with state network,” Reuters, May 28, 2007.
5. See http://www.foxnews.com/story/0,2933,494065,00.html
6. Fox News Contributors, “By Greeting Hugo Chavez, Is President Obama slighting US
allies?” April 21, 2009.
7. “Coup Co-Conspirators as Free-Speech Martyrs,” FAIR, May 25, 2007.
8. See http://www.parade.com/dictators/2009/
9. Fox News, “Rush Limbaugh on Hannity,” June 4, 2009.
10. “Steele to Rush: I’m Sorry,” Politico, March 2, 2009.
11. See http://www.worldnetdaily.com/index.php?fa=PAGE.view&pageId=70559.
12. See http://www.wnd.com/index.php?fa=PAGE.view&pageId=71100.
13. Paul D. Colford, The Rush Limbaugh Story: Talent On Loan From God: An Unauthorized
Biography (New York: St. Martin’s Press, 1993).
14. See www.rushlimbaugh.com/home/daily/site_051408/content/01125111.guest.html
15. See http://www.cbc.ca/world/story/2009/05/05/britain-banned-list050.html
16. Errol Louis, “Connect the dots of hatred . . .” New York Daily News, June 14, 2009.
17. See http://www.youtube.com/watch?v=lUTATYaIZYI&feature=related

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