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domingo, octubre 09, 2011

DF, la última frontera contra los bárbaros

Jorge Zepeda Patterson

Si hace 20 años le hubieran dicho a un millonario regiomontano que algún día se trasladaría a vivir a la ciudad de México para sentirse más seguro, se habría burlado de su interlocutor. Como lo habríamos hecho cualquiera de nosotros en 1988 si nos hubiesen asegurado que llegaría a ser presidente ese diputado guanajuatense que portaba en la Cámara unas orejas de burro.

Pero en los giros improbables de la historia ambas cosas sucedieron, aunque todo indica que no por mucho tiempo. Fox ya no es presidente y con sus locuaces declaraciones frecuentemente se ha vuelto a colocar las orejas de burro. Y el D.F. ha comenzado a mostrar los primeros indicios de que la invasión de los bárbaros ha llegado a sus murallas.

El primer indicio lo tuve hace dos años, cuando uno de los hombres clave de Felipe Calderón, segundo o tercero en Los Pinos, me comentó una anécdota reveladora. Había ido con su pareja a un restaurante de mariscos en Polanco acompañado de su escolta de guardias presidenciales, pero al sentarse observó que a dos mesas de distancia se encontraban media docena de sujetos con pinta de facinerosos. Creyó adivinar, incluso, que estaban armados. "Preferí retirarme a otro restaurante", me dijo, temía que vieran a su escolta y se armara un borlote. El relato me dejó claro que habíamos comenzado a perder la capital. Habría sido explicable su actitud si hubiese estado de visita en Culiacán o Ciudad Juárez, convertidos en territorio apache. ¿Pero Polanco? ¿A tiro de piedra de Los Pinos y con la PGR, la Sedena o la SSP a su disposición?

Supongo que el funcionario ya sabía desde entonces lo que las estadísticas ahora han comenzado a reflejar. Según datos del diario Reforma, en lo que va del año se han registrado 138 muertes relacionadas con el crimen organizado en el Distrito Federal y 378 en Edomex, la mayoría de estas últimas en zona conurbada. Es decir, casi 500 ejecuciones, el doble que en Michoacán (263) y la mitad que en Sinaloa (mil 80).

Pero incluso más impactante que las estadísticas son los incidentes macabros o aparatosos que se han venido presentando en los últimos meses. Una balacera en Polanco que deja tres muertos ante medio centenar de comensales de un Wings, ejecutados a unos metros de instalaciones militares, colgados de puentes en Interlomas, los casos de degollados son cada vez más frecuentes. Comienzan a aparecer personajes como El JJ o La Mano con Ojos.

El crimen organizado siempre ha estado presente en la capital. Las mafias en torno a la piratería y al comercio informal en Tepito son tan antiguas como invencibles. Pero de alguna manera se trataba de fenómenos contenidos a actividades específicas y en territorios delimitados. No obstante, la guerra que comienza a darse entre los cárteles del narcotráfico por la disputa del Distrito Federal, ejecuciones incluidas, tiene visos similares a los que experimentaron al inicio ciudades como Monterrey, Torreón y tantas otras. Se trata de cárteles que aspiran a la apropiación absoluta del territorio que disputan, para lo cual buscan imponerse no sólo a las bandas rivales sino a la autoridad. Eventualmente ello les permite operar con total impunidad en las calles, lo cual deriva en la posibilidad de comenzar a extorsionar comercios y restaurantes de manera indiferenciada. Tal como ha sucedido en otras ciudades. El hecho de que lleguen a un restaurante de Polanco y obliguen a un funcionario de primer nivel a retirarse aun sin pedirlo, revela que están en la ruta para conseguir su propósito.

Y, sin embargo, el Distrito Federal tendría más herramientas para defenderse. Un gobierno sexenal, y no trianual, una estructura policiaca mucho más sólida y, desde luego, ser el asiento de los poderes federales, con toda la parafernalia militar y policiaca que ello supone.

Me parece que la batalla por la defensa de la ciudad de México es decisiva para el ánimo de la república y, en cierta manera para su existencia misma. Damos por sentado que hay partes del territorio perdido, pero sabemos que el país estará en pie en tanto se tenga el control de la capital. Sabemos que miles de niños en Guerrero no iban a clases porque no se puede proteger a los maestros de la extorsión por parte de los cárteles. Que buena parte de las presidencias municipales en Tierra Caliente, Michoacán, son de La Familia. Que un gran porcentaje de las policías estatales está en manos del enemigo. Pero el asiento de los poderes federales no puede caer. No debe.

La invasión está al pie de las murallas. Mientras Roma resista, habrá imperio. Después de eso, sólo la barbarie.

Una voz de carne y hueso

Raymundo Riva Palacio / Estrictamente Personal

Fue subsecretario de Gobernación cuando Jorge Carpizo, el encargado de despacho, provocó la peor crisis del gabinete de Carlos Salinas cuando renunció sin avisar y provocó una fuga de capitales de mil 800 millones de dólares. Fue ministro del interior de la rectoría de Juan Ramón de la Fuente del que fue negociador en jefe con el Consejo General de Huelga que metió a la UNAM en un largo paro al comenzar la década. Fue quien cerró la fractura que se abrió hace cinco años con el gobierno entrante de Felipe Calderón.

Son fotografías en la historia de José Narro que cuentan una parte de su biografía. Narro, rector de la UNAM, es un hombre bañado en institucionalidad, que puede ser tan duro como lo exijan las circunstancias, pero enormemente humano en el trato, que le abrió nuevos espacios a la institución y evitó que cayera en la polarización política, en cuyo vagón la había subido su antecesor De la Fuente.

Esta semana anunció que buscaría la reelección como rector de la UNAM. Sorpresa no fue. Lo malo hubiera sido no hacerlo, pues le habría ganado críticas de egoísmo e irresponsabilidad política. Parece un contrasentido que una decisión personal, se encuentre atada a una especie de obligación pública, pero Narro ya no es dueño de su destino, porque el destino lo obligó a jugar un papel en la política actual.

La sociedad no puede perder un rector que en medio de una fauna de políticos desprestigiados se ha convertido en la conciencia crítica, incómoda y molesta, pero necesaria en tiempos de confusión y crisis. Con su mano suave y su discurso enérgico, Narro ha elevado el valor político a la palabra que habla por la institución de educación superior más reconocida en el mundo de habla hispana.

Como conciencia crítica, se ha vuelto una voz beligerante en políticas públicas, pero cuidadoso de no romper con la presidencia. Se puede alegar que sólo dos rectores antes se encontraron en una situación similar, pero con resultados diferentes.

Javier Barros Sierra rompió con Gustavo Díaz Ordaz cuando encabezó la Marcha del Silencio durante las partes álgidas del Movimiento Estudiantil de 1968. Pablo González Casanova fue víctima de los porros a sueldo en el gobierno de Luis Echeverría, que ayudaron a destituirlo para buscar un rector menos progresista. José Narro, en tiempos de guerra, ha enfrentado al gobierno de Felipe Calderón desde el terreno de las ideas, no del dogmatismo.

Llegó a este momento tras una historia que ha corrido en dos rutas paralelas. Como médico, tuvo una carrera más administrativa que clínica, fue responsable de la Salud Pública en el Distrito Federal, secretario general en el IMSS y director de la Facultad de Medicina, la antesala de la Rectoría. Como político, siempre en la praxis, llegó de la mano de Carpizo a Gobernación, donde atestiguó el rompimiento del entonces mercurial secretario con el presidente Salinas, y su reenamoramiento. Con su amigo de 30 años, De la Fuente, llegó a la subsecretaría de Salud, en el gobierno de Ernesto Zedillo, encargado de los temas políticos.

Cuando Zedillo mandó a De la Fuente a la UNAM en medio de una huelga, Narro fue la mano política que actuó en tándem con el encanto mediático del rector para resolver el conflicto y recuperar el lustre que hizo de la Universidad la gran arena donde se dirimieron conflictos profundos entre actores políticos.

De la Fuente, un conservador convertido en liberal, terminó lleno de honores. Narro, su sucesor natural, fue votado rector por unanimidad de los 15 miembros de la Junta de Gobierno en noviembre de 2007. En su discurso inaugural, dijo de la UNAM: "Es una institución que junto con su comunidad siempre busca la manera de seguir sirviendo a las mejores causas del país y de la sociedad".

Pocos pensaban, dado el protagonismo de De la Fuente, que Narro lo lograra. El exrector se había convertido en un rockstar de la política, que enfrentó a Vicente Fox en las elecciones de 2006 y apoyaba a Andrés Manuel López Obrador. Cuando ganó la elección Calderón, dejó claro que políticamente estaba en el bando de quienes pensaban que había existido un fraude electoral. Lo políticamente correcto de De la Fuente, en tiempos de alta polarización política, le había dado una gran exposición mediática, que fue el entorno en el cual Narro llegó a la rectoría.

Totalmente distinto a De la Fuente, Narro no era material para revistas tipo GQ, ni un jet setter que fuera los fines de semana a velear en Valle de Bravo, o un eterno cazador de reflectores y gran publirrelacionista. Con una apariencia de buen abuelo, Narro operó de manera distinta: discreto, pero cuando se requirió, con mano dura. Si su antecesor era un subproducto de los medios, él lo era de la política de carne y hueso.

Una de sus primeras tareas fue recomponer la relación con el gobierno federal. Con una institución de más de un cuarto de millón de alumnos bajo su responsabilidad, un enfrentamiento con el gobierno federal, en la ruta que iba De la Fuente, sólo repercutiría en el presupuesto. Narro tomó un camino antagónico al de su antecesor: una posición clara en temas públicos sin bande- ras partidistas.

Eliminar la ideología y el partidismo del discurso le permitió restaurar la relación política con la presidencia, al tiempo de abrirse espacio para ejercer la crítica sobre el abandono de la educación pública, la falta de oportunidades para los que nada tienen salvo la expectativa de la violencia, y la alerta reiterada de una crisis social que pueda llevar a la ruptura del tejido nacional. Narro se convirtió en una voz que muchas veces no gustó, que irritó a secretarios de Estado destinatarios de sus mensajes, pero a quien siguen escuchando y tratando con respeto.

En los últimos meses lo han cortejado desde el PRI –donde fue militante- y del Estado de México, para invitarlo en un futuro gobierno federal. Del PRD lo han buscado como una figura ciudadana capaz de generar votos para la izquierda. Pero Narro no está en esa lógica. La UNAM estaba en su mañana, y eso es lo que ratificó al anunciar que irá por la reelección.

Servicio eléctrico: cómo mejorar servicio y tarifas

Antonio Gershenson

Hace unos años, Luz y Fuerza del Centro (LFC) veía serios problemas para el servicio de lo que se llama región central, la zona metropolitana de la ciudad de México y sus alrededores. Se estima que la energía generada en zonas cercanas (200 kilómetros a la redonda) es sólo una tercera parte de la demanda total. Los otros dos tercios vienen de áreas más lejanas, incluso de las hidroeléctricas del sureste, a más de 700 kilómetros.

Cabe recordar que LFC no instala centrales generadoras desde 1974, con la puesta en servicio de las plantas turbogás de Nonoalco, Lechería y Valle de México. Las plantas turbogás son, por decirlo así, de emergencia, no generan permanentemente la electricidad. Además, al estar a más de 2 mil metros de altura, hay muchas pérdidas por el gas, del orden de 30 por ciento. Y más pérdidas por el nitrógeno con que Pemex lo contamina: este gas no es combustible y no contribuye a la generación de energía.

LFC señalaba un riesgo permanente de colapso de voltaje en la zona. Y agregaba que la falta de generación cercana y el constante incremento de la demanda de energía eléctrica ha originado que el área de control central se encuentre operando de manera continua en estado de alerta. Esto señala problemas de orden general, además de los que hay en cada línea, en cada colonia, en cada área, etcétera.

En 2005, se planteó instalar pequeñas turbogás junto a 20 subestaciones, para atenuar los problemas. Hubo oposición de residentes en varios lugares, porque había habido explosiones causadas por las empresas privadas a cargo. Sólo se instalaron 14 de las 20 plantas. El hecho de instalar plantas junto a subestaciones ayudaba; pero ya señalamos los problemas del tipo de planta y del uso de gas natural, sobre todo en esta región. En pocos años se vieron empeoradas las instalaciones aún más que antes.

Por si fuera poco, no sólo no se inician nuevas plantas en la región central, sino que se retiran o cierran. Según la Prospectiva del sector eléctrico más reciente, en 2010 retiran o retiraron de la planta Jorge Luque, 224 MW de unidades convencionales. En 2011, de las plantas Nonoalco y Lechería, retiran o retiraron 286 MW de plantas turbogás.

Para 2013 se plantea retirar unidades mayores; de la Planta Valle de México serían 450 MW, en tres plantas convencionales. Y en 2014, de la misma planta retirarían 88 MW de turbogás.

Ya señalamos, en el artículo del 21 de agosto pasado, un ejemplo de planta muy moderna, que podríamos usar con combustible nacional, y que es más eficiente, sobre todo en esta zona alta, que las plantas de gas natural. Pero se tardan en ser construidas unos dos años, muy buen tiempo frente a plantas grandes existentes en el país, pero que nos llevan, mientras, a otra alternativa con menor tiempo de instalación.

No vamos a usar ni turbogás ni el gas mismo, por las razones mencionadas. Los generadores de electricidad hasta cierto tamaño, pueden ser movidos por motores. Hay dos tipos principales de motor, los de chispa (o bujía) que se usan en coches o camiones chicos. Los otros son de ignición por compresión, que son los de combustible diesel y se llaman ellos mismos motor diesel. La compresión causa la explosión del combustible. Se usan también en coches (aunque en México no, por razones de monopolio) y en camiones de todos los tamaños, así como tractores, barcos y locomotoras. Lo que es más importante en este caso es que se usan para mover generadores de electricidad. Tampoco los vemos en México, pero en países como China y Holanda se usan para generar 25 por ciento de la electricidad.

Cuando el terremoto en Haití, una de las pocas instalaciones que permanecieron intactas fue precisamente una de estas plantas de generación, con su motor diesel y su generador. Con las características necesarias en el centro de nuestro país, se pueden construir e instalar estas plantas en un tiempo muy inferior al de las plantas mayores.

Otro elemento para superar los problemas que abundan en la zona central es el elemento humano. Está prohibido que quienes tienen experiencia en la reparación, el mantenimiento y en general el servicio a la red eléctrica trabajen en ellos. Todos están en el Sindicato Mexicano de Electricistas. Y ninguno de quienes hacen ahora ese trabajo conoce la red. Eso contribuye a aumentar los problemas del servicio.

Ya sé que había problemas. Pero también sé que se había firmado, entre empresa y sindicato, un convenio de mejoramiento de la productividad. Y que cada mes se revisaban los pasos que incluía ese convenio. Además, incluso antes había casos de maltrato al público (ahora es peor) y de incumplimiento en general. Pero también había otros de cumplimiento. En vez de seguir adelante con el convenio y mejorar el servicio, se recurrió a la fuerza armada y se despidió en masa a quienes tenían experiencia.

El gobierno acabó de dejar una red eléctrica en estado deplorable, y sin una perspectiva de mejoramiento. Muchos usuarios lo están padeciendo. Y por si fuera poco, está el cobro de los recibos locos, y en general de tarifas, en un gran porcentaje, más caras. Las tarifas se deben revisar, pero además el sistema. Se deben revisar hacia atrás los recibos con resultados irracionales, por ejemplo que suben cinco o 10 veces de golpe, para saber de dónde vino el problema.

Peña Nieto y Beltrones se dan abrazo en reunión del PRI

Rosa Elvira Vargas y Roberto Garduño / La Jornada

Luego de instalar su nuevo Consejo Político Nacional, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) aprobó que la selección de su candidato a la Presidencia sea producto de una consulta abierta y directa entre sus militantes y simpatizantes, y ordenó al Comité Ejecutivo Nacional (CEN) emitir la convocatoria correspondiente para el proceso electoral constitucional de 2012.

La instalación del nuevo consejo, que fue organizado para funcionar como caja de resonancia de la unidad del PRI, también sirvió para establecer que los candidatos a diputados federales y senadores por el principio de mayoría relativa sean elegidos por el método de convención de delegados.

No obstante, ambas decisiones deberán avalarse en los consejos estatales priístas.

“Guerra negra”

Fue el presidente nacional de ese partido, Humberto Moreira, quien avizoró un proceso electoral federal con dificultades y ataques de las fuerzas políticas y sociales que no comulgan con el priísmo.

“¿Qué nos espera en estos meses? Los intentos de nuestros adversarios por dividirnos. ¿Qué nos espera en estos meses? Los ataques desmedidos para tratar de lograr lo inevitable, que es el regreso del PRI al gobierno. Ante ello se requiere de unidad, de unidad real, que nos lleve a tener claro que no sólo es ganar las elecciones, sino recuperar el país.

“Nuestros adversarios, ante la falta de resultados, optan por la descalificación, por los ataques, por la guerra sucia, por la guerra negra.

En esta elección no les funcionará. La gente no se dejará engañar. La sabiduría de los mexicanos es superior a las descalificaciones que hacen y harán nuestros adversarios... Vamos a ganar para recuperar el México de nuestros hijos. Vamos a ganar unidos; que les quede claro a nuestros adversarios: el primero de julio de 2012 vamos a ganar la Presidencia de la República, vamos a ganar el Congreso.

El Consejo Político priísta también dio la bienvenida al ex senador –hasta ayer en el ostracismo político– Enrique Jackson Ramírez, quien es desde ayer secretario técnico del mismo, y a Carlos Jiménez Macías, a quien tocará desempeñar el cargo de secretario ejecutivo de la Comisión Política Permanente.

Este último nombramiento se ratificará en la próxima sesión de la citada comisión.

También los consejeros políticos aprobaron la propuesta de Moreira para que Manuel Ángel Núñez Soto –ex gobernador de Hidalgo– sea el titular de la comisión de financiamiento; Nubia Magdalena Mayorga Delgado, presidenta de la comisión nacional de presupuesto y fiscalización, y Jorge Carlos Hurtado Valdés, contralor general del CEN.

Además, en la sesión solemne de instalación del cuarto Consejo Político Nacional y su 55 sesión ordinaria los consejeros autorizaron al CEN “iniciar pláticas para concertar acuerdos de participación en alianza con uno o algunos partidos políticos afines y coincidentes en la declaración de principios y el programa de acción del tricolor de cara al proceso electoral del próximo año.”

Asimismo, se estableció que el tope de los gastos de precampaña para elegir a los candidatos a la Presidencia y a senadores sea de 15 por ciento del monto autorizado por el Consejo General del Instituto Federal Electoral (IFE) para la elección de 2006.

Para el caso de las precampañas para diputados federales, se aprobó un porcentaje similar, pero con el monto autorizado por el IFE en 2009.

A la sesión solemne asistieron los integrantes del CEN, encabezados por Moreira y la secretaria general, Cristina Díaz Salazar; el presidente de la comisión de procesos internos, Pedro Joaquín Coldwell, los 19 gobernadores priístas, los coordinadores en el Congreso, los dirigentes de los tres sectores del tricolor –obrero, campesino y popular–, los representantes de las organizaciones adherentes, ex presidentes del partido, presidentes de los comités directivos estatales y mil 120 consejeros políticos nacionales.

Cae la producción de crudo diaria en 87 mil barriles, desde enero

Cayó producción petrolera en 55 mil barriles diarios en septiembre

En lo que va de este año el precio en promedio ha estado 37 dólares arriba de lo presupuestado

Comparado con 2010, el descenso es de 87 mil barriles diarios, según informes oficiales

Israel Rodríguez J.


Al cierre de septiembre de 2011, la producción de petróleo crudo cerró en un promedio diario de 2 millones 497 mil barriles, volumen 55 mil barriles menor que el promedio alcanzado en agosto inmediato pasado, cuando se obtuvieron 2 millones 552 mil barriles por día, según revelan informes oficiales.

Ahora si se toma en consideración la producción obtenida a partir de enero de 2011 contra la registrada en el noveno mes de este año, ésta cayó en 87 mil barriles diarios, equivalente a 3.36 por ciento, al descender de un promedio de 2 millones 584 mil barriles diarios a 2 millones 497 mil barriles por día.

Es importante señalar que la extracción de hidrocarburos determina el nivel de ingresos petroleros a través de impuestos, derechos y aprovechamientos. Aun con la caída en la producción, ésta se mantiene por encima de la meta oficial anual al promediar alrededor de 2 millones 559 mil barriles al día.

Sin embargo, la caída en la plataforma de producción ha sido compensada con mucho por las elevadas cotizaciones del crudo a nivel internacional.

En la Ley de Ingresos de 2011 se estimó el precio del crudo de exportación en 63 dólares por barril, con una plataforma de exportación de un millón 149 mil barriles diarios.

Pero en el periodo enero-septiembre el precio promedio que ha observado el crudo mexicano de exportación es de alrededor de 100 dólares, es decir, una diferencia favorable de 37 dólares por barril.

En ese mismo lapso la plataforma de exportación se ubicó en un promedio de un millón 349 mil barriles de crudo. Con una mayor plataforma de exportación y mejores cotizaciones el gobierno federal obtuvo al cierre del tercer trimestre del año ingresos extraordinarios de alrededor de 17 mil 191 millones de dólares o unos 206 mil 808.6 millones de pesos a un tipo de cambio promedio en el periodo de 12.03 pesos por dólar.

En lo que va de 2011 la producción de crudo muestra altibajos predominando una sistemática caída, según revelan los últimos informes de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH).

En enero de 2011 la producción fue de un promedio de 2 millones 584 mil barriles por día; en febrero, de 2 millones 556 mil; en marzo, 2 millones 573 mil; en abril permaneció en 2 millones 573 mil; en mayo, 2 millones 556 mil; en junio, 2 millones 533 mil; en agosto, 2 millones 552 mil, y en septiembre bajó a 2 millones 497 mil barriles diarios.

En la última década gobernada por las administraciones emanadas del Partido Acción Nacional (PAN) la producción de petróleo se ha reducido en 886 mil barriles diarios, es decir, un desplome de 26 por ciento, entre 2004, cuando se alcanzó el punto más alto de producción, y en lo que va de 2011.

En la última década el comportamiento de la producción de crudo fue como sigue: 3 millones 12 mil barriles diarios en 2000; 3 millones 127 mil en 2001; 3 millones 177 mil en 2002; 3 millones 371 mil en 2003; 3 millones 383 mil en 2004; 3 millones 333 mil en 2005; 3 millones 256 mil en 2006; 3 millones 76 mil barriles diarios en 2007; 2 millones 792 mil en 2008; 2 millones 601 mil en 2009; 2 millones 576 mil en 2010 y un promedio de alrededor de 2 millones 559 mil en lo que va de 2011.

Pemex espera concluir el año con una producción de 2 millones 600 mil barriles de petróleo crudo y para 2016 alcanzar nuevamente la meta de al menos unos 3 millones de extracción de petróleo.