martes, febrero 08, 2011

Carmen Aristegui dará conferencia de prensa

Este miércoles, Carmen Aristegui dará una conferencia de prensa para hablar sobre los hechos que provocaron su abrupta salida de MVS Radio, el domingo pasado, luego de que la periodista pidió una “información específica” sobre la salud del presidente Felipe Calderón Hinojosa.

La conferencia será a las 11 de la mañana en Casa Lamm y el acceso a la prensa estará limitado, debido al espacio con que se cuenta para este tipo de eventos en el edificio de Álvaro Obregón y Orizaba, en la colonia Roma.

Carmen Aristegui encabezó durante dos años la primera emisión de MVS Noticias y, desde su despido, que la empresa justificó por violaciones al código de ética, la periodista hablará este miércoles sobre el tema.

El presunto alcoholismo de Calderón y el despido de Aristegui, temas en medios internacionales

Jenaro Villamil

El despido de la periodista Carmen Aristegui del noticiero de MVS Radio despertó interés en la prensa y organizaciones internacionales, los cuales reconstruyeron los hechos desde que la periodista pidió una postura oficial de la presidencia sobre el presunto alcoholismo del presidente Felipe Calderón, el viernes pasado, hasta las protestas que se han suscitado entre el lunes y hoy martes.

La nota divulgada este martes 8 por la agencia británica BBC Mundo sintetizó así el despido de la periodista Carmen Aristegui en MVS Radio:

“El viernes, Carmen Aristegui era una de las periodistas estrella de la estación de radio MVS Noticias. Tres días después, no quedaba rastro de la conductora en el sitio web de la emisora. Y su voz había desaparecido de las ondas.

“El motivo es, según MVS, la ‘transgresión del código ético’ del medio”, apunta la BBC, para luego reconstruir el caso a partir de la manta que se desplegó el jueves 3 de febrero en San Lázaro, aludiendo al presunto alcoholismo del presidente Felipe Calderón.

La salida de Aristegui “provocó una reacción de solidaridad entre su audiencia, que logró que su nombre se colocara como tema de moda mundial (hashtag) en la red social Twitter”, apuntó la agencia televisiva británica.

No sólo esta agencia televisiva sino la española EFE destacaron en su reconstrucción del caso que Carmen Aristegui fue cesada “por segunda ocasión de un espacio radiofónico después de que el pasado viernes –en su última emisión en la cadena MVS-- preguntó al aire sobre el presunto alcoholismo del presidente Felipe Calderón”.

El caso también provocó la reacción de la agrupación Reporteros Sin Fronteras (RSF), que destacó que “el rumor no se resuelve con censura”, según cabeceó la nota de la agencia AFP, mientras que la cadena televisiva estadunidense Univisión subrayó que “el caso Aristegui desata condena en el mundo periodístico”.

Dos medios tan divergentes como la cadena estadunidense CNN y la sudamericana Telesur coincidieron en su cobertura sobre el tema, indicando que la empresa MVS justificó su decisión aludiendo a un presunto código de ética, cuyo contenido se desconoce.

CNN citó en su espacio NotiMujer las declaraciones de la portavoz de Los Pinos, Alejandra Sota, quien indicó: “No interferimos en lo absoluto para que MVS tomara la decisión que tomó. Es una decisión que tomó la empresa y nos la comunicaron una vez que fue tomada”.

El texto citado por CNN incorporó esta última frase que generó más suspicacias entre comentaristas y reporteros de otras agencias:

¿Desde cuándo una empresa notifica o “comunica” a la Presidencia de la República el despido de su conductora?, advirtió el programa Justo al Medio, de la venezolana televisora Telesur.

Sin embargo, la reacción más impresionante se sigue generando en las redes sociales de Twitter y Facebook. A través de la primera, la agencia @ThinkMexican, que divulga información entre la comunidad mexicana en Estados Unidos, comunicó que “Carmen Aristegui fue despedida por cuestionar el alcoholismo de Calderón”.

El asunto que presuntamente se quería evitar –el supuesto alcoholismo del Ejecutivo-- se convirtió en uno de los temas centrales en miles de mensajes a través de Twitter.

Egipto dice 'no' al plan propuesto por el Gobierno de Mubarak

Los egipcios han celebrado una de sus mayores manifestaciones hasta la fecha para pedir una vez más la marcha del presidente Hosni Mubarak. A pesar del anuncio del vicepresidente Omar Suleimán de un plan de traspaso de poder, el malestar de la ciudanía no cede.

Mientras el Gobierno se niega a acceder a las principales demandas de los manifestantes, Suleiman ha prometido que no habrá represalias contra los disidentes, después de casi tres semanas de protestas que pretenden acabar con los 30 años de mandato de Mubarak.

Los egipcios que han acudido a la plaza de Tahrir de El Cairo acusan al Gobierno de estar tratando de ganar tiempo y ha jurado no dar marcha atrás hasta que se complete la que llamaron "media revolución".

Decenas de miles de personas se han congregado en la plaza, uniéndose a los que ya estaban acampados allí desde hace días y llenándola completamente por tercera vez desde que comenzó la movilización el 25 de enero.

Las promesas de Suleimán, insuficientes

Suleiman, que fue jefe de los servicios secretos durante muchos años, ha liderado las conversaciones con los grupos de la oposición, incluidos los Hermanos Musulmanes, enemigos jurados del mandatario. En unas declaraciones en la televisión estatal, ha manifestado que "se ha establecido una clara hoja de ruta con un calendario para llevar a cabo un traspaso de poder pacífico y organizado".

Hasta ahora, el Gobierno ha hecho pocas concesiones en las negociaciones con la oposición, que tuvieron lugar el pasado domingo bajo la mirada de un retrato gigante de Mubarak.

A pesar del clima de crispación, la capital ha recuperado cierta normalidad. Este martes, el tráfico ha sido denso en el centro y se han ofrmado colas en los bancos, que sólo abren en horario restringido.

Los manifestantes quieren llegar hasta el final

Sin embargo, los manifestantes se muestran escépticos en torno a las conversaciones y los motivos de Mubarak. Yusef Husein, un conductor vehículos turísticos de 52 años procedente de Asuán, llevaba una pancarta que decía: "El diálogo prolonga la vida del régimen y le da el beso de la vida. No al diálogo hasta que no se vaya Mubarak".

"Este diálogo es sólo en teoría, es sólo una maniobra política para ganar tiempo", dijo Sayed Hagaz, del delta del Nilo.

Ayman Farag, un abogado de El Cairo, sostuvo que el trabajo de los manifestantes no ha terminado. "Lo que ha pasado hasta ahora es sólo media revolución y espero que siga hasta el final", declaró.

Las marchas de este martes pondrán a prueba la capacidad de los manifestantes para mantener la presión sobre el Gobierno. Los que están acampados en la plaza Tahrir han prometido quedarse hasta que Mubarak se vaya, y planean más manifestaciones.

Aristegui, los entretelones de una censura

Jenaro Villamil

Dos años después de haber encabezado la emisión del noticiero Primera Edición, de 6 a 10 de la mañana, en la empresa MVS Radio, la conductora Carmen Aristegui fue abruptamente despedida, bajo la justificación de que “transgredió el código de ética de la empresa, al dar rumores como noticias”, según el spot divulgado por la empresa.

Informes internos de MVS revelan que las razones tuvieron que ver con presiones desde la presidencia de la República, que expresó su descontento ante la pregunta que lanzó la conductora el pasado viernes 4 de febrero a las 9 de la mañana: “¿Tiene o no Felipe Calderón un problema de alcoholismo?”.

Durante esa emisión Aristegui informó sobre una manta desplegada el jueves 3 de febrero en la tribuna de la Cámara de Diputados que hacía referencia a los problemas con el alcohol del primer mandatario. La conductora exhortó a que fuera la propia presidencia de la República la que respondiera “de manera seria” a este tipo de rumores que se han divulgado en redes sociales y en la propia Cámara de Diputados.

El despido de Aristegui fue, al parecer, la manera de responder de la Presidencia de la República. La conductora se negó leer una disculpa pública, cuyo texto respondió más a las presiones de Los Pinos que a razones de código de ética.

Por cierto, dicho código al que alude la empresa fue llevado por la misma Aristegui cuando se integró a MVS, después de un año de quedar fuera del aire, a raíz de otro caso de censura, pero con la empresa WRadio, de Televisa.

En ambas emisiones matutinas, el noticiero de Aristegui fue líder en audiencias dentro de la radio comercial. El último reporte sobre el promedio de ratings, tanto de la empresa INRA como de IBOPE le daba el primer lugar en el horario matutino.

Por ejemplo, en diciembre de 2010 su rating promedio fue de 0.62 frente al 0.51 de la emisión de Oscar Mario Beteta y el 0.45 de Ricardo Rocha/Eduardo Ruiz Healy. En cuarto sitito aparece Leonardo Curzio con 0.45. Los cuatro en emisiones de FM.

En encuesta a automovilistas, el INRA ubicó a Aristegui como la más escuchada, seguida de 88.9 Noticias de Alejandro Cacho.

Las presiones a MVS están relacionadas también con la discusión sobre el refrendo de sus concesiones en la banda 2.5 Ghz. Esta empresa tiene 190 Mhz en esta banda que es considerada ahora una de las más valiosas para el internet en banda ancha.

Reacción en redes sociales

Desde la noche del domingo 6 de febrero, al darse a conocer la noticia a través de Twitter, cientos de usuarios de las redes sociales expresaron su descontento por el despido de Aristegui. En Facebook se creó la red “Apoyo Total a Carmen Aristegui” y convocó a una movilización de protesta este lunes 7 de febrero, a las 12 del día, frente a las instalaciones de MVS.

Uno de los mensajes en Twitter más divulgado fue el siguiente: “Vaya @FelipeCalderon sí puede acusar de narcos a los gobernadores, pero a él no se le puede preguntar si bebe”.

Otro fue el siguiente: “Piensan en Los Pinos que matando al mensajero se acaba el mensaje crítico. Solidaridad con Aristegui”.

Y más perspicaces: “Con la salida de Aristegui va implícita la respuesta afirmativa al alcoholismo de @FelipeCalderon”.

Decenas de mensajes recordaron que ésta era la forma de celebrar el Día de la Constitución y de violentar la libertad de expresión y el derecho a la información.

En su emisión matutina en Radio UNAM el columnista Miguel Angel Granados Chapa calificó como “lamentable noticia” la salida de Aristegui de MVS Radio, ya que la reportera representa una “voz emblemática”.

Hasta el momento, Aristegui no ha dado su versión sobre los sucesos.

La salud de Calderón, a debate

Álvaro Delgado

“¿Los habitantes de una nación tienen derecho a saber si el jefe de Estado es adicto a las drogas o si padece alcoholismo?”, pregunté en twitter, el jueves 3, con el ánimo de abordar con seriedad un asunto de inobjetable interés público: El alcoholismo de Felipe Calderón imputado por cinco legisladores petistas y perredistas.

Después del despido de Carmen Aristegui de su noticiero en MVS Multivisión, por informar de la acción de los legisladores y pedir una posición a la Presidencia de la República sobre si Calderón es alcohólico, el debate se potenció, en vez de suprimirse, como pretendieron personajes tan disímbolos como Josefina Vázquez Mota, coordinadora de los diputados panistas, y el excandidato presidencial Andrés Manuel López Obrador.

Porque presumir y aun asegurar que Calderón es un borracho, como lo hicieron los diputados con la manta que desplegaron en el salón de sesiones, no es una calumnia ni un agravio a las instituciones, como acusa Vázquez Mota, tampoco es un tema de carácter personal, como alega López Obrador, sino un asunto que concierne a todos los mexicanos.

La razón es sencilla: No se acusa a Calderón de criminal, sino de padecer una enfermedad que --como cualquier otra-- debe ser atendida de manera profesional, porque las decisiones que motiva o inhibe repercuten en la vida de millones de personas.

No se trata ni siquiera de Calderón mismo y si el gobernante es alcohólico o drogadicto, sino que puede ser víctima de una lesión muscular y aun sicológica que requiere, para ser controlada o curada, el consumo de una sustancia sicotrópica que genera cambio de percepción de la realidad, ánimo o comportamiento.

Ya el despido de Aristegui de la empresa propiedad de la familia Vargas, cuya coartada de que violó un código de ética secreto es insostenible, ha dado lugar a un insólito fenómeno de opinión pública en defensa de la libertad de expresión, particularmente en las redes sociales --que no se presentó cuando, en enero de 2008, Televisa y Grupo Prisa la echaron de W Radio--, pero también ha enterado a quienes lo ignoraban del real o supuesto alcoholismo de Calderón.

Por ello la chacota no debe imponerse a lo que debe ser un debate serio necesario y urgente: El derecho de los ciudadanos a conocer el estado de salud de sus gobernantes, presentes y futuros, tal como lo tienen en países con una democracia como a la que debemos aspirar.

Ahora debe exigirse aclarar si Calderón padece alcoholismo --que es una enfermedad incurable, progresiva y mortal--, pero a futuro se deben prevenir que lleguen al poder también drogadictos, sicópatas o con algún padecimiento físico que implique el consumo de medicamentos que les altere la realidad.

Y sin sobredimensionar, minimizar ni rasgarse las vestiduras lo procedente es generar un debate sobre el tema y abordar con seriedad si Calderón padece esa enfermedad.

Vale decir que el señalamiento no es de ahora ni proviene de sus malquerientes, sino de personajes de su propio partido, como su maestro, Carlos Castillo Pereza, quien en octubre de 1997, cuando Calderón era presidente del PAN, le escribió una carta, publicada en Proceso en octubre de 2009, en la que le dice que fue informado de “las aventuras más que frecuentes --etílicas y demás-- de algunos de tus colaboradores”.

Y más adelante le reprochó su informalidad por una borrachera: “(…) Ahora tengo que añadirte que me pareció desconsiderado de tu parte no haber acudido a la cita de anoche, sin siquiera haber avisado, y que me dolió y preocupó haberme enterado por boca de subalternos menores que el presidente del partido salió de la oficina ‘muy bien servido’.”

Apuntes

Con el despido de Aristegui de MVS se frustró, también, el primer debate sobre El Yunque con uno de sus integrantes, el abogado José Antonio Ortega Sánchez. La mañana del viernes Carmen me comunicó, a través de su equipo de producción, que el debate se celebraría este miércoles y tendría yo derecho de réplica ante las afirmaciones calumniosas de Ortega… Como aquí se adelantó, el PAN ganó el gobierno de Baja California Sur con el experredista Marcos Covarrubias. Jesús Ortega, presidente del PRD que se desplomó al tercer lugar, filosofó: Así como en el beisbol no existe defensa contra la base por bola, en la política no hay defensa contra la traición. Y vaya que sabe de eso...

“Cuando vinieron a buscarme…”

Francisco Rodríguez / Índice Político

Me reuní hace unos días con un radiodifusor del sureste de la República, amigo de tres décadas, compadre además de quien esto escribe. En la plática salió a relucir, como casi siempre, el tema de la censura.

“La recomendación, si quieres llamarle así, es no transmitir noticias negativas de Felipe Calderón ni de sus secretarios de Gobernación y de Comunicaciones y Transportes. Tampoco del gobernador”, me reveló.

Y ante mi pregunta de cómo hacía él para que sus locutores y periodistas cumplieran el ukase, simplemente me respondió: “Si no obedecen, los corro”.

Eso fue lo que sucedió este fin de semana a la respetada colega Carmen Aristégui. La empresa que la tenía contratada la despidió, dicen sus voceros, “por trasgredir el código de ética” que, entre otras cosas, prohíbe dar cuenta de rumores.

El alcoholismo de Felipe Calderón es lo que en MVSRadio –concesionada a la familia Vargas– consideran es un rumor.

Un rumor que dejó de ser tal, desde hace ya algunos años cuando se dieron a conocer sendas cartas remitidas al propio Calderón por su ex mentor Carlos Castillo Peraza, quien entre otras cosas le recriminaba sus frecuentes “aventuras etílicas” y el que hubiese convertido a las oficinas del CEN del PAN en una suerte de cantina.

Un rumor que dejó de ser tal, al revelar el ahora embajador de México ante la Corte de Saint James que una mañana había llegado a Los Pinos con su dimisión a la titularidad de la Procuraduría General de la República, y que, extrañado, Felipe Calderón preguntara, palabras más, palabras menos: “¿Por qué me entregas tu renuncia, Eduardo?” A lo que Medina-Mora habría contestado: “¿No te acuerdas, Felipe? Me hablaste a las dos de la mañana y me la pediste por teléfono?”. Y no, no se acordaba, de acuerdo al relato. Su laguna mental era más grande que la de Pátzcuaro, ubicada en su entidad natal.

Quienes tenemos más de dos dedos de frente, sabemos que la supuesta “trasgresión al código de ética” en la radiodifusora en la que Aristégui prestaba sus servicios profesionales no es sino un excusa muy burda, por parte de los concesionarios a quienes la fallida Administración presiona desde hace meses para que entreguen frecuencias del espectro radioeléctrico que le demandan sus favoritos habituales.

A esa presión constante, desde el viernes por la mañana se sumó la del enojo, imagino que furibundo, del ocupante de Los Pinos, quien así, con este golpe de mano, respondió a la pregunta hecha por Aristégui –en realidad, nos la hacemos todos–, tras dar toda la información sobre la manta en la que se denuncia la enfermedad crónica, progresiva y mortal que aquél padece: Que aclaren Los Pinos, solicitó la conductora, ¿es o no cierto que Felipe Calderón padece de alcoholismo?

Muchas presiones sobre los Vargas. Sobre Aristégui misma, a quien –de acuerdo a versiones de la también periodista Lydia Cacho–, le habrían solicitado leer “al aire” una disculpa (?) redactada en la residencia presidencial ocupada desde el 2006 por Felipe Calderón, a lo que ella se habría negado. Con razón, además.

Triste episodio. Y no sólo porque en adelante ya no haya qué escuchar en la radio matutina. Sobremanera porque una vez más, el creciente autoritarismo de la derecha panista cancela libertades, al mismísimo estilo de Chávez en Venezuela o Castro en Cuba.

Tristeza y coraje por la escasa solidaridad de muchos colegas o de quienes dicen serlo.

Más, todavía, porque por ahí haya quienes se alegren y hasta aplaudan porque Carmen Aristégui haya perdido una tribuna que no sólo era de ella, sino de muchos de quienes, con críticas, con denuncias, con quejas, la convertían en un dolor de cabeza para los dizque gobernantes y no pocos empresarios que medran pero no emprenden.

Aldeanos, desconocen el más popular de los poemas de Martin Niemöller:

“Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas, / guardé silencio, / porque yo no era comunista,

“Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, / guardé silencio, / porque yo no era socialdemócrata,

“Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, /no protesté, / porque yo no era sindicalista,

“Cuando vinieron a llevarse a los judíos, / no protesté, /porque yo no era judío,

“Cuando vinieron a buscarme, no había nadie más que pudiera protestar.”

Índice Flamígero: “La verdad al cien por ciento es tan rara como el alcohol al cien por ciento”: Sigmund Freud.

¿Traidores, o candidatos ciudadanos?

Martha Anaya / Crónica de Política

El calificativo de “traidores” ha ido y venido a todo lo largo del proceso electoral en Baja California Sur, y aún antes.

Vayamos desde el principio, el momento en que los perredistas habrían de elegir a su candidato a suceder en la gubernatura a su correligionario Narciso Agundiz.

La consulta programada para tal elección, se suspende abruptamente por decisión de la dirigencia nacional y del propio gobernador en funciones al ver que los números favorecerían a Marcos Alberto Covarrubias.

Esto ocurre en los últimos días de septiembre del año pasado.

Un día después, Leonel Cota Montaño, ex presidente del PRD, renuncia al sol azteca de anunciarse la suspensión de la consulta y acusa a Ortega como el “peor traidor para la política mexicana”, por cancelar la elección interna en Baja California Sur y buscar un acuerdo entre los precandidatos.

Poco después, César Nava –todavía presidente del PAN en ese entonces—invita a Covarrubias a ser su candidato y éste acepta.

Entonces, Ortega califica de “traidor” a Marcos Alberto Covarrubias por haber abandonado las filas del sol azteca y aceptar la candidatura de la gubernatura bajo las siglas del partido Acción Nacional.

Covarrubias, a su vez, responde que la “traición” fue de Ortega y sus congéneres por hacerlo a un lado cuando todas las encuestas mostraban que él era el favorito y no Luis Armando Díaz, por quien finalmente se inclinó la cúpula perredista, en aras de “la continuidad”.

Todavía unos días antes de la elección en Baja California Sur, Jesús Ortega declaró al diario “El Sudcaliforniano” que el paso de Marcos Covarrubias Villaseñor a las filas del PAN no obedeció a un plan B, sino a una “vulgar traición” del candidato a gobernador del Partido de Acción Nacional.

Agregó incluso que, como la mayoría de las traiciones, no tienen ninguna justificación ideológica, sino tienen razones monetarias… “ya verán ustedes en los próximos días cuál es la razón de esa vulgar traición, ya verán”.

Y todavía ayer, terminado el cómputo de la elección que registró la derrota del PRD en la gubernatura tras 11 años de llevar las riendas en ese estado de la República, sentenció: “En política no hay defensa contra las traiciones”.

Después de todos estas acusaciones de traición de uno y otro lado, bien vale la preguntarse –y preguntarle a Jesús Ortega—si los 97 785 ciudadanos sudcalifornianos que votaron por Marcos Alberto Covarrubias también son “traidores”.

Covarrubias –el ex perredista y hoy triunfador de la elección de gobernador por la Alianza es Contigo (PAN-PRS), de acuerdo al Programa de Resultados Preliminares—dice que la gente “ya va más allá de los partidos”, que cuando los partidos no toman decisiones serias en la elección de sus candidatos, éstos los abandonan y toman sus propias decisiones en base a la trayectoria de la persona y de quienes conforman su equipo.

Tal vez sea así –al menos en su caso y el de Baja California Sur–, y estemos ante un nuevo fenómeno donde ciertos personajes responden, más que a las siglas de los partidos que los llevan a una posición, a un cierto perfil que agrada a sus congéneres, y se convierten en algo así como “candidatos ciudadanos” aún y cuando contiendan bajo distintas siglas, puesto que no existen las candidaturas independientes.

Se podrá argüir que tales casos no responden a la idea que tenemos de las candidaturas ciudadanas, pero es probable que estemos cerca de esta figura –aunque no sea del todo pura—y que los locales hayan sido los primeros en darse cuenta de ello. Sus votos, al menos, hacen pensar en ello.

¿Josefina, tapada de la alianza?

Rubén Cortés

Todo apunta a que sí va la alianza en el Edomex. Por eso, aun cuando aparentemente no existen elementos en su favor, PAN- PRD siguen haciendo una plataforma conjunta, preparando una consulta pública e insistiendo que con alianza sí ganan.

No lo hacen por necios ni para lanzar un candidato menor como Purificación Carpinteyro o Ulises Ramírez, lo único que supuestamente les queda, tras las negativas de Alejandro Martí, Juan Ramón de la Fuente, Carlos Hank, Alfredo Elías Ayub…

Porfían porque deben tener un tapado, condición que nadie encarnaría mejor que Josefina Vázquez Mota, aun cuando ha reiterado su desinterés en la candidatura: informaciones cruzadas advierten de altísimas posibilidades de que accedió a los vehementes pedidos de su partido.

Si fuese ella, se entendería que:

—La alianza está operada al más alto nivel.

—El PRD no termina de aceptar como candidato a Encinas porque en Josefina tiene una candidata mejor.

—La consulta sería para quitarse de encima a Encinas y darle legitimidad a la llegada de Vázquez Mota.

—El lanzamiento de Carpinteyro es un señuelo para ocultar una jugada maestra, en la que ésta declinaría en favor de Josefina: una mujer abre paso a otra mujer.

En esa lógica, Vázquez Mota sería una tapada a la vieja usanza: oculta, no desgastada por el golpeteo de los estira y encoge de las luchas intestinas de los partidos y con la atención desviada hacia otras figuras para emerger al final como candidata ideal.

Además, nadie mejor para encarrilar un penetrante discurso de campaña en las masas para oponerse al “radicalismo” lopezobradorista y al “caciquismo” del PRI: la diputada panista aparecería como una verdadera opción para combatir dos polarizaciones.

Mientras tanto, el único obstáculo para la alianza son AMLO y su escudero Encinas, pero a ellos Gustavo Madero y Jesús Ortega los sacarán del juego con la consulta popular acerca de ir o no ir en alianza, en la que ambos líderes prevén que la respuesta será mayoritariamente por el sí.

Ahora, al que le cambia la jugada una Vázquez Mota “tapada” es a Peña Nieto, quien estará obligado a decidirse como candidato priista por el más competitivo y pueda vencerla: ya no cuál sería mejor para él, sino para enfrentarla a ella.

Es decir, deberá decidirse por alguien que haya trabajado los temas sociales, que pueda exhibir logros en relación con el beneficio a las mujeres, ya que Vázquez Mota, como mujer, ya tiene un paso por delante en ese sentido.

¿Qué cómo justificaría Vázquez Mota su aceptación después de haber reiterado que no iría por la candidatura del Edomex? Muy fácil: únicamente tiene que decir que sólo las piedras no cambian de opinión.

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