domingo, septiembre 19, 2010

Carlos Salinas, su Verdadero Grito de Retorno

Jenaro Villamil

La presencia de Carlos Salinas en el Palacio Nacional, el pasado 15 de septiembre, acaparó la atención de los festejos del Bicentenario. Fue su retorno en medio de fuegos artificiales, 16 años después de haber abandonado el poder presidencial.

Salinas no perdió la oportunidad para pontificar sobre la necesidad de la “unidad política” y recordar que en 1942 el ex presidente Manuel Avila Camacho, en plena Segunda Guerra Mundial, convocó a sus antecesores para dar la imagen de una clase política que enfrentaba cohesionada las adversidades.

Fue entrevistado por Canal Once, en plena cadena nacional de los festejos del 15 de septiembre. Dio declaraciones a la prensa. Saludó a todos los artistas y hasta la ex miss Universo, Lupita Jones, que se le acercaron en Palacio Nacional como si fuera una especie de fantasma revivido.

La referencia histórica de Salinas no fue casual. El mismo prepara un libro donde él quiere presentarse como “factor de unidad”. Lo paradójico es que será durante el gobierno de Felipe Calderón, el segundo mandatario panista, cuando el verdadero grito de Salinas podrá concretarse: ser el factor decisivo en la sucesión presidencial de 2012.

Dejar el Escondite

Sobreviviente de un exilio forzado que lo llevó a vivir en Londres, La Habana, Dublín, Boston y Nueva York durante casi 8 años, empeñado en restablecer su reputación frente a un sector mayoritario de la población que aún lo repudia, convencido de que la ola de triunfos electorales del PRI son el resultado de sus buenos oficios como “facilitador social”, Carlos Salinas ya no se esconde. De hecho, se prepara para ser el “gran elector” del candidato presidencial de su partido y de los que se dejen para el 2012.

El ex mandatario de 1988 a 1994 no sólo quiere ser el político priista vivo más poderoso y representativo de su partido. Su rehabilitación busca que lo identifiquen como el más eficaz, el más temido, el más exitoso y, por qué no, el más querido. El auténtico modernizador del país.

Para los priistas conocedores de la historia del régimen, la “normalización” de la figura pública de Carlos Salinas significa convertirlo en una especie de Plutarco Elías Calles, el Jefe Máximo, que retorna del exilio. Lázaro Cárdenas expulsó a Calles del país en 1934 para que su propio gobierno pudiera sobrevivir e inauguró la larga etapa del presidencialismo mexicano, la “monarquía sexenal”, como la definió el historiador Daniel Cosío Villegas.

Sin embargo, Zedillo no fue Cárdenas ni Fox se convirtió en el fundador de un nuevo régimen y Salinas retornó desde principios de 2003 a la escena pública, en pleno gobierno “del cambio”. Conocedor de lo que significa la débil legitimidad, ha aprovechado los espacios de poder vacíos durante el gobierno de Felipe Calderón para llenarlos y convertirse en el gran broker.

“El quiere influir en todo, en donde pueda meter las manos, en la sucesión de Colima, de Oaxaca, en la de una sociedad de taxistas”, afirma Manuel Bartlett, viejo adversario político de Salinas.

-¿Rompió entonces la regla no escrita de que los expresidentes no deben meterse en política después de dejar el poder? –se le cuestiona.

-No existía tal regla. Lo que pasaba es que había un presidente que ponía en regla a todos. El presidente de la República se encargaba de desarmar lo que el otro dejaba armado para seguir gobernado. Esa fue la regla. Ruiz Cortines sacó a diez gobernadores del alemanismo, entre ellos a mi padre, para borrar el alemanismo. Y así fue. Echeverría no puede prosperar como poder político en el gobierno de López Portillo. A él lo obligan a sacarlo del país y lo manda a las islas Fidji.

-¿No es paradójico que Salinas retorne en los gobiernos del PAN? –se le insiste.

-Es que no hay un orden político. Bueno o malo, antes existía un orden político. Fox y Calderón se asocian a Salinas para sacar los votos que necesitan en sus reformas. No hay un poder que le ponga un freno a Salinas.

-¿Tiene entonces a un favorito para la sucesión? ¿Es Enrique Peña Nieto?

-El inventa a sus títeres, como lo hizo con Roberto Madrazo que se le cayó hasta el tercer lugar. Todos son piezas intercambiables de dinero, de poder. Esa es su fuerza: la red de poder que mantiene. No es su carisma, porque nunca lo tuvo.

Para el otro adversario histórico del salinismo, Andrés Manuel López Obrador, Salinas regresó al país a principios de 2003“para moverse políticamente con la idea de recuperar sus fueros”.

Así lo describe el ex jefe de gobierno capitalino y ex candidato presidencial en su libro La Mafia que se Adueñó de México…y el 2012:

“Para el segundo semestre de 2003, con la anuencia de Fox, ya Salinas operaba políticamente a sus anchas. Por ejemplo, en esos días se llevó a cabo una reunión en la casa de Salinas, donde participaron Roberto Madrazo, presidente del PRI, Elba Esther Gordillo, coordinadora de los diputados de ese partido, así como dirigentes del PAN y el secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, para ponernos de acuerdo y buscar la manera de que en el Congreso se aprobara el cobro del IVA en medicinas y alimentos”.

Para López Obrador no existe ninguna duda: el principal adversario a vencer en el 2012 es Salinas de Gortari y su red de poder.

“En la actualidad, Salinas está permanentemente en actividad política. Es indudable que acomodó a Francisco Rojas como coordinador de los diputados del PRI en el Congreso. Tiene dominio sobre Manlio Fabio Beltrones, jefe de los senadores de ese partido; mantiene relación con su ex colaboradora Beatriz Paredes, ahora presidenta del PRI, y con todos los gobernadores de esa agrupación política”, en especial, con Enrique Peña Nieto.

“La relación Televisa-Salinas es la piedra angular que soporta toda la estructura de poder de las élites en el México contemporáneo”, define López Obrador.

El Menos Querido

-¿Qué se siente ser el ex presidente más repudiado del país? –le preguntó en el verano de 2005, Bernador Gómez, el vicepresidente de Televisa, durante cónclave en Cozumel entre el “Innombrable” y los altos ejecutivos del consorcio.

-Es el resultado de una campaña orquestada en mi contra por mi antecesor –afirmó. Y dijo estar dispuesto a restablecer “el derecho a su buena reputación”.

Después de esa encuentro, Salinas aceptó una entrevista a modo en Televisa para inaugurar el programa Punto de Partida, conducido por Denise Mercker. Fue el 26 de septiembre de 2005, en vísperas de la nominación de Roberto Madrazo como candidato presidencial del PRI. Fue la primera vez que apareció en una extensa entrevista en el Canal 2, tras su abrupto intento de reinserción social en octubre de 2000, cuando presentó su libro México, un Paso Difícil a la Modernidad.

En aquella ocasión, la periodista citó una encuesta de 2003 en la que se señalaba que el 62 por ciento de los mexicanos tienen una opinión desfavorable de él. Salinas insistió que se trataba de una campaña orquestada. “En realidad, se me está utilizando para tender una cortina de humo”, insistió.

Sin embargo, 6 años después, otra encuesta realizada por el portal informativo español 20Minutos.es reveló en septiembre de 2009 que Carlos Salinas ocupó durante los 15 meses del sondeo el primer lugar en la lista de “los políticos más corruptos”. Salinas se mantuvo con 635 puntos, casi 100 más que el segundo sitio: el mandatario venezolano Hugo Chávez (552) y lejos del tercer lugar, ocupado por el ex presidente peruano Alberto Fujimori (445).

En esa misma lista aparecen otros 5 políticos mexicanos en la lista de los 10 políticos más corruptos: José López Portillo (443), Carlos Romero Deschamps (409), Vicente Fox Quesada (380), Ernesto Zedillo (280) y Felipe Calderón (238).

Es decir, la percepción pública frente a su figura no se ha modificado sustancialmente. Tanto así que en febrero de 2010, antes de que iniciaran las campañas para las 12 gubernaturas de este año, un grupo de dirigentes priistas, encabezado por Beatriz Paredes, la presidenta nacional del partido, le pidieron a Salinas que pospusiera la presentación de su tercer libro después de La Década Perdida, publicado en mayo de 2008.

El argumento fue que se necesitaba “la unidad” en el PRI para salir victoriosos. Salinas en ese libro aportaba pruebas sobre la corrupción de su sucesor, Ernesto Zedillo, en el caso Fobaproa. Específicamente, mencionaba el caso Banamex.

Salinas tuvo que aceptar. Eso no evitó que el 24 de febrero del mismo año, el expresidente dijera en una explosiva conferencia en el Centro de Estudios Espinosa Yglesias lo que ya contenía su libro: acusó a Ernesto Zedillo de “tratos inaceptables” con representantes de la administración de BillClinton e insistió que su sucesor fue el responsable de la debacle financiera de diciembre de 1994.

Otra encuesta domiciliaria, de la firma Buendía&Laredo, levantada entre el 26 y 29 de septiembre de 2008 revela que Salinas sigue siendo la figura más identificada con el PRI. Ante la pregunta: “cuando usted piensa en un político del PRI ¿Cuál es la primera persona que le viene a la mente?”, el 26 por ciento respondió que Carlos Salinas, el 22 por ciento Roberto Madrazo y el 19 por ciento Enrique Peña Nieto.

A partir de esa encuesta, Salinas y los dirigentes del PRI tuvieron que aceptar que “no es el momento” aún de presumir públicamente al ex mandatario como la figura de mayor poder e influencia al interior del partido.

El Más Temido

Su pasión por la polémica y su obsesión por defenderse ante cualquier golpe, lo llevó a desmentir a su ex jefe, el ex presidente Miguel de la Madrid, al grado incluso de afirmar mediante un comunicado de prensa que su antecesor tiene “un desfavorable estado de salud” y “senilidad prematura”.

En la mañana del 13 de mayo de 2009, el noticiario radiofónico de Carmen Aristegui divulgó una entrevista con Miguel de la Madrid. El ex mandatario declaró claramente al referirse a su sucesor: “Me siento decepcionado, me equivoqué”. Sin rodeos, De la Madrid afirmó que Raúl Salinas de Gortari, el “hermano incómodo”, tenía vínculos con el narcotráfico.

Salinas movió descaradamente sus piezas para doblegar a su antecesor. Tras una visita de Emilio Gamboa Patrón y Francisco Rojas a la casa del ex presidente y jefe de ambos durante su sexenio, De la Madrid emitió un comunicado en el que afirma que sus respuestas a Aristegui “carecen de validez y exactitud”.

Sin embargo, Manuel Bartlett, insiste ante Proceso que el arrepentimiento del ex presidente frente al nombramiento de Salinas es constante:

“Tú sabes, Manuel, que yo soy el único ex presidente que puede salir a la calle. Lo único que me achacan es haber dejado a Carlos Salinas de Gortari”. Esas fueron las palabras que De la Madrid le señaló a Bartlett en su casa.

“Es absolutamente cierto lo que le dijo a Carmen Aristegui. Es cierto. No está loco, ni está amnésico ni está vegetando. Es una carga que él se tiene que quitar de encima”, afirma Bartlett.

-¿Por qué esa reacción de Salinas?

-Porque Salinas es un megalómano. El necesita ser adorado.

Otro round ganado por Salinas fue el protagonizado desde la sombra en contra del ex secretario de Comunicaciones y Transportes, Luis Téllez.

El 12 de febrero de 2009, también en el noticiario de Carmen Aristegui, se difundió una grabación donde se escuchaba a Téllez afirmar que Salinas de Gortari “se robó la mitad de la cuenta secreta”.

El ex secretario de Energía con Ernesto Zedillo también afirmó que tanto Carlos Salinas como su esposa Ana Paula Girard Rivero, al igual que el ex presidente López Portillo “creen que el país no les agradece lo que hicieron por México”. “López Portillo destrozó al país y Salinas también”, afirmó Téllez.

El mismo día que se difundieron sus palabras, Téllez convocó a una conferencia de prensa en un hotel cercano al Word Trade Center. Leyó un escueto comunicado de una cuartilla. Reconoció que la grabación era real, que hizo esas afirmaciones ante un grupo de amigos, “en el marco de una comida casual, y lo dije de manera indebida ya que carecía de sustento alguno”.

“Nunca tuve ni he tenido evidencia alguna sobre acciones ilícitas del ex presidente Carlos Salinas de Gortari” remató Téllez. Días después, el ex subsecretario de Agricultura con Salinas, ex jefe de la Oficina Presidencial con Zedillo y uno de los pocos priistas que se sumaron al gabinete de Calderón, renunció a la SCT. Fue nombrado presidente de la Bolsa Mexicana de Valores.

El lance más reciente de Salinas fue en contra de Zedillo, su “villano favorito” personal. Un día después de que su sucesor firmara un desplegado titulado “No a la Generación del NO”, en la que se abogaba a favor de reformas fiscales y estructurales, Salinas decidió acusar a Zedillo de haber incrementado de 7 a 100 por ciento las tasas de interés en 1995 por instrucciones del entonces secretario del Tesoro de Estados Unidos, Larry Summers, provocando con ello la quiebra del sistema financiero mexicano.

Durante su conferencia en el Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), Salinas reseñó que en los primeros meses de 1995, los ex funcionarios del gobierno de Bill Clinton, Robert Rubin y Larry Sumers, frecuentaban en secreto la residencia oficial de Los Pinos para afinar detalles de las medidas que debería tomar México para acceder a los financiamientos que le permitirían paliar el llamado “Efecto Tequila”.

Salinas afirmó que la receta ordenada por la Casa Blanca fue un “veneno” para la economía nacional, ya que derivó en la quiebra del sistema financiero y el posterior rescate bancario.

La acusación de Salinas fue ampliamente difundida en los medios cercanos a su entorno de influencia. El periódico La Razón resumió así la intervención de Salinas: “Zedillo disparó tasas por indicaciones de Summers”. Milenio Diario público una síntesis de su intervención titulada “Ni neoliberalismo ni populismo: democracia republicana”.

Zedillo no respondió públicamente a la provocación de Salinas. El ahora funcionario de la trasnacional ferroviaria Union Pacific se guardó sus comentarios.

El periodista Carlos Fernández Vega, autor de la columna México S.A. publicó el 1 de marzo en La Jornada la siguiente versión:

“Tras los ‘errores de diciembre’ circuló la siguiente historia: resulta que Ernesto Zedillo se quejaba amargamente de que Carlos Salinas le había dejado la economía nacional prendida con alfileres; enterado de tan agrio reclamo, el hijo predilecto de Agualeguas le respondió: ‘¡y tú por qué los quitaste, pendejo!’…Y 16 años después lo sigue diciendo, sin asumir que él también tiene su historia”.

El Más Activo

Las aguas de la sucesión presidencial están agitadas al interior del PRI. Y Salinas las mueve desde el inicio del sexenio. Esto quedó claro en la reunión de la Comisión Política del PRI, realizada en Toluca el 30 de marzo de 2009 para definir la lista de los candidatos del tricolor a la Cámara de Diputados.

Los tres grandes polos que se disputan la nominación priista –el coordinador de los senadores Manlio Fabio Beltrones, la presidenta del PRI, Beatriz Paredes, y el gobernador mexiquense Enrique Peña Nieto- orbitan en torno a las alianzas y los hilos que mueve el ex presidente de la República.

“Ya no hay espacio para figuras políticas independientes”, advierte la ex dirigente nacional del PRI, Dulce María Sauri. Ella misma fue víctima de una intensa operación de Salinas para desplazarla como candidata del PRI a la gubernatura de Yucatán, en 2007. La ex gobernadora interina perdió la nominación ante Ivonne Ortega Pacheco, una política sin proyección nacional, maleable, que fue apoyada por Peña Nieto, por el mandatario de Quintana Roo, Félix González Canto, el gobernador de Nuevo León, Natividad González Parás y, sobre todo, por Salinas.

Hombre de resentimientos y recelos, Salinas marginó a Sauri y a otros muchos políticos no sólo en el 2007 y 2009 sino en buena parte de las contiendas estatales de este 2010.

Desde el 2009, Salinas palomeó muchas de las candidaturas del PRI a la Cámara de Diputados, especialmente, de las listas plurinominales. En especial, impulsó a su sobrina predilecta, Claudia Ruiz Massieu, a quien el propio ex presidente considera como su hija y heredera política. Primogénita del matrimonio del fallecido José Francisco Ruiz Massieu y de Adriana Salinas de Gortari, Ruiz Massieu fue vicepresidenta de la Fundación Luis Donaldo Colosio, al mismo tiempo que Francisco Rojas presidía el organismo de estudios del PRI, y trabajó bajo las órdenes del ex procurador Eduardo Medina Mora –también cercano a Salinas-, como coordinadora General de Planeación, Desarrollo e Innovación Institucional. Ruiz Massieu fue la amiga que presentó a Ivonne Ortega, gobernadora de Yucatán, con su tío.

Francisco Rojas fue otra de las figuras más emblemáticas, impulsadas por Salinas. Cuando se iba a definir el nombramiento del coordinador de la próxima bancada del PRI en San Lázaro, en agosto de 2009, Salinas realizó dos viajes claves a Oaxaca y a Veracruz para negociar con los gobernadores Ulises Ruiz y Fidel Herrera, el respaldo de los diputados priistas de estas entidades al nombramiento de Rojas como coordinador de la cómoda mayoría del PRI en esa legislatura.

Otras figuras claves en la presente Legislatura son los políticos del Estado de México, surgidos del entorno de Enrique Peña Nieto y con un claro aval salinista. Son los casos del ex secretario de Finanzas, Luis Videgaray, alumno aventajado de Pedro Aspe y actual presidente de la Comisión de Presupuesto; de Humberto Benítez Treviño, ex secretario de Gobierno mexiquense y ex procurador general durante el annus horriblis de 1994.

Gracias a su cabildeo, Salinas logró una diputación federal por el Partido Verde para su ex secretario particular Andrés Massieu Fernández. Este personaje es el vínculo más firme del ex mandatario con los concesionarios de la televisión.

Conocedores de los entretelones priistas, consideran que el “factor Salinas” también fue determinante en las nominaciones de su partido en Quintana Roo (con Roberto Borge), en Chihuahua (con César Duarte), en Aguascalientes (con Carlos Lozano de la Torre), en Hidalgo y en Durango, durante las contiendas de este 2010.

Incluso, algunas versiones lo consideran artífice de las alianzas PAN-PRD en varios estados. Así lo publicó el 19 de febrero de 2010 la columna “Templo Mayor” del periódico Reforma:

“Para aquellos que extrañaban a Carlos Salinas de Gortari, hay buenas noticias: el expresidente no sólo ha vuelto sino que está más activo que nunc

“Por lo menos eso es lo que andan contando quienes viven de echarle a Salinas la culpa de todo lo que pasa en México.

“Según esto, el villano favorito anda metido en la estrategia electoral del PRI como parte de un proyecto para pintar tricolores Los Pinos una vez más.

“De hecho, lo que se comenta es que la idea de conjurar las alianzas PAN-PRD en los comicios de este año salió, precisamente, de la casa del ex mandatario.

“Inclusive, hay quienes afirman que, como en los viejos tiempos, Diego Fernández de Cevallos habría sido quien le llevó el recadito a Fernando Gómez Mont, que por poco pierde hasta la chamba… Quienes saben de estas cosas dicen que no hay que perder de vista la buena relación que aún mantiene Elba Esther Gordillo y, claro, con Enrique Peña Nieto”.

La desaparición de Diego Fernández de Cevallos, viejo aliado y conocido de Salinas de Gortari, en mayo de este año, forzó una nueva aparición pública del expresidente.

Al salir de una conferencia con la Sociedad de Alumnos de la Universidad Panamericana, la misma donde estudió Peña Nieto, Salinas aprovechó para pontificar sobre la “desaparición forzada” de Fernández de Cevallos.

“Me parece que es importante decir que nadie celebrar un delito, me parece que el país no debe de estar secuestrado por el discurso de la polarización y todos, creo, que debemos de tener una expresión por el sano y bien regreso de Diego Fernández de Cevallos”, afirmó.

Y esa polarización es la que lejos de aminorar se ha incrementado en los últimos meses. Los mismos en los que el retorno de Salinas constituye una prueba de la megalomanía del poder.

A propósito del Bicentenario: el verdadero proyecto Independentista de México III/III

Samuel R. G. / uzkediam@gmail.com

2. Hidalgo principal motor del proyecto Independentista

Como suele ocurrir hasta nuestros días, muchas luchas se frenan o merman por falta de voluntad y condiciones para llevarlas a cabo de manera correcta. Con la caída de Iturrigaray uno supondría que los novohispanos encontrarían estabilidad y una salida a la crisis imperante, cuando menos por un tiempo, que como ya se vio (y se sigue viendo algo similar hoy día), tuvo su parte medular en los dineros de las clases altas y medias.

Para el año de 1809 existían intentos de confabulación, uno lo encabezaría José Mariano Michelena y José García Obeso pero que fue descubierto a tiempo. Para dicho intento de rebelión los impulsores contaban con apoyo en Guanajuato, Querétaro, San Miguel el Grande y Guadalajara. Las cosas aparentemente mejoraban para la corona española porque para el siguiente año, en 1810 ya España tendría un gobierno nacional a pesar de la todavía ocupación francesa de su territorio, pero contando con el apoyo de los ingleses. Lo anterior permitió que llegara a la capital como nuevo virrey el teniente general Francisco Javier Venegas el día 12 de septiembre, muy seguro de que las cosas iban a volver a tomar su rumbo. Pero no contaba con que, aunque mal organizados, ya habían hombres dispuestos a pelear para terminar de una buena vez por todas con el gobierno de España en la colonia.

2.1 El Bajío, la clave para el proyecto Independentista

El poner en manos de los novohispanos el gobierno no era una idea descabellada. Poco podía ya hacer España para tener control eficaz sobre Nueva España y eso había quedado demostrado al generar una condición crítica para las mismas clases altas luego de la muerte de lideres autonomistas y el haber hecho quebrar las finanzas del virreinato. El Bajío un área geográfica característica por su prosperidad en la agricultura y aún en la industria, parecía albergar el movimiento armado más importante para México. Su población fue siempre móvil y dinámica, además la zona se caracterizó por la industria minera y textil. Era obvio que luego de tantos problemas ésta zona resintiera fuertemente los efectos de la ingobernabilidad, por ello se volvió la cuna del movimiento insurgente encabezado por Miguel Hidalgo.

De manera considerable su economía se veía afectada, sino era por las decisiones virreinales era por desastres naturales y si no era por ambas cosas, se debía a la invasión y sometimiento capitalista que hizo Inglaterra al promover principalmente la industria textil. Todos estos factores se fueron acumulando para que la población de aquella región pensara en cambiar por la fuerza las cosas, es similar a lo que varias partes de América aún padecemos por el sometimiento del neoliberalismo salvaje. La autonomía no bastaba y apostar por el modelo realista era como un suicidio, no había mejor opción sino la de luchar y sacar por la fuerza a la corona española de América.

2.2 Inicio de la lucha armada por la Independencia

Ahora en Valladolid también en 1809 dio luz a un movimiento parecido en Querétaro, sus personajes centrales eran Allende, Aldama y Domínguez, quienes de manera informal sostenían conversaciones para planear una rebelión. Ya para ese entonces había calado más lo que derivó de la caída de Iturrigaray, siendo en marzo de 1810 cuando Hidalgo se adhería Hidalgo junto a más criollos inconformes. El apoyo de los indios del Bajío (clase trabajadora de aquella región), fue clave y en un principio se buscaba implementar una junta criolla que rigiera a Nueva España en nombre de Fernando VII. Pero para el 13 de septiembre la confabulación había sido descubierta y los lideres apresados, sobre este asunto Josefa Ortiz de Domínguez hizo llegar un mensaje a Hidalgo advirtiéndole lo que estaba pasando. Aldama llegaría el 16 de septiembre a las 2 de la madrugada a Dolores para reunirse con Allende quien se encontraba conversando con Hidalgo quien tenía armas y hombres disponibles para comenzar la rebelión. Al caer en día domingo ese día 16 de septiembre fue fácil congregar a más gente, quienes por lo regular asistían desde temprano al mercado. Aldama dijo alrededor de las 8 de la mañana: ya se habrían juntado más de seiscientos hombres de a pie y a caballo por ser día domingo y haber ocurrido a misa de los ranchos inmediatos, y el cura [Hidalgo], que los exhortaba a que se uniesen con él, y le ayudasen a defender el reino porque [los españoles] querían entregarlo a los franceses: que ya se había acabado la opresión, que ya no había más tributos, que los que se alistaban con caballos y armas se les pagaría a peso diario, y los de a pie a cuatro reales. [5]

Aldama como se lee en ésta fuente de primera mano, señalaba la parte fundamental del proyecto independentista que motivo a dar fin al dominio español en los mexicanos. El discurso de Hidalgo hablaba de que sería entregada la Nueva España a los franceses lo cual enardeció a la población que veía con buenos ojos al cura, que dicho sea de paso ese fue otro de los factores principales, que Hidalgo fuera un líder religioso lo apuntaló como líder de las masas. Y todavía más cuando Hidalgo pronuncia los decretos a favor de los indios y las castas, donde declaró: 1ª. Que todos los dueños de esclavos deberán darles la libertad, dentro del término de diez días; so pena de muerte, la que se les aplicará por trasgresión de este artículo. 2ª. Que cese para lo sucesivo la contribución de tributos respecto de las castas que lo pagaban y toda exacción que a los indios se les exija. [6]

Queda claro que con ello y otros planteamientos de Hidalgo la autonomía había quedado en el olvido y paso a ser la principal demanda hacer que los mexicanos tuvieran y construyeran su propia nación. Si bien comenzó como modelo autonomista su lucha, sin dudarlo el movimiento insurgente se volvió el estandarte del modelo independentista, al inicio clases altas y medias fueron apoyando y mucho la rebelión de Hidalgo pero que poco a poco por las muertes, los actos de violencia y el temor a saqueos y a la misma muerte le fueron restando simpatía al movimiento Insurgente. Por momentos la población en donde se asentaban los insurgentes reconocían y daban muestras de apoyo a Hidalgo pero inmediatamente sabían de la llegada del ejército realista y dejaban de apoyar a Hidalgo.

Un factor crucial además de lo anterior para que no tuviera el éxito debido el movimiento independentista fue que los rebeldes no tenían preparación militar y a pesar de ser mayoría en el campo de batalla perdían luchas clave contra los realistas. Las clases altas y medias siempre vieron con malos ojos un estallido social por lo cual nunca dieron un apoyo abierto Hidalgo, como ya lo dije, en busca de salvaguardar sus bienes, sus riquezas, su propia vida, confiaron más en el gobierno del virrey que en el espíritu combativo de los insurgentes. Fue en marzo de 1811 a menos de un año de que estalló la denominada Independencia de México cuando los lideres estaban apresados y luego fueron fusilados, los realistas colocaron así las cabezas de Hidalgo, Allende, Aldama y Jiménez dentro de jaulas en cada una de as esquinas del granero principal de Guanajuato.

Realmente la sociedad mexicana no estaba lista para admitir que era necesario comenzar a transformar la Nueva España. Pocos (para no decir ninguno) de la clase burgués estaban dispuestos a arriesgar privilegios y sacrificar lo suyo para lograr un bienestar en común. Aunque suenan utópicas las ideas que planteaba el modelo independentista considero eran las más coherentes y necesarias para ese momento de tantas complicaciones para la gente de abajo que a la fecha sigue sufriendo y aguardando por una verdadera Independencia de los modelos imperantes.

[5] García, Genaro, Documentos históricos mexicanos. Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnografía, México, 1910. p. 529.

[6] SEP. Documentos de la guerra de independencia, México. 1945. p.91

Novelas del Bicentenario, la Historia con Rating

Jenaro Villamil

-Detesto depender de Guerrero – dice, con voz grave, Agustín de Iturbide en plena confidencia con su esposa Ana Huarte .

-Pero, él te será útil –afirma la esposa-confidente-Maquiavelo.

Comienza un monólogo de Iturbide de donde le surge la idea de formar el ejército trigarante que consuma la Independencia.

Corte de escena.

En un lugar de la selva en el estado que llevará su nombre, frente a su padre, Vicente Guerrero discute.

-Entiéndelo m’hijo, ya no tenemos insurrección… Acepta la propuesta del virrey.

-La respuesta está tomada, padre –afirma Vicente Guerrero.

-Te matarán!

-La patria es primero –replica Guerrero, como si recitara en la Rotonda de las Frases Ilustres.

Corte de escena.

Como éstas, la mayoría de las escenas de la serie Gritos de Muerte y Libertad, la superproducción de Televisa, pretenden transformar a los personajes de bronce del santoral cívico mexicano, en personajes de una trama más humana, más descarnada.

La apuesta ha sido ambiciosa. Y se nota en el formato y en la producción un estilo diferente a las tradicionales telenovelas de Televisa. Cada uno de los 13 capítulos tuvo un costo promedio de 3 millones de pesos. Durante más de 10 meses rodaron escenas en locaciones de Hidalgo, Puebla, Morelos, Veracruz, Estado de México. Está filmada en alta definición, al estilo de las grandes series históricas de HBO, History Channel o Universal Pictures.

La dirección estuvo a cargo de Mafer Suárez, hermana de la actriz Cecilia Suárez, y de Gerardo Trott. El director de arte fue Carlos Herrera y los diseñadores de vestuario y caracterización fueron Josefina Echeverría (ganadora del Ariel 2010) y Pedro Kóminik. El guión final estuvo a cargo de Catalina Aguilar, aunque se aclara que existió un “comité de historiadores” formado por Héctor Aguilar Camín, Javier Garciadiego, Enrique Florescano, Rafael Rojas y Juan Ortiz Escamilla.

El elenco conjugó a actores de amplia experiencia teatral y cinematográfica como Alejandro Tommasi (el cura Hidalgo), Daniel Giménez Cacho (en el papel de Agustín de Iturbide que prácticamente se roba la serie con su interpretación), Julio Bracho (Ignacio Allende), Ricardo Blume (como el virrey Ruiz de Apodaca), Lumi Cavazos (doña Josefa Ortiz de Domínguez), Cecilia Suárez (Leona Vicario), María Rojo, Rosa María Bianchi, Claudia Ramírez y algunas estrellas de Televisa, como Alberto Estrella (en el papel de José María Morelos) y Diego Luna que reapareció en la pantalla comercial interpretando a Guadalupe Victoria.

La factura de cada uno de los 13 capítulos de 25 minutos es muy cuidada en sus detalles, espectacular y bien editada, preparada para comercializarse en DVD, aunque tenga altibajos dependiendo del cuadro de actores y de la ambición de recrear pasajes históricos, a partir de recursos como diálogos poco creíbles o monólogos pretenciosos.

“Superior a The Tudors”

“No tengo empacho en expresar que estamos a la altura o superior a The Tudors, dadas las condiciones que nosotros trabajamos”, afirmó con un dejo de modestia Mafer Suárez, en la rueda de prensa de presentación de la serie.

No por nada, uno de los dos productores ejecutivos, Leopoldo Gómez, vicepresidente de Noticias de Televisa, presumió que Gritos de Muerte y Libertad es una “apuesta nueva, distinta” a las telenovelas históricas que produjo en los años sesenta y setenta Ernesto Alonso porque “nuestro anclaje es lo histórico, con cierta ficción en ciertos diálogos que nos tratamos de imaginar, cuando la novela histórica está anclada en la ficción e inserta en su contexto lo histórico”.

Gritos de Muerte y Libertad constituye la apuesta principal de la nueva generación al frente de Televisa por marcar su propio sello. El otro productor ejecutivo es Bernardo Gómez, vicepresidente y mano derecha de Emilio Azcárraga Jean desde que éste tomó el mando de la compañía, en abril de 1997.

La apuesta hizo a un lado al equipo tradicional de la producción de melodramas. Por esta razón la serie está vinculada a Noticieros Televisa. De hecho, El Noticiero, conducido por Joaquín López Dóriga, prácticamente cambió su formato inicial para empatar con el tono bélico y grandilocuente de las escenas de Gritos de Muerte y Libertad.

Sin embargo, la espectacularidad y la buena factura de la serie no dejan de tener el “sello Televisa”, es decir, la historia subordinada a los ritmos y premisas del rating. Y a su peculiar manera de “dramatizar” o hacer ficción con los personajes históricos.

Aún cuando contaron con un elenco de guionistas, historiadores y actores de primer nivel, los personajes no pierden ese estilo del teleprompter cuando recitan frases célebres o simplemente cuando se ignoran a personajes, tan ficticios como los diálogos, como ocurrió con el caso de El Pípila.

La historia de bronce, que nos recetó la anterior Televisa con La Tormenta, Maximiliano y Carlota, La Constitución o El Carruaje, se transforma así en una historia espectacular, ambiciosa en su apuesta por el rating, aunque poco clara para las audiencias masivas, acostumbradas al melodrama Televisa.

Televisa, su Propia Historia

En esencia, Televisa siempre ha tratado sus series históricas como superproducciones, facturadas al nulo compromiso del Estado mexicano por financiar otro tipo de iniciativas, a partir de la propia televisión pública.

La Tormenta, su primera novela histórica, realizada en 1967, pretendió mezclar el entretenimiento con la educación. Su presupuesto fue de 800 mil dólares, la mitad financiados por el Instituto Mexicano del Seguro Social. Tuvo 91 capítulos de media hora y fue vista por 26 millones de mexicanos, la mitad de la población en ese entonces.

Si bien no pretendió desplazar a series como The Tudors, La Tormenta quiso emular hazañas fílmicas como Lo que el Viento se Llevó. El guionista de esta película, David O. Selznick, le recomendó a Miguel Alemán Velasco, el productor y artífice de esa primera telenovela que utilizara un enfoque similar al melodrama que contó la historia de la guerra civil estadounidense: una historia de amor ficticio que fuera el eje conductor del drama histórico, sin perder de vista los hechos y personajes históricos.

La Tormenta reunió en su momento al poeta Eduardo Lizalde, al productor Miguel Sabido y al entonces joven cineasta Raúl Araiza.

En su momento, Sabido afirmó que esta superproducción “rompió los cánones de comunicación priistas y abrió las puertas a una telenovela verdaderamente democrática”.

Lo curioso fue que muchos críticos, en su momento, señalaron que La Tormenta venía a reforzar la idea de una historia de bronce, con personajes que le hablaban al libro de texto, aún con la ventaja del melodrama.

Un año después, en 1968, la revuelta estudiantil dejó en el olvido la gran apuesta de reinventar la historia patria para acercarla a las nuevas generaciones.t

Después de La Tormenta, Miguel Alemán produjo Los Caudillos y La Constitución, esta última producida en 1969, con la participación de la diva María Félix. Ni el atractivo de contar con La Doña eliminó el tono de estampita histórica que tuvo la serie.

Algo similar puede ocurrirle a Gritos de Muerte y Libertad: una superproducción que encaja con los nuevos tiempos de revisión histórica y de búsqueda de nuevos enfoques, pero que no deja de ser una apuesta para una televisión cuyo elemento fundamental es el rating, no la experimentación o la apuesta por un enfoque creativo.

La mayoría de los comentarios que se han realizado en torno a la serie del Bicentenario alude a su buena factura, a los vestuarios, a la recreación de la historia, a las buenas actuaciones –que contrastan, por supuesto, con la maquila de telenovelas tradicional-, pero no logra involucrar a las audiencias en un entusiasmo por la nueva historia.

Por supuesto, en contraste con la ausencia absoluta de TV Azteca en estas fechas del bicentenario –su mayor apuesta es un reality show patético llamado La Academia Bicentenario- o con la producción menor de Canal 28 sobre la vida de Emiliano Zapata, Gritos de Muerte y Libertad es un despliegue de recursos, de grandeza televisiva, pero sin alma ni continuidad.

Ojalá y la búsqueda de nuevos enfoques en las series históricas llevara a Televisa a financiar producciones independientes, historias menos grandilocuentes, sin toda la Rotonda de Personajes Ilustres, pero una golondrina difícilmente hace verano en un corporativo que depende cada vez más de la fuerza efímera del rating.

Jaguares - Acuérdate que las ratas no tienen alas



De la redacción: Nuestra sociedad no debe olvidar el fraude electoral de 1988, ni el de 2006, los autores intelectuales son los mismos, siempre han estado ahí, son personales reales, que no podemos ver, no sabemos su nombre propio, por ahora solamente conocemos a sus voceros, a los empleados nada más como salinas de gortari, como felipe calderón... pero claro, las ratas no tienen alas, ¿repetirán la historia en 2012 o será que antes de eso el "México Bronco" se levantará para darle unos chingadazos a los que han estado fastidiando a la nación?

Voy cambiándome de piel sintiendo la metamorfosis
voy rastreando el camaleón siguiendo su cinismo interno
voy contigo a dominar las leyes que no son la forma de nuestra razón
y verás que al despertar tus pies no pisarán la mugre qué dejo luzbel
con su traición.
Laberintos incansables recorren la ruta de mi insomnio
y de mi historia.
Acuérdate que las ratas no tienen alas
acuérdate que las ratas no tienen alas
acuérdate que las ratas no tienen alas
acuérdate que las ratas.
Si alguna vez me viste arrastrándome entre cuerpos
fue por la nauseabunda mezcla de dolor y odio
si alguna vez me viste desnudo fue para no ocultarme entre tus visiones
nunca ocultarme y menos de ti.
Laberintos incansables recorren la ruta de mi insomnio
y de mi historia.
Acuérdate que las ratas no tienen alas
acuérdate que las ratas no tienen alas
acuérdate que las ratas no tienen alas
acuérdate que las ratas...
acuérdate que las ratas...
recuerda...

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