Hillary y no me defiendas compadre (y de paso le da un coscorrón)

Álvaro Cepeda Neri

Ya trascendió, al menos puertas adentro de la Casa Blanca donde despacha Barack Obama y su equipo (Casa Blanca, porque desde su inauguración y tras el incendio que sufrió en 1812, fue pintada de color blanco), que Calderón, con más frentes abiertos que Adolfo Hitler y... ¡vaya que el dictador tenía un señor ejército!, se encuentra atrapado en mil y una complicaciones. O sea, enfrentado a problemas difíciles de resolver. El desempleo masivo, la multiplicación geométrica de la pobreza, la crisis crónica económica (con bajísimo consumo, alza de precios, subida de impuestos, despidos interminables) y crisis política ante la caída del PAN en las próximas elecciones, el ascenso del PRI y su interminable disputa con López Obrador. Y para qué seguir con el catálogo. Calderón se hunde, sobre todo, ante los abusos intencionales, imprudenciales y accidentales de los militares y policía en su lucha a sangre y fuego contra los narcotraficantes.

Está, pues, don Felipe de Jesús, dice la secretaria de Estado doña Hillary (Hilaria) Clinton (porque el machismo estadounidense practica que las esposas se quiten sus apellidos y se pongan el del cónyuge) en muy serias complicaciones, para todavía crearle más con la arremetida de la gobernadora de Arizona, Jan Brewer, contra los inmigrantes mexicanos (y de otros países, como El Salvador, Nicaragua, Colombia, etc.). Y que además, la tiene más que complicada con los matones del narcotráfico y simultáneamente, con las críticas de las familias mexicanas disgustadas porque los soldados al disparar a discreción han asesinado a niños, jóvenes y adultos, sin aceptar su culpabilidad.

“Nosotros, dijo la señora Clinton, no debemos complicarle la vida aun más” (en nota informativa de primera plana en el periódico empresarial de Olegario Vázquez Raña, el del imperio de hospitales donde al enfermo le cobran desde darle información, el en decadencia Excélsior que todavía tiene pendiente la disputa con los trabajadores que insisten en no rendirse y pelean al diario). El lunes 3 de este mayo la publicación muestra que Calderón está a disposición del refrán: “no me defiendas comadre”. Y es que si el inquilino de Los Pinos de por sí ya está agobiado por los problemas nacionales y con él su equipo ineficaz, indolente, corrupto e incompetente; la funcionaria, segunda de abordo de Obama, le carga la mano al decir que enredado como está Calderón, no está bien enredarlo más.

Ya saben en todo el mundo (mientras anduvo por Alemania le mostraron unas mantas donde lo criticaban, y no en Alemán, sino en español), que el panista no ha podido con el cargo. Y la verdad es que la tiene difícil, porque no ha sabido ejercer sus obligaciones. Ha fallado como Jefe de Gobierno, Jefe de Estado y Jefe de las Fuerzas Armadas. Ha fallado como jefe de su ultraderechista partido. No atina a resolver nada de lo que le compete. Y por su incapacidad, ha complicado más lo complicado de los problemas que tienen a la Nación bajo un grave riesgo. Y existe la amenaza de que la crisis se ponga peor.

Video resumen con los goles y gran actuación de Liborio, Libertad ganó 2 - 0 a las Chivas


http://www.youtube.com/watch?v=2hEiJDfQFXA

Chivas avanza a semifinales de Libertadores pese a perder 2-0 con Libertad

El Tiempo

El club mexicano clasificó este martes a las semifinales del torneo, pese a perder 2-0, en el partido de vuelta de los cuartos de final disputado en el estadio Defensores del Chaco en Asunción.

Las Chivas de Guadalajara se clasificaron a la semifinales de la Copa Libertadores pese a perder 2-0 ante el Libertad paraguayo, porque fue mayor la goleada 3-0 que el equipo mexicano infligió en el choque de ida.

Los goles de Arnaldo Román (m.19) y Manuel Maciel (m.67) tuvieron al Libertad a 23 minutos de un tercer tanto que hubiera forzado la definición de las eliminatorias en una tanda de penaltis.

Los de Guadalajara se enfrentará en las semifinales al ganador de la eliminatoria entre Flamengo de Brasil y Universidad de Chile, que se definirá este jueves en Santiago tras el triunfo a domicilio 2-3 de los chilenos.

Antes del primer minuto, el portero mexicano Sánchez desvió a la base del palo derecho un remate cruzado de Rodolfo Gamarra en el toque de atención de un equipo que estaba obligado a volcarse en ataque.

La escuadra rojiblanca optó por cuidar la apreciable ventaja y el partido se tornó abierto, y terminaron acorralados en los últimos minutos esperando el pitido final.

El tanto de Román inyectó mayor entusiasmo a equipo 'gumarelo', que sumó en la tarea ofensiva a su volante de obstrucción Víctor 'Topo' Cáceres para descolgar balones desde las bandas en los dominios del portero Sánchez.

El media punta Wilson Pittoni también trató de incomodar a la defensa del 'Rebaño' con remates de media distancia que no tuvieron dirección.

Las Chivas conservaron el equilibrio y si bien prefirieron no cambiar en la estrategia de esperar a su rival cuando se dispuso a adelantar sus líneas con tres o cuatro hombres eran de temer.

Omar Bravo, autor de dos de los tres goles del choque de ida, remató en el poste derecho cuando el partido aún estaba sin goles y en la posterior jugada el portero Medina contuvo un cabezazo de Arellano.

En el minuto 40, el entrenador uruguayo del Libertad, Gregorio Pérez, reforzó el ataque con el ingreso de Manuel Maciel, un atacante de área, por el centrocampista Miguel Samudio.

A la segunda parte, Pérez sacrificó a Pittoni y apostó por otro atacante, Roberto Gamarra, y ubicó a otro hombre de avanzada, Ariel Núñez, e hizo descansar al delantero Rodolfo Gamarra para presionar con cuatro puntas.

El gol de cabeza de Maciel puso al Libertad a tiro de una definición de infarto ante un rival que a esas alturas se defendía como pudo, con balones que pegaban en el larguero o en el portero Sánchez.

Alineaciones:
Libertad: Bernardo Medina; Adalberto Román, Pedro Sarabia, Arnaldo Vera, Miguel Samudio (Manuel Maciel 40'); Jorge Moreira, Víctor Cáceres, Sergio Aquino, Wilson Pittoni (9-Roberto Gamarra 58'); 23-Rodolfo Gamarra (Ariel Núñez 61'), Pablo Velázquez.
DT: Gregorio Pérez.
Chivas: Liborio Sánchez; Christian Pérez, Héctor Reynoso, Mario de Luna, Omar Esparza; Patricio Araújo, Xavier Báez, Édgar Solís (Miguel Ángel Ponce 73'), Jorge Enríquez (Édgar Mejía 66'); Omar Arellano (Ulises Dávila 56'), Omar Bravo.
DT: José Luis Real.
Árbitro: Héctor Baldassi (Argentina).

Asunción, Efe

Suspenden búsqueda de evidencias en rancho de Diego

Verónica Espinosa / Apro

La Procuraduría General de Justicia del estado (PGJ) suspendió hoy la búsqueda de evidencias pertenecientes al exsenador Diego Fernández de Cevallos en los alrededores del rancho “La Cabaña”.

Este martes, la casa del exdirigente panista no registró movimiento alguno. Elementos de la Policía Federal y de la Ministerial del Estado permanecen apostados frente a la residencia de donde desapareció el polémico líder panista la noche del viernes pasado.

El gobernador del estado, José Calzada Rovirosa, manifestó en entrevista su respeto y respaldo al llamado a negociar que lanzó la familia Fernández de Cevallos. Sin embargo, lamentó que hasta el momento no hay ningún contacto o noticias sobre su paradero.

El mandatario priísta salía esta tarde del Palacio de Gobierno cuando fue abordado por los medios de comunicación, a quienes subrayó que el canal por el cual se dará la información oficial de las investigaciones seguirá siendo el grupo interinstitucional que encabezan la PGR y la Procuraduría estatal.

Señaló que se mantiene en comunicación permanente con los familiares del excandidato presidencial del PAN, por lo que dijo estar enterado de que hasta ese momento no había respuesta alguna al llamado de la familia expresado ayer a través del abogado Antonio Lozano Gracia para la liberación de Fernández de Cevallos.

Calzada fue interrogado sobre la versión que ayer dio el gobernador de Guanajuato, Juan Manuel Oliva, quien habló del rastreo de un vehículo presuntamente involucrado en la desaparición del Jefe Diego, que podría estar en territorio guanajuatense.

“Con toda franqueza no tengo esa información; la información es la que les hemos dado…en función del respeto a la familia y de lo que ellos han solicitado a las autoridades, vamos a respetar el espacio y las comunicaciones oficiales” que han entregado la PGR y la PGJ, mediante comunicados de prensa que hasta ahora mantienen la incertidumbre sobre la ubicación o la situación de Diego Fernández.

Mientras tanto, el gabinete de seguridad que colabora en el grupo interinstitucional se mantiene en sesión permanente en la 17 Zona Militar, que se localiza en el camino a Tlacote.

Ejecuciones, secuestros, elecciones y simuladores

Gregorio Ortega Molina / La Costumbre Del Poder

En distintas ocasiones y con motivo de diferentes eventos, escuché idéntica aseveración a José Pagés Llergo y a Julio Scherer García: México está con las víctimas, por eso la afición está con (José) “El Toluco” López, cuando la referencia era el desbarrancamiento del gobierno lopezportillista. Nada ha cambiado, el electorado mexicano elige con el estómago más que con la razón.

Mientras más avance la contienda electoral, más crueles y significativos serán los actos violentos de las células armadas de los cárteles, y más amplia se hará la disputa por incidir en los sentimientos de la opinión pública para orientar las preferencias electorales: la discusión de programas e ideas cede su lugar a la expresión del descontento y a la manifestación pública de la solidaridad y la sensiblería. En el colmo de la astucia y/o la perversidad política, los cadáveres y los secuestrados pueden ser rentables para incidir electoralmente.

La muerte de Mario Guajardo y su hijo son argumento ineludible en la contienda electoral a nivel nacional, pues el hecho, el crimen, la ejecución trasciende Valle Hermoso para convertirse, más que en un desafío estatal en uno nacional, porque hoy en México la inseguridad pública y las consecuencias de la lucha contra la delincuencia organizada no son privativas de municipios, regiones o entidades federativas, pues no hay rincón de la república que se sustraiga al maleficio de la sangre derramada y, al mismo tiempo, al beneficio del lavado de dinero.

El plagio de Diego Fernández de Cevallos, cualesquiera que sea su origen y destino -lo mismo da que sea un conflicto familiar que ajuste de cuentas económico con poderoso cliente, o factura por cobrar de cliente insatisfecho, o vendetta del narco, o simple simulación, idéntica a la de la suspensión de su gira proselitista en 1994-, es desde su inicio un hecho con connotaciones y consecuencias políticas, por tratarse de ese pintoresco personaje, aficionado a la impostura en la fe y en la vida, como lo prueba su conducta familiar y su proceder político y profesional.

Además, y como para confirmar la hipótesis del recrudecimiento de la violencia, ocho jóvenes fueron ejecutados y cuatro de ellos degollados, mientras otros 15 resultaron heridos durante el ataque a un antro en Torreón, Coahuila. La información refiere que entre las víctimas se encuentran jóvenes que estudiaban en prestigiadas instituciones de educación superior de la Laguna; es decir, la apuesta de las ejecuciones es crear pánico, favorecer el terror, la desconfianza. No es la primera vez. El 31 de enero último se registró otro ataque al bar el “Ferrie”, en el que sujetos armados dieron muerte a 10 jóvenes e hirieron a unos 20.

A estas alturas la sociedad no puede permitirse el lujo de cerrar los ojos a la realidad, y todavía pensar, o soñar si así lo prefiere, que las imágenes de lo ocurrido en Colombia que conmocionaron al mundo durante las décadas de los ochenta y los noventa están muy lejos de repetirse en México, ya que lo sucedido estos días en el país es tanto o más cruel y dañino que lo sucedido en la patria de Gabriel García Márquez, porque hoy los barones de la droga cuentan con más dinero y armamento más sofisticado que con el que contaron hace una década, sin considerar la importancia geoestratégica del territorio mexicano en relación a la seguridad nacional de Estados Unidos.

El gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, presidente constitucional, en un esfuerzo tardío por reorientar la energía nacional contra un nuevo enemigo, trató de identificar como sabotaje las deficiencias de la Comisión Federal de Electricidad en lo referente a los apagones debidos a los fuertes vientos y al equipo obsoleto con el que cuenta la red de distribución de energía eléctrica en el Distrito Federal y su área metropolitana.

A Georgina Kessel y a Alfredo Elías mejor les iría con la verdad, que es de todos conocida: la Compañía de Luz y Fuerza del Centro estaba quebrada, no repuso transformadores ni cableado de alta tensión, que por más del 10 años había rebasado ya su vida útil y de seguridad. A esto es necesario sumar los propios problemas económicos de la Comisión Federal de Electricidad.

Tarde tomaron la decisión de cambiar de enemigo o, al menos diversificar los objetivos del enojo nacional, tal y como suelen proceder quienes aspiran al gobierno total de sus países. La realidad se convirtió en futuro antes de siquiera darnos la oportunidad de contemplarla como un presente que se puede corregir

Las tijeras ensangrentadas

Martha Anaya / Crónica de Política

Las primeras versiones sobre la desaparición de Diego Fernández de Cevallos mencionaban “rastros de violencia”.

¿A qué se referían?

Uno: la puerta de la camioneta del panista tenía la puerta abierta.

Dos: que habían encontrado algunos de los efectos personales del panista en el piso.

Tres: el hallazgo de unas tijeras ensangrentadas.

Cuatro: el velador escuchó llegar la camioneta pero no notó nada extraño.

Cinco: que el hecho ocurrió entre las 11 de la noche y la siete de la mañana.

Seis: que viajaba solo.

(Inicialmente se mencionó también que la camioneta tenía dos impactos de bala pero eso fue desmentido posteriormente.)

Esa fue la escena que se nos dio a conocer por las autoridades. Imagen que da pie a imaginar infinidad de posibilidades.

¿Qué más sabemos hasta el momento de la llamada “escena del crimen”?

Si nos atenemos a la versión que está ofreciendo el vocero de la Procuraduría general de la República, Ricardo Nájera, prácticamente nada. Ayer, nuestro propio compañero Raymundo Riva Palacio le preguntó a Nájera –durante el noticiero de Carlos Urdiales en Radio 13–, cómo eran las tijeras que se encontraron, si eran grandes, pequeñas, si eran las que usaba Diego para recortarse la barba y el bigote, o eran de otro tipo; si éstas tenían simplemente una mancha de sangre o si estaban sobre un charco de sangre…

La respuesta del vocero de la PGR fue increíble: ¡No sabía! No tenía conocimiento de cómo eran las tijeras, ni si estaban o no sobre un charco de sangre o se trataba simplemente de una mancha.

Impensable respuesta para quien se supone debería estar al tanto de las investigaciones. Lo menos que podría haber hecho es ir personalmente al lugar de los hechos y acompañar las investigaciones que se llevan a cabo para poder después transmitir a los medios una versión cuidadosa.

Increíble también que desconozca tales detalles pues no es lo mismo imaginar lo que pudo haber pasado si se encuentran unas tijeras pequeñas para recortar la barba con alguna mancha de sangre, que si se hallan unas enorme tijeras de jardinero, por decir algo, con las puntas ensangrentadas y éstas sobre un charco de sangre.

Si una de las primeras misiones de un vocero de la Procuraduría – sobre todo en un caso de impacto político tan fuerte como el del “Jefe” Diego– es procurar evitar la especulación y el pánico, mal ha hecho su tarea, o mal le han permitido hacerla.

Pero entonces qué sabemos de la famosa escena. Pues rascando aquí y allá, mirando videos del lugar y leyendo testimonios de distintas fuentes, pareciera ser así:

-La camioneta de Fernández de Cevallos se ve perfectamente estacionada bajo el tejabán de la entrada de la casa de Diego en su rancho “La Cabaña”. Es decir, por lo que se ve, no habría sido interceptado antes de estacionarse él mismo.

-El vehículo, según las autoridades, tenía una puerta abierta. (Eso ahora no se aprecia en los videos)

-De los efectos personales que se hallaron, según versiones periodísticas de reporteros en el lugar, fueron: unos anteojos rotos sobre el asiento y una pluma fuente. Según la versión de la PGR, los efectos personales que se hallaron –sin precisar cuáles—estaban en el piso.

-Respecto de las tijeras ensangrentadas, el procurador de Querétaro, Arsenio Durán, dijo que junto a la camioneta del panista se encontraron unas tijeras con manchas de sangre. La PGR, como ya mencionamos, no tiene idea de cómo son ni si la “mancha hemática” era chica, grande, o de qué se trata.

-Del velador, valga anotar que su casita se encuentra a poco más de trescientos metros de la casa de Diego y lleva más de 20 años trabajando con él. Su esposa e hija viven con él –ahí se encuentran ellas hasta el momento, y a él lo tienen declarando las autoridades.

-En cuanto a la hora que ocurrió el suceso no hay mayores datos que los aportados hasta hora por la PGR, aunque bien podrían decirnos si durmió Diego en su casa o no, si la cama estaba hecha o deshecha, si había tomado un café o un vaso de agua al llegar; o si simplemente no hay nada de eso. De ser esto último, cabría pensar entonces que el “Jefe” Diego no entró a su casa y entonces el momento en que ocurrieron los hechos se recortaría muchísimo más.

-Y por último, respecto de que viajaba sólo, habría que añadir ahora que no hay ningún testigo de lo que ocurrió.

En fin, falta información “dura”, precisa, sobre lo que se tiene, sobre la escena misma. Y eso que estamos pidiendo no sólo no afecta las investigaciones, sino que ayudaría a evitar especulaciones y temores que desbordan ya el ámbito nacional.

Barbas a remojar

Francisco Rodríguez / Índice Político

MÁS ALLÁ DE la “desaparición” misma de Diego Fernández de Cevallos, aún por sobre la torpe y tardía reacción de la fallida Administración del viajante Felipe Calderón –incluidos los estériles enfrentamientos de Gómez Mont y Chávez Chávez con García Luna–, lo que este episodio ha sacado a flote es el enorme odio que buena parte de la población tiene por su casta política.

No hablo de rechazo. Mucho menos de oposición o crítica a los políticos que serían bienvenidas, sino de una emoción visceral generalizada que surge de las entrañas mismas de la sociedad. Porque es inocultable que la noticia sobre la “desaparición” del abogado, político y empresario queretano causó regocijo entre no pocos ciudadanos. No pocos, sí muchos.

También es insoslayable que la raíz de estos sentimientos de rencor, tirria o abierta antipatía tienen una razón que pudiera considerarse legítima: los políticos de todos los partidos, aún quienes navegan con banderas apartidistas, han hecho hasta lo imposible para echarnos a perder la vida a los demás… en tanto mejoran ostensiblemente la suya, la de sus familiares –que, creo, no es el caso de Diego–, las de sus leales y conclapaches.

Fernández de Cevallos, por supuesto, personifica a quienes usan a la política y a las relaciones que en esta actividad se consiguen para provecho personal y de sus clientes, sí, pero sobre todo para su peculio. Tal, empero, fue un descubrimiento tardío para la mayoría de los ciudadanos.

Porque en un inicio, Diego Fernández tenía otra caracterización: la del político “decente”, católico, que salvaguardaba los valores de la familia mexicana tradicional como opositor –después sabríamos que aliado– al status quo priísta.

Un poco o un mucho de lo que a varios les aconteció con la figura, por ejemplo, de Marcial Maciel: del amor al odio, pues.

Sucede invariablemente. Con muy pocas excepciones, el ciudadano medio cae en el enamoramiento hacia cierto político, para muy poco después sufrir el desengaño.

Quien promete empleos, por ejemplo, cancela 44 mil plazas de trabajo de un plumazo y poco o nada hace para alcanzar la cifra de un millón y medio de ocupaciones asalariadas. O aquél que se comprometió a luchar en contra de la corrupción y obtuvo el récord de uno de los sexenios donde más bribones ha habido.

Toda una lección para los estudiosos profundos del tema. ¿Desde cuándo el odio a los políticos? ¿Cuáles sus consecuencias?

El odio político es un monstruo que, desencadenado, es difícil de volver a domeñar. El odio político cubre como con un manto ponzoñoso toda discusión política, reduciendo al oponente político a un blanco que hay que destruir, también físicamente.

El odio a los políticos es también, sin duda, producto de la campaña de odio a sus opositores que el Partido Acción Nacional desató a partir del desafuero a Andrés Manuel López Obrador y la campaña electoral de éste en el 2006. Con sus estrategas importados de España, los panistas agudizaron nuestra tradicional separación, confrontación, discordia entre identidades colectivas diferentes.

Separación y discordia que se ha afirmado y definido mutuamente, dejando un espeso residuo de negatividad que ha impregnado las relaciones entre grupos políticos diferentes.

La lección no es desdeñable. Los políticos de todos los partidos están todavía a tiempo de recomponer sus relaciones con una sociedad con la que –se ve palmariamente con el caso Fernández de Cevallos– mantiene una relación sublimada de amor y odio.

En pocas palabras, deben poner sus barbas a remojar, ¿no cree usted?

Índice Flamígero: Felipe Calderón ya entró en la etapa de la autoconmiseración. En España se ha quejado, apenas, de que en cuestiones financieras –las del déficit fiscal, concretamente–, enfrentó la incomprensión de los actores políticos. ¡Pobrecito! Autoconmiserarse es otra expresión de la envidia que el ocupante de Los Pinos siente hacia los demás. Dicen los conocedores que, cuando oímos que una persona llora, se lamenta, describe las vejaciones que sufrió, los obstáculos que encontró en su camino, las desgracias que le impidieron tener éxito, inmediatamente lo compadecemos y justificamos el porqué no realizó todo aquello a lo que se había comprometido con sí mismo y con los demás. ¡Pobrecito, Calderón! ¿No lo entendemos?

Revelan detalles de desaparición de Diego Fernández de Cevallos

Un posible agresor habría esperado a Diego Fernández en la cochera de su finca en Querétaro

Gardenia Mendoza Aguilar / Corresponsal La Opinión


La Procuraduría General de la República (PGR) que investiga los trabajos sobre la desaparición del candidato presidencial en 1994, Diego Fernández de Cevallos, encontró indicios de que un posible agresor se encontraba en la cochera al interior de la finca "La Cabaña" ubicada en el estado de Querétaro, en el centro del país.

El tipo de sangre del también ex senador y ex diputado por el oficialista Partido Acción Nacional (PAN), de 69 años, coincide con rastros de sangre en unas tijeras encontradas en las afueras de su camioneta.

El "Jefe Diego", como lo llaman sus amigos y partidarios, había conducido hasta el rancho de su propiedad – ubicado a unos 190 kilómetros al norte del Distrito Federal -antes de la desaparición que pudo haber ocurrido entre las 23:00 horas del viernes 14 de mayo y las 7:00 horas del sábado 15, según informaron las autoridades.

Las indagatorias y el proceso de búsqueda es coordinado por Fernando Gómez Mont, Secretario de Gobernación; Arturo Chávez Chávez, procurador General de la República y José Eduardo Calzada, gobernador del estado de Querétaro.

"Hasta el momento nadie ha recibido comunicación alguna en relación a algún requerimiento o proporcionar información sobre la localización del Diego Fernández de Cevallos", destacó al PGR en un comunicado de prensa.

Según con el recuento de la dependencia, las investigaciones se enfocan ahora en el estudio de criminalística de campo, fotografía forense, dactiloscopia, química, ingeniería civil, videograbación y genética de los indicios encontrados en la cochera.

Los agentes del ministerio público toman también declaraciones de las personas que estuvieron durante el transcurso de ese día con el político desaparecido así como en una búsqueda minuciosa y completa en todas las áreas aledañas a la construcción y los alrededores del poblado de San Clemente, donde se encuentra el rancho Hasta el momento no hay rastros concretos que lleven al paradero del polémico político involucrado en escándalos por tráfico de influencias para ganar algunos juicios en contra del gobierno desde su despacho jurídico, aún cuando era senador en funciones (2000-2006).

Clamor familiar

Mientras tanto, familiares del ex candidato presidencial mexicano hicieron un llamamiento a quienes lo tienen retenido para que se contacten con ellos y entablar una negociación.

La familia hace un llamado "a las personas que retienen al licenciado Diego Fernández de Cevallos a que entablen comunicación, en aras de negociar su liberación", señala el breve comunicado.

El texto lo firmó Diego Fernández de Cevallos Gutiérrez, hijo del ex candidato a la Presidencia de México en 1994 por el Partido Acción Nacional (PAN), el mismo del presidente Felipe Calderón.

El político desapareció y podría haber sido secuestrado el pasado viernes en su rancho "La Cabaña", una propiedad suya enclavada en las inmediaciones de la comunidad de San Clemente, municipio de Pedro Escobedo, en Querétaro, centro del país.

En ese lugar, en la cochera de la finca, fue encontrada el sábado por la mañana la camioneta en la que Fernández de Cevallos se había trasladado de la capital del país a su rancho.

Hasta ahora a las autoridades han manejado el caso como una desaparición.

La Procuraduría General de la República (PGR, Fiscalía) señaló ayer en un comunicado que investigadores "encontraron indicios" de que "alguna persona pudo haber sido agredida físicamente" probablemente al "descender de la camioneta que utilizaba" Fernández de Cevallos.

Con información de agencias.

¿Quién dio primero la nota sobre la desaparición de Fernández de Cevallos?

Diario Rotativo de Querétaro

Televisa se empeñó en decir que la nota la había dado ForoTV. Tan importante como la desaparición misma de Diego Fernández de Cevallos era quién había difundido la noticia. El periodismo está obsesionado con “dar la nota”.
La carrera es interminable: siempre hay una nueva. Televisa lo repitió: había ganado ForoTV. ¿Quién sabe dónde está Diego? Nadie lo sabe, sólo conjeturamos.

La novedad es la medida del éxito. Pasta de dientes nueva, envoltura nueva, CD nuevo, libro nuevo, cereal nuevo... Mientras más novedoso sea, más efectivo es.

Los ojos, se supone, se acostumbran y quieren hallar algo que nunca hayan visto.

Todos los sentidos quieren eso. ¡La vanguardia, el avance tecnológico, el descubrimiento tienen la culpa! ForoTV dio la nota, eso quedó claro. Dijo por primera vez "desaparece Diego Fernández de Cevallos, ex candidato presidencial".

¿Por qué Televisa decidió darle la exclusiva a su joven engendro? ¿Para tapar el sol con un dedo? En el más anodino de los canales de tv, donde la comentocracia se da vuelo, ¿aparece la noticia más importante de los tiempos que corren?.
Alguien diseñó el plan perfecto para Foro TV. Ese día sería como si hubieran empezado. Aplastarían a sus rivales.

El hermano mayor le había pasado la historia y no debían defraudarlo. Big Brother. Siempre generoso, siempre puntual.

Habían trabajado para ese día, todos estos meses de ensayo para ese día.

¡No fallarían! Diego y sus barbas serían los instrumentos.

¡Qué importaba el móvil! Lo que importaba era, como dicen los mercadólogos, "posicionarse". Dar fe de la novedad. Ser los primeros.

La historia es la siguiente, hoy ya muy sabida por todos: Diego llegó en la noche del viernes y lo atacaron en su casa. Dejaron rastros de sangre, unos lentes. Forcejearon, se presume.

No traía escoltas, nunca las había traído, nos dijeron. Se descubrió la escena del crimen un día después, o sólo unas horas más tarde, y la hallaron los hijos de uno de los hombres más polémicos de México ¿El narco? ¿Un secuestro más? ¿Alguno de sus escabrosos juicios? ¿Un grupo guerrillero? ¿Un lío familiar? ¡Tantas posibilidades!.

Y en toda la vorágine de especulaciones hay una pieza que no tenemos: una imagen de los rastros de sangre y del detalle de la escena del crimen.

¡De Paulette vimos hasta su oso de peluche, en cambio!
El lunes en la noche, 72 horas después de los hechos, López-Dóriga se rebela dignamente, como reclamando algo a las autoridades, contra una de las máximas de su negocio: "Ya no daremos la noticia, no hay noticia".

"Hasta que no haya nada nuevo". ForoTV había sido la primera en informar los hechos y ahora el canal 2 la mataba. ¿Por qué? ¿Ni un comentario de un analista? ¿Ser periodista no implica informar e investigar en lugar de sólo leer boletines de la PGR? Paulette, hace escasamente unas semanas, casi había alcanzado el nivel de repetición informativa que hubo en los primeros días de la influenza.

¿Cuál fue el criterio para darle vuelo a una nota y callar otra? ¿Alguien lo pidió, se acató la "sugerencia"? ¿O es que Paulette tenía más madera que la desaparición de uno de los panistas más prominentes? No creo, pero lo que importa —lo que aparenta ser real— es lo que dice la tv.

Nacho Coronel, el Jefe Diego y el EPR

Jorge Alejandro Medellín / De orden superior

En el apremio causado por la “desaparición” de Diego Fernández de Cevallos, las especulaciones y la propaganda gris en torno al caso siguen su marcha en un panorama de descomposición política e incapacidad gubernamental para hacerle frente al fenómeno del narcotráfico y de la delincuencia organizada.

De esa veta han surgido las versiones que desde el viernes en la tarde aseguraban que el Ejército y la Marina habían detenido en Jalisco, a Ignacio “Nacho” Coronel, el segundo hombre en importancia en la estructura del cartel de Sinaloa.

La versión se difundió en cuestión de minutos y alcanzó niveles de certeza mediática en páginas de internet y en algunos diarios ante el silencio oficial de la Sedena, de Marina y de la PGR.

Las especulaciones llegaron a tal nivel que se habló de que la desaparición de Diego Fernández era la respuesta del cartel de Sinaloa a la captura de “Nacho” Coronel. El canje de ambos personajes habría sido el eje del plagio o desaparición del Jefe Diego.

El escenario era similar al de hace poco más de un mes, cuando la entrevista de Julio Scherer en la revista Proceso a Ismael Zambada, “EL Mayo” Zambada, traía como una de las consecuencias directas –un rumor vertido por cárteles contrarios– la versión de que el hombre fuerte del cartel de Sinaloa había sido capturado en un operativo efectuado en el Distrito Federal, en un lujoso restaurante, debido a su plática con el veterano periodista.

Falso. Tanto como la versión de que la guerrilla del Ejército Popular Revolucionario (EPR) era la responsable de la desaparición del Jefe Diego.

¿Las razones? El largo historial de claroscuros (más oscuros que claros) del panista, vinculado a causas antipopulares, a decisiones políticas contrarias a intereses de lucha social y sobre todo, al enorme capital amasado en los últimos años por el ex senador junto con el también abogado y ex procurador general Antonio Lozano Gracia.

Al lado del ex procurador, Diego Fernández ganó batallas épicas a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) por miles de millones de pesos para luego verse enfrascado en graves polémicas por su actuación como abogado en un caso en el cual aparecía en funciones legislativas.

Esa fue tan solo una de tantas. Pero el EPR, casi a punto de que se cumplieran las 72 horas de ley para que se declarara a Diego como desaparecido y se diera vista a la PGR como coadyuvante del caso, envió un comunicado a las redacciones de los medios de comunicación para deslindarse de la desaparición del polemista de Acción Nacional.

El texto señala que la desaparición (sic) es “lamentable” y que “cualquiera que sea el origen o motivo, es un hecho doloroso para la familia, dolor que conocemos y sabemos por lo que están pasando.”

El EPR niega ser al autor de lo ocurrido al ex senador y asegura no saber si “es por motivos políticos, por sus pugnas interpartidarias o por la descomposición social de este régimen neoliberal.”

No obstante, los eperristas añaden que “como se trata de un connotado político, este régimen lo busca y hace todos los espavientos por encontrarlo volcando todo el apoyo del Estado a la familia, hecho que contrasta cuando se trata de un ciudadano que no tiene fortuna económica o un apellido de renombre, o de un luchador social porque en estos casos se trata con desdén y se menosprecia el dolor de las familias.”

Falsa detención.

En este contexto, mandos militares han desmentido las versiones sobre la captura de “Nacho” Coronel y las intenciones del cartel de Sinaloa de hacer un canje hombre por hombre.

No hay tal, no ha habido ninguna captura reciente de líderes históricos del cartel de Sinaloa y mucho menos de alguien como Ignacio Coronel, comentaron a este espacio mandos militares cercanos al Estado Mayor de la Defensa Nacional (EMADEN).

Lo que sí dejaron entrever fue su percepción en torno a la desaparición de Diego Fernández de Cevallos, cuya situación ven más cercana a un asunto de tipo sentimental que a un hecho ligado directamente con bandas de secuestradores o con cárteles de la droga.

El asunto el Jefe Diego es percibido por lo mandos miliares como un hecho con tintes de venganza o represalia de gente cercana a él. Incluso habría datos para suponer que se trataría de un ajuste de cuentas en esa vía.

Los mandos comentaron puntos similares a los presentados en las primeras horas por la PGR, en el sentido de que Fernández de Cevallos detuvo la marcha de su vehículo sin aspavientos, de manera normal porque conocía al menos a una da las personas que poco después de la once de la noche le hizo señas para que se detuviera en el camino a La cabaña.

La ausencia de huellas de más autos y las evidencias de un presunto ataque con tijeras apuntalarían esta hipótesis. En tanto, Antonio Lozano Gracia ya habló en nombre de la familia de Diego y lo hizo para tratar de establecer contacto con los “captores” (sic) del ex senador.

La desaparición de Diego Fernández está siendo tomada con mucha precaución por las autoridades federales ya que el hecho, por sí solo, evidencia la vulnerabilidad de ciertos personajes clave en el aparato político nacional, lo que abre una nueva vertiente para los ataques del crimen organizado en contra de figuras políticas.

El presunto plagio del panista viene a mostrar la cantidad de flancos abiertos en el espectro estratégico del gobierno calderonista. Es una situación de emergencia que el gabinete de seguridad intenta resolver con bajo perfil. Las horas son apremiantes. Definitivas.

El caso de la desaparición del "Jefe" Diego camina al ralentí

A cuentagotas se difunde nueva información sobre el caso Fernández de Cevallos. Hasta el momento, nulos avances en la investigación. La familia pide negociar con los captores.

Eje Central


El lunes transcurrió con nula información nueva sobre el avance de las investigaciones para encontrar al político panista Diego Fernández de Cevallos.

La investigación se ha complicado porque tanto la camioneta Navigator en donde viaja el ex candidato presidencial, como los alrededores de ésta, se encuentran llenos de huellas y pisadas de personas que no tiene que ver con el caso, entre ellos trabajadores de la finca La Cabaña, familiares y policías municipales.

El gobernador de Querétaro, José Calzada, dijo que ha mantenido reuniones con representantes de las cúpulas empresariales en el estado, con los coordinadores parlamentarios del Congreso local y con el Presidente del Tribunal Superior de Justicia, de acuerdo con Reforma.

Por la tarde, la familia del panista pidió públicamente a los posibles captores del político negociar su liberación. La PGR, mientras tanto, dijo que nadie se ha comunicado con ellos en relación al posible paradero de Fernández de Cevallos.

Incluso el EPR emitió un comunicado diciendo que ellos no tienen nada que ver con el asunto.

Las autoridades señalaron que no hay indicios de que algún grupo armado esté detrás de la desaparición que ha conmocionado al país.

La búsqueda del abogado y ex legislador se extendió a todo el país, para lo cual se pidió la cooperación de las autoridades policiales de los 31 estados y de la capital, informaron en un comunicado conjunto las procuradurías General de la República y del estado central de Querétaro, donde desapareció el ex candidato, indicó El Universal.

Muchos están felices con la desaparición de Diego Fernández de Cevallos: Jesusa Rodríguez

“Es horrible estar felices por el secuestro de un hombre, pero lo que ese señor le ha hecho a México es terrible”, declaró la actvista.

MIlenio


Guadalajara.- Durante el foro organizado por la Universidad de Guadalajara, con motivo del Día Mundial contra la Homofobia, la activista y actriz Jesusa Rodríguez habló de temas políticos como la desaparición de Diego Fernández de Cevallos o la educación en México.

Durante su charla, la activista se refirió a la reciente desaparición del jefe Diego: “Sé que muchos están felices con la desaparición de Diego Fernández de Cevallos. Es horrible estar felices por el secuestro de un hombre, pero lo que ese señor le ha hecho a México es terrible. Es nocivo. ¿Cómo es posible que es abogado y se presente a moralizar? porque fue un hombre que impartió cátedra de moral”. Y aclaró por qué usó el verbo fue. “no es que crea que Dios lo recogió ya, pero espero que así sea”.

También se refirió a la educación en México, que considera que es defectuosa. “Mientras tengamos a Elba Esther ahí, que no hay nada más corrupto e inmoral que Elba Esther. Debería ser la esposa del padre Maciel y tener como hijo a Beltrones y a Peña Nieto”.

Invitó a los jóvenes a analizar lo que escuchan y “no tragarse todo. La justicia está de cabeza. El aparato de justicia está devastado. Cómo es posible que la suprema corte de Justicia le dé la espalda a Lydia Cacho en el tema de los pederastas y al mismo tiempo tenemos a Maciel. Los mexicanos estamos en una emergencia y no la estamos tomando como tal”.

Vacío


Postura de Noticieros Televisa sobre caso Fernández de Cevallos

Noticieros Televisa

Noticieros Televisa ha tomado la decisión editorial de no volver a informar de este caso hasta su desenlace


Ante la delicada e incierta situación por la que atraviesa el ex diputado, ex senador y ex candidato presidencial Diego Fernández de Cevallos, por respeto a su familia, por el espacio que nos han pedido para las posibles negociaciones con los captores, pero por encima de todo, por el respeto a su vida, Noticieros Televisa ha tomado la decisión editorial de no volver a informar de este caso hasta su desenlace.

Es una decisión de anteponer la vida de Fernández de Cevallos al ejercicio periodístico. No ha sido una decisión fácil, pero es una decisión firme.

El PRI de Ulises puede perder Oaxaca e ir a juicio político

Álvaro Cepeda Neri

El desgobernador oaxaqueño Ulises Ruiz Ortiz (cuyo segundo nombre es Ernesto) ha estado sorteando no solamente los conflictos que han estado irrumpiendo durante sus ya casi seis años de troglodita. También pasó de largo ante el informe de la Suprema Corte, donde le colgaron imputaciones graves de violaciones a los derechos humanos que, incluso, implicaron homicidios. Asimismo, logró que Calderón lo estuviera apoyando con visitas. Seguidor hasta la muerte política de Roberto Madrazo (su apellido de Pintado sale sobrando, porque más parece un insulto seguido del anterior), Ruiz Ortiz impuso su autoritarismo caciquil contra viento y marea, sin que hasta ahora mismo que hubo una emboscada de paramilitares y hubo dos muertos, varios heridos y más actos vandálicos, haya sido afectado.

Y son las vísperas de las elecciones para que Ulises trate de imponer sucesor con su PRI (Zedillo, como en la letra de la canción de José Alfredo, le “soltó las riendas” al control priísta y desde entonces el sistema regresó al precallismo, cuando los caciques tenían en propiedad privada y pública a su partido). Y cuando era necesario que Oaxaca se mantuviera en relativa paz social, pues tuvo lugar otro aborto sangriento que, finalmente, puede provocar que los que vayan a votar (sobornados por Ulises no pocos de ellos y se dice que pagará mil pesos por credencial del IFE), de una vez por todas y masivamente, todos a una, resuelvan apoyar a la oposición de una alianza del PRD-PT-Convergencia-PAN, cuyo candidato Gabino Cué (ex priista) logre lo que parecía imposible.

No es seguro que pierda el PRI de Ulises (con éste nombre y ser un patán, en lugar de un Odiseo capaz de hazañas positivas como el héroe griego). Pero, las condiciones se han alterado y las posibilidades de una victoria de la oposición ha empezado a vislumbrarse. Existe un gran enojo en la mayoría de la población urbana, donde se decidirá la competencia electoral. Ulises controla los 450 municipios que se rigen por usos y costumbres, y se ha reducido su influencia en los restantes 120 municipios, de los cuales en diez de ellos se representan los sufragios que pueden inclinar la balanza. El desgobernador está dispuesto a todo para no ceder, y de salirse con la suya en Oaxaca podemos estar en el primer caso de que se verifiquen nuevas elecciones, tras el nombramiento de un gobernador interino.

E incluso que Ulises sea llevado al tribunal del juicio político (integrado por la Cámara de Diputados como institución acusadora y el Senado como juez) y que el PRI hasta lo abandone para, a su vez, sacudirse la escoria que le estorba para presentarse en las elecciones presidenciales. Los últimos sucesos oaxaqueños pueden significar la voltereta electoral y que Ulises, su grupo, sus abusos y el pillaje que han hecho de la economía estatal, muerdan la derrota y el encauzamiento judicial para, oídos y vencidos en juicio penal y político, recibir la sanción que merecen: cárcel con su máxima condena.

Enigma


El Poder de Diego

Jenaro Villamil

Actualización del texto original publicado en Proceso, No. 1718

De la mano de la paulatina rehabilitación pública de su “amigo”, el expresidente Carlos Salinas de Gortari y con una serie de litigios y asesorías multimillonarias que encabezan sus despachos jurídicos, la influencia de Diego Fernández de Cevallos en el gobierno de Felipe Calderón se acrecentó, al grado de convertirse en el “gran elector” en los nombramientos de finales del 2009 del titular de la Procuraduría General de la República (PGR), de las consejeras del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (IFAI), y en el Consejo de la Judicatura.

Los principales aliados y socios de Fernández de Cevallos vuelven a tener el control en áreas claves del gobierno. Su desaparición física el pasado fin de semana pone de relieve, una vez más, el entramado de relaciones, litigios e intereses que El Jefe Diego ha tejido en los últimos años.

Su primera demostración de influencia en el gobierno de Calderón fue Fernando Gómez Mont, socio y amigo de Fernández de Cevallos, designado por Calderón el 8 de noviembre de 2008 como secretario de Gobernación, tras la muerte de Juan Camilo Mouriño. Gómez Mont se convirtió en el tercer titular de la oficina de Bucareli en menos de tres años y desde su designación las polémicas no lo han dejado. La más reciente, en relación con el famoso “pacto antialianzas” que firmó junto con el secretario de Gobierno del Estado de México, Luis Enrique Miranda Nava, pieza clave de Enrique Peña Nieto, la dirigente nacional del PRI, Beatriz Paredes, y el líder nacional panista, César Nava.

El sustituto de Eduardo Medina Mora al frente de la procuraduría general de la República, el abogado chihuahuense Arturo Chávez Chávez, fue asesor y secretario de la Junta de Coordinación Política del Senado cuando Diego Fernández de Cevallos fue presidente de la Cámara alta y coordinó la bancada del PAN (2000-2001). Además, fue delegado de la PGR en Chihuahua bajo las órdenes de Antonio Lozano Gracia (1994-1996), quien llegó a la procuraduría durante el gobierno de Ernesto Zedillo por recomendaciones del Jefe Diego.

El 29 de junio de 2007, Chávez Chávez se incorporó al bufete jurídico de sus ex jefes para litigar contra la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) una indemnización de mil 500 millones de pesos a favor de los ejidos Francisco Medrano y Ricardo Flores Magón, del puerto de Altamira, Tamaulipas. En este caso, los servicios jurídicos de Fernández de Cevallos fueron claves.

La clave del poder reciente de Diego Fernández de Cevallos radica en una serie de despachos en los que han participado eminentes abogados panistas como el propio Gómez Mont, Lozano Gracia, Fauzi Hamdam, Irma Escudero. Sus clientes han sido de lo más variados y polémicos: desde la defensa de Rogelio Montemayor, implicado en el escándalo del Pemexgate; los ex banqueros Carlos Cabal Peniche y Jorge Lankenau, así como empresarios acusados de millonarios fraudes, como Angel Isidoro Rodríguez, El Divino; Gerardo de Prevoisin, y Juan Diego Gutiérrez Cortina, entre muchos otros.

En 1996 representó a Jorge Hurtado, sobrino de Miguel de la Madrid, ex presidente, y dueño del Grupo Financiero Anáhuac. La PGR señaló a esta institución de permitirle a Amado Carrillo Fuentes, El Señor de los Cielos, jefe del cártel de Ciudad Juárez, de lavar unos 400 millones de pesos mediante la compra de 20 por ciento de las acciones de Grupo Anáhuac. La PGR llamó a declarar a Diego Fernández en 1997 tras descubrir también que él figuraba como apoderado legal de la funeraria donde fue velado Amado Carrillo, tras su sospechosa muerte.

La red de intereses de los litigios de Diego es tan vasta como su influencia política. El despacho Fernández de Cevallos y Alba S.C. se dedica tDeanto al litigio civil, mercantil y penal, como a los casos corporativos, inmobiliarios, migratorios y hasta “servicios de traducción”.

Fernández de Cevallos se pronunció en octubre de 2009 en contra del paquete fiscal de la Secretaría de Hacienda. Gracias a sus buenos oficios de cabildero y litigante logró que se disminuyera de 10 a 5 por ciento el IEPS para las empresas embotelladoras de la marca Coca-Cola. Su despacho ha trabajado de tiempo atrás con los embotelladores de Querétaro.

En Sintonía con Salinas

Desparpajado, en mayo de 2007, Fernández de Cevallos declaró en una entrevista con Informativo 40 que él siempre ha tenido una relación de cercanía con el expresidente Carlos Salinas de Gortari.

“Con él, siempre, desde que estuvo en la presidencia de la República, he mantenido un trato respetuoso y una amistad que nunca he negado. ¡Porque soy hombre, no payaso!”, afirmó con su peculiar vehemencia.

En su libro de memorias México, un Difícil Camino Hacia la Modernidad, Salinas de Gortari prodiga elogios a Fernández de Cevallos, en especial, el expresidente destacó su comportamiento “ejemplar” como candidato presidencial en 1994:

“El resultado fue aceptado sin impugnaciones. Fernández de Cevallos destacó la iniquidad del proceso, sobre todo en los medios, pero aceptó el veredicto del tribunal y la calificación final”, rememoró Salinas. Ese fue el año de la irrupción del EZLN, al cual el jefe Diego, descalificó desde su aparición, y de los crímenes políticos de Luis Donaldo Colosio, candidato presidencial del PRI, y de José Francisco Ruiz Massieu, ex gobernador de Guerrero, ex cuñado de Carlos Salinas y en ese momento secretario general del PRI.

Desde la paulatina “normalización” de las apariciones públicas de Carlos Salinas de Gortari en eventos sociales, foros económicos y debates políticos, tanto el ex presidente como el ex candidato presidencial del PAN coinciden en declaraciones. En Oaxaca y Veracruz, Salinas de Gortari apareció haciendo llamados a la “conciliación”, y las últimas apariciones públicas de Fernández de Cevallos fueron en ese sentido.
El episodio más polémico de la cercanía entre Fernández de Cevallos y Salinas de Gortari lo documentó el empresario Carlos Ahumada en la reconstrucción del episodio de los videoescándalos de 2004. En su libro Derecho de Réplica, Ahumada describe así la relación entre ambos personajes:

“Hago un paréntesis para hablar de una actitud que me impresionó mucho y es el hecho de que en esos días descubrí que Diego realmente era un títere de Carlos Salinas. Respondía de tal manera a sus peticiones, a sus instrucciones, que en verdad era impactante que el presidente del Senado y coordinador de los senadores por parte del PAN, se sometiera con tanta facilidad a Salinas. No dialogaban. Salinas le daba órdenes cuando hablaban: claro, de manera amable, pero con su voz le daba órdenes”.

La foto más reciente difundida entre ambos personajes la publicó el periódico Reforma, en su edición del lunes 17 de mayo de 2010. En ella aparecen Salinas, Fernández de Cevallos y el empresario queretano José Antonio Torres Landa. La reunión se realizó en Juriquilla.

En su columna “Expedientes Abiertos”, del mismo 17 de mayo, en el periódico El Universal, Roberto Rock relata la siguiente anécdota, a raíz de la desaparición de Fernández de Cevallos:

“Hace algunas semanas, durante una comida en un lujoso restaurante al poniente del Distrito Federal, Fernández de Cevallos concertaba un negocio auxiliado por el ex senador panista Fauzi Hamdam. Sus interlocutores a la mesa estallaron en risas ante una anécdota que Diego cerró con una frase reiterada:

“-Los pinches mexicanos siempre se pasan de listos”.


Gutiérrez Barrios y el “Jefe” Diego

Martha Anaya / Crónica de Política

La noche del 10 de diciembre de 1997 –hace ya casi 13 años—comenzó a llegar a las redacciones de los periódicos un rumor: que Fernando Gutiérrez Barrios había sido secuestrado.

Asombro, fue la primera reacción de quienes recibimos los primeros avisos a través de llamadas telefónicas. ¿Sería posible –nos preguntábamos– que el ex titular de la otrora poderosísima Dirección Federal de Seguridad y el hombre al que se le consideraba con mayor poder sobre las policías y sobre muchísimos políticos (por el conocimiento de sus historias oscuras) hubiese sido secuestrado?

Unos y otros comenzamos a indagar. Algunas de nuestras “fuentes” negaban la versión, otros la confirmaban. Los más allegados al para entonces ex gobernador de Veracruz y ex secretario de Gobernación, ni negaban ni confirmaban la versión.

Eran las primeras horas del suceso y transcurrían tiempos (aún y cuando la alternancia estaba ya a un paso) en que ese tipo de información se guardaba en total secrecía, más aún tratándose de uno de los figurones –el emblemático, sin duda– de la policía política y de uno de los priistas clásicos.

Pasaron dos días. Gutiérrez Barrios no aparecía en su oficina, no se le veía a la salida de su casa, no había reporte alguno que indicase que alguien lo hubiera visto en tal o cual restorán. Su secretario particular –quien inicialmente ni confirmaba ni negaba el rumor del secuestro–, comenzó a rechazar la versión, declaró que Gutiérrez Barrios estaba de vacaciones con su familia y llegó incluso a mencionar que ofrecería una conferencia de prensa esa tarde.

Llegó la hora y el veracruzano no apareció.

Tomó entonces fuerza la versión que ya estaba en blanco y negro en las libretas de los periodistas vía fuentes extraoficiales: Gutiérrez Barrios había sido secuestrado el miércoles 10 de diciembre (1997), alrededor de las siete de la noche, por un comando de ocho personas que, a bordo de dos vehículos, interceptó el automóvil en que viajaba el ex secretario de Gobernación en las calles de Miguel Ángel de Quevedo y Fernández leal, y fue subido rápidamente a una de las unidades en que viajaban sus secuestradores.

El hecho –afirmaban– ocurrió luego de que don Fernando comiera en el restorán El Tajín, en el Centro Cultural Veracruzano, con el secretario de Marina, José Ramón Lorenzo Franco.

La información se publicó entonces en distintos diarios –no todos los medios la dieron a conocer– y se habló incluso de una demanda de rescate de diez millones de dólares y que Jorge Carrillo Olea, ex director del CISEN, habría sido el intermediario para el pago del rescate.

Nadie la desmintió oficialmente. Ni siquiera uno de sus más cercanos amigos y ex colaborador: Manlio Fabio Beltrones.

Semanas después apareció Gutiérrez Barrios. Él nunca quiso hablar públicamente de su secuestro, pero su caso quedó registrado en la historia no oficial como uno de los secuestros políticos más importantes de las últimas décadas.

De entonces a la fecha habían habido muchísimos secuestros, sí, pero pocos que impactasen a tal grado en las filas de la política nacional, hasta que ocurrió lo de Diego Fernández de Cevallos.

Y aunque no se sabe si fue secuestro o no el del panista –la procuraduría General de la República lo mantiene en calidad de “desaparecido”–, si está vivo o muerto; si se trata de un mensaje del narcotráfico, o de un asunto particular derivado de sus trabajos como litigante, o algunas otra razón, lo cierto es que el impacto de su desaparición en la sociedad ha sido enorme.

Mayor aún, diría, que el de Gutiérrez Barrios en su momento porque el caso del priista se trató con muchísima secrecía y los medios de comunicación entonces “cuidaron” la figura del ex secretario de Gobernación al grado de que ninguna televisora dio a conocer la noticia, ni tampoco se escuchó del suceso en las principales frecuencias de radio. Su caso quedó guardado prácticamente en el círculo de “los enterados”, equivalente al hoy llamado “círculo rojo”.

En cambio el caso del “Jefe” Diego –a 13 años de distancia, inmersos en una “guerra” contra el narcotráfico, matanzas a diestra y siniestra, inseguridad creciente y con una nueva cultura en el manejo informativo, medios de comunicación globalizados, redes sociales que desbordan cualquier prurito—la noticia de su desaparición, secuestro u lo que sea, ha merecido emisiones especiales en radio y televisión, primeras planas, oraciones desde la catedral, comunicados y declaraciones, abiertas y sin tapujos, de la clase política.

Los tiempos han cambiado. Pero en lo que sí se asemejan ambos casos es que tanto Gutiérrez Barrios como Fernández de Cevallos estaban distanciados de los mandatarios en turno –de Ernesto Zedillo, el primero; de Felipe Calderón, el segundo—y en que en ambos casos los “atacantes” tocaron a figuras insignes de sus partidos: del PRI en el primer caso, del PAN en el segundo.

De Valle Hermoso al Jefe Diego

Gregorio Ortega Molina / La Costumbre Del Poder

Lo cierto es que gran parte de la sociedad mexicana ha sido capaz de profundizar, con creces, todas sus ineptitudes. Enmudecidos y azorados esos sectores ávidos de riqueza, necesitados de vivir deslumbrados por el brillo del dinero sucio producido por el narcotráfico, se despojaron de toda ideología, guardaron en el cajón de los recuerdos los valores aprendidos en las casas y en las aulas, enterraron los reparos y los prejuicios con el propósito de exhumarlos a tiempo del arrepentimiento que de todas maneras pudiese conducirlos a la vida eterna. Su lucha, su deseo de vida es gobernar matando y buscar el poder muriendo.

Luis Carlos Galán fue asesinado en Colombia cuando aspiraba al poder presidencial, porque en ese país la sociedad y los narcotraficantes colisionaron. Los barones de la droga cometieron un error de cálculo, no sólo asesinaron a sus enemigos, sino que para hacerlo poco o nada les importó que hubiese víctimas inocentes. Lo mismo sabotearon un avión de pasajeros que colocaron bombas en lugares públicos. Recuperar las imágenes en los videos informativos o a través de Internet, nos recuerda que México parecía muy lejos de llegar a eso, pero que la ejecución de Mario Guajardo en Valle Hermoso, Tamaulipas, abre la puerta a escenarios que los analistas del CISEN y de la Sección Segunda de la Secretaría de la Defensa Nacional no quisieran considerar en sus análisis prospectivos, porque el tobogán del terror no tiene ruta de retorno ni límites en el descenso de uno y otro lado: me refiero al descontrol de quienes aterrorizan y al de quienes han de reprimir amparados en la violencia legítima del Estado.

No ha transcurrido ni una semana cuando desaparece Diego Fernández de Cevallos, ilustre panista de historia política llena de claroscuros y afinidades financieras más que ideológicas para servir al poder. Su “desaparición” me recuerda el secuestro de Fernando Gutiérrez Barrios y antes todavía al de Aldo Moro, pues quizá ya no quepa duda que ambos fueron plagiados por el Estado, uno con mejor suerte que el otro, pues el político italiano sí fue ejecutado.

Apuntó para Le Nouvel Observateur Leonardo Sciascia, cuando decidió revisar el asesinato de Aldo Moro: “… En los meandros del poder, donde es el gran capital quien arma la mano de los asesinos, tiene muy poca importancia la identidad de quien ha sido delegado para matar… El Estado no negoció por debilidad. En la medida en que se creyó fuerte, era débil. Poniatowski, ministro del Interior francés, de un Estado que es realmente un Estado, ha dicho que cuando están en juego vidas humanas inocentes, el Estado negocia. Es después cuando debe saber aniquilar los focos de la subversión, radicalmente…”

Por lo pronto nos movemos en la incertidumbre, pues mientras Ismael “El Mayo” Zambada dice a Julio Scherer que tienen respaldo social, que se mueven entre las redes sociales que los necesitan para vivir y viceversa, desde el gobierno sostienen que eso es una falacia, porque como apunta mi sensei: “No hay personaje histórico que no se vea obligado a llevar una máscara. Reciente, apenas pasada, está en nuestros ojos la visión de las últimas, de las que esperamos sean las últimas… Y no hay máscaras, personaje enmascarado, que no desate un delirio de persecución. Podría preverse el número de víctimas que a un cierto régimen corresponde, mirando tan sólo la máscara que lo representa. A mayor potencia de representación, mayor el número de las víctimas. Y no es necesario que las víctimas sean hechas por decreto cruel, por delirio persecutorio.

“La historia trágica se mueve a través de personajes que son máscaras, que han de aceptar la máscara para actuar en ella como hacen los actores en la tragedia poética. El espectáculo del mundo en estos últimos tiempos deja ver, por la sola visión de máscaras que no necesitan ser nombradas, la textura extremadamente trágica de nuestra época…”

El lugar común en muchas naciones es decir que son kafkianas, y en México llegan al límite torpe de decir que Kafka debió nacer mexicano. Lo que aquí ocurre es diferente, más cercano a la realidad y a la incomprensión, porque lo vivido es el absurdo camusiano, es la certeza de la falta de conciencia pública, porque por el momento la impudicia de la avidez por el dinero negro llega al discurso político disfrazada de razón, de idea, de ideología, de programa, hasta el día en que los mensajeros se presentan a cobrar la factura, como sucedió en Valle Hermoso, Tamaulipas, o a las puertas de La cabaña.

Escribe Camus en sus cuadernos: “La política y la suerte de los hombres están hechas por hombres sin ideal y sin grandeza. Los que tienen alguna grandeza dentro no hacen política”; lo que puede ser cierto, por absurdo que parezca, pero entonces ¿a quién ha de encargarse el gobierno de los hombres, si de verdad se anhela un mundo mejor?

Ciertamente no se puede depender para ello de los poderes fácticos y sus administradores, y en uno de esos poderes ya puede haberse constituido el narcotráfico, que ya es una red global con infinitas conexiones financieras y económicas, a cuyos representantes en México no les tiembla la mano para eliminar un obstáculo en Valle Hermoso, Tamaulipas, ni en Pedro Escobedo, Querétaro.

El secuestro de “El Jefe” Diego

Raymundo Riva Palacio / Estrictamente Personal

La desaparición de Diego Fernández de Cevallos el viernes por la noche no fue suficiente razón para que el presidente Felipe Calderón suspendiera su viaje a Madrid. Tampoco para convocar una reunión del gabinete de seguridad. Más aún, dentro del equipo de trabajo en Los Pinos, no hubo ninguna sensación de zozobra. Estas acciones, leídas políticamente, muestran que la desaparición no representa un riesgo para la seguridad nacional, por lo que se podría descartar –si el Presidente sigue a la letra el manual de toma de decisiones- un acto terrorista, una acción guerrillera o una represalia de la delincuencia organizada. ¿Pero el que no haya un riesgo para el Estado justifica la poca atención que el están prestando al caso?

No es un asunto de policías y ladrones, como suele enfocar el gobierno federal todos los fenómenos en México, y en cuya lógica el Presidente instruyó desde un primer momento a la PGR que interviniera en el caso, apoyado por la Policía Federal y el Ejército. El asunto es de cómo perciben en la casa presidencial los fenómenos que inciden sobre la vida política y económica. La manera como se ha dado la reacción política en Los Pinos es la clara marca de la casa: alejada de la realidad nacional, ensimismados en sus cosas, hablándose al ombligo y con un equipo bisoño –grave, después de tres años en el poder no muestran haber pasado la curva de aprendizaje- que no está observando el caso de “El Jefe” Diego como un asunto de Estado.

No necesita haber una amenaza directa al Estado para que así se considere, sino por las repercusiones que la desaparición de un personaje que fue candidato presidencial y que se sigue moviendo dentro de las élites del poder, puede significar para las propias élites nacionales y extranjeras. La desaparición de Fernández de Cevallos tendría que haber sido considerado por el gobierno, no sólo en palabras sino en actitud, como un caso de alto impacto que tendría que ser analizado en ese contexto.

Su influencia penetra el PAN –donde varios prominentes políticos hoy en día abrevan en su establo-, el gobierno –le deben parte de su carreta el secretario de Gobernación Fernando Gómez Mont, el procurador Arturo Chávez, y el secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Juan Miguel Alcántara Soria-, y la clase política nacional –es muy cercano a los ex presidentes Carlos Salinas y Vicente Fox-.

El abanico de relaciones políticas y económicas lo ubican dentro de la categoría de un personaje al que hay que tratar dentro del rango de excepcionalidades por el tamaño del impacto nacional e internacional que tiene una acción como la que se está viviendo. Fernández de Cevallos no es un político cuya esfera de poder se limite a México. Su ascendencia y cercanía con prácticamente todo el gabinete de seguridad civil, coloca al aparato de seguridad del Estado, ante los ojos profesionales de otros gobiernos, como un sistema incapaz de garantizar la seguridad de personas de cuya protección pende parte de la estabilidad política y económica.

Como un precedente, cuando en el gobierno de Ernesto Zedillo se reforzó la seguridad de personas en esa categoría, el empresario Carlos Slim, que se negaba a tener escolta, fue prácticamente obligado a ella por el entonces presidente con el argumento de que su secuestro provocaría un impacto directo sobre la economía y las inversiones que el país no podía permitirse. En el caso de Fernández de Cevallos, su relación con los ex presidentes –que tienen una amplia red de contactos políticos y económicos en el mundo- y con varios de los principales empresarios e inversionistas en México, magnifica en el mundo lo que le ha sucedido. No fue casual que la prensa internacional recogiera masivamente el hecho de su desaparición desde que lo confirmaron oficialmente las autoridades.

Todos estos factores han sido soslayados por el Presidente y su equipo, que supuran una enorme mezquindad. Fernández de Cevallos está enfrentado al grupo político de Calderón, y en estos días se batían intramuros para colocar a su gente en el Consejo Político del PAN que se define esta semana. A su pupilo más destacado dentro del gabinete, Gómez Mont, le siguen haciendo la guerra desde la Presidencia, donde no dejan de decir que sus días están contados y que sólo falta por decidir cuándo se va. A Chávez lo propuso Calderón al Senado con el propósito de que lo vetaran y elevarles el costo de hacer lo mismo con su verdadera opción para el cargo. Esa actitud se ha extrapolado al tratamiento de la desaparición de Fernández de Cevallos.

A nadie debería de extrañar. Dentro de Los Pinos no ven bien a Fernández de Cevallos, y muchos de sus argumentos han coincidido con las posiciones de sus principales adversarios. Por ejemplo, varios asesores de Calderón comparten la idea del ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador de que es un voraz abogado que trafica con influencias. También lo ven con recelo por su cercanía y colaboración política con el ex presidente Salinas, y con varias de las figuras priistas. En su mundo de blancos y negros, es casi un traidor porque no es incondicional de Calderón.

Pero los límites a los que llegaron este fin de semana fueron sorprendentes. Para una parte del equipo de Calderón, lo que sucedió con Fernández de Cevallos tiene que ver con sus litigios y con todas las personas a las que ha afectado, por lo que no tienen nada de qué preocuparse. Es cierto que esa es una de las hipótesis que tiene la PGR, pero su mecánica mental muestra el reduccionismo en toda su grandeza. No ven contexto, entorno ni consecuencias. No hay visión global sino unidimensional. Si algo le sucedió, fue su problema, no del gobierno y menos de Calderón.

Ese es el problema en Los Pinos. Viven en una casa de cristal de la que no salen. Sus reuniones sociales son entre ellos, sus excesos son entre ellos y su vida gira sólo en torno a ellos. Se hablan uno con otros y se convencen de que lo que hacen y cómo lo hacen es el camino correcto. Se comportan como pequeños déspotas, sin conocimiento, oficio y humildad. Su líder es el Presidente, que los anima, protege y les permite que lo aíslen. Siguen sin darse cuenta que en el mundo real, al que regresarán dentro de tres años, se están hundiendo. Con un agravante: cada vez dejan más agraviados y heridos en el camino.

Comunicado integro del EPR sobre desaparición del "jefe DIego"

Comunicado integro del EPR sobre el caso Diego Fernández de Cevallos

Grupo: Partido Democrático Popular Revolucionario-Ejército Popular Revolucionario

País: Mexico

Categoria : Comunicado

AL PUEBLO DE MEXICO
A LOS PUEBLOS DEL MUNDO
A LOS ORGANISMOS NO GUBERNAMENTALES DEFENSORES DE LOS DERECHOS HUMANOS
A LAS ORGANIZACIONES SOCIALES, POLÍTICAS Y REVOLUCIONARIAS
¡HERMANAS, HERMANOS, CAMARADAS!


Es lamentable la desaparición del Sr. Licenciado Diego Fernández de Ceballos, cualquiera que sea el origen o motivo, es un hecho doloroso para la familia, dolor que conocemos y sabemos por lo que están pasando.

No sabemos si su desaparición es por motivos políticos, por sus pugnas interpartidarias o por la descomposición social de este régimen neoliberal. Pero, como se trata de un connotado político este régimen lo busca y hace todos los espavientos por encontrarlo volcando todo el apoyo del Estado a la familia, hecho que contrasta cuando se trata de un ciudadano que no tiene fortuna económica o un apellido de renombre, o de un luchador social porque en estos casos se trata con desdén y se menosprecia el dolor de las familias.

Cuando se trata de un hombre de renombre, la familia no sólo recibe todo el respaldo del Estado, sino también de los medios de comunicación que cuidan las formas y evitan colgarle a toda costa adjetivos como se hace con los luchadores sociales y los ciudadanos indefensos.
Sabemos del dolor por el que pasa la familia del señor Diego Fernández de Ceballos porque nosotros también tenemos a dos de nuestros compañeros detenidos desaparecidos por las fuerzas represivas del Sr. Felipe Calderón Hinojosa, Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez; conocemos de su dolor por el dolor que han pasado y viven los familiares de los cientos de luchadores sociales que han sido detenidos-desaparecidos por el Estado mexicano, de los familiares de los mineros muertos en Pasta de Conchos, por los 37 petroleros de Cadereyta desaparecidos en las mismas fechas que nuestros compañeros, por los miles de “levantones” y asesinatos que ha implicado la supuesta guerra contra el narcotráfico.

La política gubernamental con todas estas familias y ciudadanos ha sido el intento permanente por humillarlas sin hacerles caso, atendiendo sus demandas con burocratismo, de manera irónica y burlona.

La desaparición forzada es una política de Estado que lejos de ser abandonada, el calderonismo apuntala y practica sistemáticamente, por lo que tenemos la certeza que este gobierno seguirá intentando desaparecer a luchadores sociales. La práctica del delito de desaparición forzada, crimen de lesa humanidad en nuestro país la realizan no sólo contra luchadores sociales, este gobierno de ultraderecha recurre a ella para eliminar a sus oponentes políticos, militares y policías que se oponen a las órdenes de su cúpula.

Son ya tres años desde la detención desaparición de nuestros compañeros y en esa lógica de la impunidad la política de este gobierno trata de cerrar toda posibilidad de descubrir y castigar a los responsables materiales de dicho delito, pero sabemos que en su detención desaparición están involucrados directamente el general retirado Juan Alfredo Oropeza Garnica, Ulises Ruiz Ortiz y quien se hace pasar como presidente de la República y jefe de las fuerzas armadas Felipe Calderón Hinojosa.

El delito de desaparición forzada ya sea por motivos políticos o sociales es un crimen de lesa humanidad que no prescribe y está por encima de cualquier posición o militancia política y los responsables materiales e intelectuales deben ser castigados.

Calderón es parte de la derecha internacional y es asesorado por ella, sobre todo por la derecha de España, que criminaliza y persigue al pueblo vasco, pero no debe olvidar que todos aquellos que cometen delitos de lesa humanidad algún día van a ser juzgados.

En este contexto de persecución y criminalización del pueblo vasco la justicia española enjuicia al juez Baltazar Garzón por haber descubierto y poner en evidencia pública la descomposición de la derecha española y la complicidad con los delitos cometidos por el franquismo.

Y aunque el juez Garzón actuaba de manera cruel y con saña al condenar a los independentistas vascos, hoy se le juzga para mantener la impunidad del franquismo y ocultar la corrupción del bloque de derecha español, mismo que lo aplaudió cuando condenó a los luchadores sociales de izquierda. El señor Felipe Calderón en nuestro país tiene la misma tendencia que esta derecha española franquista por imponer normas dictatoriales, quien por cierto es asesorado también por un hombre sin principios políticos como es Joaquín Villalobos, ¿Qué se puede esperar de un hombre consumido por los vicios? Sólo la actitud de un dictadorzuelo.

En nuestro país, también existen los Joaquines Villalobos entre los ladrones y desertores de la revolución que huyeron para no ser juzgados bajo los principios revolucionarios. Hoy, algunos con sus actos simulan tener estructuras y quieren venderse muy caro con o para quien quiera cooptarlos, sin embargo, aunque hagan simulaciones de estar en la sierra, no deja de ser un montaje y medida mediática para tratar de justificar la incapacidad política para organizar revolucionariamente a las masas y la ausencia de un lineamiento y fundamentos filosóficos para hacer creíble su existencia.

Cuando estaban dentro de las filas de nuestro partido, aquí era tanta la devaluación y mediocridad que decían que a pesar de los años en la lucha revolucionaria no se había hecho nada, hoy han pasado los años y quisiéramos ver los resultados, que sus palabras de presunción se volvieran realidad.

Para nosotros la política no es un problema personal, por eso ante la desaparición del Sr. Diego Fernández de Cevallos, sin importar si sacan su accidentada biografía o los claro-oscuros de su vida, lamentamos el hecho y nos solidarizamos con el dolor de su familia, así como con el dolor de todas las familias que sufren por la ausencia de sus seres queridos y nos pronunciamos porque no hayan más desaparecidos en el país ni por motivos políticos o sociales, delito que están practicando las fuerzas represivas y sobre todo la marina y al ejército federal que hoy están desatados al grado de balear al priista César Duarte candidato al gobierno del estado de Chihuahua, eso habla de la impunidad y autoritarismo de este gobierno.

Por cierto en este contexto de descomposición social ¿Qué dicen de estos hechos Guillermo Velazco Arzac y José Antonio Ortega Sánchez?, quienes “diligentemente” maniobraron para que este gobierno entregara a Lucía Moret, única sobreviviente mexicana de la masacre de Sucumbíos, Ecuador; estudiante universitaria que realizaba su tesis, acusada por ellos mismos como “terrorista” sin que lo hayan logrado hasta ahora. Honor y gloria a los caídos en Sucumbíos.

¿Qué opinan de la descomposición de este régimen el Sr. Martí, el Sr. Nelson Vargas?


¡VIVOS SE LOS LLEVARON, VIVOS LOS QUEREMOS!
¡A EXIGIR LA LIBERTAD DE TODOS LOS PRESOS POLITICOS Y DE CONCIENCIA DEL PAIS!
¡POR LA PRESENTACION DE TODOS LOS DETENIDOS DESAPARECIDOS!

¡POR LA REVOLUCION SOCIALISTA!
¡VENCER O MORIR!
¡POR NUESTROS CAMARADAS PROLETARIOS!
¡RESUELTOS A VENCER!
¡CON LA GUERRA POPULAR! ¡EL EPR TRIUNFARA!

COMITÉ CENTRAL
DEL
PARTIDO DEMOCRATICO POPULAR REVOLUCIONARIO
PDPR

COMANDANCIA GENERAL
DEL
EJERCITOPOPULAR REVOLUCIONARIO
CG-EPR

Año 46
República mexicana, a 17 de mayo de 2010.

El Jefe Diego carea a PGR-Segob vs. SSPF

A Puerta Cerrada / Marcela Gómez Zalce

• El cuarto año y la desestabilización…
•Fracasa el manejo de la crisis

Gobernar, mi estimado, significa rectificar. Tiempos aciagos, controvertidos y delicados los que Vive México en medio de una descontrolada ola de violencia que sigue acumulando cifras en la lista de la irreflexiva guerrita contra esa “ridícula minoría” que, con el reciente acontecimiento de muchas peligrosas lecturas, demuestra que de ridícula no tiene nada, y está por verse si de minoría también.

El secuestro del ex candidato presidencial Diego Fernández de Cevallos, ocurrido el viernes fuera de su rancho en el estado de Querétaro, gobernado por el PRI, mostró una vez más, my friend, el distintivo sello del (des)gobierno en materia del manejo de esta crisis y de un control de daños que fue, prácticamente, un absoluto fracaso.

El hecho que debe y tiene que ser investigado hasta sus últimas consecuencias por sí solo deja varios sugestivos aspectos sobre la mesa del contexto nacional que, como se ha escrito en este irreverente espacio hasta el cansancio, está en ruta de vertiginosa descomposición, de caos e ingobernabilidad que sistemáticamente es negado, maquillado y subestimado en toneladas de discursos envalentonados y desafiantes como los regalados por el mismo Felipe Calderón y el cadáver de Bucareli Fernando Gómez Mont relacionados con el poder de la organizada delincuencia.

El secuestro del Jefe Diego contiene múltiples aristas. Primero, es un golpe a la línea de flotación del gabinete de seguridad pegando en el corazón de la PGR con Arturo Chávez Chávez y en Gobernación con Gómez Mont, lo que sugeriría una perversa dosis de oficio para enviar mensajes de alto impacto que han generado una cascada de reacciones no sólo en las redes sociales, que vivieron ayer una simpática jornada de histeria colectiva, sino en los medios electrónicos…

Frente que quedó completamente abierto y sin control de información por horas por parte del gymboree (con minúsculas) de Los Pinos revelando que estos impúberes en el poder (del no poder) están por completo rebasados, pasmados y… asustados. Si le agrega la confusión e incertidumbre generada por la serie de atractivos rumores desatados, el mordaz respetable se pregunta ¿dónde chingaos está el liderazgo y la conducción del timón del cacareado barco de gran calado que ahora sí… tiene de sobra su dosis de emocionante adversidad?

La arista política es por demás original e importante por el estupendo perfil de Fernández de Cevallos, un hombre del sistema, operador e interlocutor en la esfera de la PANdilla, de las lacritas tricolores, cercano a Carlos Salinas de Gortari y, pese a su distanciamiento con el mismo Calderón Hinojosa, el Jefe Diego terminó por operar áreas sensibles y estratégicas.

Esta crisis que obligó a Felipe a retrasar su gira a la V Cumbre México-UE, taaan importante y trascendental, mi estimado, ahora que a su (des)gobierno se le desestabiliza... jaló la cadena (del retrete) de la desconfianza, recelo y delicada putrefacción en el interior de su gabinete. ¿Por qué? Sencillo.

Pero sírvase su drink mañanero porque ahí le va. ¿Listo?

Turns out que en medio de la crisis que desató también la preocupación (e inmediata ocupación) en la oficina del poderoso senador Manlio Fabio Beltrones, en Los Pinos y el búnker, perdón, kínder de la PANdilla se vivía un ambiente de tensión, incertidumbre, confusión y alarma ante la ola de rumores que terminó de enrarecer los ánimos electorales, la pugna crecía entre la PGR-Segob y, of course, la acreditada SSPF de García Luna (aplausos) en donde no resbala la coordinación con Gómez Mont y Chávez Chávez.

Chingón.

Todo con relación al flujo de información que debe llegar puntualmente al otro lado del charco… porque de este lado lo que hay es un charco de, digamos, suspicacia sobre la simpática información que hay detrás del delicado acontecimiento que tiene que ser resuelto a la brevedad para evitar el colapso rápido de un estado… fallido.

Y ahí hay un foco rojo marca nomeolvides porque demuestra el desmadre interno del (des)gobierno en un tema tan delicado, en todas sus vertientes, como lo es el secuestro de Fernández de Cevallos que —¿como daño colateral?— ya desencadenó una ola de repudio de las cúpulas empresariales y no tardan organismos como el encabezado por Alejandro Martí que exigirán no sólo respuestas en torno a leyes no aprobadas sino la clásica de…

Si no pueden, my friend, ¡¡¡renuncien…!!!

Por la mirilla

Al cierre de este espacio el PRI se declaraba ganador en Mérida, Yucatán… ¡¿Bomba?!

Continúa búsqueda de Fernández de Cevallos en México


http://www.youtube.com/watch?v=c6JCJgwmMx8

En Querétaro, México, continúa la búsqueda del ex senador y candidato presidencial Diego Fernández de Cevallos, quien desapareció la noche del viernes. El político, uno de los referentes del gobernante partido conservador PAN, habría sido secuestrado en una de las tres lujosas propiedades que posee en la zona.