viernes, abril 06, 2012

Quesadilla azul

Pifias diarias de Josefina
EPN: exceso de propaganda
AMLO y los reacomodos

Julio Hernández López / Astillero


Josefina Vázquez Mota ha anunciado que dedicará este sábado a analizar lo que está haciendo como candidata (una estrategia perfecta, ha dicho, aunque aun estando en ese nivel máximo de excelencia considera posible mejorarla), pero ni siquiera ese paréntesis de reflexión es motivado por causas naturales sino por el hecho de que no podrá visitar Veracruz ese día, como tenía programado, a causa de la guerra entre panistas a partir de que le han tumbado la candidatura a senador a uno de los miembros de la implacable familia Yunes.

Materia para el análisis de errores tiene en demasía el equipo de la tambaleante candidata. Diariamente se produce cuando menos una pifia trascendente que hace ver la novatez o la perfidia de algunos de los miembros de su equipo central de trabajo y que abona la especie de que no es improbable el relevo de una carta tan mal jugada. Ayer mismo, por ejemplo, la dama de la sonrisa perpetua pareció decidida a echarse en contra el mayor número de voluntades vacacionistas que pudo: obstruyó el acceso a los baños y servicios en una caseta de salida carretera, molestó a comensales cuando con gran aparato de acompañantes y prensa fue a ensayar el difícil arte de comer quesadillas con naturalidad y buena cara, y se topó con mujeres abiertamente opositoras a su candidatura y partido, las que virtualmente la echaron de un establecimiento gastronómico de Tres Marías.

Una de las primeras decisiones que Vázquez Mota se ha visto obligada a tomar es la sintomática incorporación a su equipo de trabajo de miembros de los grupos de Ernesto Cordero y Santiago Creel. Lo que pueda agregar o restar el todavía senador Creel es políticamente intrascendente en estos momentos, pues ha quedado en una condición de marginalidad de la que le costará trabajo reponerse. En cambio, resultará muy significativo el papel que juegue Cordero, es decir, el propio Calderón, que es quien maneja realmente la ficha, fofa por sí misma, del ex secretario de Hacienda. Con esos añadidos, Josefina acepta que no puede por sí sola con el paquete, y acepta el tutelaje del taimado Felipe, que nunca ha impulsado genuinamente las aspiraciones de la damnificada de Tres Marías. Si la campaña repunta, será por obra y gracia del gran jefe pinolero, y si el curso parece irremontable, los hilos de la campaña estarán en manos de ese mismo jefe, por la vía del comisionado Cordero.

En el mismo Veracruz donde cruzan espadas las elites panistas, el videocandidato Peña Nieto se mueve como pez en comercial marítimo. Tiene allí el apoyo pleno del gobernador Javier Duarte, quien más de una vez se ha preguntado si hay alguna relación de orden político en el hecho de que las matanzas en su entidad, el año pasado, se desataron al mismo tiempo que él se declaraba abiertamente a favor de quien entonces apenas era precandidato. Hay quienes alientan en Duarte la tesis de que en el primer recambio de un hipotético gabinete peñanietista él podría dejar el gobierno veracruzano para entrar a ligas mayores, y en función de esa ilusión de ascenso ha puesto cuanto le ha sido posible al servicio de la candidatura copetona.

Otros afluentes económicos muestran parecida desesperación por favorecer la postulación de quien consideran que les habrá de pagar con creces las inversiones hechas hoy. De una manera escandalosa se multiplican las formas de propaganda en pro de Peña Nieto, y no sólo en los medios electrónicos (radio y televisión) sabidamente alineados con ese proyecto, sino incluso en pantallas de cine, paradores de autobuses, sistemas de video al interior de autobuses foráneos, festivales en plazas públicas, ayuda a vacacionistas y otros mecanismos de abierta promoción del ex gobernador del estado de México.

Andrés Manuel López Obrador descansa, en tanto, en su famosa finca chiapaneca de sonorísimo nombre. No es que haya mandado todo hacia ese destino fatigoso (La Chingada), como había anunciado semanas atrás que sucedería si en esta segunda ocasión no alcanza el triunfo en la contienda presidencial, sino que esos parajes le ayudan a cargar batería. Hasta ahora no ha podido remontar la ubicación que le han asignado las encuestadoras unidas, conforme a un guión que pretende circunscribir la contienda a los aspirantes del PAN y el PRI, pero tampoco ha permitido que se instale el desaliento entre sus seguidores ni que la percepción generalizada dé por verdad bíblica los manejos interesados de los manejadores de una presunta opinión pública.

Podría decirse, incluso, que frente al diario desvanecimiento de la candidata de blanco y azul, y el evidente exceso de intereses voraces que financian la apabullante propaganda a favor del de tres colores, la oportunidad de López Obrador estaría en condiciones de crecer y avanzar. Vázquez Mota, Calderón y el PAN se fijaron como meta colocar a la primera en una presunta superioridad por decreto respecto al tabasqueño, pero si la campeona del Gym y las Quesadillas Azules no levanta, será insostenible pretender que ella va en un segundo lugar en las encuestas.

Si Josefina se desfonda y AMLO queda ahora como segundo lugar evidente en la carrera regulada por las encuestadoras, el grado de competencia podría volverse peligroso para la dupla PAN-PRI. Por ello es que a los estrategas de Los Pinos les urge definir si Josefina sigue siendo viable o es necesario hacerla a un lado para presentar una nueva opción, que refresque el alicaído ambiente de los panistas y permita continuar con el pacto del bipartidismo pripánico que permita repartirse el pastel entre los dos bandos bien entendidos y hacer a un lado al incómodo aspirante de izquierda. Tiempo de reflexión y redefinición. De sacrificios y esperanzas de resurrección.

Y, mientras Estados Unidos afina su programa de trabajo en México mediante la Iniciativa Mérida, durante treinta meses dedicados a la prevención del crimen y la violencia, más allá de los resultados electorales nativos, ¡feliz fin de semana!

Gabinete de AMLO, presentado al estilo ‘Beatles’

En la página www.amlo.si los simpatizantes del político tabasqueño presenta a los posibles integrantes de su equipo, emulando la mítica portada de “Sgt. Pepper's lonely hearts club band”

Notimex


Simpatizantes de Andrés Manuel López Obrador difundieron en la página www.amlo.si una imagen en la que muestra al candidato presidencial de las izquierdas con los que serían los integrantes de su gabinete, en caso de ganar las elecciones del 1 de julio.

En dicha imagen se muestra a “El Gabinete. Los mejores hombres y mujeres para representar al pueblo mexicano”, con figuras históricas que imita la portada del conocido disco de The Beatles titulado “Sgt. Pepper’s lonely hearts club band”.

En esta imagen icónica, lanzada por el cuarteto de Liverpool en 1967, los simpatizantes de López Obrador lo recrearon con fines proselitistas para el proceso electoral que se avecina, lo que se indica metafóricamente con la urna electoral ubicada a los pies del candidato.

En la parte central aparece el político tabasqueño rodeado por los personajes que integrarían su gabinete en caso de ganar la mayoría del voto popular.

De esta manera aparecen arropando al candidato presidencial del Movimiento Progresista, Marcelo Ebrard, Claudia Sheinbaum, Juan Ramón de la Fuente, Bertha Elena Luján, Rogelio Ramírez de la O, Javier Jiménez Espriú, Adolfo Hellmund López, María Luisa Albores y Raquel Sosa.

De igual manera Jorge Eduardo Navarrete, Miguel Torruco Márquez, José Agustín Ortiz Pinchetti, Víctor Suárez Carrera, René Drucker, Elena Poniatowska, Fernando Turner, Bernardo Bátiz, Sergio Rodríguez Cuevas, Manuel Mondragón y Genaro Góngora Pimentel.

Todos ellos, “destapados” por López Obrador se harían cargo de las carteras más importantes del gabinete federal en los próximos seis años.

En la composición también aparecen una abigarrada colección de personajes vivos y muertos, nacionales y extranjeros con los que López Obrador y su movimiento se inspiran para intentar la transformación de México.

Lo mismo puede verse a Cuauhtémoc Cárdenas, Heberto Castillo, Ifigenia Martínez, que a personas históricos como Nezahualcóyotl, Cuauhtémoc, Morelos, Francisco Villa, Ricargo Flores Magón, Che Guevara, Josefa Ortiz de Domínguez, Mahatma Gandhi, Francisco I. Madero, Emiliano Zapata, Martin Luther King, Miguel Hidalgo, Benito Juárez, entre otros.

Asimismo destacan a personalidades de la cultura como Octavio Paz, Carlos Monsiváis, Sor Juana Inés de la Cruz, Frida Kahlo, Diego Rivera, Juan Rulfo y Juan José Arreola, sin faltar artistas contemporáneos que se han comprometido públicamente con López Obrador como Demián Bichir y Héctor Bonilla.

Campaña electoral: más de lo mismo

Candidatos: la vieja y triste historia
Los Pinos: consumo de papel de baño

Carlos Fernández-Vega / México SA


De nueva cuenta los mexicanos asisten como invitados de piedra a otra tanda de campañas electorales. No tardarán mucho en leer en los diarios, escuchar en la radio y/o ver en la televisión la tradicional catarata de promesas y compromisos (hasta ahora no han pasado de ofrecer amor, recorridos por el país y mareos a discreción) para cambiar al país. Terminan seis trágicos años, los de Calderón en Los Pinos, con una nación más desigual, con menor bienestar para sus habitantes y muertos por doquier, entre otras gracias. Pero no hay de qué preocuparse: ya está aquí el nuevo equipo de prometedores profesionales, quienes retomarán las ofertas de 2006 (y 2000, 1994, 1988, etcétera, etcétera) para hacer de esta una República de iguales.

Ahora que hasta las propias trasnacionales financieras se quejan de que la banca en México funciona como oligopolio y reclaman por el elevadísimo grado de concentración en ese sector, es imposible no recordar la promesa calderonista de campaña (una de las tantas que hiciera en 2006) sobre el (así lo dijo) “decidido combate a los monopolios y oligopolios, y a la concentración del ingreso y la riqueza). Se trata, decía, de construir un México nuevo para vivir mejor. Pues bien, monopolios y oligopolios se mantienen intocados y engordando, la concentración del ingreso y la riqueza goza de cabal salud, y los mexicanos viven cada vez peor. De cualquier suerte, el susodicho se instaló en Los Pinos y allí se quedó por seis larguísimos años sin que nadie reclamara por el ostentoso incumplimiento de promesas de campaña (de hecho procedió en estricto sentido contrario).

Sucederá lo mismo en esta nueva tanda electoral. Quien finalmente se instale en la residencia oficial incumplirá lo prometido; todos mentarán madres sotto voce; nadie reclamará abierta y públicamente, porque eso no es políticamente correcto, y la calidad de vida de los mexicanos descenderá unos cuantos escalones más. En la tienda de enfrente, monopolios y oligopolios se fortalecerán y mantendrán el saqueo, y el gobierno mexicano, como siempre, dedicará más tiempo y esfuerzo a encontrar pretextos para justificar fallos y desviaciones. Es una historia tan repetida que ya aburre.

En este espacio recordamos ayer que en 2006 –en tiempos electorales, claro está– el Banco Mundial advertía sobre el historial de alta concentración del sistema bancario que opera en México. Está en manos de unos cuantos bancos con el otorgamiento de créditos canalizado a unas pocas empresas grandes, a menudo relacionadas con los dueños de los bancos y en términos preferenciales. Las reformas realizadas luego de la crisis de 1994 aunque limpiaron el sistema, lo llevaron a concentrarse aún más. La proporción de activos en manos de los cinco principales bancos del sistema financiero mexicano pasó de 74 por ciento en 1994 a 88 por ciento en 2001, convirtiéndolo en uno de los sistemas bancarios más concentrados del mundo. Sin embargo, en contraste con los niveles previos a 1994, el sistema está casi totalmente en manos extranjeras y no se encuentra evidencia de favoritismo en el otorgamiento de créditos. Desde tiempos salinistas se prometió desconcentrar el sistema bancario. Zedillo, Fox y Calderón dijeron lo mismo y nada hicieron, salvo concentrar más lo concentrado.

El propio Banco Mundial subrayaba que la desigualdad y el lento crecimiento (económico) son dos de los problemas más importantes que enfrenta México en la actualidad. Pues bien, hoy México crece todavía menos que seis años atrás (de hecho es la menor tasa desde tiempos de Miguel de la Madrid, ahora reivindicado por Calderón), lo que ya es decir, y la desigualdad avanza a galope. En campaña, el actual inquilino de Los Pinos prometió lo primero, pero trabajó para lo segundo. ¿Quién le reclamó?

En aquel 2006 la institución financiera multilateral advertía sobre “dos tipos de estructura desigual que reducen el crecimiento en México: la que se da por medio de la concentración de la riqueza y del poder monopólico en el sector empresarial y la que se presenta como resultado de la existencia de sindicatos en sectores protegidos y organizaciones agrícolas. La influencia de las élites interconectadas, de igual forma que la que ejercen algunos grupos corporativistas organizados (maestros –léase Elba Esther–, trabajadores del IMSS, petroleros, etcétera, etcétera), tienen una relevancia especial para sentar la base de las trampas de desigualdad, estructuras de desigualdad que tienden a perpetuarse en el tiempo”. El entonces candidato panista prometió que acabaría con esas dañinas estructuras, pero en los hechos se agarró de ellas y las hizo aún más poderosas para poder él instalarse en la residencia oficial.

El Banco Mundial, alarmado, denunciaba que en 1996, la base de datos de Forbes registraba a diez multimillonarios mexicanos con una riqueza total neta de 51 mil millones de dólares, contra 24 mil millones en 2000. Aunque la lista es dinámica, es decir, las personas registradas pueden entrar y salir de ella, en esencia se asienta a un total de 20 personas o familias que declararon tener un valor neto de mil millones de dólares o más entre 1996 y 2006. La mayoría de sus integrantes heredó parte de su riqueza, y casi la mitad se benefició de las privatizaciones realizadas a principios de los años noventa. La riqueza actual se deriva de los negocios en una amplia gama de sectores, incluyendo la minería, la banca, las telecomunicaciones, la cerveza, el cemento, la industria farmacéutica, el comercio al menudeo, los bienes raíces, la televisión y las tortillas. Para los últimos tres años el valor total neto de los multimillonarios alcanzó entre 5 y 6 por ciento del PIB.

Con Calderón en Los Pinos, la riqueza de los Forbes mexicanos (incluido El Chapo) creció y creció hasta representar (cierre de 2011 cerca de 12 a 13 por ciento del PIB, y las familias política y económicamente más poderosas del país siguen siendo las mismas, con un pequeña diferencia con respecto a seis años atrás: son más ricas, son más influyentes y se mantienen impunes. ¿Quién reclamó al susodicho? Ahora, en 2012 las campañas electorales van por la misma senda; el numerito se repite, a la par que las promesas y los compromisos, por mucho que digan que no ofrecen más de lo mismo.

Las rebanadas del pastel

Inexplicablemente el Ifai ordenó a la Presidencia de la República que informe cuánto erogó en la compra de rollos de papel higiénico entre enero de 2010 y el mismo mes de 2012, lapso en que compró 50 por ciento más de cajas que de 2007 a 2009. ¿Por qué la exigencia? Son ganas de joder, pues resulta más que obvio que el inquilino de Los Pinos y su brillante gabinetazo (conocidos como los patos salvajes) dan un paso y la cagan, lo que justifica el altísimo consumo del producto descrito. Serán brutos, pero, eso sí, muy limpios.

Postales: Londres

Raymundo Riva Palacio

Esta ciudad le hace honor a la flema inglesa, fría, sobria y serena. Este verano celebran los Juegos Olímpicos y para cualquier visitante podría pasar desapercibido. Sólo un discreto contador de días que asemeja el logo de las Olimpiadas en la Plaza de Trafalgar, en el centro de Londres y zona cero de las celebraciones nacionales, toma el pulso cada segundo. Qué diferencia de México y Grecia, que vivieron la fiebreolímpica tres años antes de que se inauguraran, o de Montreal y Vancouver, que la sintieron dos años antes, como sucedió en Barcelona o Sydney. En esta vieja capital imperial que se comporta y vive como tal, la vida tiene otros aceleradores.

No hay una ciudad más cosmopolita en el mundo que Londres, donde se hablan 300 lenguas que la convierten en la sociedad más multicultural. Aquí hay más museos que en París, estereotipo cultural del mundo, y más teatros que en Nueva York, ícono del entretenimiento de calidad. De hecho, aquí hay más de casi todo. Más de 100 obras de teatro por semana, más de 250 conciertos, más de 200 exhibiciones, más de 250 centros nocturnos y bares. Cada día uno de cado ocho de los londinenses trabajan en un empleo que se dedica a la creatividad o está vinculado a esa industria. No hay ciudad alguna que se le acerque.

Desde aquí se regaló el mundo la contra revolución cultural de los 60s, que tiene en Carnaby Street, todavía con un poco de su pavimento con pintura sicodélica de aquellos años, un monumento vivo de cuando empezó el principio del fin del mundo de la posguerra. Aquí se construyó el primer metro y la primera escalera eléctrica –que se encuentra en la gran tienda departamental Harrods-, y empezó el fútbol soccer. Aquí también se encuentra el meridiano cero, donde empiezan los husos horarios, y se encuentra Heathrow, el aeropuerto con el mayor número de visitantes internacionales.

Lo que no tienen, lo toman. El Museo Británico es el mejor ejemplo. Después del Museo de Historia de El Cairo, tiene la colección de objetos egipcios más grande del mundo –más de 100 mil piezas-, que incluye la Roca Roseta, un fragmento de la estela egipcia de 196 A.C. escrita en tres alfabetos, que sirvió para descifrar los jeroglíficos egipcios. En 1999 levantaron el Big Eye, una rueda de Ferris –que asemeja a una rueda de la fortuna con góndolas en lugar de asientos-, cuya original la diseño y construyó George Washington Gale Ferris Jr. para la Feria Mundial de Chicago de 1893, y hace una década aproximadamente construyeron una segunda ala de la Galería Tate, que es el museo de arte contemporáneo más visitado del mundo.

Con tantas actividades que tiene Londres todos los días, los Juegos Olímpicos parecen ser parte de un calendario normal. Inclusive este año, donde este mes se casa el Príncipe Andrés y en junio se celebra el Jubileo de Diamante de la Reina Isabel II. Unas Olimpiadas más –es la única ciudad que las ha tenido tres veces-, no es algo muy llamativo para esta sociedad, salvo para lo que representa positiva y negativamente para le economía. Casi dos de cada tres londinenses no veían con buenos las Olimpiadas, según encuestas, y cuando se inauguró el reloj en Trafalgar, 80% en una encuesta en línea de la BBC, lo reprobaron.

Los ingleses están tratando de que las Olimpiadas sean un negocio y no siga la ruta del desastre económico de Montreal, Atenas, Barcelona, Sydney y Beijing. Con un desempleo de 7.9%, hay molestia y críticas por el costo de 15 mil millones de dólares que significarán, pese a que varias de las nuevas instalaciones, como el Estadio Olímpico, son proyectos de desarrollo integral de largo plazo. Se proyecta una importante derrama económica, que de acuerdo con Visa, patrocinador de las Olimpiadas, durante el evento de tres semanas los visitantes dejen ganancias por 993 millones de dólares.

La mejor parte se la llevará la industria hotelera, que se calcula tendrá ingresos por 197 millones de dólares, sobretodo por el sobreprecio de 100% y de hasta 250% en los hoteles de cinco estrellas, que están prácticamente con la capacidad a tope, y alguna que otra suite, como la Presidencial del Claridge, que a 220 mil dólares la noche, varios se la disputan. El entretenimiento, los restaurantes y bares recibirán 131 millones, y los supermercados, para otro tipo de turismo, ganancias por 128 millones. Los números no están mal, si las proyecciones se acercan en la realidad.

Pero ni siquiera esa posibilidad anima a los ingleses. Así son. Aunque grandes atletas en muchas disciplinas, lo suyo no es el deporte amateur sino el soccer, cuya Premier League es la más cara del futbol mundial. De eso sí hay registro en todos lados. Ahí si hay pasión. Lo demás ya se verá. Después de todo, no será sino hasta julio, el pleno verano, cuando se inauguren las Olimpiadas, cuyo boleto, por si se le antoja, puede costar tres mil 225 dólares.

Por qué no votan los mexicanos residentes en EU

Arturo Balderas

Previamente a las elecciones de 2006 el IFE realizó un estudio sobre la viabilidad del voto de los mexicanos que residen en el extranjero. Una de las conclusiones del estudio fue que cerca de 4 millones de mexicanos, 90 por ciento de residentes en Estados Unidos, tenían la posibilidad de votar en las elecciones para la Presidencia que se efectuarían en 2006.

El liderazgo de la comunidad mexicana residente en el extranjero durante años promovió que el Congreso de la Unión aprobara ese derecho en el supuesto de que había millones de mexicanos ansiosos por participar en las elecciones de su país. Gracias a la evaluación que el propio instituto realizó a partir de los resultados de la elección, ahora sabemos que el supuesto era equivocado, ya que sólo 40 mil mexicanos se inscribieron en el padrón para votar y únicamente 33 mil lo hicieron, 28 mil de ellos en Estados Unidos.

A partir de su evaluación, el propio IFE hizo recomendaciones al Congreso para allanar algunos de los obstáculos que pudieron haber impedido a quienes viven fuera del país ejercer el derecho a votar. Además, realizó los ajustes que la legislación vigente permitía, para superar algunos de esos obstáculos, particularmente los de tipo instrumental.

Una vez cerrado el ciclo para que los mexicanos residentes fuera del país se inscribieran en el padrón para votar en julio próximo, el instituto dio a conocer que se recibieron 61 mil 687 solicitudes, de las que 45 mil 555 corresponden a Estados Unidos.

El esfuerzo realizado por las autoridades electorales en coordinación con instancias del Ejecutivo, no se reflejó en un aumento sustancial de quienes presumiblemente votarán en julio. Pareciera que una vez más prevaleció el desinterés de quienes residen en el extranjero para participar en los comicios de su país.

De acuerdo con la información censal, la población mexicana residente en el extranjero se concentra en Estados Unidos. Correspondiente con ese dato más de 70 por ciento de las solicitudes para inscribirse en el padrón para votar en las elecciones del primero de julio provino de ese país. En 2006, el mayor número de solicitudes se recibió de California, Texas e Illinois, estados en los que residen la mayoría de los ciudadanos mexicanos, según el censo. Aún se desconoce esa información para las elecciones del próximo mes de julio.

Para responder a una serie de interrogantes sobre ese abstencionismo electoral es necesario establecer comunicación con las organizaciones en las que se agrupan los mexicanos residentes en el extranjero, instituciones académicas en las que hay programas de estudios sobre México y organizaciones de atención a migrantes. Se realizarán entrevistas personales con esos líderes comunitarios e instituciones académicas, y en coordinación con ellos se administrará una encuesta, en las que se desagreguen dos preguntas básicas:

● ¿Hay una correlación entre la falta de participación en las elecciones, cuando los supuestos votantes vivían en México y ahora que residen en el extranjero?

● ¿Para aquellos que además tienen la nacionalidad estadunidense hay ese mismo desinterés en participar en las elecciones estadunidenses?

Reitero que entre los propósitos de este trabajo, en primer término, es saber por qué los mexicanos no votan, no obstante la insistencia del liderazgo de las comunidades mexicanas residentes en el extranjero, particularmente en Estados Unidos, en que se les concediera el derecho a votar.

Por extensión, los que adquirieron la nacionalidad estadunidense, ¿tienen también esa predisposición a abstenerse en las elecciones de Estados Unidos?

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