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martes, marzo 26, 2013

Religión en las aulas


Primer paso en Puebla
PRD: ¡ah, Chihuahua!
Cartas chiapanecas

Julio Hernández López / Astillero

Es significativo que haya sido en Puebla donde se dio el primer paso en firme hacia la apertura de los salones de clases de todo nivel a la enseñanza religiosa. Esa entidad es gobernada por un ex priísta, Rafael Moreno Valle, quien hasta ahora había sido ahijado político de la profesora Elba Esther Gordillo, aunque pragmáticamente se ha mantenido bajo la sombrilla del PAN.

Allí, un yunquista que es diputado local y preside la comisión de gobernación y puntos constitucionales del congreso, Juan Carlos Espina von Roehrich, presentó ayer ante la comisión permanente una iniciativa de reforma al artículo 2 de la constitución estatal para que en delante establezca lo siguiente: El Estado respetará la libertad de los padres y, en su caso, de los tutores legales para garantizar que los hijos reciban la educación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones. Las iglesias y demás agrupaciones religiosas se sujetarán a la ley.

El lance estelarizado por tan peculiar personaje, el diputado de ultraderecha Espina, en una entidad urgida de ganar indulgencias frente a un Enrique Peña Nieto que ha regateado una visita oficial, como si el gobernador Moreno Valle hubiera caído en desgracia junto con su anterior protectora, Gordillo, ha fortalecido la versión de que se pretende generar un movimiento de congresos locales que impulse los cambios constitucionales a plenitud, que el federal en su momento no pudo aprobar, para dar salida a los compromisos del nuevo PRI con el expansivo poder vaticano.

Encajaría en el estilo sexenal usar al congreso poblano y al gobernador urgido de hacer méritos ante EPN para cumplirle promesas a los dos papas, a Benedicto XVI, que vino a México para consolidar reformas y ofertas, y a Francisco, que tiene la vista política fija en Latinoamérica en general y que está en negociaciones para un viaje a México que favorezca a Peña Nieto y a algunos de sus aliados, como Miguel Ángel Mancera, llevado éste de la mano de Norberto Rivera al Vaticano a la misa inaugural del papado de origen argentino, pero a cambio de nuevas concesiones, como la disponibilidad de las aulas para la incursión religiosa abierta y plena e incluso la posibilidad de vetar materias en planes de estudios si la mayoría religiosa así lo dijera.

Sacar las castañas clericales del fuego laico con la mano de gatos estatales está en la misma línea de simulación trazada en el famoso Pacto por México: no son Peña Nieto ni el PRI quienes han propuesto oficialmente determinados asuntos espinosos, sino la élite pactista que luego traslada sus acuerdos a los planos legislativos. Así podría ser en el caso de la mayor apertura al poder católico: de los estados hacia el centro, comenzando por Puebla.

El presidente nacional del PRD, Jesús Zambrano, ha hecho saber lo precaria que es la decisión anunciada por la directiva del sol azteca en Chihuahua respecto de aliarse con el PRI en comicios locales. Faltaría la decisión de los órganos nacionales y habría sido un exceso de las instancias partidistas norteñas, según señaló el sonorense. En el catálogo polémico del sol azteca, sobre todo en el tramo dirigido por los Chuchos, unirse abiertamente al PRI parecería una audacia extrema, que ya había comenzado a producir críticas ácidas. Ya se verá si a última hora es corregido centralmente el despropósito anunciado por los gerentes chihuahuenses de la franquicia de negro y amarillo o se sostiene la delatora alianza con el partido de tres colores al que el sol azteca ha sabido ayudar de otras maneras como, por ejemplo, presentando candidatos de poca monta e impidiendo que compitan personajes que pudieran realmente ganarle al Revolucionario Institucional.

La Foja Coleta, la perseverante publicación de San Cristóbal de las Casas que fue mundialmente conocida a partir de la rebelión zapatista, dirigida por don Amado Avendaño (muerto en 2004) y ahora a cargo de doña Concepción Villafuerte, recibió en su correo electrónico, como en diversas ocasiones desde hace varios meses, dos textos aparentemente enviados por Fernando Coello Pedrero, abuelo del gobernador de Chiapas, Manuel Velasco Coello, en los que se hace crítica de la conducta del sucesor de Juan Sabines, a cuyos excesos e indicios delictivos no se ha atrevido a tocar más que con pétalos discursivos el actual mandatario (http://lafoja.com/index.htm ).

Sin embargo, el abuelo en mención ha hecho saber que no son de su autoría los escritos e incluso ha advertido que podría entablar acción penal contra periodistas y medios que reproduzcan las versiones impugnadas. Los alegatos y desmentidos tienen como telón de fondo la extendida insatisfacción en Chiapas por la tolerancia y protección que hacia el sabinismo ha mantenido el gobernador Velasco, aun cuando son ampliamente conocidos los excesos y las corruptelas de la anterior administración. Los dos primeros escritos adjudicados al abuelo Coello corresponden, por lo demás, al talante crítico de éste y embonan con naturalidad en los escenarios de discordias familiares reflejadas en el ámbito político que desde largo tiempo atrás contemplaban con preocupación quienes cuidan la imagen del joven mandatario que milita en el Verde Ecologista.

Por lo pronto, oficialmente las cartas no fueron escritas por el abuelo Coello, quien se habría desmarcado del asunto. Pero continúa la condición de intocable para Sabines y su camarilla principal, entre jaloneos internos del equipo velasquista y preocupantes signos de un temprano futurismo que cree posible llevar al gobernador de Chiapas a la candidatura presidencial venidera.

Y, mientras Graco Ramírez pide, conforme al nuevo estilo periodístico que pretende instaurar el gobierno federal, y frente al incremento de violencia criminal en Morelos, que en los medios de comunicación se cambie la narrativa reporteril, ¡hasta mañana, con Barack Obama pisando el acelerador en busca de coraje político para sacar adelante la reforma migratoria en Estados Unidos!
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