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martes, febrero 05, 2013

PGR: el estallido, por acumulación de gas en el sótano

Alfredo Méndez / La Jornada

La causa del siniestro en el edificio B-2 de la Torre de Petróleos Mexicanos (Pemex) fue una acumulación de gas metano o natural en el sótano, informó anoche el titular de la Procuraduría General de la República (PGR), Jesús Murillo Karam, quien aclaró que aún no se puede determinar si el hacinamiento del fluido gaseoso fue provocado, si derivó de un acto de negligencia humana o si fue un hecho fortuito.

‘‘Lo único que puedo decir, por ahora, es que la explosión fue por gas acumulado’’, señaló el procurador. ‘‘En la investigación que vamos a hacer se habrá de determinar si hubo responsables o si fue un accidente’’, puntualizó Murillo Karam.

En una conferencia de prensa, que originalmente se tenía prevista para las 16 horas, pero que se realizó a las 21, el titular de la PGR, acompañado por el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong; el de Energía, Pedro Joaquín Coldwell; el director de Pemex, Emilio Lozoya, y el subprocurador de control regional, Alfredo Castillo, dio a conocer los primeros avances de la indagatoria.

Chiste fuera de lugar

Sobre la maleta negra que se encontró en el lugar del siniestro, y que provocó que entre los policías, rescatistas y bomberos corriera la versión de que la explosión pudo haber sido provocada por una bomba, Murillo Karam ironizó: ‘‘Lo único que encontramos en la maleta es lo más peligroso para el hombre: cosméticos de mujer’’.

La ligereza del chiste durante la conferencia de prensa ubicó al titular de la PGR en la lista de temas relevantes (trend topic) de Twitter. Entre las críticas y comentarios por la broma está el del usuario Sopitas (@sopitas): ‘‘37 personas muertas, más de 100 heridos y Murillo Karam haciendo chistes’’.

A su vez, el usuario Mario Flores (@mareoflores) hizo un chiste del chiste: ‘‘Aguas, Jo-jo-jorge Falcón, que ya llegó Je-je-jesús Murillo’’.

Ya en tono serio, el procurador indicó que la acumulación de gas en el sótano del edificio B-2 propició un efecto de explosión que derrumbó las losas; sin embargo, explicó que el estallido fue ‘‘difuso, lento y horizontal’’.

Expuso que ‘‘no existe un cráter en ningún lugar, como los que causan los explosivos; las vigas de acero no se fracturan en un estallido difuso, mientras que en una explosión focalizada sí se fracturan en lugar de doblarse’’.

Agregó que no se encontraron residuos de explosivos y que en pruebas de laboratorio se determinó que no se utilizaron estos materiales en la zona afectada. Asimismo, indicó que en las estructuras dañadas no existen rastros de fuego.

Este lunes terminaron cinco días de vacío informativo, que generó entre jueves y lunes infinidad de rumores, especulaciones y versiones extraoficiales sobre las posibles causas de la explosión, que hasta ayer había provocado la muerte de 37 personas y más de 100 lesionados.

Visiblemente molesto por todas esas versiones no oficiales que provocaron infinidad de críticas (sobre todo en redes sociales) a los gobiernos federal y capitalino, Murillo Karam justificó la tardanza en dar a conocer los resultados de los peritajes, ante la complejidad técnica que implicó para los especialistas realizar los análisis periciales correspondientes en una zona siniestrada. ‘‘Fue un evento complejo, que requirió un análisis de ingenieros estructuralistas muy detallado’’, dijo.

Respecto de la versión que dio a conocer un mando de la policía capitalina entrevistado por La Jornada, sobre el hallazgo de una maleta negra que presuntamente contenía algún explosivo, dijo que ésta sólo tenía cosméticos y ropa.

El procurador, responsable de la investigación, precisó que el estallido, según los peritajes de la indagatoria, ocurrió cuando el gas hizo contacto con una fuente de calor. También mencionó que otro indicio que descarta el uso de explosivos es que los cuerpos de las 37 víctimas mortales no presentan desmembramiento ni daño alguno en los oídos.

‘‘Sólo tres trabajadores de una empresa de mantenimiento (aparentemente Copicosa) son los únicos que presentan quemaduras, aunque en este caso dichas lesiones se explican porque estaban cerca de un gas’’, sostuvo. Otro detalle que hizo notar el procurador es que cuando se usan explosivos todos los vidrios de un edificio se resquebrajan, situación que tampoco ocurrió.

Asimismo, indicó que en la zona donde ocurrió la explosión se encuentran los pilotes del edificio B-2, y en ella estaban los trabajadores de la empresa de mantenimiento, sin tener iluminación alguna. Comentó que el jefe de la cuadrilla refirió que usaban un contacto en el techo para poder iluminar esta zona en su jornada de labores. Tampoco había ventilación y es precisamente donde se acumuló el gas.

Precisó que la investigación no es un caso cerrado y la PGR va a indagar todos los contratos de las empresas que prestan servicio a Pemex para señalar si hubo negligencia.

A su vez, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, invitó a legisladores a crear un grupo especial para que realice un recorrido en la zona siniestrada, para que conozcan los detalles de los peritajes.

Por su parte, el director general de Pemex, Emilio Lozoya, informó que hasta el miércoles próximo regresarán a trabajar los empleados del complejo administrativo en la avenida Marina Nacional, con excepción de los edificios B-1 y B-2, que están comunicados entre sí. También dijo que la seguridad para el regreso de los empleados está garantizada.

Interrogado sobre las quejas de algunos familiares de las víctimas, quienes han señalado la falta de apoyo gubernamental tras la tragedia, Lozoya Austin aseguró que todos los gastos hospitalarios y funerarios serán cubiertos por la paraestatal, e indicó que se han instalado mesas de atención para informar sobre el pago de las indemnizaciones.

Añadió que se trabaja para recuperar los servicios de agua, luz y aire acondicionado en todas las instalaciones. Agregó que hasta este momento 37 personas han fallecido –la más reciente ayer–, de las cuales cinco eran trabajadores de confianza, 24 sindicalizados, un jubilado, un derechohabiente y seis contratistas.

En hospitales se encuentran 29 personas, de las cuales 11 están internadas en el centro Picacho, 11 más en Azcapotzalco, una en Ángeles Pedregal y seis en Ángeles Interlomas, añadió. ‘‘Gracias a la valentía de vecinos y voluntarios, la cifra de muertos fue menor. Pemex agradece a todos los que llegaron al incidente para prestar su ayuda.’’
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