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lunes, febrero 18, 2013

El narco, ahora contra las redes sociales

En el discurso del gobierno que se estrena en el poder federal, todo cambió para que todo siguiera igual… El caso de Tamaulipas se destaca como una sucesión aterradora de asesinatos, extorsiones, robos, amenazas que ya obligaron a la prensa local a callar… Los ciudadanos, hartos, encontraron en las redes sociales una alternativa para expresarse y tomar precauciones. Pero en la impunidad de la que disfruta, el narco ya advirtió: va contra quienes las utilicen.
Proceso

Uno de los dos cárteles que operan en esta entidad puso precio a las cabezas de los administradores de las páginas y cuentas de Valor por Tamaulipas en Facebook y Twitter: Repartió cientos de volantes en esta y otras ciudades del estado, en los que ofrece una “recompensa” de 600 mil pesos a quienes ayuden a identificarlos.

Valor por Tamaulipas se ganó el odio de la mafia sólo porque se ha dedicado a alertar a la población sobre las “situaciones de riesgo” que cotidianamente tienen lugar en el estado: tiroteos, secuestros, extorsiones… El hecho no tuvo respuesta de las autoridades de esta entidad, donde el Cártel del Golfo (CDG) y Los Zetas imponen su ley.

En Tamaulipas no se publica nada sobre la inseguridad y la violencia si esos cárteles no lo autorizan. Los medios que antes se atrevían a informar fueron callados a base de bombas o ráfagas de cuernos de chivo. Eso le pasó varias veces al periódico El Mañana, de Nuevo Laredo, hasta que decidió suprimir todo lo relativo al crimen organizado.

Después de someter a los grandes medios las mafias siguieron con los blogs que denunciaban sus acciones. En septiembre de 2011 también callaron esas voces luego de que Los Zetas colgaran de un puente de Nuevo Laredo a dos jóvenes blogueros y asesinaran y descuartizaran a otra, una periodista que en internet se identificaba como La Nena de Nuevo Laredo.

Ahora amedrentan a los ciudadanos que usan las redes sociales para protegerse: “600.000 mil pesos para el que aporte datos exactos del dueño de la página de Valor por Tamaulipas o en su caso familiares directos ya sean papás, hermanos o hijos o esposa”, dice el volante. El texto precisa que se entregará el dinero a la persona que proporcione información que los identifique, para “callarles el hocico a estos pendejos que se creen héroes”.

El volante proporciona un número de teléfono celular para que se entregue la información y les advierte a los ciudadanos que se abstengan de “hacer mamadas” si aprecian la vida de sus familiares.

La página de Facebook Valor por Tamaulipas nació hace más de un año. Ahora tiene más de 133 mil seguidores y a ella suben información cientos de personas que alertan sobre los hechos de violencia en el estado.

Lo que los narcos parecen ignorar es que la página es alimentada incluso por personal de la Octava Zona Militar, con sede en Reynosa; los soldados decidieron usar esa herramienta de internet para alertar a los tamaulipecos sobre las áreas donde hay enfrentamientos entre el Ejército y los sicarios.

Los administradores de Valor por Tamaulipas reaccionaron. En su página publicaron una respuesta: “Creen que todos los ciudadanos nos tenemos que rendir ante ustedes y eso no es así. (…) En nuestro estado son incontables los casos de quienes se han resistido a ustedes, en la mayoría de los casos los buenos son los que terminan perdiendo. Pero por lo menos esa gente tiene más dignidad que aquellos que deciden agachar la cabeza y aceptar la tiranía y el esclavismo a que nos tienen sometidos”.

Hay otra página en Facebook, Esperanza por Tamaulipas, creada en meses recientes por decenas de familiares de personas levantadas o secuestradas. Su sitio da cuenta de más de 120 personas desaparecidas entre 2010 y 2012.

Pero a partir del 12 de noviembre de 2012 algunos de los números telefónicos que se mostraban en la página comenzaron a ser retirados por las llamadas intimidatorias que recibieron: “Los tuvimos que retirar por amenazas. Ahora están llamando a todos los que pusieron su teléfono para extorsionarlos; una manera más de intimidar a la gente para que no denuncie”, cuenta a Proceso uno de los organizadores de la página.

Recorrido por la zona de guerra

Los ciudadanos de Hidalgo, Llera, Villagrán, Padilla, Güémez y Xicoténcatl dicen que los dos grupos que operan en el estado –Los Zetas y el CDG– queman las casas de quienes se niegan a entregar sus propiedades o a pagar extorsiones. Hablan también de la existencia de narcofosas con decenas de cadáveres y de constantes enfrentamientos entre grupos rivales.

Destacan que la mayor tragedia de Tamaulipas son los secuestros y levantones de personas que en muchos casos nunca regresan.

Para confirmar esa información Proceso recorrió algunos de esos municipios donde los cárteles han impuesto su ley. Los ciudadanos muestran fotografías y evidencias de los daños en las zonas arrasadas por la delincuencia. Sin embargo, en Tamaulipas no hay que ir a lugares apartados para ver la barbarie criminal, ya que los cárteles actúan en las ciudades importantes, como la capital, Tampico, Reynosa o Nuevo Laredo.
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