
Armando Estrop
El priista insistió en su proyecto de que los ciudadanos ganen más. Pero no dijo cómo lo va a lograr.
La cara roja. Muy a su estilo correctamente peinado y vestido. Evitando la confrontación pero defendiendo los ataques, el candidato del PRI Enrique Peña Nieto fue cauteloso. Ya no se vio como el puntero en las encuestas. Lanzó propuestas sin detallar la forma en que lo hará.
Insistió en que su proyecto es que los ciudadanos ganen más. Pero no dijo si va ir personalmente a hablar con los empresarios o con los dueños de las tiendas, periódicos, farmacias, papelerías y los ranchos a pedirle que suban los sueldos.
No dijo si lo hará con una reforma laboral, porque precisamente fue esa medida la que su partido detuvo en la Cámara de Diputados.
Todos saben que en el país se sufre desde hace meses por una sequía que está devastando el campo, y aún así el priista propone evitar el alza de los precios de la canasta básica con mayor producción en el campo. ¿Cómo si el campo esta en un estertor?
Sí, Enrique Peña Nieto lanzó propuestas. Bajar los precios de las tarifas eléctricas mediante una reforma energética sin dar los detalles de en qué consiste este cambio y cómo realmente puede lograr algo que tampoco hizo su partido en el Congreso de la Unión.
Advirtió que de llegar a la Presidencia de la República habrá una reducción de 100 diputados y 32 senadores. Es decir unareforma política, misma que se detuvo en sus puntos más importantes por la división interna del PRI entre lo que quería Peña Nieto y lo que buscaba elcoordinador de los senadores Manlio Fabio Beltrones.
El candidato priista evitó los golpeteos políticos, o al menos él no los inició. Al candidato del Movimiento Progresista AndrésManuel López Obrador ni lo mencionó. Era imposible que no lo siguieran los fantasmas del pasado de su partido. La aspirante panista le sacó una foto con el ex gobernador de Tamaulipas, Tomás Yarrington. También le recriminó la dedicatoria de su tesis a Arturo Montiel.
Por lo demás la libró. Ninguno de los candidatos llevó al debate la polémica relación que denunció el periódico británico The Guardian entre el aspirante priista y la empresa Televisa. Aún así Peña Nieto seguía ruborizado.
Tuvo un lapsus. Dijo que erradicaría el hambre. Y tan rico que es comer.
“Primero erradicar el hambre, erradicar la pobreza alimentaria en la que viven más de 20 millones de mexicanos”, aseguró.
Para eso propuso implementar las brigadas Hambre-Cero.
En materia de relaciones internacionales propuso regresar el nombre de México al lugar en el que estaba antes. Ha perdido liderazgo y hay que devolvérselo. Y propuso también que todos los ciudadanos sepan que siendo mexicanos cuentan con el gobierno de su país en cualquier parte del País.
Y en su cierre repitió lo que ha hecho su propuesta central: “Vas a ganar más”.
¿Más dinero para todos por decreto presidencial?
El priista insistió en su proyecto de que los ciudadanos ganen más. Pero no dijo cómo lo va a lograr.
La cara roja. Muy a su estilo correctamente peinado y vestido. Evitando la confrontación pero defendiendo los ataques, el candidato del PRI Enrique Peña Nieto fue cauteloso. Ya no se vio como el puntero en las encuestas. Lanzó propuestas sin detallar la forma en que lo hará.
Insistió en que su proyecto es que los ciudadanos ganen más. Pero no dijo si va ir personalmente a hablar con los empresarios o con los dueños de las tiendas, periódicos, farmacias, papelerías y los ranchos a pedirle que suban los sueldos.
No dijo si lo hará con una reforma laboral, porque precisamente fue esa medida la que su partido detuvo en la Cámara de Diputados.
Todos saben que en el país se sufre desde hace meses por una sequía que está devastando el campo, y aún así el priista propone evitar el alza de los precios de la canasta básica con mayor producción en el campo. ¿Cómo si el campo esta en un estertor?
Sí, Enrique Peña Nieto lanzó propuestas. Bajar los precios de las tarifas eléctricas mediante una reforma energética sin dar los detalles de en qué consiste este cambio y cómo realmente puede lograr algo que tampoco hizo su partido en el Congreso de la Unión.
Advirtió que de llegar a la Presidencia de la República habrá una reducción de 100 diputados y 32 senadores. Es decir unareforma política, misma que se detuvo en sus puntos más importantes por la división interna del PRI entre lo que quería Peña Nieto y lo que buscaba elcoordinador de los senadores Manlio Fabio Beltrones.
El candidato priista evitó los golpeteos políticos, o al menos él no los inició. Al candidato del Movimiento Progresista AndrésManuel López Obrador ni lo mencionó. Era imposible que no lo siguieran los fantasmas del pasado de su partido. La aspirante panista le sacó una foto con el ex gobernador de Tamaulipas, Tomás Yarrington. También le recriminó la dedicatoria de su tesis a Arturo Montiel.
Por lo demás la libró. Ninguno de los candidatos llevó al debate la polémica relación que denunció el periódico británico The Guardian entre el aspirante priista y la empresa Televisa. Aún así Peña Nieto seguía ruborizado.
Tuvo un lapsus. Dijo que erradicaría el hambre. Y tan rico que es comer.
“Primero erradicar el hambre, erradicar la pobreza alimentaria en la que viven más de 20 millones de mexicanos”, aseguró.
Para eso propuso implementar las brigadas Hambre-Cero.
En materia de relaciones internacionales propuso regresar el nombre de México al lugar en el que estaba antes. Ha perdido liderazgo y hay que devolvérselo. Y propuso también que todos los ciudadanos sepan que siendo mexicanos cuentan con el gobierno de su país en cualquier parte del País.
Y en su cierre repitió lo que ha hecho su propuesta central: “Vas a ganar más”.
¿Más dinero para todos por decreto presidencial?
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